Borrador Impacto del COVID-19 en la economía nacional y mundial

Índice de documentos:


Artículos:
    Noviembre 02, 2020
  1. Los bonos temáticos, catalizadores de una recuperación económica sostenible
     Octubre 30, 2020
  1. COVID-19 aumentará la desigualdad en las economías de mercados emergentes y en desarrollo
     Octubre 29, 2020
  1. Digitalización financiera para una inclusión financiera efectiva: Barreras e intervenciones
  2. Después de la tormenta: Cómo adaptar las microfinanzas y lograr que prosperen
     Octubre 28, 2020
  1. Países de América Latina y el Caribe aprueban propuesta de la CEPAL para impulsar una transformación del desarrollo de la región pos-COVID-19.
     Octubre 26, 2020
  1. Las autoridades impositivas pueden ayudar a las pymes a enfrentar la crisis derivada de la COVID-19
     Octubre 15, 2020
  1. Relaciones entre la UE y Latinoamérica podrían acelerar la recuperación económica
  2. Bancos de desarrollo deben apuntar al desarrollo sostenible y resiliente ante el COVID-19
  3. La persistencia de la pandemia nubla la recuperación de América Latina y el Caribe
     Octubre 12, 2020
  1. Fintech impulsa inclusión financiera durante pandemia
     Octubre 09, 2020
  1. Usemos la ingeniería financiera para el bien, con un nuevo producto estructurado
     Septiembre 25, 2020
  1. Las instituciones financieras del Caribe quieren abrir la sombrilla digital
     Septiembre 24, 2020
  1. Poner la naturaleza en el corazón de los negocios y las finanzas
     Septiembre 18, 2020
  1. El acceso a crédito, ¿beneficia o perjudica a la gente?
     Septiembre 02, 2020
  1. ¡Deuda de riesgo! Una nueva solución financiera para firmas de alto crecimiento en la región
     Agosto, 2020
  1. Resiliencia del sistema financiero en el contexto Covid
     Agosto 26, 2020
  1. Agentes bancarios, en la vanguardia de la inclusión financiera
     Agosto 24, 2020
  1. Cuatro medidas que están adoptando las instituciones de microfinanzas para responder a la COVID-19 (coronavirus)
     Agosto 19, 2020
  1. Claves para el sector agrícola durante COVID-19 en América Latina y el Caribe
     Agosto 14, 2020
  1. Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada
     Julio 28, 2020
  1. Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos
     Julio 17, 2020
  1. Financiamiento de empresarias, clave para la recuperación económica
     Julio 16, 2020
  1. La próxima fase de la crisis: Se necesitan nuevas medidas para una recuperación resiliente
     Julio 15, 2020
  1. La crisis del COVID-19: oportunidad para el sector financiero
     Julio 01, 2020
  1. La inclusión financiera digital en tiempos de la COVID-19
     Junio, 2020
  1. Gobierno Corporativo: COVID-19 y la Junta Directiva
  2. Finanzas verdes inclusivas como mecanismo de inclusión social
  3. Las finanzas públicas y la crisis por COVID-19 en los países andinos
  4. La lucha contra la COVID-19: ¿Cómo deben responder los supervisores del sector bancario?
  5. Las arquitecturas tecnológicas bancarias en tiempos del COVID
  6. Hacia mejores mecanismos de protección de riesgos para la clase media y vulnerable: Un análisis para los países andinos
     Junio 30, 2020
  1. Claves para la recuperación del tejido productivo en tiempos de pandemia
     Junio 29, 2020
  1. Las transferencias monetarias para responder al COVID-19 y al cambio climático
     Junio 26, 2020
  1. ¿Cómo está afectando la pandemia del Covid-19 a nuestros campesinos?
  2. Así es como podemos hacer una recuperación verde global, que también impulsa la economía
  3. Tres formas de apoyar la resiliencia de las MIPYME para superar al COVID-19
  4. Cómo los emprendedores digitales contribuirán a dar forma al mundo tras la pandemia de COVID-19
  5. Lo que los rescates de hoy pueden hacer por las economías de mañana
     Junio 25, 2020
  1. Las condiciones financieras se han distendido, pero las insolvencias son un riesgo predominante
  2. Desafíos y soluciones para mejorar el financiamiento a las mipymes durante la pandemia
     Junio 23, 2020
  1. Las tecnologías y colaboraciones bien pensadas que pueden generar resiliencia en el sistema alimentario después de COVID-19
     Junio 22, 2020
  1. Tienes dinero: Los pagos móviles ayudan a la gente durante la pandemia
     Junio 16, 2020
  1. El Gran Confinamiento a través de una lente mundial
  2. Economía de la Conducta en tiempos de Covid-19
  3. Cómo evitar que la crisis del COVID-19 se transforme en una crisis alimentaria: acciones urgentes contra el hambre en América Latina y el Caribe
  4. Asociación De Microfinanzas Expresa Su Rechazo Al Proyecto De Ley Que Pone En Riesgo A Las Cajas Municipales Y Rurales
     Junio 15, 2020
  1. ¿Ampliará la COVID-19 la brecha de justicia en materia de género?
  2. Mastercard se asocia con Facebook para permitir a los brasileños enviar y recibir dinero usando WhatsApp
     Junio 11, 2020
  1. El reajuste económico mundial: Fomentar una recuperación más inclusiva
     Junio 10, 2020
  1. Sistemas alimentarios y COVID-19 en América Latina y el Caribe: La oportunidad de la transformación digital
  2. ¿Cómo pueden los mercados de capital de deuda ayudar a las empresas a sobrevivir al COVID-19?
     Junio 08, 2020
  1. Estimaciones actualizadas del impacto de la COVID-19 (coronavirus) en la pobreza mundial
  2. La COVID-19 (coronavirus) dejará secuelas económicas duraderas en todo el mundo
     Mayo, 2020
  1. Resumen ejecutivo: Objeciones ley humanitaria
  2. Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19)
     Mayo 28, 2020
  1. Informe sobre el impacto económico en América Latina y el Caribe de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)
     Mayo 27, 2020
  1. ¿Cuánto tiempo pueden subsistir las instituciones de microfinanzas en la crisis de liquidez? Un análisis de los datos
     Mayo 25, 2020
  1. Banca de desarrollo al frente de la mitigación del impacto económico y social del COVID-19 en Latinoamérica
     Mayo 20, 2020
  1. El impacto de COVID-19 en los resultados del mercado laboral: Lecciones que ofrecen anteriores crisis económicas
  2. La inclusión financiera de las mujeres frente al COVID-19
     Mayo 18, 2020
  1. Reforzar los marcos de insolvencia para salvar empresas e impulsar la recuperación económica
     Mayo 12, 2020
  1. El desafío social en tiempos del COVID-19
     Mayo 01, 2020
  1. Alivio de la deuda para los países más pobres: Actualización de fin de semana del 1 de mayo de 2020
     Abril, 2020
  1. Los mecanismos de pago digitales
  2. Encuesta sobre el impacto y perspectivas del sector de bares y restaurantes en la ciudad de Guayaquil
  3. ¿Qué efectos tendrá la COVID-19 sobre el empleo de América Latina y el Caribe?
  4. Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020: Políticas para combatir la pandemia
     Abril 30, 2020
  1. El futuro de las ventas es digital
     Abril 29, 2020
  1. Ampliar los servicios financieros digitales puede ayudar a las economías en desarrollo a hacer frente a la crisis ahora y a impulsar el crecimiento más adelante
     Abril 28, 2020
  1. ¿COVID-19 acelerará la inclusión digital?
     Abril 25, 2020
  1. Respuestas al COVID-19 desde la ciencia, la innovación y el desarrollo productivo
  2. Gestionar una cartera de préstamos durante la crisis COVID19
     Abril 22, 2020
  1. Operaciones crediticias en tiempos de crisis
  2. ¿Qué deben hacer los donantes?: El impacto financiero de la COVID-19 (coronavirus) en los pobres
  3. Posibles consecuencias macro-fiscales del COVID-19 en América Latina
     Abril 21, 2020
  1. Dimensionar los efectos del COVID-19 para pensar en la reactivación
  2. De la Gran Depresión al estallido de 2008: cómo se resolvieron 4 grandes crisis económicas del pasado
     Abril 18, 2020
  1. La Crisis Covid 19 - impactos y desafíos para la IMFs y bancos MIPYME
     Abril 15, 2020
  1. Aprovechando la Digitalización para enfrentar la crisis
     Abril 13, 2020
  1. Hora Cero: nuestra región de cara a la pandemia
  2. El audio de Augusto de la Torre que pone los pelos de punta
     Abril 12, 2020
  1. Webinar "Ecuador frente al Covid-19: Resistencia, Reactivación y Recuperación"
     Abril 10, 2020
  1. Latinoamérica, en mayor riesgo de ciberataques durante cuarentena
     Abril 09, 2020
  1. Diagnóstico de la crisis global y el impacto económico en américa latina. ¿Qué implicaciones tiene para las instituciones financieras?
     Abril 03, 2020
  1. América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales
     Marzo 31, 2020
  1. Crisis del coronavirus: La economía ecuatoriana decrecería entre 3,6 y 6% en 2020
     Marzo 28, 2020
  1. Ecuador, Argentina, México y Chile: los desafíos económicos que plantea la pandemia
     Marzo 18, 2020
  1. El impacto del coronavirus en la economía global

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Impacto del COVID 19 en la economía nacional y mundial

Aquí puedes encontrar artículos referente a la situación económica actual, escenarios y medidas que se podrían adoptar para evitar un mayor impacto en el Ecuador como a nivel mundial.


Las autoridades impositivas pueden ayudar a las pymes a enfrentar la crisis derivada de la COVID-19

Autor: Muqiao Zhang, Tamar Matiashvili– Octubre 26, 2020

Las pymes desempeñan una función crucial en la economía mundial, en particular en los países en desarrollo. En muchos de ellos, más del 90 % del total de empresas son pymes, por lo general con menos de 250 empleados. Si bien la mayoría de las empresas de todo el mundo experimentan dificultades en el contexto de la COVID-19, las pymes son particularmente frágiles y tal vez carezcan del efectivo suficiente para sostener sus operaciones. Los datos muestran las pymes activas experimentó una reducción en las ventas en relación con el mismo mes del año pasado. Más de la mitad (el 51 %) informó caídas en las ventas que superan el 50 %, y muchas de ellas no han sobrevivido.

Fuentes: Informe Global State of Small Business Report: Wave III Update publicado por Facebook y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y el Banco Mundial.


Si bien la mayor parte de las medidas normativas y tributarias son aplicables a todo tipo de empresas, algunas están específicamente dirigidas a las pymes y podrían ofrecer un alivio significativo a los problemas de liquidez a corto plazo, así como reducir la carga que supone el cumplimiento. Es fundamental llevar adelante una planificación estratégica tanto en lo que respecta a la política tributaria como a la administración fiscal para ayudar a las empresas a recuperarse, en particular a las pymes. Muchos Gobiernos han adoptado medidas normativas decisivas para ayudar a las pymes a largo plazo.
El ámbito de la administración tributaria ofrece margen para incrementar el apoyo a las empresas pequeñas. Con el apoyo adecuado, las pymes podrían impulsar significativamente la recuperación económica.

Fintech impulsa inclusión financiera durante pandemia

Autor: Fabiola Seminario– Octubre 12, 2020


Por: Fabiola Seminario


La brecha de la inclusión financiera en Latinoamérica hoy parece encontrar un aliado en el uso de la tecnología, y la pandemia de Covid-19 puso en evidencia esa realidad. Sin embargo, el sector se encuentra en un proceso de desarrollo y aprendizaje en la ‘meca fintech’ de Latinoamérica, donde ya se cuentan unas 441 startup, según el Fintech Radar México. El valor anual de las operaciones fintech es de casi 3.060 millones de dólares, con 4.7 millones de usuarios y un crecimiento del ecosistema de un 48%, según el Termómetro Fintech 2019.

Bancarización sin banca
Varios expertos recuerdan que los bancos tradicionales son grandes inversionistas en el ecosistema fintech, y que probablemente el reacomodo financiero que ya se desarrolla en la región vendrá a través de una combinación de soluciones de banca y fintech, pero siempre con la tecnología en el centro.

Protagonistas de inclusión: Del Covid-19 al Open Banking
Para los expertos, las fintech han sido, hasta el momento, el sector que mejor ha movido sus fichas durante la agresiva temporada de la pandemia, pero aún hay muchos capítulos por recorrer, aseguran. En este sentido, los cambios regulatorios que se desarrollan en Latinoamérica posiblemente obligarán a los bancos a buscar soluciones rápidas en espacios colaborativos con fintech.


Países de América Latina y el Caribe aprueban propuesta de la CEPAL para impulsar una transformación del desarrollo de la región pos-COVID-19.

Autor: CEPAL– Octubre 28, 2020


Foto: CEPAL


El trigésimo octavo período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) finalizó este miércoles 28 de octubre con el reconocimiento de los países a la labor de la comisión regional de las Naciones Unidas y su aprobación a la propuesta presentada en el documento Construir un nuevo futuro: una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad. Los representantes de 43 Estados miembros y 9 países asociados de la CEPAL aprobaron al cierre de la reunión 14 resoluciones en las que instan a la Comisión a continuar su labor de colaboración con sus Estados miembros.
Mohammed señaló que los efectos negativos del COVID-19 en los países de la región han restringido las respuestas de los gobiernos a las urgencias de la pandemia y, en el mediano plazo, socavan su capacidad de reconstruir mejor. “En los últimos tres días hemos escuchado acerca de los valientes esfuerzos que muchos países de esta región están llevando a cabo para enfrentar el impacto inmediato del COVID-19 y para mantener a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible como la hoja de ruta de sus esfuerzos de mediano y largo plazo” indicó Mohammed.
En este contexto, la comunidad internacional debe tomar en consideración las problemáticas específicas de los países de renta media de la región y de los pequeños estados insulares del Caribe. Quizás lo más profundo es el llamado firme a cambiar el modelo de desarrollo y redoblar esfuerzos hacia una recuperación pos-COVID-19 guiada por los principios del desarrollo inclusivo, la igualdad y la sostenibilidad, señaló la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL a los participantes.

Los bonos temáticos, catalizadores de una recuperación económica sostenible

Autor: Carole Sanz, Gema Sacristán– Noviembre 02, 2020



El único camino para la recuperación de la pandemia es el desarrollo sostenible. Para ello es necesario catalizar diversos flujos de financiamiento que generen, además de retornos financieros, impactos medibles en el desarrollo social y medioambiental. En este contexto, los mercados de capitales son una fuente vital de estos recursos, específicamente a través de instrumentos como los bonos temáticos. Estos bonos pueden ser verdes, sociales o sostenibles. Bajo ese modelo surgieron los llamados “bonos COVID-19” a fin de financiar proyectos que mitiguen sus impactos.

Un propósito renovado
La urgencia de contar con una respuesta financiera contundente a la crisis, con instrumentos que garanticen impactos medibles, ha aumentado la relevancia del componente «social» de los bonos temáticos. Solo en la primera mitad del 2020, la emisión de bonos sociales ha sido casi el triple de la registrada en todo 2019, según datos compilados por Refinitiv. De manera similar, la emisión de bonos sostenibles ya es un 30% mayor a la de 2019. Fue precisamente en ese contexto que ICMA actualizó su Guía de Bonos Sociales, para incluir nuevos segmentos sociales a considerarse como beneficiarios, muchos de ellos severamente afectados por el virus, y nuevas categorías de proyectos.
En la región, los gobiernos fueron los primeros en emitir bonos soberanos para fondear sus programas de alivio a la pandemia. Dicho esto, la emisión de bonos temáticos requiere disciplina en la aplicación y seguimiento de estándares internacionales, para que un bono social sea reconocido como tal. En estos casos, BID Invest fue el estructurador e inversor de estos bonos.

COVID-19 aumentará la desigualdad en las economías de mercados emergentes y en desarrollo

Autor: Gabriela Cugat, Futoshi Narita– Octubre 30, 2020


Foto: IMF Photos


Las economías de mercados emergentes y en desarrollo crecieron continuamente en los decenios previos a la pandemia de COVID-19, lo que permitió que se concretaran avances muy necesarios en cuanto a reducción de la pobreza y mejora de la esperanza de vida. Antes de la pandemia muchos de estos países lograron reducir la pobreza y extender la esperanza de vida, pero aun así han tenido dificultades a la hora de reducir la desigualdad del ingreso. Se prevé que la crisis de COVID-19 agrave la desigualdad incluso más que crisis anteriores, ya que las medidas para contener la pandemia han incidido de forma desproporcionada en los trabajadores vulnerables y las mujeres.

La importancia del lugar de trabajo
En primer lugar, la capacidad de trabajar desde casa ha sido decisiva durante la pandemia. Es menos probable que los trabajadores de menores ingresos pudieran trabajar desde casa y más probable que perdieran sus empleos como consecuencia de la pandemia, lo cual empeoraría la distribución del ingreso. Usando esta nueva distribución del ingreso, calculamos un indicador resumido de la distribución del ingreso después de la COVID en 2020 para 106 países y calculamos la variación porcentual. Cuanto mayor es el coeficiente de Gini, mayor es la desigualdad, y las personas de altos ingresos reciben porcentajes mucho más cuantiosos del ingreso total de la población.

Deterioro del bienestar
Se evaluó los avances logrados antes de la pandemia y lo que podemos esperar para 2020 en términos de bienestar usando un indicador que va más allá del PIB. La pandemia podría reducir el bienestar un 8% en los países de mercados emergentes y en desarrollo, y más de la mitad de esa reducción obedecería a la variación excedentaria de la desigualdad atribuible a la capacidad de las personas para teletrabajar.

¿Qué hacer al respecto?
Invertir en programas de reconversión laboral y de aptitudes puede mejorar las perspectivas de que puedan volver a ser contratados los trabajadores adaptables cuyas actividades quizá se vean alteradas a largo plazo a raíz de la pandemia.

Digitalización financiera para una inclusión financiera efectiva: Barreras e intervenciones

Autor: María José Roa - Octubre 29, 2020


Foto: Peter Chovanec. Flickr 2017.


En gran parte de los países desarrollados y en desarrollo, durante los últimos años, se ha promovido la digitalización de los productos financieros como un medio para lograr una mayor inclusión financiera y de mayor calidad para los ya incluidos. La digitalización financiera se ha visto acelerada por la pandemia de COVID-19, y la población más vulnerable y excluida del sector financiero ha pasado a estar incluida al recibir transferencias y pagos de programas sociales mediante medios digitales.
Cabe notar que a pesar de que los medios digitales podrían reducir las tradicionales barreras al acceso financiero, la digitalización financiera podría dar lugar a que aparezcan nuevas fricciones y barreras. Incluso que las que ya estaban presentes se agudicen aún más. Del lado de la oferta, la accesibilidad económica podría verse limitada, en primer lugar, si el costo de uso de datos es elevado. Por último, existen zonas remotas o rurales donde todavía no hay infraestructura física o cobertura que permita el uso de los medios digitales. Del lado de la demanda, en primer lugar, la falta de educación financiera y de educación digital, pueden llevar al desconocimiento de estos productos o a no saber usarlos de forma que los usuarios no se apropien de los potenciales beneficios que estos ofrecen. En segundo lugar, otra barrera esencial es la falta de confianza.
Para lograr un mayor y mejor uso de los medios digitales es necesario el diseño e implementación de un paquete de medidas holísticas con respuestas de política de oferta y demanda que atienda las posibles barreras que pueden dificultar el uso de productos financieros digitales mencionadas en los párrafos anteriores.

Después de la tormenta: Cómo adaptar las microfinanzas y lograr que prosperen

Autor: Greta Bull - Octubre 29, 2020


Foto: Bashir Ahmed Sujan, Concurso de Fotografía CGAP 2015.


Con el tiempo, ha quedado claro que las consecuencias económicas provocadas por la pandemia de COVID-19 no consistirán en una única conmoción grave, sino en una crisis tras otra, que se irán desarrollando a lo largo de los meses e incluso de los años, a medida que las perturbaciones y la incertidumbre causadas por la pandemia impregnen todas las economías del mundo. En el debate acerca del modo de lograr una reconstrucción más adecuada, se suele señalar reflexivamente que la solución radica en la digitalización.

Por qué son importantes las instituciones de microfinanzas
Las IMF son importantes en la vida de las personas pobres, brindan servicios financieros adecuados a los segmentos de bajos ingresos o excluidos, en condiciones asequibles y de forma responsable. Todd Watkins llevó a cabo un análisis de los datos contenidos en la base de datos MIX 2015, que permitió establecer que el costo total promedio del endeudamiento con una IMF pequeña o mediana es casi el 60 % más alto que el costo del endeudamiento con una IMF grande. Por otra parte, las IMF grandes tienen márgenes de ganancias que son alrededor de 2,5 veces mayores que los de las instituciones pequeñas y medianas.
La labor de incorporar las microfinanzas tradicionales a la era digital no será fácil. Aunque la tecnología ha modificado profundamente los servicios financieros minoristas, las microfinanzas parecen estar sumergidas en un mundo pintoresco de prestación de servicios donde nada ha cambiado. Sin duda, si las IMF quieren seguir siendo competitivas y acrecentar su propia resiliencia institucional, deben operar en gran escala.

Relaciones entre la UE y Latinoamérica podrían acelerar la recuperación económica

Autor: CAF– Octubre 15, 2020

La Conferencia CAF Europa estuvo constituida por expertos de alto nivel, en este se debatieron varios aspectos de la integración birregional, los lazos de cooperación entre América Latina y la Unión Europea, y planteó una salida de la crisis económica a partir de una alianza entre ambas regiones. Las relaciones entre Europa y América Latina, especialmente en temas de infraestructura de integración y digital, podría contribuir a acelerar la recuperación económica en las dos regiones. De allí que urge reforzar las relaciones multilaterales y fomentar alianzas para canalizar fondos para las infraestructuras, la recuperación del tejido empresarial o el crecimiento verde. Estas son algunas de las conclusiones a las que llegaron un grupo de expertos internacionales reunidos en la Conferencia CAF “Relaciones Europa – América Latina”, celebrada en Casa de América, que en la edición de este año analizó las respuestas a la crisis por parte de los países de la región, las nuevas dinámicas del multilateralismo global y las nuevas oportunidades de cooperación internacional.
«Necesitamos canalizar nuevos recursos y llevar adelante proyectos en temas digitales y de integración regional que pueden significar la diferencia entre perder 10 años por la pandemia y retomar el impulso del crecimiento y del desarrollo de la región. », dijo Luis Carranza, presidente ejecutivo de CAF -banco de desarrollo de América Latina.

Bancos de desarrollo deben apuntar al desarrollo sostenible y resiliente ante el COVID-19

Autor: BID– Octubre 15, 2020

Como respuesta al impacto económico y social del COVID-19, los bancos de desarrollo, los gobiernos de la región han movilizado financiamiento contracíclico y programas de apoyo a sectores vulnerables. Cerca de 500 representantes de bancos de desarrollo, organismos internacionales y autoridades de gobierno, principalmente de América Latina y el Caribe, se dieron cita en la Asamblea de ALIDE. Tras conocer las experiencias de los bancos nacionales y regionales, y analizar el panorama económico de la región, los participantes coincidieron en una visión común de la banca, que articule las medidas inmediatas con el financiamiento de ODS y las agendas climáticas internacionales.
“Es hora de redefinir el rol de los bancos, dirigiendo los recursos financieros hacia el desarrollo sostenible y modernizando los instrumentos financieros”, sostuvo Sergio Gusmão, presidente de BDMG. De igual forma, Juan Ketterer, Jefe de la División de Conectividad, Mercados y Finanzas del BID comentó que la política de actuación de los bancos de desarrollo debe hacer un uso eficiente de los recursos públicos, debe ser inclusiva, con una mirada estratégica de mediano y largo plazo, incluyendo adopción tecnológica y la digitalización de las empresas y, finalmente, debe ser sostenible. La Asamblea General de ALIDE recoge la posición de los bancos de desarrollo de América Latina y el Caribe.

La persistencia de la pandemia nubla la recuperación de América Latina y el Caribe

Autor: Pienknagura,Roldós,Wener– Octubre 15, 2020

La COVID-19 ha golpeado fuertemente a América Latina y el Caribe (ALC) en el ámbito económico y social. Dos son las características estructurales de las economías de América Latina y el Caribe que contribuyeron al impacto económico relativamente más severo: más gente trabaja en actividades que exigen proximidad física, y menos personas tienen empleos que admitan el teletrabajo. Casi el 45% de los empleos corresponden a sectores de contacto intensivo, comparado con un 30% en el caso de las economías de mercados emergentes. Por el contrario, aproximadamente solo uno de cada cinco empleos admite el teletrabajo, lo cual representa la mitad de la proporción vista en las economías avanzadas y por debajo del promedio de las economías de mercados emergentes.

Una recuperación desigual
La actividad económica empezó a repuntar en mayo en ciertas economías, gracias al relajamiento gradual de los confinamientos, la adaptación de los consumidores y las empresas al distanciamiento social, importantes políticas de apoyo en algunos países y la mejora del entorno externo. Otro de los factores por lo que se ve afectada ALC es que el turismo representaba entre 20 %y el 90% del PIB por lo que la disminución repentina de los arribos de turistas y los confinamientos locales fueron equivalentes a un paro cardíaco para sus economías.

Profundas secuelas a más largo plazo
Se proyecta que la pobreza aumente significativamente, lo cual exacerbará la desigualdad del ingreso, que ya era una de las mayores del mundo antes de la pandemia. En la mayoría de los países, el PIB no retornará a los niveles prepandémicos hasta 2023, y el ingreso real percápita solo lo hará en 2025.


Usemos la ingeniería financiera para el bien, con un nuevo producto estructurado

Autor: Hilen Meirovich– Octubre 09, 2020

La respuesta convencional ante una crisis que afecta a la economía tal como la causada por la actual pandemia se basa en incrementar la liquidez al impulsar el crédito. No obstante, esto conlleva la posibilidad de que las finanzas se tambalee. Frente a esto, es importante el uso de productos de financiamiento mixto, dentro del cual se incluye uno que ha creado el Banco Interamericano de Desarrollo para la banca de América Latina y el Caribe. El producto es, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad. Esto quiere decir, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad.
La idea es que las instituciones financieras reciban fondos en las condiciones menos costosas posibles, y al tiempo puedan adquirir compromisos en materia de cambio climático. De ahí el diseño de este producto.
En el vencimiento, se paga capital e intereses al tiempo, pero no antes. Y aquí sí que estamos en una parte que incluye significativa innovación relacionada con una serie de objetivos que acepta el tomador del producto, la institución financiera, al firmar su concesión. Otro hito concreto es que se incremente el porcentaje de la cartera total de préstamos del tomador que se dedica a operaciones que generen impactos ambientales positivos. Se ha creado este producto, por primera vez en la historia de BID Invest, con el objetivo de ofrecérselo al sector financiero de la región, incluyendo no sólo bancos sino también instituciones de crédito.

Las instituciones financieras del Caribe quieren abrir la sombrilla digital

Autor: Thomas, Stephen – Septiembre 25, 2020

Incluso en tiempos más benévolos no es agradable hacer fila bajo el sol del Caribe, a menos que uno lleve una sombrilla. Si tenemos en cuenta los efectos de las nuevas reglas de distanciamiento, hacer largas filas fuera de las sucursales bancarias y los cajeros automáticos es más que una molestia: es un peligro serio para su salud. Es por ello que resulta obvio que los bancos han de encontrar una mejor forma de operar. Los bancos e instituciones multilaterales del Caribe le han dado varias vueltas al tema, y la solución que encontraron es lo que podríamos llamar “sombrillas digitales”, que son maneras de ayudar a los clientes y empleados de los bancos a protegerse de los peligros de la pandemia. La idea resulta la mejor opción en estos tiempos difíciles. No es novedad que el sector bancario del Caribe — y otros lugares — necesita digitalizarse. Dado que la pandemia ya está causando estragos en todas las economías y varios sectores, y buscamos formas de equilibrar las necesidades laborales y sociales. Todos preferimos los servicios en persona, y la confianza y seguridad que nos da interactuar con alguien al otro lado del mostrador; sin embargo, el costo de hacerlo es altísimo y, como clientes, no estamos dispuestos a pagarlo. Esta y otras razones han llevado a los bancos a consolidar su presencia local en centros regionales, en lugar de mantener pequeños bancos locales. En una escala más amplia, el sector financiero del Caribe ya enfrentaba grandes desafíos cuando golpeó la pandemia. Los bancos canadienses, como Bank of Nova Scotia, Canadian Bank of Commerce y Royal Bank, grandes actores del sector en los últimos años, han reducido su presencia regional vendiendo sus operaciones, lo que ha dado espacio para crecer a algunos bancos autóctonos regionales; pero el problema fundamental no se ha resuelto. A pesar de no ser tan claro, el camino hacia la digitalización no está fuera del alcance de muchas de las instituciones financieras de la región. Si bien gran parte del mundo desarrollado ha realizado grandes inversiones en esta área, no todas siguen siendo relevantes como modelos. De aquí surge una maravillosa oportunidad para que la región aprenda de las experiencias pasadas de otros y dar ese gran salto cuantitativo que hace falta.


Poner la naturaleza en el corazón de los negocios y las finanzas

Autor: Bhandarkar, Malika; Craig, Madeline – Septiembre 24, 2020



La naturaleza sustenta la economía mundial por un valor de US$ 125 billones en servicios ecosistémicos, el equivalente a 1,5 veces el PIB mundial, mediante el suministro de agua potable, alimentos, seguridad, salud, mitigación del clima y empleos y medios de vida, entre otros beneficios. Invertir en la protección y restauración de la naturaleza es una prioridad urgente a nivel mundial, con múltiples beneficios. Cuando las empresas dan prioridad a la naturaleza, se desbloquean US$ 10,1 billones en oportunidades financieras y se crearán 395 millones de puestos de trabajo para 2030.
Según el Informe de Riesgo Global del Foro Económico Mundial, los cinco principales riesgos económicos identificados por los directores generales están relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, y todos ellos tienen repercusiones materiales en los costos operacionales, la reputación y la rentabilidad de una empresa.

Los CEOs posicionando a la naturaleza en el corazón de los negocios
Los Directores Ejecutivos (CEOs en inglés) del mundo de la alimentación, las finanzas y la infraestructura han empezado a mostrar impulso y ambición por proteger la naturaleza. Nuevas iniciativas demuestran lo que las empresas pueden lograr con la acción colectiva, la voluntad política y la rendición de cuentas. Mediante esas iniciativas algunos visionarios están demostrando que dar prioridad a la naturaleza creará una oportunidad de mercado de US$ 10,1 billones.

Llenar el "medio faltante" en las finanzas para la naturaleza
Las pequeñas y medianas empresas representan el 60% de los empleos y hasta el 40% del PIB en los mercados emergentes, en los que es probable que los mercados de consumo tengan un valor de 30 billones de dólares para 2025.
La pandemia de COVID-19 es la prueba de fuego definitiva de los sistemas locales, nacionales y mundiales. También es una oportunidad sin precedentes para regenerar economías verdes, inclusivas y circulares, y asegurar que el crecimiento se produzca dentro de nuestros límites planetarios.


El acceso a crédito, ¿beneficia o perjudica a la gente?

Autor: Gallagher, Terence; Azevedo, Viviane - Septiembre 18, 2020



Cuanta menos experiencia crediticia, mejor. El hallazgo principal de un estudio publicado recientemente por BID Invest junto a Banco Familiar en Paraguay, que aborda una pregunta que parece simple: ¿el acceso al crédito mejora o empeora la situación de las personas de bajos ingresos? Tal parece que están mejor siempre y cuando hubiesen tenido un historial crediticio limitado o ninguno en lo absoluto.
Banco Familiar es uno de los principales bancos en Paraguay que atiende a clientes de bajos ingresos, y desarrolló un producto de crédito y un sistema de calificación (llamado Credicédula) específicamente dirigido a un mercado desatendido, como los trabajadores informales. Llegar a esta población requiere un enfoque de evaluación de crédito diferente. En este caso, se calculó una calificación basada en información demográfica.

Lo bueno y lo malo
En el lado positivo, las personas a las que se les otorgó la elegibilidad para el préstamo mostraron tener una mayor interacción con el mercado crediticio formal dos o tres años después, en comparación con sus pares que no fueron elegibles al crédito. Del mismo modo, estas personas reportaron costos de crédito más bajos a largo plazo, lo que indica que a medida que aumentaron sus interacciones con el mercado, obtuvieron acceso a mejores tasas de interés.
Por el contrario, los enfoques de evaluación de crédito alternativos como éste pueden ser más beneficiosos, tanto para los bancos como para los prestatarios, cuando se combinan con las herramientas tradicionales de calificación crediticia, y solo cuando se aplican a clientes con una experiencia crediticia limitada. De esta forma, se espera que todos los prestatarios podrán estar mejor que antes.


¡Deuda de riesgo! Una nueva solución financiera para firmas de alto crecimiento en la región

Autor: Ackermann, Andrés; Ferro, Numen – Septiembre 02, 2020

BID Invest, en asociación con SVB Financial Group y Partners for Growth, lanzó el “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina”, un nuevo fondo de deuda de riesgo dotado con US$30 millones. El Fondo tiene como objetivo desbloquear la innovación y apoyar el crecimiento de las empresas de tecnología e innovación en América Latina y el Caribe (ALC).
Durante las últimas dos décadas, los ecosistemas de innovación de ALC se han vuelto cada vez más sofisticados. No obstante, estos ecosistemas todavía tienen capacidad para expandirse en comparación con mercados más desarrollados.
El acceso a la financiación es parte de la combinación de factores que hace que en la región fracasen aproximadamente el 70% de las startups. Es por ello que la disponibilidad de deuda de riesgo del “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” es una gran noticia para las empresas innovadoras y los administradores de fondos.
Como esta clase de activos es relativamente nueva en la región, vale la pena repasar algunos puntos esenciales:

  1. ¿Qué es la deuda de riesgo?
  2. ¿Cuándo debería usarla?
  3. ¿Por qué es beneficiosa para una startup?


El “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” tiene como objetivo no sólo introducir y difundir los beneficios y la utilidad de la deuda de riesgo en la región, sino también ayudar y apoyar a las empresas innovadoras en las rondas B, C y posteriores, impulsando su crecimiento.
En el contexto actual de COVID-19, esto ayudará de dos maneras: aliviando el impacto social y económico a medida que ayudamos a las empresas tecnológicas innovadoras a encontrar mecanismos más eficientes; y reavivando el crecimiento mediante la financiación de inversiones que mejoren la productividad que, de otro modo, se verían retrasadas por la crisis.


Resiliencia del sistema financiero en el contexto Covid

Autor: ASOMIF - Agosto 2020


Agentes bancarios, en la vanguardia de la inclusión financiera

Autor: Arraiz, Irani; Gallagher, Terence – Agosto 26, 2020

Los brasileños crearon una innovación que está cambiando la vida de muchas personas en todo el mundo y está sentando las bases para la revolución digital que está por llegar: los agentes bancarios. Un agente bancario es un comercio minorista, un vendedor de tarjetas para celular o bien una red de establecimientos del sector público contratados por una institución financiera para procesar las transacciones de sus clientes. Cualquier clase de minorista puede ser agente.
El Banco Central de Brasil probó el modelo a fines de la década de los 90 cuando autorizó al banco estatal Caixa Econômica Federal a realizar transacciones bancarias a través de una red de franquicias de lotería. El experimento funcionó y hoy el modelo está en todas partes revolucionado la inclusión financiera.
En el contexto del coronavirus, esta infraestructura digital está salvando vidas. Por ejemplo, en Ecuador, si bien la cantidad y los montos totales de efectivo retirado cayeron entre marzo y junio de 2020 la proporción de retiros realizados a través de agentes bancarios creció mucho, mientras que el incremento en la proporción de retiros a través de cajeros automáticos fue mínimo. Resulta llamativo que esto sucediera en medio de las limitaciones impuestas por el aislamiento obligatorio.


La evidencia demuestra que los pequeños comercios que operan como agentes bancarios en Ecuador se benefician de un mayor tráfico de clientes, mayores ventas y un mayor uso de productos financieros.
Los agentes bancarios siguen ocupando un lugar preponderante en la nueva ola de la revolución digital que se extiende por todo el sector financiero. A medida que las instituciones financieras se vuelven cada vez más digitales, muchas personas aún no confían en las operaciones puramente electrónicas.

Cuatro medidas que están adoptando las instituciones de microfinanzas para responder a la COVID-19 (coronavirus)

AUTOR: FINDEV - Agosto 24, 2020



A medida que la pandemia de COVID-19 se prolonga en el tiempo, crece con justa razón la preocupación por el impacto en las instituciones de microfinanzas (IMF) y sus clientes. La Encuesta Global de Pulso de Instituciones de Microfinanzas del CGAP ha contribuido a arrojar luz sobre estas repercusiones al poner en evidencia el deterioro de las carteras de préstamos, los niveles de liquidez de las IMF y otros indicadores. No obstante, no se ha dedicado menos atención al modo en que las propias IMF han respondido ante la crisis:

  1. Flexibilización al servicio de los clientes
    La respuesta más común a la COVID-19 es la flexibilización de las condiciones ofrecidas a los clientes. En respuesta a la pandemia, el 85 % de las IMF está adoptando alguna medida de flexibilización, y casi dos tercios están poniendo en marcha una moratoria o una reestructuración de los préstamos para sus clientes.
  2. Disminución de los préstamos
    El segundo cambio más común que han realizado las IMF es recortar sus préstamos. Más de dos tercios de todas las IMF han reducido los desembolsos a raíz de la COVID-19. Aunque la reducción no es algo inesperado, la gran magnitud es, en cierta forma, impactante.
  3. Disposiciones flexibles en materia de personal
    Las IMF que han recurrido a estas alternativas lo han hecho en forma limitada. Poco más de un cuarto de las IMF que suspendieron personal también cerraron sucursales, y solo una de cada cinco de las instituciones que cerraron sucursales, despidieron personal.
  4. Ampliación de los canales a distancia
    Ampliar los canales a distancia para llegar a los clientes a pesar de las instrucciones de permanecer en el hogar y los temores de contraer la enfermedad. Alrededor de un tercio de las IMF ha incrementado las operaciones de sus centros de atención telefónica o sus canales digitales, y un número ligeramente menor implementó nuevos canales digitales para los clientes.
En conjunto, estas cifras muestran un sector de microfinanzas que está sujeto a grandes presiones, pero que responde con flexibilidad, ofreciendo un respiro a los clientes y al personal al tiempo que crea nuevas modalidades para contactarse a distancia con los clientes.

Claves para el sector agrícola durante COVID-19 en América Latina y el Caribe

Autor: Valencia, Paula – Agosto 19, 2020

Wilmer Pérez fue convocado a una reunión urgente en las oficinas centrales de PRONACA, una empresa de productos de alimentación, ante la confirmación de los primeros casos de COVID-19 en el Ecuador.
Como la mayoría de las empresas en el sector agrícola de la región, PRONACA afrontó cambios súbitos en la demanda, interrupciones en la cadena de suministro y la necesidad de asegurar la protección de sus trabajadores.
Es en este contexto que la Guía de BID Invest puede ayudar. Angela Miller, Oficial Principal Ambiental y Social de BID Invest, explicó que la Guía “busca apoyar a nuestros clientes con una herramienta para evaluar el riesgo y tomar decisiones rápidas ante un reto sin precedentes como lo es COVID-19, y así proteger la salud de los trabajadores y mantener activas las operaciones agrícolas.”
La Guía está estructurada en los siguientes pasos: identificar los riesgos en el contexto donde se opera; evaluar el manejo del COVID-19 en las operaciones usando un marco de respuesta y gestión y tomar medidas para atender los riesgos y brechas en el sistema de gestión ambiental y social de cada empresa.
El reto no es menor. En ALC, la agricultura representa 6% del producto interior bruto y emplea cerca del 14% de la fuerza laboral, la mitad mujeres. Por tratarse de una actividad intensiva de mano obra, el cuidado de la salud de los trabajadores en este sector es clave.


En el foro, Guillermo Foscarini, Jefe de Inversiones en el sector de Agronegocios en BID Invest, señaló que la clave en adelante será “flexibilidad operativa para canalizar la producción a diferentes productos flexibilidad en cuanto a mercados y cobertura geográfica, así como en canales de venta y flexibilidad financiera para acceder a liquidez que permita a las empresas seguir operando.”

Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada

Autor: Flaiban, Diego; Gallagher, Terence – Agosto 14, 2020

Las medidas de cuarentena y distanciamiento social que está forzando la pandemia del COVID-19, representan una oportunidad para acelerar la digitalización de un gran segmento de la economía que ha estado excluido financieramente y ha sido huérfano de la innovación.
Hablamos de la economía senior o plateada, el segmento que se refiere a la actividad económica de los adultos mayores de la sociedad. Muchos siguen fuertemente involucrados en el mundo de los negocios y el emprendimiento y hasta precisan de un micro préstamo para abrir una tienda o empezar un proyecto autónomo en su casa. Innovación + Inclusión + Digitalización son tres conceptos van de la mano a la hora de lograr un cambio disruptivo en las finanzas de los adultos mayores.
En los últimos años, el uso de la tecnología creció entre dos o tres veces según el rango etario. La penetración del crédito bancario en los países seleccionados es del 17% respecto a la población mayor de 60 años.


La pandemia ha acelerado el uso de medios digitales para transferencias y pagos de servicios. En los primeros tres meses desde el inicio de las políticas de aislamiento obligatorio en ALC, los primeros indicadores muestran aumentos de más del 70% en el uso de pagos de servicios de forma digital y 60% en transferencias.
La necesidad de incrementar la oferta de productos digitales toma mayor relevancia durante la crisis COVID-19 al acompañar los esfuerzos de los gobiernos por reducir la circulación de personas y los movimientos en efectivo, e incluso se convierte en una oportunidad de negocio.
Entre las entidades pioneras que entendieron esta realidad y pusieron manos a la obra, está la Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Héroes, la cual en junio recibió un financiamiento de US$50 millones de BID Invest para apoyar los esfuerzos de la Caja en incluir financieramente al adulto mayor.

Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos

Autor: IICA- Julio 28, 2020



La mayoría de los agricultores familiares en América Latina y el Caribe, claves para la seguridad alimentaria, trabaja en un marco de carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios en plena pandemia de Covid-19, y enfrenta limitaciones para vender sus productos, un escenario que, con la baja de poder adquisitivo de los consumidores, afecta la producción y tendrá consecuencias sobre la oferta de alimentos básicos por parte del sector. Así los constató un sondeo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) realizado durante mayo y junio entre 118 referentes de la agricultura familiar en 29 países de las Américas.
El sondeo identificó tres aspectos principales entre las dificultades que enfrentan los agricultores familiares en la actual pandemia:

  1. Carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios y de bioseguridad.
  2. Limitaciones de transporte y distribución por restricciones de tránsito y movilidad.
  3. Limitaciones en cuanto a acceso a crédito para la producción y la reproducción de la unidad familiar.
“Se trata de una radiografía muy precisa del sector de la agricultura familiar realizada en un contexto muy desafiante. Junto con esa foto, el sondeo presenta opciones de políticas públicas ante la pandemia para atender a un sector clave para el empleo agrícola, el abastecimiento de alimentos, la seguridad alimentaria y nutricional y la mitigación del éxodo rural.”, dijo el ingeniero agrónomo Mario León, gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA y coordinador del sondeo (Documento versión extendida).
El trabajo también verificó una creciente inquietud en el sector de la agricultura familiar respecto a las posibilidades de comercialización de alimentos en los mercados de proximidad por la reducción de la afluencia de consumidores por temor a ser contagiados.
El IICA, también, señala la necesidad de que los países construyan políticas para el corto, mediano y largo plazo y, específicamente para atender la actual emergencia, recomienda formular planes de contingencia y prevención que contengan acciones que se definan en base a mecanismos de concertación y coordinación interinstitucional e intersectorial e incorporen a organizaciones de la sociedad civil.

Financiamiento de empresarias, clave para la recuperación económica

Autor : Alvarenga, Marisela; Andrade, Gabriela - Julio 17, 2020

Millones de latinoamericanos, sobre todo en la economía informal, se han visto obligados a trabajar en vulneración de las órdenes de aislamiento por toda la región, que en consecuencia ha superado a Estados Unidos y Canadá en fallecimientos por COVID-19.
Un informe conjunto de la agencia humanitaria internacional CARE y ONU Mujeres muestra que sólo el 67% de las mujeres entre 25 y 54 años de edad participan en la fuerza de trabajo formal, frente a un 93% de los hombres de la región. En total, más de 126 millones de mujeres trabajan en el sector informal.
A ello se suman las desigualdades y limitaciones estructurales y culturales que afectan en mayor medida a las empresarias, particularmente en su acceso al financiamiento. Atender este problema es clave para evitar retroceder en los avances logrados en los últimos años y asegurar que las mujeres sean una parte activa de la recuperación económica.
Según cálculos del Global Entrepreneurship Monitor, ALC tiene el mayor porcentaje de mujeres auto-empleadas del mundo. Sin embargo, un 70% de las pequeñas y medianas empresas (PYME) lideradas por mujeres que solicitan un préstamo bancario no lo obtienen, según estimaciones del IFC.


A nivel regional, un 30% de las empresas de mujeres estén restringidas financieramente, mientras que estas limitaciones afectan solo al 25% de las empresas de propiedad o liderazgo masculino.
Las mujeres de la región enfrentan por tanto una situación particularmente adversa en el contexto actual del COVID-19, caracterizado por una menor oferta de crédito, incrementos importantes en los colaterales o garantías requeridas. Las soluciones deben basarse en incluir enfoques de género en los programas de respuesta y de recuperación económica.
A futuro, esto implica la puesta en marcha de programas de financiamiento o de garantías específicas que reduzcan el riesgo percibido en este segmento por parte de las instituciones financieras y redunden en su beneficio. También es fundamental la apuesta por productos financieros innovadores.
Las mujeres latinoamericanas dedican casi tres veces más tiempo al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres. Y más del 25% de los hogares de la región están a cargo de mujeres, la tasa más alta del mundo, según varios estudios. Esto significa que las mujeres sufren más complicaciones para acceder a opciones de teletrabajo o generar ingresos fuera de sus hogares, dejando a muchas familias en situación de seria vulnerabilidad.

La próxima fase de la crisis: Se necesitan nuevas medidas para una recuperación resiliente

Autor: Kristalina Georgieva - Julio 16, 2020

El mes pasado, el FMI anunció un deterioro de las perspectivas económicas y proyectó que el crecimiento mundial se contraería un 4,9% este año. Una noticia algo alentadora es que la actividad económica mundial, que registró un descenso sin precedentes a comienzos de este año, ha comenzado a fortalecerse de manera gradual. Se prevé que la recuperación parcial continúe en 2021. Las medidas excepcionales adoptadas por muchos países, incluidos los del G20, frenaron la caída de la economía mundial.
En muchos países la crisis dejará cicatrices económicas muy profundas. Los graves trastornos en el mercado laboral son una preocupación importante. En algunos países se han perdido más empleos en marzo y abril que los que se han creado desde el final de la crisis financiera mundial. Los cierres de los colegios también incidieron en la capacidad de la gente, en particular las mujeres, de participar en el mercado de trabajo. Afortunadamente algunos empleos se han recuperado desde entonces, pero la proporción de la población en edad laboral que está empleada es mucho menor que a comienzos de 2020.


Las quiebras también son cada vez más habituales a medida que las empresas agotan sus reservas de liquidez. Y el capital humano también está en riesgo: la educación de más de 1.000 millones de alumnos en 162 países se ha visto interrumpida.
La cuestión de fondo es que la pandemia probablemente incrementará la pobreza y la desigualdad, lo que una vez más dejaría dolorosamente al descubierto las deficiencias de los sistemas sanitarios, la precariedad del empleo y las difíciles perspectivas a las que se enfrentan los jóvenes para poder acceder a las oportunidades que tanto necesitan.

La crisis del COVID-19: oportunidad para el sector financiero

Autor: Eskildsen, Jan – Julio 15, 2020

Las evidencias del profundo impacto de la crisis del COVID-19 ya pueden verse en toda la región. Tanto las grandes empresas como las PYME de América Latina y el Caribe (ALC) sintieron una súbita interrupción en sus cadenas de valor y flujos de caja, limitando la capacidad de hacer frente a sus compromisos financieros. En consecuencia, el sistema financiero también padece estos efectos, y los bancos verán afectada su calidad de cartera y provisionamiento, lo cual reducirá su rentabilidad y posiblemente su solvencia.
Sin embargo, a diferencia de la crisis del 2007-2009, la mayoría de los bancos en la región han entrado en esta desafiante situación en una posición financiera más sólida que en el pasado. Sumado a esto, hoy día los reguladores en la región han sido proactivos al tomar medidas para incentivar a los bancos a reestructurar términos o refinanciar a sus clientes.


Con sectores específicos de la economía como el turismo, el comercio y el transporte bajo especial presión, Promerica ha tomado medidas específicas de alivio. Estas incluyen una mora de pagos para los clientes del sector turístico hasta 2021. La escala del problema es evidente al observar que el banco ha brindado apoyo financiero al 52% de su cartera de negocios desde junio.
Sin tener la necesidad de refugiarse en una limitada liquidez, los bancos tienen una oportunidad para salir de la crisis con un mejor posicionamiento estratégico del que tenían previo al surgimiento del COVID-19. Entre las iniciativas que podrían adoptar están:

  1. Implementar la banca digital.
  2. Asociación con fintechs y otros comercios.
  3. Enfoque del negocio en el valor compartido.
Si bien aún no es posible hablar de cifras concretas, la crisis del COVID-19 es sin duda una oportunidad para que los intermediarios financieros se transformen y estén mejor posicionados a largo plazo. A diferencia de la crisis del 2007-2009 en esta crisis los bancos están posicionados como parte de la solución, y ése es el rol que deberán jugar.

La inclusión financiera digital en tiempos de la COVID-19

Autor: Ulric, Eriksson; Purva, Khera; Sumiko, Ogawa; Ratna, Sahay- Julio 01, 2020

La pandemia de COVID-19 podría suponer un punto de inflexión para los servicios financieros digitales y demostrar que la tendencia hacia una mayor digitalización de los servicios financieros no es una moda pasajera. Los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas pueden beneficiarse enormemente de las ventajas que encierran el dinero móvil, los servicios de tecnofinanzas y la banca en línea. Si bien va a potenciar el uso de estos servicios, la pandemia también ha complicado el crecimiento de los actores de menor tamaño en el sector y ha puesto de relieve la desigualdad en el acceso a las infraestructuras digitales.
La transición hacia los servicios financieros digitales ya estaba contribuyendo a mejorar la inclusión financiera en las sociedades antes de la pandemia. Los confinamientos y el distanciamiento social están acelerando el uso de servicios financieros digitales.

Ventajas más allá de la inclusión financiera
Durante los confinamientos debidos a la COVID-19, los servicios financieros digitales están ofreciendo a los gobiernos la posibilidad de proporcionar apoyo financiero rápido y seguro a personas y empresas a las que es difícil llegar. Esto contribuirá a atenuar las secuelas económicas y posiblemente fortalecer la recuperación.


La tarea pendiente
Tienen que conjugarse varios factores para aprovechar el enorme potencial de los servicios financieros digitales en la era posterior a la COVID-19. Para lograr una recuperación más inclusiva se necesita la igualdad de acceso a las infraestructuras digitales, una mayor alfabetización financiera y digital y datos que no estén sesgados o distorsionados.
Un sondeo realizado a escala mundial puso de manifiesto que los reguladores deben estar al corriente de los rápidos cambios tecnológicos en tecnofinanzas, de modo que puedan garantizar la protección de los datos y del consumidor, la ciberseguridad y la interoperabilidad transfronteriza y entre usuarios. Al mismo tiempo, es importante garantizar que la competitividad en el sector de tecnofinanzas siga teniendo un nivel que permita aprovechar al máximo las ventajas de los servicios financieros digitales.

Gobierno Corporativo: COVID-19 y la Junta Directiva

Autor: BID Invest – Junio, 2020



El brote de COVID-19 ha degenerado en una pandemia con importantes implicaciones para la salud de la población mundial y el orden económico. Los gobiernos, el sector privado y los ciudadanos están respondiendo a este escenario sin precedentes tomando medidas para evitar la propagación de COVID-19 al tiempo que mantienen activos sectores vitales de la economía.
En estos tiempos difíciles, las empresas privadas necesitan de un liderazgo capaz de navegar en aguas inciertas y tomar medidas urgentes considerando múltiples factores. El buen gobierno es clave en este escenario, pues se traduce en un liderazgo y procesos de toma de decisión superiores.

El papel de la junta en la crisis
Las juntas deben cerciorarse de que la gerencia tenga la capacidad de actuar rápidamente en un escenario en constante evolución y priorizar la seguridad y el bienestar de los empleados de la compañía, así como de aquellos que dependen de la ella para servicios esenciales.
El papel de la junta es de estrategia y supervisión, así como de enlace coordinador con accionistas y grupos de interés, lo cual es particularmente importante durante una crisis. COVID-19 impacta el negocio de diferentes maneras y en diferentes niveles. Con el fin de crear un entorno para que la empresa sea ágil, la junta debe evaluar si son necesarias la revisión de las estructuras de gobierno para garantizar un desempeño adecuado durante la pandemia actual, así como para comprender completamente los riesgos, a la empresa y a sus diversos grupos de interés, derivados de la pandemia y la consiguiente recesión económica, además, debe considerar cuidadosamente el equilibrio entre el endeudamiento y la necesidad de liquidez inmediata.

La cultura sí importa
En la estrategia de respuesta, es importante enfatizar que la cultura es importante: tener una mentalidad que prioriza a las personas, cuidar de la fuerza laboral y las partes interesadas, comunicarse adecuadamente y generar confianza, es crucial para desarrollar la confianza y mantener la reputación.
Para promover una toma de decisiones efectiva durante y después de la pandemia de COVID-19, debe prevalecer un ambiente de confianza, respeto y preocupación compartida. La junta debe transmitir el mensaje y adoptar un enfoque “nariz adentro, dedos afuera”, delegando autoridad y capacitando a los equipos para tomar decisiones con rapidez.
La crisis actual ofrece a directores y ejecutivos una oportunidad única para poner a prueba su astucia comercial y demostrar su compromiso con la creación de valor, tanto para la empresa como para todos sus grupos de interés.

Acciones de gobierno corporativo inmediatas (no-exhaustivas)

  1. Establecer el “tono en la cima“ para demostrar liderazgo y compromiso con la gestión de la crisis.
  2. Establecer una comunicación frecuente con el CEO.
  3. Revisar y / o adoptar planes de sucesión y de contingencia en caso de emergencia para el personal clave.
  4. Considere crear un comité de crisis multifuncional específico para COVID-19.
  5. Revisar y adaptar los procesos de delegación y las líneas de reporte.
  6. Considerar revisar las funciones del comité de auditoría, el comité de riesgos y otros comités de la junta y la gerencia.
  7. Establecer un plan de respuesta a COVID-19.

Finanzas verdes inclusivas como mecanismo de inclusión social

Autor: Margarita Hernández- Junio, 2020



La pandemia de COVID-19 planteó grandes desafíos sociales y económicos en todo el mundo. El cambio climático constituye un riesgo crítico para el Ecuador pues sus efectos se evidencian en el deshielo de los glaciares, el incremento de la temperatura, la extinción de algunas de sus fuentes naturales de agua; además, el “fenómeno del Niño” siempre afecta al país. Esto genera, migración, el riesgo de extinción de algunas de sus especies de flora y fauna, así como la proliferación de enfermedades y la incidencia de desastres naturales. Todo esto agrava la pobreza, la desigualdad y la inseguridad que, junto al desempleo, persisten en el país.
Como consecuencia, la SEPS considera importante la implementación de medidas que ayuden a la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático, promoviendo el desarrollo de las finanzas verdes como mecanismo clave para contribuir a la transición hacia una economía baja en emisiones de carbono y a una reducida dependencia de los recursos no renovables, fortaleciendo sectores primarios como la agricultura, mientras se conserva el entorno natural.
El sector financiero popular y solidario del Ecuador, que tiene una mayor incidencia, contabiliza en el país más del 60% de los microcréditos que coloca el sistema financiero nacional; a su vez, estos clientes, ubicados en territorios rurales, donde los recursos financieros se desinan, principalmente, a actividades agrícolas, se ubican dentro del grupo más afectado por las alteraciones del clima.
Por todo lo anterior, la SEPS, como entidad técnica de supervisión y control de las organizaciones de la economía popular y solidaria, está atenta a los efectos del cambio climático y su afectación tanto al medio ambiente como a las personas y ha determinado, como una de sus prioridades, la mitigación y adaptación a los riesgos climáticos, en aras de contribuir a la construcción de un sistema financiero sustentable y capaz de generar mayor resiliencia al cambio climático.
Los reguladores continúan enfocando los debates sobre finanzas verdes en mejorar la calidad, los objetivos y la efectividad de los programas sociales y el gasto público como respuesta a los desafíos del cambio climático planteados por la escasez natural, la inestabilidad financiera y la creciente vulnerabilidad de los ciudadanos.

Las finanzas públicas y la crisis por COVID-19 en los países andinos

Autor: Andrián, Leandro; Deza, María; Hirs, Jorge- Junio, 2020

El shock ocasionado por el Covid-19 está generando efectos adversos que no reconocen precedentes recientes en la actividad económica mundial. Con el fin de mitigar estos impactos en la economía y la salud de la población , los gobiernos de la región andina han dispuesto un conjunto de medidas tanto fiscales como de otra naturaleza. La capacidad de respuesta ha dependido de la situación fiscal inicial que tenían los países. Esta serie de medidas, junto con la disminución en la recaudación tributaria por efecto de la ralentización de la actividad económica , tendrá un impacto sobre las finanzas públicas. Con todo esto, se proyecta que en 2020 los países andinos tendrán déficits fiscales cercanos a los dos dígitos, necesidades brutas de financiamiento cercanas o superiores al 10% del PIB, y razones de deuda que se elevarán entre 7 y 15 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2019. A excepción de Perú, los países de la región muestran niveles de deuda pública (en el sector público no financiero [ SPNF ] ) superiores al 50% del PIB .


Una vez que los efectos nocivos de la pandemia sobre la salud de la población se hayan controlado, a mediano plazo se proponen una serie de medidas en los planos tributario y de gasto que los gobiernos podrían implementar para apoyar la consolidación fiscal, adaptándolas a las necesidades y condiciones de cada país. Tales medidas deberán ser cuidadosamente diseñadas para no comprometer la recuperación de la economía y evitar que terminen presentando sesgos regresivos.

La lucha contra la COVID-19: ¿Cómo deben responder los supervisores del sector bancario?

Autor: Adrian, Tobias; Pazarbasioglu, Ceyla- Junio, 2020

El enorme shock macrofinanciero causado por la pandemia continúa haciendo estragos en la economía mundial y tanto los bancos como los deudores se hallan bajo una gran presión. Los supervisores se enfrentan a desafíos que requieren medidas decisivas para garantizar que los sistemas bancarios apoyen la economía real, preservando al mismo tiempo la estabilidad financiera.
El sector bancario tiene un papel crítico que cumplir para mitigar el shock macroeconómico y financiero sin precedentes causado por la pandemia dando apoyo a los prestatarios afectados y manteniendo el flujo de crédito hacia la economía real, sin dejar de preservar la estabilidad financiera.
Para llevar alivio inmediato a los prestatarios afectados y mantener una liquidez adecuada en el sistema financiero, muchas autoridades nacionales han adoptado medidas de apoyo, tales como el aplazamiento del reembolso de deudas, paquetes de estímulo y garantías de crédito.
Los supervisores han sido parte integral de estas políticas de respuesta. Siguiendo la orientación de organismos normativos, muchas autoridades de supervisión han realizado una amplia serie de intervenciones en el sector financiero. Las medidas apuntan a la utilización de los colchones de capital y de liquidez disponibles en los bancos, aportan claridad en cuanto al tratamiento regulatorio, promueven la transparencia de los balances y mantienen la continuidad operativa y comercial de los bancos y de los sistemas de pagos.


Al alentar que se utilice la flexibilidad del marco, respetando al mismo tiempo las normas mínimas, las recomendaciones buscan asegurar que los signos vitales del sistema bancario se mantengan en niveles saludables y se supervisen de manera transparente. Esto ayudará a reducir al mínimo los riesgos de una crisis financiera perjudicial que acrecentaría los grandes costos económicos de la pandemia.

Las arquitecturas tecnológicas bancarias en tiempos del COVID

Autor: Fernando Carmona- Junio 2020



Luego del impacto de la ola del COVID-19 en la salud, viene el impacto de la gran ola en la economía. Esa gran ola golpeará con fuerza a entidades financieras y procesadoras, entidades de gran importancia para la estabilidad social y donde precisamente uno de los mayores rubros de gastos es la operación, mantenimiento y evolución de las arquitecturas tecnológicas, arquitecturas que se verán ahora bajo mayor presión por los cambios conocidos que trae la pandemia.
Desafortunadamente estas arquitecturas tecnológicas, por sus vulnerabilidades, tienen aún mayor probabilidad de gran afectación. Son muchas vulnerabilidades, pero hay tres que destacan: un innecesario rompecabezas, que la complejidad de las funciones que deben soportar crece exponencialmente y que el gasto en ellas se vuelve insostenible.

El rompecabezas de T.I.
El ecosistema de una entidad financiera promedio es una maraña de decenas de sistemas de todo tipo, servidores, productos, bases de datos, interfaces y procesos. Para complicar esto, en los últimos 20 años las entidades financieras se han visto obligadas a implementar innumerables nuevos servicios, procesos y tecnologías que hacen exponencialmente complejo el manejo de las arquitecturas.
Sobre el gasto, parece que el asunto es autoevidente. Los bancos gastan millonadas y aunque son las entidades que llevan con extremo cuidado el control del dinero, en la realidad, por la complejidad de la colcha ininteligible de retazos de sus arquitecturas tecnológicas, sufren mucho para saber dónde gastan el dinero, cuánto les cuesta proveer una transacción o servicio específico y mucho más para conocer si ese servicio o transacción es rentable o no.

¿Cómo llegamos a esta situación?
La historia y realidad de cada entidad financiera es única, más hay factores comunes, unos inevitables y otros, en teoría, no. Es inevitable tener que cumplir urgentemente con regulaciones o la presión de la competencia y caer en las manos de las modas que se amparan bajo la máscara de la innovación.
La ingeniería informática es aún un bebé en formación comparado con otras ingenierías, porque mucho de lo que se hace es más artesanía que ingeniería y porque esta es la ingeniería que menos utiliza los métodos de la ciencia. Por tanto, la informática ha encontrado en la banca el campo de juegos ideal. El resultado está a la vista: arquitecturas muy complejas, ineficientes y costosas.

¿Cómo simplificar, optimizar y rentabilizar?
Existen tres lineamientos que pueden ayudar y que deben ser abordados no solo por los encargados de tecnología, sino de estrategia y finanzas.

  1. La eliminación de sistemas que no aportan, pero si cuestan.
  2. Exigir más evidencia y cálculos financieros ante las nuevas iniciativas.
  3. Simplificar el rompecabezas con soluciones integradas.

Hacia mejores mecanismos de protección de riesgos para la clase media y vulnerable: Un análisis para los países andinos

Autor: González, Carolina; Robalino, David– Junio, 2020

A fines del 2019, los países andinos podían celebrar importantes avances en reducción de la pobreza . En las dos décadas anteriores, el porcentaje de la población pobre cayó dramáticamente como resultado del dinamismo económico y la política social.
La falta de aseguramiento de la clase media se desprende de un problema estructural. Los sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe (ALC) fueron concebidos para mercados de trabajo en los que prima la relación asalariada formal. Ampliar la cobertura implica , por tanto, repensar el diseño de los sistemas actuales para poder identificar , registrar , asegurar y recolectar contribuciones de todos los trabajadores.
En las dos últimas décadas, se dio una caída sustancial de la pobreza y una expansión de la clase media en los países andinos . Entre 2000 y 2018 el porcentaje de personas en situación de pobreza (i.e. población con ingreso per cápita inferior a USD 5 diarios en PP A de 2011), cayó de 57% a 26% en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Se trató de una reducción generalizada , que en cada uno de los cuatro países de la región superó los 30 puntos porcentuales .
Estos países pasaron de tener una población en su mayoría pobre, a tener mayoritariamente una población de ingresos medios que puede clasificarse en: una clase media vulnerable y una clase media consolidada. La diferencia entre estas dos clases medias corresponde principalmente al concepto de seguridad económica . La evidencia para algunos países de ALC muestra que la probabilidad de caer en la pobreza aumenta significativamente cuando se tienen ingresos inferiores a USD12.4.
La clase media está expuesta a varios tipos de riesgos que pueden generar fluctuaciones en el ingreso y el consumo de los hogares , y además afectar la acumulación de capital humano y la productividad . Algunos riesgos son naturales y otros son el resultado de fenómenos económicos. Los trabajadores desempleados sin fuentes de ingreso alternativas pueden verse obligados a emplearse en actividades que no son las adecuadas dadas sus calificaciones. Esto puede crear desajustes entre oferta y demanda de trabajo que afectan la productividad.


Varias fallas de mercado hacen que sea difícil mitigar el impacto de estos riesgos a través de seguros y/o ahorros privados. Existen además problemas de liquidez que hacen que no todos los trabajadores puedan ahorrar lo suficiente o financiar el costo de los seguros privados.
Existen tres instrumentos en la región para cubrir los riesgos de pérdida de empleo: la indemnización por despido, el seguro de desempleo, y las cesantías o cuentas de ahorro individual para el desempleo, mientras que, para cubrir el riesgo de longevidad , los países andinos han empleado, tres herramientas: sistemas pensionales de beneficios definidos, sistemas pensionales de contribución definida, y pensiones no contributivas.

Claves para la recuperación del tejido productivo en tiempos de pandemia

Autor: Pol, Marina; Ruiz ,Marta -Junio 30, 2020



Al haberse implementado medidas para contener la propagación del COVID-19 y aliviar la crisis de salud pública, surge la natural preocupación de mantener el bienestar de la sociedad y de disminuir los costos económicos.
En esto hay dos desafíos: en corto plazo, lograr que la población cuente con los recursos financieros suficientes para cumplir con las medidas de contención y de reapertura gradual. En largo plazo, que una vez pasada la emergencia exista la manera de reponer estos recursos invertidos por la sociedad y volver a generar crecimiento. Para esto se debe asegurar la supervivencia del tejido productivo, es decir la capacidad de creación de valor a través de las empresas y las fuentes de trabajo.
Los empresarios han desarrollado relaciones de negocio con clientes y proveedores a través del tiempo, además de los recursos económicos que se invirtieron. Mantener todos estos permitirá que una vez que pase la emergencia, la recuperación sea más eficiente, rápida, y se alcance el nivel previo de producción y empleo.
Esto es particularmente cierto en los países emergentes donde el capital disponible resulta menor. Por otra parte, el segmento Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) es particularmente relevante al generar en promedio el 70% del empleo en la región y contar con recursos financieros muy limitados en una emergencia. Estas empresas afrontan una escasez de la liquidez como resultado de la caída en sus ingresos por ventas, incapacitándolas para cumplir sus compromisos financieros.

Las medidas y las PYME
En esta emergencia, los países de la región implementaron medidas para proteger a las PYME y el empleo, así como la postergación de la fecha de pago de impuestos y cotizaciones sociales. No obstante, si el cierre económico se extiende por un periodo prolongado éstas podrían endurecer las condiciones crediticias en los meses próximos, a pesar de las medidas mencionadas anteriormente.
Además de las acciones de política pública encaminadas a fortalecer la liquidez y el empleo, el sistema financiero del sector privado tiene un rol importante para contribuir a la sobrevivencia del tejido productivo.

Financiamiento para la recuperación
Por una parte, la banca privada puede facilitar el financiamiento al comercio exterior. En segundo lugar, el financiamiento de corto plazo de la banca al sector corporativo puede facilitar la adquisición de capital de trabajo, el repago de deuda existente y la diversificación de los proveedores.
Finalmente, las entidades financieras pueden trabajar de la mano de los gobiernos para que los hogares de menores ingresos que reciben transferencias de efectivo condicionadas o de otro tipo.

Las transferencias monetarias para responder al COVID-19 y al cambio climático

Autor: Cabrol, Marcelo; Bonilla, Juan Pablo- Junio 29, 2020



La crisis del coronavirus está golpeando fuertemente a América Latina y el Caribe, y se estima que ocasionará hasta un 5,5% de las reducciones en el crecimiento del PIB este año. La desaceleración económica está causando trastornos sin precedentes en la vida de los ciudadanos de la región. Los más pobres y vulnerables, que tienden a tener menor acceso a energía, agua, servicios financieros y de salud, se ven afectados de manera desproporcionada.
Antes del COVID-19, los países ya enfrentaban la pobreza, la desigualdad en el acceso a los servicios sociales y de infraestructura y la crisis climática.
La protección social es una solución para abordar el impacto tanto del coronavirus como de la crisis climática. Muchos países ya están utilizando sus programas de transferencias monetarias para ayudar a los hogares pobres y vulnerables. Así, están apoyando tanto a los hogares que antes de la pandemia calificaban para un programa, como a aquellos que no estaban bajo los estándares, pero para quienes la crisis significa un riesgo de caer en la pobreza.
Los programas podrían adaptarse automáticamente a los choques, es decir, aumentar automáticamente los montos desembolsados y abarcar un mayor número de beneficiarios cuando pase una crisis. Si institucionalizan las transferencias monetarias, los gobiernos podrán responder de manera más oportuna, ordenada, eficiente y transparente cuando llegue la próxima pandemia, terremoto o inundación.

Ahorrar tiempo valioso en la próxima emergencia
Flexibilizar estas transferencias de manera que se adapten a los choques implica establecer reglas sobre el alcance y las condiciones bajo las cuales se escalarían antes de que ocurran los desastres. Normas explícitas también permiten establecer una cláusula de eliminación gradual automática de la respuesta a la emergencia tras unos meses, salvaguardando así los costos fiscales.

No debería ser un cuello de botella
Hacer que estos pagos se adapten fácilmente a las crisis también implica tomar medidas financieras por adelantado. Entre las opciones con las que cuentan los gobiernos se destacan los fondos de reserva y de líneas de crédito contingentes.
La situación actual muestra que reaccionar a los desastres es necesario y útil, pero también que la coordinación y el rápido desembolso de la ayuda a los hogares afectados son muy desafiantes. Se tiene la oportunidad de establecer programas de transferencias monetarias como una herramienta clave para proporcionar un apoyo inmediato, temporal y transparente a las poblaciones afectadas por desastres. Si se diseñan bien, estos programas pueden aumentar de manera sostenible la resiliencia de las poblaciones a los impactos climáticos y otros desastres, más allá de la pandemia actual.

¿Cómo está afectando la pandemia del Covid-19 a nuestros campesinos?

Autor: Schling, Maja; Salazar, Lina; Palacios, Ana; Pazos, Nicolás - Junio 26, 2020

El campo es el motor de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. De hecho, la región produce suficientes alimentos para atender las necesidades de su población y genera el 16% de las exportaciones de comida a nivel mundial.
Debido a la pandemia global provocada por el Covid-19, y con la intención de minimizar el número de contagios, muchos países han optado por cuarentenas generalizadas que restringen el movimiento de bienes y personas. Si bien la mayoría de los países de la región decretaron al sector agropecuario como esencial para garantizar la seguridad alimentaria, la situación ha implicado varios retos relacionados con el transporte de la producción, la adquisición de insumos, la contratación de mano de obra, la incertidumbre sobre precios y demanda, y la falta de liquidez y crédito, entre otros.

Datos de un nuevo estudio del BID Un equipo del BID realizó el estudio Retos para la agricultura familiar en el contexto del COVID-19. Este estudio, realizado en mayo de 2020, se fundamentó en entrevistas estructuradas por teléfono a una muestra de 105 de pequeños y medianos productores agropecuarios.


Los resultados del análisis muestran que ya se evidencian importantes problemas con la producción agropecuaria. Con respecto a la venta, el 65% de productores afirmaron que el Covid-19 afectó la venta de su producción agrícola, principalmente por la dificultad para transportar los productos a los mercados o por una diminución de la demanda, entre otros factores.
Estas interrupciones al flujo habitual del ciclo agrícola implican una reducción en los ingresos y la capacidad de gasto de los productores encuestados, limitando la continuidad de la producción y presentando ya un urgente problema de liquidez.
Según la FAO, las explotaciones de los pequeños productores corresponden aproximadamente al 80% del total de explotaciones agrícolas en la región, aportando entre el 30% y el 40% del PIB agrícola. Esto implica que es de crucial importancia mantener la producción de la agricultura familiar para que la inseguridad alimentaria no se agudice en la región.

Así es como podemos hacer una recuperación verde global, que también impulsa la economía

Autor: Charlotte Edmond- Junio 26, 2020

Ahora que muchas naciones están resurgiendo gradualmente, los gobiernos están buscando desesperadamente formas de inyectar vida en economías tórpidas. Un informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) tiene algunas ideas de como hacerlo.

Una recuperación sostenible
Las políticas específicas y la inversión entre 2021 y 2023 podrían impulsar el crecimiento económico mundial en un promedio de 1.1% al año, estima la AIE. Su Plan de Recuperación Sostenible también ahorraría o crearía alrededor de 9 millones de empleos al año y reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía en 4.500 millones de toneladas a nivel mundial, según un análisis realizado en cooperación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este plan establece los enfoques más rentables en función de las circunstancias de cada país, los proyectos de energía existentes y las condiciones actuales del mercado. Lograr esto requiere una inversión global de $ 1 billón anualmente durante los próximos tres años, o alrededor del 0.7% del PIB mundial actual.

Impulsando el mercado laboral La AIE estima que de los 40 millones de personas empleadas directamente por la industria energética, alrededor de 3 millones, han perdido sus empleos o corren el riesgo de hacerlo, como resultado de COVID-19. Otros 3 millones de empleos se ven afectados en áreas relacionadas.


Según el plan de la AIE, podría crearse una gran cantidad de empleos mediante la modernización de los edificios para mejorar la eficiencia energética, con otra franja proveniente del sector eléctrico, particularmente en redes y energías renovables.

Equilibrando la demanda y la seguridad.
La inversión en el sector de la energía se desplomará un 20% en 2020, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad energética y la transición a las energías renovables, dice la AIE. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono proyectadas en 2023 se encuentran significativamente por debajo de donde están actualmente, el plan de recuperación sostenible también vería mejorar la contaminación del aire, reduciendo los riesgos para la salud en todo el mundo.

Un enfoque cambiado
El enfoque para los gobiernos debe estar en la entrega de proyectos resilientes que puedan estar en funcionamiento en un corto espacio de tiempo. De esta manera, grandes cantidades de capital privado también se movilizarán junto con la financiación pública.

Tres formas de apoyar la resiliencia de las MIPYME para superar al COVID-19

Autor: Peláez ,Paula ; García Jaime -Junio 26, 2020



El impacto del COVID-19 implicará un alto costo social y económico en la región, considerando que casi el 99% de las empresas latinoamericanas son MIPYME, las cuales representan el 67% del empleo. Las MIPYME son también a menudo las únicas que alcanzan al cliente final con bienes y servicios esenciales. Debido a las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos de toda la región, muchas MIPYME que no pueden realizar la transición al teletrabajo están experimentando caídas en la demanda de bienes e incidencias en la cadena de suministro. Al mismo tiempo, mientras que las cuentas y la deuda se acumulan, el escaso capital de trabajo disminuye. La supervivencia de muchas MIPYME está en riesgo, ya que se ven obligadas a reducir operaciones y despedir trabajadores. Ademas, las MIPYME que operan en la economía informal tendrán más dificultades para acceder al apoyo de emergencia de los gobiernos.

Encaminando esfuerzos en la dirección adecuada
Los gobiernos temen una exacerbación de la ya elevada desigualdad en la región; las grandes empresas, cuyos minoristas, productores, proveedores y distribuidores son MIPYME, así como las instituciones financieras que sirven al segmento MIPYME, todos comparten este objetivo común y están movilizando esfuerzos para apoyar a las MIPYME. El enfoque a menudo se divide entre la respuesta inmediata para garantizar la supervivencia a corto plazo, junto con la planificación de escenarios que puede ayudar a alinear los esfuerzos de recuperación.
Las empresas resilientes serán aquellas que con el tiempo podrán mejorar sus habilidades para anticipar, comprender y responder a los riesgos y vulnerabilidades de una disrupción. Para las grandes empresas, la capacidad de recuperación de sus propias operaciones solo será una fracción del trabajo por delante; el apoyo a las MIPYME asociadas a través de cadenas de valor complejas se convertirá en una parte integral del esfuerzo. Para las instituciones financieras, la resiliencia implicará garantizar la continuidad del servicio, la seguridad de los datos y el bienestar financiero de los clientes y la organización.

Jugando el rol esencial Tanto las grandes empresas como las instituciones financieras pueden desempeñar un papel vital para facilitar la resiliencia de las MIPYME y su capacidad de resistir futuras disrupciones de la siguiente manera:

  1. Capacidad financiera: Apoyar a las MIPYME con una gama de instrumentos financieros que les permiten no solo sobrevivir, sino también proporcionar un empleo decente, hacer crecer su negocio, realizar inversiones a largo plazo e innovar.
  2. Capacidad de adaptarse a las nuevas condiciones del mercado: La crisis de COVID-19 ha evidenciado la necesidad de que las empresas aceleren sus esfuerzos de digitalización, lo que crea una oportunidad sin precedentes para el desarrollo y la innovación.
  3. Adoptar prácticas sostenibles: Defender políticas y planes ambiciosos de sostenibilidad, y apoyar a las MIPYMES para que se alineen con los objetivos de sostenibilidad corporativa garantizará no solo la viabilidad a largo plazo de las cadenas de valor, sino también la capacidad de las MIPYME para permanecer y crecer dentro de esas cadenas de valor.

Cómo los emprendedores digitales contribuirán a dar forma al mundo tras la pandemia de COVID-19

Autor: Brian A. Wong- Junio 26, 2020



Hace diecisiete años, el brote de SARS se extendía rápidamente por toda China, y la fuerza laboral de Alibaba había entrado en cuarentena. Durante el brote, Alibaba lanzó Taobao, su primera plataforma orientada al consumidor y ahora el mercado minorista en línea más grande del mundo. Al hacerlo, demostró que, en tiempos de crisis, los desafíos pueden convertirse en oportunidades siempre que haya optimismo, determinación y un propósito común.
Hoy, otro nuevo coronavirus ha golpeado al mundo y nos enfrentamos a una crisis de salud pública sin precedentes. A medida que las empresas y los empresarios de todo el mundo se enfrentan a inmensos desafíos, Alibaba nuevamente se ha movido para ayudar a las pequeñas y medianas empresas (PYME) a abordar los obstáculos comerciales planteados por la pandemia de COVID-19 y mantener el flujo de servicios esenciales. Inmediatamente después del brote de COVID-19 en China, la compañía anunció 20 medidas para apoyar a las empresas afectadas por la pandemia.
Aunque la pandemia actual ha afectado considerablemente a la economía mundial, la economía digital ha demostrado ser esencial en la lucha contra la COVID-19. Como señaló el fundador de Alibaba, Jack Ma, aquellos que ya habían acogido la tecnología de Internet en el pasado tenían la ventaja de poder acelerar su crecimiento comercial; la capacidad de aprovechar las herramientas digitales se ha convertido en una necesidad para las empresas para sobrevivir a la crisis actual.
La pandemia ha acelerado el proceso de transformación digital en casi todos los sectores. A medida que el mundo pasa lento, pero constantemente a la etapa de recuperación, también se han constatado los cambios provocados por la pandemia en el comportamiento del consumidor que probablemente permanezcan para siempre.
Las oportunidades en deberían centrar sus esfuerzos los empresarios en su camino hacia la recuperación para adaptarse a los nuevos comportamientos de los consumidores utilizando herramientas digitales son:

  1. En primer lugar, está claro que la economía digital desempeñará un papel cada vez más importante en la recuperación de la economía global después de la COVID-19. La economía digital representa una desviación del modelo de negocio tradicional de juego de suma cero con su enfoque en la creación de valor compartido. Al construir un ecosistema, los empresarios deben adoptar un enfoque de plataforma que permita a múltiples agentes resolver problemas juntos.
  2. En segundo lugar, la capacidad de construir nuevos sistemas desde cero podría acelerar el auge de las PYME y de los empresarios de los mercados emergentes y colocarlos en una posición más ventajosa en la recuperación económica posterior a la COVID-19. Esto presenta oportunidades enormes para los empresarios en estos mercados.
Las PYME son la columna vertebral de cualquier sociedad para la creación de empleo y la contribución económica. Ellas son las pioneras del viaje hacia la recuperación económica. Aquellas que puedan impulsar su empresa y equipo para adoptar tecnologías digitales y permitir que sus clientes, socios y la comunidad local tengan la máxima oportunidad de sobrevivir y prosperar a largo plazo.

Lo que los rescates de hoy pueden hacer por las economías de mañana

Autor: Saadia Zahidi- Junio 26, 2020

El año pasado, el Reporte Global de Competitividad anual del Foro Económico Mundial evaluó cómo estaban preparados para el futuro 141 gobiernos y concluyó que la mayoría tenía un mal desempeño. Sin embargo, ahora que el confinamiento por la pandemia está causando estragos en la economía global y pone de manifiesto las deficiencias de muchas instituciones, hemos llegado a una era de gobierno más grande –y quizá más audaz.
Se calcula que ya se han inyectado 9 billones de dólares en la economía global para asistir a los hogares, frenar las pérdidas de empleos y mantener a las empresas a flote. Ahora que algunos países están empezando a salir de los confinamientos, sus líderes tienen una oportunidad única de reformular la economía para ofrecer resultados mejores y equitativos.


La crisis ofrece una oportunidad para lo que el Foro Económico Mundial dio en llamar el “Gran Reinicio”, no a partir de algún punto distante en el futuro sino ahora mismo. La asistencia a corto plazo que se ofrece hoy puede y debe ser aprovechada para fomentar prácticas comerciales más responsables, salvar empleos, abordar la desigualdad y el cambio climático y construir una resiliencia a largo plazo contra las crisis futuras.
Los gobiernos intentan salvaguardar los empleos ofreciendo incentivos para que las empresas mantengan los niveles de empleo. Si bien todavía está por verse si las restricciones temporarias serán efectivas a la hora de mantener el empleo una vez que se las levante, ofrecen un colchón a los trabajadores en medio de esta crisis sin precedentes y de cara a una recuperación futura.
En los últimos diez años, por ejemplo, las aerolíneas más grandes de Estados Unidos gastaban el 96% de su flujo de caja disponible en recompras de acciones. Ahora, las aerolíneas faltas de liquidez que quieren acceder a los fondos del gobierno no sólo deben dejar de recomprar acciones y pagar dividendos hasta fines de 2021; también deben aceptar no utilizar cesantías involuntarias o reducir las tasas de pago hasta el 30 de septiembre.
La pandemia ha empujado a los gobiernos a asumir un papel más proactivo. En tanto vayamos dejando atrás la crisis sanitaria, los responsables de las políticas deberán aprovechar la oportunidad para implementar reformas audaces y ambiciosas.
Pero mientras que los gobiernos deben asumir un papel de liderazgo, dar forma a la recuperación y trazar un nuevo sendero exigirá una mayor colaboración entre las empresas, las instituciones públicas y de gobierno y los trabajadores.
La nueva influencia de los gobiernos les brinda los medios para empezar a construir economías más justas, más sustentables y resilientes.

Las condiciones financieras se han distendido, pero las insolvencias son un riesgo predominante

Autor: Tobias, Adrian; Natalucci, Fabio - Junio 25, 2020

Tras sufrir bruscas caídas en febrero y marzo desencadenadas por la pandemia de COVID-19, los mercados de acciones han repuntado, en algunos casos prácticamente a los niveles observados en enero, mientras que los diferenciales de crédito se han reducido notablemente, incluso para las inversiones de mayor riesgo. El inédito uso de herramientas no convencionales sin duda a amortiguado el golpe que la pandemia ha asestado a la economía mundial, y ha reducido el peligro inmediato para el sistema financiero mundial.
Hay mucha incertidumbre acerca de las perspectivas económicas y los inversionistas son muy sensibles a la evolución de la COVID-19. Los principales bancos centrales del mundo han contribuido a la notable distensión de las condiciones financieras, estas medidas han restablecido la confianza y han estimulado la toma de riesgo por parte de los inversionistas
Algo que ilustra la desconexión entre los mercados financieros y la economía real es el desfase que ha surgido recientemente entre el dinamismo de la bolsa en Estados Unidos y el desplome de la confianza de los consumidores, y esto hace dudar sobre si la sostenibilidad del repunte sería sostenible si no contara con el estímulo proporcionado por los bancos centrales.


¿Cuáles son los factores desencadenantes?
Varios acontecimientos podrían desencadenar un descenso de los precios de los activos de riesgo. La recesión podría ser más profunda y larga de lo que actualmente prevén los inversionistas. Podría haber una segunda ola de infecciones, con las consiguientes medidas de contención. Las tensiones geopolíticas o un aumento del malestar social ante la creciente desigualdad mundial podrían trastocar la confianza de los inversionistas.

Vulnerabilidades preexistentes
La pandemia está dejando al descubierto las vulnerabilidades financieras preexistentes.

  1. Tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes, la carga de la deuda de las empresas y los hogares podría tornarse inmanejable si la economía experimentara una contracción grave.
  2. La materialización de eventos crediticios pondrá a prueba la resiliencia del sector bancario.
  3. Las empresas financieras no bancarias también podrían verse afectadas.

Desafíos y soluciones para mejorar el financiamiento a las mipymes durante la pandemia

Autor: Diego Herrera-Junio 25, 2020



Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) le dan vida a las economías de América Latina y el Caribe (ALC). Representan 99,5% de todas las empresas de la región y 60% de la población ocupada y son responsables por el 25% del producto interno bruto (PIB) regional, según datos de la OECD.
A pesar de su importancia económica y social, a las mipymes les resulta difícil acceder a financiamiento. De forma agregada, la brecha entre la demanda y la oferta de crédito para mipymes en ALC llega a ser de US$1,8 mil millones, equivalentes al 41% del PIB regional, de acuerdo al SME Finance Forum. Además, datos del 2019 indican que aproximadamente el 47% de las pequeñas empresas en el sector formal, no tienen un préstamo bancario o una línea de crédito. Si la empresa es propiedad de una mujer, este número llega a más del 50%.

Barreras estructurales al financiamiento
Las mipymes tienen varias características que impiden su acceso al financiamiento en la región. Entre las principales barreras identificadas se encuentran la informalidad, la falta de un inmueble físico o una garantía de compromiso, la falta de una empresa solidaria o garante, la baja formalización de la empresa y las bajas calificaciones crediticias. Asimismo, estas barreras se ven exacerbadas por la inexistencia o inadecuación de leyes sobre garantías móviles, la falta de un registro de garantías y la falta de fondos de garantía.
Muchas de estas barreras pueden ser superadas con medidas de política pública por parte de los gobiernos de la región. El BID ha apoyado a muchos de los gobiernos de la región con programas de financiamiento para mipymes, la creación de fondos de garantía, entre muchos otros instrumentos.

Medidas de emergencia para apoyar las mipymes ante el COVID-19
Las medidas tomadas por los países en medio de la emergencia sanitaria obligaron a que los pequeños negocios dejaron de ser parte de la cotidianeidad y pasaron a la excepcionalidad. Muchos de ellos han permanecido cerrados por meses y por lo tanto sus flujos de caja se han visto afectados, y con ello, el empleo y los salarios de millones de familias en la región.
Los gobiernos también han tomado medidas para mitigar los efectos de los efectos de la pandemia para las mipymes, como las moratorias y postergación de pagos para créditos, los subsidios directos a empresas y empleados, entre otras muchas.
Para las mipymes se deben crear mecanismos financieros que les permitan sobrevivir el período con ingresos reducidos. También resulta importante crear mecanismos que permitan a aquellas empresas viables reestructurar su deuda o acceder a capital para reactivar sus negocios. Esto permitirá una transición o una salida ordenada del mercado a aquellas empresas que definitivamente no logren sobrevivir al COVID-19. De la misma manera, los programas de apoyo a la digitalización son otras políticas que se empezaron a implementar y serán cada vez más importantes para ayudar a las mipymes a mantenerse en el mercado.

Las tecnologías, y colaboraciones bien pensadas, que pueden generar resiliencia en el sistema alimentario después de COVID-19

Autor: Fraser, Evan; Newman, Lenore- Junio 23, 2020



La COVID-19 debilitó los sistemas ya precarios en algunas regiones, lo que condujo a lo que la ONU ha llamado retrocesos "históricos" en la lucha contra el hambre.
La crisis revela una serie de áreas clave donde el sistema alimentario es vulnerable. Con las predicciones de que las futuras pandemias podrían traer consecuencias aún más severas, el fortalecimiento del sistema alimentario será fundamental a largo plazo. Las nuevas tecnologías, si se implementan cuidadosamente, podrían ayudar a garantizar un sistema más justo y resistente en el futuro.

Aprovechando las tecnologías para la resiliencia
El coronavirus muestra la oportunidad disponible para modernizar una gama de sistemas con tecnologías emergentes. Si bien la industria alimentaria ya estaba invirtiendo en estas soluciones antes de la pandemia, es probable que la COVID-19 acelere estos procesos y ayude a reducir las vulnerabilidades a largo plazo.

  1. Blockchain: El amplio campo de los sistemas de contabilidad basados en computadora, habilitados por tecnologías como blockchain u otros "libros de contabilidad descentralizados", puede crear más transparencia en nuestros sistemas alimentarios. El valor de tales herramientas se ha hecho evidente a medida que la COVID-19 revela los riesgos asociados con nuestra dependencia de cadenas de valor largas, complicadas y a menudo opacas.
  2. Automatización: La automatización, el Internet de las cosas y la robótica ya estaban preparados para reducir la mano de obra requerida por los agricultores. Esto es importante ya que la COVID-19 ha revelado cuán dependiente es el sistema alimentario de la libre circulación de la mano de obra agrícola. Lo complicado es el hecho de que muchas de las plantas de procesamiento de alimentos están configuradas físicamente para optimizar la eficiencia. Esto hace que sea muy difícil permitir el distanciamiento físico en las instalaciones, y la proximidad de los trabajadores significa que el distanciamiento se ha traducido en una productividad mucho más lenta. Las tecnologías para reducir la mano de obra y las operaciones automatizadas reducirían este tipo de vulnerabilidades.
  3. Nuevas "fronteras" alimentarias: El interés está creciendo en tecnologías emergentes como la agricultura celular y la agricultura de ambiente controlado. Estas herramientas permiten a los agronegocios producir más alimentos localmente y en entornos altamente controlados. Esto puede ayudar a crear más economías alimentarias regionales y reducir una tercera vulnerabilidad revelada por la COVID-19, que es cuán vulnerables somos porque los aspectos de nuestro sistema alimentario se han vuelto extremadamente centralizados.
Sin duda, la tecnología por sí sola no será suficiente para fortalecer los sistemas alimentarios del mundo. Gran parte de granjas del mundo son a pequeña escala y familiares y no tendrán acceso a tales innovaciones. Es posible que ciertas innovaciones puedan incluso conducir al declive de los pequeños y medianos productores, lo que lleva a aumentos en el desempleo o la pobreza.
Por lo tanto, la COVID-19 revela una fuerte y urgente necesidad de que representantes de todos los sectores de la economía se reúnan y entablen un diálogo para planificar cómo será un sistema alimentario pospandémico . Del mismo modo, el mundo necesita colaboraciones nunca vistas para desarrollar nuevas formas de desplegar la tecnología, manteniendo las necesidades de los pobres firmemente en el centro de cualquier programa.

Tienes dinero: Los pagos móviles ayudan a la gente durante la pandemia

Autor: Davidovic, Sonja; Prady, Delphine; Tourpe, Herve - Junio 22, 2020

El desafío práctico de poner la asistencia financiera rápidamente en manos de aquellos que perdieron su empleo en medio de la crisis económica de COVID-19 ha generado desconcierto entre las economías avanzadas y las economías en desarrollo por igual. La tarea se complica debido a los confinamientos económicos, las medidas de distanciamiento físico, los sistemas dispares de protección social y, en los países de bajo ingreso en particular, el alto nivel de informalidad.
Muchos países emergentes y de bajo ingreso están ampliando la escala del apoyo directo a hogares y personas porque no pueden proteger directamente los empleos. La falta de datos sobre la situación de empleo y las divisiones confusas entre empresas y personas en el sector informal menoscaban la eficacia de las políticas del mercado laboral. En consecuencia, los gobiernos apuestan a las transferencias monetarias cuando tratan de dar impulso a los sistemas de protección social, mientras tratan de ampliar su cobertura.


Mecanismos eficaces de transferencia de dinero
El dinero móvil es una opción eficaz que favorece el distanciamiento físico para realizar transferencias de dinero a gran escala, ya que la tasa de propiedad y utilización de teléfonos móviles en las economías emergentes y en desarrollo es muy elevada. Así pues, el dinero móvil puede ayudar a las poblaciones rurales y remotas a tener acceso a programas de transferencias del gobierno sin desplazarse largas distancias o hacer filas, o incluso tener una cuenta bancaria.
El dinero móvil tiene riesgos y limitaciones. En zonas rurales y remotas posiblemente las personas carezcan de cobertura móvil, fácil acceso a agentes monetarios o sencillamente de electricidad. El canje de dinero móvil por efectivo puede ser costoso.

Un marco para el dinero móvil
Más allá del horizonte de la crisis, muchos países han buscado dar impulso a plataformas de pagos móviles para reducir la corrupción, mejorar la eficiencia y la transparencia presupuestaria, y lograr una mayor inclusión financiera, en especial para el sector informal y las mujeres.
A medida que los países salen de la crisis y se perfila una nueva normalidad, es un buen momento para tomar nota de los impedimentos que encontraron para ofrecer apoyo a las personas que sufren las consecuencias económicas de los confinamientos.

El Gran Confinamiento a través de una lente mundial

Autor: Gita Gopinath-Junio 16, 2020

Se prevé que el Gran Confinamiento se desarrollará en tres fases, primero confinamiento, fin de confinamiento, y finalmente solución médica a la pandemia. Observando el panorama económico, la escala y gravedad del Confinamiento son notables. El mundo jamás ha conocido una crisis económica mundial tal como la resultante.
Tanto las economías avanzadas como las de mercados emergentes estarán en recesión en 2020. La actualización de junio del informe Perspectivas de la economía mundial probablemente muestre tasas negativas incluso peores que las ya estimadas. Esta crisis tendrá consecuencias devastadoras para los pobres del mundo.
Están surgiendo características inusuales en todo el mundo, al margen del tamaño, región geográfica o estructura de producción de las economías.

  1. Primero, en los meses más álgidos del confinamiento, la contracción de los servicios fue más marcada que la de la manufactura, y se observó por igual en las economías avanzadas y en las de mercados emergentes.
  2. Segundo, a excepción de la inflación de los precios de alimentos, lo que hemos visto hasta ahora ha sido una caída de la inflación y de las expectativas inflacionarias más bien generalizada tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes.
  3. Tercero, se observa una notable divergencia entre los mercados financieros y la economía real; los indicadores financieros apuntan a perspectivas de recuperación más alentadoras que las que sugiere la actividad real.

El aumento de los diferenciales soberanos y la depreciación de las monedas de los mercados emergentes son más pequeños que los observados durante la crisis financiera mundial. Esta divergencia podría presagiar mayor volatilidad en los mercados financieros. El deterioro de las novedades sanitarias y económicas puede llevar a fuertes contracciones.
La política fiscal discrecional ha sido considerable en las economías avanzadas. Los mercados emergentes han desplegado un respaldo fiscal menor, restringidos por un espacio fiscal limitado. Además, un reto único para los mercados emergentes esta vez es que el sector informal no ha podido desempeñar ese papel durante el confinamiento y ha necesitado apoyo.
El FMI, en colaboración con otros organismos internacionales, continuará haciendo todo lo posible para garantizar una liquidez internacional, proporcionar financiamiento de emergencia, respaldar la iniciativa de suspensión del servicio de la deuda del G-20 y ayudar a los países a mantener una carga de deuda manejable.

Economía de la Conducta en tiempos de Covid-19

Autor: Pablo Mira- Junio16, 2020



La Economía de la Conducta (EC) presume de ocuparse del comportamiento “real” de los seres humanos. En tiempos de Covid-19, reconocer que no somos homo economicus sino homo sapiens parece central para comprender las reacciones de la gente ante una pandemia que representó el mayor costo económico de que se tenga registro.
Conocer el comportamiento general del público es un objetivo deseable, pero es una empresa dificultosa. No por nada la economía tradicional sobresimplificó el asunto declarando al humano como un ser económicamente racional.
La EC proveyó explicaciones justificadas sobre los sesgos cognitivos que afectan la percepción acerca de lo que sucede. Se ha remarcado que las impresiones del público sobre los riesgos de la pandemia son inexactas. Por un lado, la heurística de disponibilidad significa que exageramos el pánico ante imágenes salientes, y también ante el desconocimiento de la enfermedad y de sus consecuencias. Pero también están quienes subestiman esos mismos riesgos, ignorando la naturaleza exponencial de los contagios y sus posibles fatalidades.
Las políticas sugeridas por la EC (llamadas “nudges”) han contribuido a diseñar mensajes convincentes para estimular conductas preventivas. Comunicaciones claras y repetitivas son el ejemplo más a mano de las recomendaciones típicas.
Hay dos aspectos más que la EC no se ha dedicado a estudiar suficientemente:

  1. La disrupción económica no ha sido pareja.
  2. La ausencia de historias de contagio que permitan establecer mejor las prioridades.
Finalmente, la realidad es que las grandes discusiones que entornan el enfrentamiento de la pandemia, como las que refieren a la trazabilidad y al testeo, no parecen caer bajo la órbita de la EC. Es evidente que las políticas llevadas adelante en término de aislamiento y otras restricciones están lejos de constituir “nudges”.

Cómo evitar que la crisis del COVID-19 se transforme en una crisis alimentaria: acciones urgentes contra el hambre en América Latina y el Caribe

Autor: CEPAL- Junio 16, 2020

La pandemia por coronavirus tiene efectos sobre las actividades del sistema alimentario y sus resultados, sobre todo en términos de seguridad alimentaria y bienestar social.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha formulado un análisis sistematizado de los principales canales de transmisión de los impactos de la pandemia en la alimentación y la agricultura. Los factores relevantes en cada caso son la demanda, la oferta y el comercio internacional.
La emergencia ha coincidido con una coyuntura de reducción de los precios internacionales de la mayoría de los grupos de productos básicos. En promedio, los precios de los alimentos disminuyeron un 9,1% entre enero y abril de 2020, en comparación con caídas del 12,5% del precio de los metales y del 47,9% de los de la energía.



La oferta: prevención de fallas en la producción y distribución
El sector alimentario puede adaptarse de mejor manera a la crisis que el promedio de la economía. En general, los productos alimentarios son generados por empresas de un solo país y tienen pocos componentes, y para su exportación se emplean servicios prestados por un número reducido de empresas.
El problema de la interrupción de la cadena de pagos tiene consecuencias específicas en el sector agrícola, que se caracteriza por una multiplicidad de actores. Para asegurar el financiamiento de las actividades productivas se han implementado prórrogas automáticas para los créditos del sector de la agricultura campesina y se ha capitalizado la banca de desarrollo para atender al sector agrícola.

Reducción de la capacidad de compra
La recesión económica mundial aumentará la pobreza y el hambre y otras formas de inseguridad alimentaria, en especial en países con redes de protección social débiles. En América Latina y el Caribe, la CEPAL pronostica una retracción del PIB de al menos un 5,3% en 2020, además, también estima que si los efectos del COVID-19 llevan a la pérdida de ingresos del 5% de la población económicamente activa, la pobreza podría incrementarse 3,5 puntos porcentuales, mientras que se prevé que la pobreza extrema aumente 2,3 puntos porcentuales, polo que, para proteger el acceso de los consumidores de más bajos ingresos a productos de consumo popular, varios países han puesto en práctica medidas orientadas al control o fijación de precios.

Alza de los precios locales de los alimentos
El alza en algunos productos se dio principalmente durante marzo y abril, cuando en la mayoría de los países se empezaron a poner en marcha medidas de confinamiento que generaron incrementos de la demanda e incertidumbre en la oferta. El promedio ponderado regional de incremento en el componente de alimentos del índice de precios al consumidor, entre enero y mayo de 2020, ha sido del 4,6%, cifra casi cuatro veces mayor al alza en el índice de precios general (1,2%).

Asociación De Microfinanzas Expresa Su Rechazo Al Proyecto De Ley Que Pone En Riesgo A Las Cajas Municipales Y Rurales

Autor: Alondra Arias – Junio 16, 2020



Mediante una carta remitida al presidente del Congreso de la República, la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (ASOMIF Perú) manifestó su inconformidad al predictamen emitido por la Comisión de Defensa del Consumidor el 15 de junio. En el proyecto de ley se considera a ASOMIF Perú como una fuente de opinión recibida, atribuyéndole argumentos que corresponden a la Asociación de Bancos del Perú – ASBANC. Sin embargo, la asociación presidida por Jorge Delgado afirma que en ningún momento se ha entablado un diálogo entre ASOMIF Perú y la Comisión de Defensa del Consumidor.
Además, en la carta se especifica el gran perjuicio económico que las medidas en cuestión podrían ocasionar al sistema de microfinanzas:

  1. Los Proyectos de Ley presentados por el Legislativo suponen un enorme riesgo para la sostenibilidad de las empresas de microfinanzas del Perú, ya que atentan contra la cadena de pagos de las microfinancieras.
  2. El impacto recaería en los 10 millones de ahorristas del sistema financiero, que podrían perder todo su dinero al enfrentarnos a quiebras o corridas bancarias.
  3. El propio Estado se vería perjudicado al tener depósitos que se aproximan a los S/18 mil millones en bancos y financieras.
El documento finaliza sosteniendo que el predictamen carece de toda legalidad, ya que la información que lo sustenta cuenta con una falta de transparencia y ha sido aprobado con información falaz. Finalmente, ASOMIF Perú expresa su disposición a exponer ante la Comisión de Defensa del Consumidor la problemática actual por la que vienen pasando las empresas microfinancieras, con la finalidad que el Congreso pueda tomar la mejor decisión en beneficio del sistema financiero.

¿Ampliará la COVID-19 la brecha de justicia en materia de género?

Autor: Okoro, Sandie ; Prettitore, Paul- Junio 15, 2020



En todo el mundo, se estima que 1500 millones de personas se enfrentan a problemas legales que no pueden resolver, mientras que 4500 millones personas están excluidas de las protecciones y oportunidades que ofrece la ley.
Las noticias no son totalmente malas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible tiene como propósito: “proporcionar acceso a la justicia para todos”, mientras que las medidas multidimensionales relativas a la pobreza toman cada vez más en cuenta los indicadores relacionados con la justicia.
Sin embargo, la COVID-19 está creando nuevos obstáculos para la igualdad de acceso a la justicia, especialmente para las mujeres. Es probable que las respuestas a la pandemia estén muy condicionadas por el género, lo que significa que las mujeres migrantes, discapacitadas, e indígenas están doblemente en desventaja.
Esas disparidades ya se manifestaban antes de la pandemia. A pesar de las numerosas reformas legales, las mujeres de todo el mundo sólo tienen tres cuartas partes de los derechos legales que se conceden a los hombres, siendo las peores desigualdades aquellas relacionadas con las relaciones familiares, el empleo, el control de los activos económicos y la violencia.
Los tribunales no son la única vía para buscar justicia, pero sí son una vía importante, y la COVID-19 ha expuesto sus debilidades. En respuesta a la pandemia, estas instituciones están cambiando sus prácticas de manera que posiblemente puedan mejorar el acceso, incluso mediante la adopción de tecnologías para compartir información y realizar actos. Pero, si bien el nuevo uso de la tecnología debe ser acogido con beneplácito, las personas vulnerables, incluidas entre ellas las mujeres, corren el riesgo de quedarse atrás.
Por lo tanto, es posible que se necesiten reformas significativas y duraderas, teniendo en cuenta las amenazas adicionales planteadas por la pandemia y sus consecuencias económicas. Para empezar, el empeoramiento de los problemas financieros, familiares y de salud probablemente conducirá a un aumento de la violencia contra las mujeres.

Mastercard se asocia con Facebook para permitir a los brasileños enviar y recibir dinero usando WhatsApp

Autor: Mastercard- Junio 15, 2020

Mastercard anunció el 15 de junio de 2020, la extensión de su alianza con Facebook para ofrecer una nueva e innovadora forma para que los brasileños reciban y envíen dinero a amigos y familiares a través de la aplicación WhatsApp de manera fácil y segura.

Pagarle a amigos y familiares ahora es más fácil
El pago de persona a persona (P2P) está experimentando un crecimiento significativo. A nivel mundial, se espera que las transferencias nacionales P2P alcancen los $2,07 billones de dólares en volumen para 2022.
Hasta ahora, la experiencia P2P en Brasil era complicada y consumía mucho tiempo. Los consumidores tenían que ubicar servicios de transferencia de dinero y proporcionar la información de cuenta bancaria de los destinatarios, quienes podían estar esperando durante días para recibir el dinero. Con la habilitación se podrá enviar y recibir dinero de forma cómoda y segura registrando su tarjeta de débito a través de esta aplicación, eliminando los riesgos e ineficiencias asociadas con otros métodos de pago.

Inclusión de las pequeñas empresas en los pagos electrónicos
Además de transferencias, los usuarios de WhatsApp pueden pagar a pequeñas empresas a través de la aplicación WhatsApp Business. Esta permite pagos digitales instantáneos. Según un estudio reciente, el 60% de los consumidores brasileños ya utilizan WhatsApp para interactuar con pequeñas empresas, ya sea para pedir productos, negociar precios o programar citas.
La posibilidad de realizar compras a pequeños comerciantes a través de WhatsApp respaldará a millones de empresas locales que se han visto muy afectadas por la crisis reciente y ayudará a satisfacer las demandas de usuarios brasileños”, comentó Kiki Del Valle, Vicepresidente Senior, Alianzas Digitales, Mastercard América Latina y el Caribe.

Seguridad en todas las transacciones de pago de WhatsApp
Vincular su tarjeta de crédito o débito preferida dentro de la aplicación es altamente seguro gracias al uso de la solución de tokenización de última generación de Mastercard. La tecnología de tokenización protege la información del titular de la tarjeta reemplazando el número de tarjeta original de 16 dígitos por un número alternativo único, o “token”, que está asociado con la cuenta individual de cada usuario de WhatsApp y que no funciona en ningún otro lugar. Una vez creado el token, los consumidores tendrán que introducir su PIN de seguridad cada vez que deseen realizar una transacción.

Actualización
En la publicación del Diario “El Español” se da a conocer que al parecer los pagos de WhatsApp no han ido por muy buen camino, ya que han sido suspendidos.
El Banco Central de Brasil suspendió este martes el servicio de pago que anunció WhatsApp. Este servicio se ha suspendido para conseguir " preservar un adecuado ambiente competitivo que asegure el funcionamiento de un sistema de pago operable, rápido, seguro, transparente, abierto y barato ", según un comunicado.
Explican que, sin un análisis previo de las operaciones del servicio, estas tendrían la capacidad de generar "daños irreparables" al SPB en lo que se refiere a la "competencia, eficacia y privacidad de datos".

El reajuste económico mundial: Fomentar una recuperación más inclusiva

Autor: Georgieva, Kristalina - Junio 11, 2020

Los que más están sintiendo los efectos de la crisis de la COVID-19 son los que ya de por sí son más vulnerables. Esta calamidad podría provocar un aumento significativo de la desigualdad del ingreso y poner en peligro los avances alcanzados en materia de desarrollo. Nuevas estimaciones indican que cerca de 100 millones de personas de todo el mundo podrían caer en la pobreza extrema.
Un acceso más equitativo a las oportunidades está asociado a un crecimiento más fuerte y sostenible, así como a un mayor aumento del ingreso de los pobres. No obstante, desarrollar la capacidad máxima de todas las personas no es tarea fácil. Lo cierto es que el virus genera mayores riesgos para la salud de los hogares de bajo ingreso, los más damnificados por el desempleo récord y con menos probabilidades de beneficiarse del aprendizaje a distancia.
Se debe tener en cuenta tres prioridades:

1. Usar el estímulo fiscal de forma apropiada
Durante la fase de recuperación, deberá aplicarse un estímulo fiscal considerable para impulsar el crecimiento y el empleo. La crisis financiera mundial demostró que en los países donde las pérdidas de producción fueron más significativas respecto a las tendencias anteriores a la crisis se registró un mayor incremento de la desigualdad.

2. Empoderar a la nueva generación mediante la educación
Con la interrupción de los programas educativos como consecuencia del virus, millones de niños corren el riesgo de caer en la “pobreza de aprendizaje” impulsada por las deficiencias de acceso a una escolarización de calidad, ya es demasiado elevada, especialmente en los mercados emergentes y los países de bajo ingreso. Para proteger el futuro se debe proteger a los jóvenes. Por lo que se debe invertir más en educación.


3. Aprovechar el poder de la tecnología financiera
La COVID-19 ha provocado una migración en masa de las tecnologías analógicas a las digitales. Sin embargo, sus beneficios no han llegado a todo el mundo, y todo apunta a que uno de los legados de la crisis será una mayor brecha digital.
Es absolutamente prioritario ampliar el acceso de los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas a los productos financieros, que les permitirán a los hogares mantener su consumo ante los shocks, y a las empresas, realizar inversiones productivas.

Sistemas alimentarios y COVID-19 en América Latina y el Caribe: La oportunidad de la transformación digital

Autor: CEPAL – Junio 10, 2020

Los impactos de la COVID-19 crecen a diario. La pandemia ha desatado una crisis no solo sanitaria, sino también económica. Sus consecuencias y duración aún se desconocen, pero se sabe que su impacto sobre los índices de pobreza y la seguridad alimentaria no tiene precedente reciente alguno. De acuerdo con ciertas estimaciones, a causa de la COVID-19 la pobreza a nivel global aumentará en 548 millones. También habrá un incremento en el número de personas que padecen inseguridad alimentaria, el que se estima en 183 millones. En la región, se prevé que la pobreza aumente en un 4,4%, es decir, 30 millones adicionales de personas. En semejante escenario, el sistema agroalimentario necesita soluciones urgentes e innovadoras. Al respecto, la digitalización es un camino recomendable a seguir.
La digitalización se ha convertido en un motor fundamental para la transformación rural, creando nuevas oportunidades para los agricultores. El futuro de los sistemas agroalimentarios dependerá, en gran medida, de cómo las partes interesadas en la agricultura podrán aprovechar esta transformación para mejorar la inclusión, eficiencia e impactos ambientales, sin embargo, la falta de políticas públicas específicas, la baja alfabetización electrónica, la escasa conectividad, la falta de asesorías o servicios accionables y la baja capacidad, podrían obstaculizar su adopción. Esta digitalización y los sistemas alimentarios puede tener impactos positivos en términos económicos, sociales, ambientales e institucionales, especialmente en el proceso de recuperación pospandemia.
La transformación digital del sector agroalimentario debería adoptar un enfoque inclusivo, eficiente y sostenible. Este enfoque requiere una acción significativa por parte de los gobiernos para establecer marcos propicios de políticas e incentivos. Sus esfuerzos para lograr esta transformación en el sector agroalimentario debieran enfocarse en la infraestructura y la conectividad, la accesibilidad, el grado de instrucción y el apoyo institucional, diseñando servicios para los desconectados.
La pandemia ha acelerado los procesos de digitalización, siendo los e-commerce los más visibles, ya que tienen el propósito de suplir la interrupción en el abastecimiento de alimentos esenciales. El ecosistema móvil en América Latina y el Caribe es propicio para el desarrollo de servicios digitales. La región tiene una base única de suscriptores móviles de los cuales un 78% tiene acceso a internet móvil.


En la región, un 66% de las mujeres usan internet móvil, tasa superior a la media mundial, que es de un 48%. Por lo tanto, la brecha de género en el uso de internet móvil es de solo un 2%, muy inferior al 23% mundial.
En las zonas rurales, sin embargo, la realidad es diferente. Si a nivel global el 90% de las personas cuenta con acceso a internet, solo un tercio de las poblaciones rurales en los Países Menos Adelantados disfruta de una cobertura similar.
Un marco de incentivos general que podrían utilizar los gobiernos podría abarcar:

  1. Subsidios inteligentes de demanda y oferta.
  2. Apoyo a incubadoras, aceleradores, grupos de innovación.
  3. Mejor acceso a productos financieros adecuados para nuevas empresas, micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y proveedores de servicios.

¿Cómo pueden los mercados de capital de deuda ayudar a las empresas a sobrevivir al COVID-19?

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Junio 10, 2020

El acceso al financiamiento es un factor clave para que las empresas de América Latina y el Caribe minimicen el impacto del COVID-19 y maximicen su resiliencia ante los impactos macroeconómicos derivados. Un buen funcionamiento de los mercados de capitales permite a las empresas superar tiempos difíciles.
A principios de 2020, se esperaba que el crecimiento anual de los países de América Latina y el Caribe fluctuase alrededor del 1,6%. Ahora en una pandemia global, estos números se han ajustado a un rango de -2,1% y -4,8%, según el Informe Macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020 publicado por el BID. La crisis no solo tendrá enormes costos humanos, sino que también causará grandes costos económicos a la región.
La fuga de capitales en valores de alto rendimiento está presionando aún más a los prestatarios privados de la región. Los diferenciales EMBI, se duplicaron más de 280 puntos básicos en diciembre de 2019 a aproximadamente 630 en su punto más alto en marzo de 2020. En consecuencia, el número de nuevas emisiones de deuda en los mercados de capitales en América Latina y el Caribe ha comenzado a disminuir, con las emisiones de bonos corporativos de alto rendimiento.

Los mercados como proveedores de liquidez
Ahora, los mercados de bonos están más preparados para actuar como catalizadores para la recuperación del sector privado. Además, los mercados de capital en la región desempeñarán, por lo tanto, un papel decisivo: permitir la diversificación de fondos de fondeo a las empresas.



Multilaterales y apoyo a los mercados de capital
El papel de los bancos multilaterales de desarrollo es clave para proporcionar la inversión necesaria a los mercados de capital de deuda, mantener el acceso de las empresas privadas al financiamiento a través de bonos y, en última instancia, minimizar una posible escasez de liquidez al atraer y movilizar a otros inversionistas.
BID Invest está aumentando el financiamiento para proteger y aliviar los sectores que necesitan liquidez, financiamiento a corto plazo y capital de trabajo en tiempos de crisis.


Estimaciones actualizadas del impacto de la COVID-19 (coronavirus) en la pobreza mundial

Autor: Gerszon, Daniel; Lakner, Christoph; Castaneda, Andres; Wu, Haoyu– Junio 08, 2020

En abril calculamos que la COVID-19 había sumido a entre 40 millones y 60 millones de personas en la pobreza extrema. Desde entonces, el epicentro de la epidemia se ha desplazado desde Europa y América del Norte al hemisferio sur. Esto ha aumentado el número de muertos en los países de ingreso bajo y mediano, ha provocado cierres más largos y ha incrementado los costos económicos de la pandemia. Como resultado, nuestras estimaciones del impacto del virus en la pobreza mundial han cambiado también, estos pronósticos conllevan mucha incertidumbre, y es probable que se sigan desarrollando a medida que hay más información disponible y la pandemia continúe.
Con los nuevos pronósticos de crecimiento de junio incluidos en las Perspectivas económicas mundiales, podemos actualizar los cálculos del impacto de la pandemia en la pobreza mundial. Las nuevas previsiones del crecimiento contienen dos hipótesis permitiéndonos explorar dos situaciones diferentes respecto de cómo la pandemia podría impactar la pobreza. En el escenario de referencia, el crecimiento mundial se contrae en alrededor de un 5 % en 2020, mientras que en el escenario de tendencia a la baja se observa una contracción del crecimiento de un 8 % en 2020.
Utilizando el mismo método estimamos el impacto de la COVID-19 en la pobreza comparando las proyecciones de pobreza que se usan en los nuevos pronósticos del PIB con las proyecciones de pobreza en que se usa el pronóstico del PIB antes de que despegase la COVID-19. Bajo el escenario de referencia, calculamos que la COVID-19 sumirá a 71 millones de personas en la pobreza extrema, que se mide según la línea internacional de pobreza de USD 1,90 al día. En el escenario de tendencia a la baja, esta cifra aumenta a 100 millones.
Las proyecciones de lo que sucederá en 2021 y posteriormente vienen acompañadas de aún más incertidumbre. Según los pronósticos de las Perspectivas económicas mundiales, el producto económico mundial aumentará en alrededor de un 4 % en 2021 , aunque nuestras previsiones de pobreza indican que el número de personas en situación de pobreza extrema se mantendrá en general sin variaciones entre 2020 y 2021.
En las líneas de pobreza más altas, la distribución regional de la cantidad de pobres agregados cambia marcadamente. Bajo el escenario de referencia, de los 176 millones de personas que se espera caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 3,20 al día, dos tercios se encuentran en Asia meridional. De los 177 millones que se proyecta que caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 5,50 al día, muchos de los nuevos pobres se encuentran en Asia oriental y el Pacífico, y unos pocos en África al sur del Sahara, simplemente porque menos personas viven ahí bajo ese umbral de pobreza.



La COVID-19 (coronavirus) dejará secuelas económicas duraderas en todo el mundo

Autor: Dana Vorisek– Junio 08, 2020

La pandemia de coronavirus ha asestado un duro golpe a una economía mundial ya frágil. Aunque el alcance total del impacto humano y económico de la pandemia no se conocerá hasta dentro de algún tiempo, el costo en ambos aspectos será alto. Las vulnerabilidades macroeconómicas preexistentes hacen que las economías de mercados emergentes y en desarrollo (MEED) sean susceptibles al estrés económico y financiero, y esto puede limitar la capacidad y la eficacia del respaldo normativo en una época en que más se necesita.

Confinamientos generalizados
Con el fin de controlar la propagación del virus, a comienzos de abril aproximadamente 150 países cerraron todas las escuelas, cancelaron eventos, y cerraron lugares de trabajo. Los confinamientos obligatorios, junto con el distanciamiento social, causaron estragos en las actividades y el comercio mundial, y estuvieron acompañados de volatilidad en los mercados financieros y fuertes caídas en los precios del petróleo y los metales industriales.


Múltiples vulnerabilidades
En corto plazo, las MEED que probablemente se verán más afectadas económicamente serán aquellas cuyos sistemas de atención de salud son deficientes. En promedio, las MEED tienen una deuda más alta que antes de la crisis financiera mundial, lo que las hace más susceptibles al estrés financiero.

Daño en el largo plazo
El daño en el largo plazo provocado por la COVID-19 será particularmente grave en las economías que sufran crisis financieras y en los exportadores de energía, debido al colapso de los precios del petróleo. En las MEED promedio, en un plazo de cinco años, una recesión combinada con una crisis financiera podría reducir la producción potencial en casi un 8 %, mientras que en las que exportan energía, una recesión combinada con una caída del precio del petróleo podría disminuir la producción potencial en un 11 %.

Impacto en la productividad
También se puede esperar que la pandemia perjudique el crecimiento de la productividad. Las epidemias anteriores se asociaron con un 6 % menos de productividad laboral y un 11 % menos de inversiones cinco años después de producirse.

Bases para el crecimiento a largo plazo
Los responsables de formular políticas deben implementar programas de reformas integrales que puedan garantizar un eventual crecimiento sólido después de la pandemia, preparando al mismo tiempo el camino para perspectivas más sólidas a largo plazo.


CONSIDERACIONES DEL SECTOR DE MICROFINANZAS PARA LA LEY DE APOYO HUMANITARIO

Autor: Patricio Chanabá, director ejecutivo de ASOMIF - Mayo 2020


Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL / OIT – Mayo, 2020

En los primeros meses de 2020, se propagó por el mundo un brote de COVID-19 y fue calificada de pandemia; la emergencia sanitaria que originó hizo necesaria la aplicación de políticas de aislamiento social, lo que redundó en la interrupción de las actividades económicas a una escala nunca vista.
Se estima que la economía mundial registrará en 2020 una caída del PIB superior a la observada en varias décadas (2%), y grandes retracciones del volumen de comercio mundial (de entre un 13% y un 32%).
La CEPAL estima que la tasa de pobreza podría aumentar hasta 4,4 puntos porcentuales y la de pobreza extrema, 2,6 puntos porcentuales con respecto a 2019. Esto implica que la pobreza alcanzaría entonces al 34,7% de la población latinoamericana y la pobreza extrema, al 13%.
Entre las áreas que se verán gravemente afectadas se encuentran las relacionadas con el turismo, el comercio y la industria manufacturera, así como las actividades inmobiliarias y administrativas . En América Latina se estima que un 42,4% del empleo se encuentra en sectores de riesgo alto y otro 16,5%, en sectores de riesgo medio-alto.
En el ámbito internacional, se han implementado políticas de acción en torno a tres áreas: la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo, la protección de la actividad económica y la demanda de mano de obra, y el apoyo al empleo y al mantenimiento de los ingresos con la idea de evitar los contagios, asegurar los ingresos de grupos vulnerables, además de preservar los empleos y las condiciones laborales.
El porcentaje de mujeres de la región que trabajan en condiciones de informalidad (51,8%) es superior al de hombres (46,8%). Por lo tanto, las respuestas de política sociolaboral deben incluir la dimensión de género.
A nivel regional se observa un aumento del trabajo mediante plataformas digitales, si bien es una alternativa durante el confinamiento, entraña complejidades asociadas a la falta de regulación y de instrumentos que aseguren su cumplimiento en la mayoría de los países.
Existen sectores cuya producción y demanda de mano de obra se han mantenido estables o incluso se han incrementado pero cuyos trabajadores están más expuestos al riesgo de contagio como los trabajadores de la salud, y de los servicios esenciales. En estos sectores se observa una proporción importante de participación de las mujeres, que supera el 40% a nivel mundial y también en la región.


La llegada de la COVID-19 a los países de América Latina ha redundado en una paralización de la actividad económica. Es previsible que la recuperación económica no se produzca en forma generalizada, sino progresivamente en distintos sectores. Asimismo, la reapertura de ciertas actividades probablemente no significará la recuperación inmediata de los niveles anteriores a la crisis, sino que se requerirá un tiempo de transición.

Informe sobre el impacto económico en América Latina y el Caribe de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL – Mayo 28, 2020

La pandemia impactó América Latina y el Caribe en un momento de debilidad de su economía y de vulnerabilidad macroeconómica. A medida en que la pandemia se propaga, su caracterización como crisis sanitaria, económica y social es cada vez más evidente, con efectos negativos en el empleo, el combate a la pobreza y la reducción de la desigualdad.


Durante la última década, los ingresos públicos totales de los gobiernos centrales de América Latina promediaron el 18,2% del PIB. En la coyuntura actual, los ingresos públicos se verán aún más afectados por la fuerte contracción de la actividad económica y los deprimidos precios de las materias primas.
En este cuadro de estrechez fiscal, cuatro conjuntos de problemas relacionados con los sistemas de protección social acentúan los efectos de la pandemia.

  1. Altas tasas de informalidad.
  2. Pocos países cuentan con prestaciones de desempleo.
  3. Los sistemas de protección social contributiva serán afectados financieramente.
  4. Será necesario ampliar los programas de protección social no contributiva que se financian con impuestos y apoyan a los más pobres.
La crisis sanitaria genera condiciones que exacerban la violencia de género, pone en evidencia la injusta organización social. Ademas, la presión sobre los sistemas de salud afecta significativamente a las mujeres ya que representan más del 70% del total de personas ocupadas en este sector en la región. El aumento de demanda en los sistemas de salud ha mostrado condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales.
Los flujos de remesas hacia América Latina y el Caribe se podrían contraer entre un 10% y un 15% en 2020 y podrían pasar entre 4 y 8 años para que regresen al monto alcanzado en 2019.
Se prevé una caída del 5,2% en la actividad económica de América del Sur. Además, las proyecciones anticipan un importante deterioro de los indicadores laborales en 2020. El número de desempleados de la región llegaría a 37,7 millones, lo que implicaría un aumento cercano a 11,6 millones con respecto al nivel de 2019.

¿Cuánto tiempo pueden subsistir las instituciones de microfinanzas en la crisis de liquidez? Un análisis de los datos

Autor: FINDEV– Mayo 27, 2020



La liquidez ha sido la principal preocupación de prácticamente todos los que participan en el sector de inclusión financiera. En artículos pasados sobre liquidez se señalaron tres causas de la iliquidez: el retiro de depósitos, los costos operativos y los vencimientos de la deuda, y se sostuvo que esta última planteaba el mayor riesgo.
En conjunto, los análisis realizados indican claramente que la liquidez no constituye un problema que afecta a todas las IMF por igual. Cada institución tiene necesidades diferentes y enfrenta riesgos distintos. Un número importante de esas instituciones dispone de un monto elevado de efectivo y podría enfrentar incluso los escenarios más difíciles sin que su liquidez se viera afectada. Pero otras necesitarán una ayuda considerable, y de diversas maneras.

Aplicar un proceso de triaje para dar una respuesta
Se deberá aplicar un proceso de triaje para garantizar la liquidez. El primer paso consiste en cerciorarse de que los pagos y los rescates de la deuda no generen, por sí mismos, una crisis de liquidez. No es necesario que esa suspensión de los pagos sea una moratoria general; es posible que las IMF que disponen de reservas de efectivo abundantes consideren conveniente pagar una parte de la deuda excesiva. Sin embargo, es fundamental que la decisión de pagar (o no pagar) la deuda se base en las necesidades de la IMF, y no en las de los inversionistas.

Próximos pasos
En síntesis, las discusiones relacionadas con la liquidez deben centrarse, principalmente, en la solución de los problemas para los que se asignó el dinero. Por ejemplo, IFC ya ha anunciado importantes aumentos del financiamiento de emergencia, que incluye una suma considerable para las instituciones financieras. Uno de los grandes riesgos que se afrontan cuando se lleva a cabo una ampliación de los plazos y reestructuración de la deuda es el costo de la cobertura contra riesgos cambiarios, que constituye un problema en el caso de un gran número de préstamos otorgados en divisas. Habida cuenta del aumento de los costos de la cobertura en este entorno financiero volátil, sería un error obligar a una IMF a elegir entre absorber un enorme aumento del costo de la cobertura o cancelar un préstamo y, al hacerlo, erosionar su liquidez, que tanto necesita.

Hay otras áreas en las que también se podrían necesitar nuevos fondos. La mayor es, por supuesto, la de los propios hogares, cuyos ingresos han colapsado y están sufriendo dificultades. Para ellos, las donaciones en efectivo son absolutamente apropiadas y, toda vez que sea posible, se deberían incrementar. En algunos casos, las IMF pueden, incluso, ser socios útiles para encauzar esas donaciones. Atiborrar a las instituciones financieras de efectivo solo porque existe una crisis, no es la respuesta, en particular si gran parte de ese dinero se destina al rescate de la deuda con otros inversionistas.

Banca de desarrollo al frente de la mitigación del impacto económico y social del COVID-19 en Latinoamérica

Autor: Calderón, Romy; Carbajal ,Javier – Mayo 25, 2020

Aun cuando se tiene más conocimientos de los efectos económicos, la crisis internacional ocasionada por la pandemia muestra un panorama incierto. Se estima que será mucho mayor a la crisis del 2008 y un poco menor a la gran depresión de 1929.
Los estimados actuales del Fondo proyectan una contracción de la economía mundial de -3% y de -6% si se prolonga la situación actual durante todo el año, y -6% adicional si va hasta el 2021. De no empeorar el panorama, se podría tener, en el 2021, un salto en crecimiento de 5.8%. Para América Latina y el Caribe se estima -5.2% en 2020 y 3.4% el 2021.


Ante esta situación, los gobiernos de casi todo el mundo han anunciado el inicio de una serie de políticas, programas compensatorios y de subsidios, que permitan enfrentar esta crisis. Algunos basados en la ampliación o reorientación de los presupuestos, otros en la toma de nueva deuda, suspensión de pagos de deuda externa o interna, emisión monetaria y programas de apoyo a sectores productivos y/o que protejan a las empresas y a la población en general, particularmente a los más vulnerables.
En un primer momento, la respuesta de los gobiernos y las acciones en los ámbitos fiscales y monetarios se han orientado a disminuir los mecanismos de propagación de la crisis, a facilitar liquidez a las empresas, familias, gobiernos locales o subnacionales, a fin de preservar el empleo y evitar el colapso del tejido empresarial.
En general, las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo están alineadas a lo dispuesto por los gobiernos, con énfasis en las unidades productivas más pequeñas. En estos momentos complejos, los bancos de desarrollo demuestran su especial relevancia en los países, en cumplimiento de tres de sus roles importantes: acción contracíclica, descentralización y dispersión de los recursos, y sostenimiento del aparato productivo y el empleo. Es en este contexto, la presencia y acción de la Banca de Desarrollo en su condición de agente de políticas públicas de financiación adquiere una relevancia mayor en el cumplimiento de su función anticíclica.
Las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo en correspondencia con lo dispuesto por los gobiernos son de dos tipos: transversales a todos los sectores y especificas a sectores. A medida que ha avanzado la crisis, se orientó hacia estas últimas, por ejemplo, a salud, servicios, vivienda social y agricultura.
Los primeros sectores en verse afectados por la crisis sanitaria fueron el transporte, comercio, servicios y agricultura. El apoyo al sector agrícola se dio de manera indirecta al enfocarse en la logística, el transporte para garantizar el abastecimiento a los grandes centros de distribución y facilitar la continuidad de las exportaciones.
Igualmente, se aperturaron nuevas líneas de crédito con fondos de capitalización o con fondos propios de los bancos de desarrollo y que en ese momento activaron o crearon algunos programas o líneas de financiamiento especiales para el sector agrícola. También se flexibilizaron las condiciones del crédito y de acceso a los seguros de crédito.

El impacto de COVID-19 en los resultados del mercado laboral: Lecciones que ofrecen anteriores crisis económicas

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Mayo 20, 2020



Dadas las crisis económicas que enfrentan muchos países en medio de la pandemia, se esperan impactos significativos en los resultados del mercado laboral. Aunque las pandemias difieren, invariablemente afectan al rendimiento económico. La inminente recesión llevará a la pérdida de empleos, disminución de los ingresos y aumento de la pobreza.
Según la teoría del capital humano, el logro educativo aumenta las habilidades cognitivas y, mejora los resultados del mercado laboral. Los trabajadores con mayor educación son más capaces de hacer frente a los desequilibrios provocados por acontecimientos como las crisis económicas, pueden adaptarse a las necesidades cambiantes de los empleadores y a las nuevas tecnologías.
Las tasas de retorno a la educación pueden aumentar durante las crisis, ya que los ingresos de los que tienen menos educación disminuyen debido al aumento de las tasas de desempleo entre los menos educados. Si los ingresos de los graduados universitarios permanecen inalterados o cambian de forma relativamente baja, la tasa de retorno a la educación universitaria aumenta durante las crisis.
Los trabajadores de los sectores agrícolas pueden ser más inmunes a una crisis económica, pueden producir más alimentos de los que consumen y no dependen de otros vendedores. Los trabajadores de los sectores manufactureros suelen ser los que más sufren, especialmente los de ingresos medios y los que tienen estudios secundarios.
Goldin y Katz señalan que la clase media es la que ha experimentado la mayor disminución de ingresos. Los de bajos ingresos mantuvieron ingresos constantes y los de altos ingresos experimentaron aumentos de ingresos. Los grupos de bajos ingresos ofrecen servicios esenciales y es probable que la mayoría de ellos vuelvan a trabajar después de que la economía comience a recuperarse.

Intervenciones para contrarrestar el impacto de las crisis No sólo debería ser prioritario proteger los resultados educativos durante las crisis, sino que sería útil realizar un esfuerzo constante para desarrollar la alfabetización digital. Se pueden adoptar varias medidas clave:

  1. Mantener los niveles de gasto público en educación.
  2. Proporcionar apoyo a los ingresos y al empleo.
  3. Invertir en habilidades digitales y tecnología.

La inclusión financiera de las mujeres frente al COVID-19

Autor: FINDEV– Mayo 20, 2020



La crisis del COVID-19 ha generado disrupciones en las dinámicas económicas y sociales. También, impone un desafío en cuanto a la bancarización de mujeres durante y después de la pandemia, especialmente de ingresos bajos. Los riesgos para las mujeres microempresarias son altos dado que han visto afectada la generación de ingresos por las medidas de confinamiento social.

En esta medida, las brechas en la inclusión financiera de las mujeres también están en riesgo de incrementarse como resultado de la crisis sanitaria. Para mitigar dicho riesgo, es importante poner en perspectiva la inclusión financiera como un concepto multidimensional y, de acuerdo a cada uno de sus componentes, reflexionar sobre cuáles son las oportunidades que surgen y pueden ser aprovechadas por parte de los gobiernos y las instituciones financieras para mejorar la inclusión financiera de las mujeres.

Es importante resaltar las cuatro dimensiones de la inclusión financiera: acceso, uso, calidad y su impacto sobre el bienestar o salud financiera. Si bien los gobiernos de la región han realizado avances importantes en materia de bancarización, la crisis actual demanda esfuerzos adicionales para llegar con subvenciones a millones de beneficiarios adicionales. Otra oportunidad es la generación o fortalecimiento de alianzas con Fintechs que tienen soluciones de pagos a través de billeteras electrónicas.

Las Encuestas de Medición de Capacidades Financiera de CAF, realizadas en siete países, muestran que, en promedio, las mujeres tienen un perfil de comportamientos financieros diferente al de los hombres: tienen menos confianza en asuntos financieros y más aversión al riesgo. Es necesario enfocar los programas de educación financiera a segmentos de mujeres, con el objeto de brindarles soluciones a sus necesidades a corto y largo plazo.

En cuanto al componente de calidad, se evidencia la necesidad de desarrollar productos financieros que tomen en cuenta características diferenciales de género y que puedan funcionar de vehículo para transmitir algunos de los conocimientos críticos para mejorar las decisiones financieras de las mujeres. Por parte de las instituciones financieras, se sugiere migrar al aprovisionamiento de productos y servicios diseñados pensando en las mujeres.

Reforzar los marcos de insolvencia para salvar empresas e impulsar la recuperación económica

Autor: Pazarbasioglu, Ceyla; Garcia , Alfonso – Mayo 18, 2020



La COVID-19 no solo constituye una amenaza para la vida humana, también pone en riesgo los medios de subsistencia a través de la destrucción de las empresas privadas, que representan el 90 % del empleo en los países en desarrollo. En todo el mundo, los Gobiernos están tratando de respaldar a las empresas a través de programas de liquidez de emergencia. Esta medida podría salvar un mayor número de empresas y fortalecer el camino general hacia la recuperación económica.
Esta crisis ha demostrado que puede registrarse un marcado aumento del número de pequeñas y medianas empresas en situación de insolvencia, así como del número de corporaciones en dificultades. Los marcos de insolvencia débiles pueden generar empresas "zombis” deficientes, que funcionan, pero dependen de la renovación de sus créditos, no pueden invertir en nuevas actividades y absorben el crédito que podrían recibir las empresas rentables.
En un informe reciente del Banco de Pagos Internacionales se pone de relieve la magnitud de la amenaza, y se estima que el 50 % de las empresas no dispone de efectivo suficiente para pagar los costos del servicio de la deuda durante el próximo año.
Cualquier respuesta depende del contexto nacional, pero, en general, se recomienda un enfoque en fases:

  • Primera etapa: Evitar que las empresas viables caigan prematuramente en la insolvencia mediante la implementación de medidas extraordinarias de duración limitada.
  • Segunda etapa: Dar una respuesta al mayor número de empresas que no sobrevivirán a la crisis sin caer en la insolvencia.
  • Tercera etapa: Abordar las dificultades financieras de las personas ocasionadas por la crisis.

El desafío social en tiempos del COVID-19

Autor: CEPAL – Mayo 12, 2020

La pandemia del COVID-19 tiene fuertes efectos en el ámbito de la salud y profundas implicaciones sobre el crecimiento económico y el desarrollo social. Llega a América Latina y el Caribe en un contexto de bajo crecimiento y de alta desigualdad y vulnerabilidad, en el que se observan tendencias crecientes en la pobreza y pobreza extrema.
Las medidas de cuarentena y distanciamiento físico generan pérdidas de empleo y reducen los ingresos laborales de las personas y de los hogares.


Ante la caída del 5,3% del PIB y el aumento del desempleo de 3,4 puntos porcentuales proyectados por la CEPAL en el Informe Especial COVID-19, N° 2, en 2020 la pobreza en América Latina aumentaría al menos 4,4 puntos porcentuales con respecto al año previo, por lo que alcanzaría a un total de 214,7 millones de personas, entre ellas, la pobreza extrema aumentaría 2,6 puntos porcentuales y llegaría a afectar a un total de 83,4 millones de personas.
Dada la incertidumbre del contexto actual, se presentan tres escenarios de la evolución de la pobreza y la pobreza extrema en 17 países de la región. De esa información se desprenden cuatro conclusiones:

  1. En todos los escenarios, la pobreza y la pobreza extrema aumentarían en todos los países.
  2. En el escenario alto, los mayores aumentos de la pobreza extrema se darían en México, Nicaragua y el Ecuador.
  3. También en el escenario alto, la pobreza en general aumentaría especialmente en la Argentina, México, el Ecuador y el Brasil.
  4. Resalta la particular vulnerabilidad de las tres mayores economías de la región.
La imposibilidad de trabajar desde el domicilio, las condiciones de hacinamiento y la falta de acceso a agua y saneamiento aumentan el riesgo de infección de la población en situación de pobreza y vulnerabilidad, razón por la cual, las medidas de protección social para enfrentar los efectos de la pandemia deben considerar el bienestar de toda la población, especialmente el de los grupos que experimentan múltiples formas de exclusión y sufren más agudamente los impactos de la crisis.

Alivio de la deuda para los países más pobres: Actualización de fin de semana del 1 de mayo de 2020

Texto por: David Malpass- Mayo 01, 2020

Hoy comienza a aplicarse una importante iniciativa de alivio de la deuda para los países más pobres.


Información actualizada sobre otras actividades recientes:

  • Con el enfoque que se adoptó en abril, el Banco Mundial está brindando asistencia a 93 países mediante proyectos relacionados con la COVID-19, y se espera concretar el apoyo para otros 18 países.
  • El 1 de mayo entró en vigor la suspensión de pagos de la deuda de los países clientes de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) que soliciten un período de gracia. Durante las Reuniones de Primavera, los gobernadores del Banco Mundial y del FMI y los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G-7) y del Grupo de los Veinte (G-20) prestaron su respaldo para que esa suspensión comenzara a regir el 1 de mayo.
  • Además del apoyo financiero, la iniciativa ofrece una oportunidad para que los países de la AIF incrementen la transparencia y den a conocer en su totalidad los compromisos financieros de sus sectores públicos. El Banco Mundial y el FMI están trabajando con los países de la AIF para evaluar la sostenibilidad y la transparencia de su deuda y monitorear el uso que hacen de los fondos ahorrados en el servicio de la deuda.
  • Otro componente importante será la ampliación de las operaciones referidas a las redes de protección social: transferencias de efectivo a través de bancos, oficinas postales, microempresas, medios digitales, y enfoques basados en la comunidad, cuando esta opción esté disponible y sea posible ampliarla.
  • El Banco Mundial publicó un estudio actualizado sobre las remesas, el cual prevé que en 2020 estas caigan marcadamente, cerca de un 20 % en todo el mundo, como consecuencia de la crisis económica inducida por la emergencia. El promedio mundial del costo de enviar USD 200 sigue siendo muy elevado: 6,8 % en el primer trimestre de 2020. África al sur del Sahara continuó registrando el costo promedio más alto, cerca del 9 %.
  • El personal del Banco Mundial, sus consultores y funcionarios jubilados donaron USD 550 000 a iniciativas locales de alivio frente a la pandemia con el fin de respaldar la labor de las organizaciones no gubernamentales en numerosas comunidades de todo el mundo.
Las últimas semanas han sido muy productivas, pero el mundo, en particular los países más pobres, tienen por delante un largo camino hacia la recuperación.

Los mecanismos de pago digitales

Autor: Andrade, Gabriela; Bagolle, Alexandre; Tejerina, Luis – Abril, 2020

En Latinoamérica y el Caribe las tasas de inclusión financiera de la población están creciendo, pero son aún bajas en comparación a las economías avanzadas. El Global Findex 2017 muestra que el 54,4% de los adultos de la región tiene acceso a una cuenta bancaria, contra el 51,4% en 2014 y el 39,3% en 2011. Si bien son avances considerables, todavía casi la mitad de la población adulta de la región se encuentra sin acceso al sistema financiero.
En los últimos años se observó un aumento rápido y sostenido de la penetración de la telefonía móvil. En un estudio del 2017, se identificaron 43 servicios de dinero móvil en 26 economías de la región. Sin embargo, la penetración del dinero móvil ha sido y sigue siendo aún baja en la región.


El segmento Fintech de pagos y remesas es, de hecho, el más grande en la región, representando en 2018 el 24% del total de todos los emprendimientos Fintech y mostrando un crecimiento anualizado del 61%. Este segmento incluye varios subsegmentos entre los cuales los principales son:

  1. Las pasarelas y agregadores de pago.
  2. Pagos móviles y billeteras electrónicas.
El resto del segmento está distribuido entre otro tipo de soluciones como remesas, soluciones de pago móvil en puntos de venta y criptomonedas.
Publicaciones recientes proponen una tipología de alternativas de transferencias digitales para proyectos de protección social que se divide en dos categorías: el dinero móvil y las opciones de vouchers electrónicos. Existen también modelos híbridos en los que bancos y las Telco se asocian para brindar un servicio de dinero móvil.

INFORME DE COYUNTURA

IMPACTOS ECONÓMICOS DEL COVID-19

Encuesta sobre el impacto y perspectivas del sector de bares y restaurantes en la ciudad de Guayaquil

Autor: José Gabriel Castillo, Ph.D. (Director);Donald Zhangallymbay, M.Sc. (Investigador) - Abril, 2020

Según las predicciones del FMI, el Ecuador sufrirá una caída en su producción total de al menos 6 puntos porcentuales durante el 2020. Es decir, una recesión similar, o incluso peor a la sufrida durante el feriado bancario en el año de 1999.

El informe realizado por el Centro de Investigación Económica de la ESPOL recoge las respuestas de 127 propietarios y gerentes de pequeños y medianos locales de la ciudad de Guayaquil, específicamente del sector de bares, cafeterías y restaurantes, obtenida durante las dos últimas semanas de abril de 2020.

VENTAS ANUALES Y PERSPECTIVAS: El 76% de los encuestados consideran que sus ventas caerán en más del 20%, y; el 58% piensa que será en más del 30% durante este año. Asimismo, opinan que, luego del levantamiento de las medidas de prevención, la recuperación de sus ingresos tomará entre 6 meses y un año


Antes de la crisis sanitaria, las ventas a domicilio, en los negocios que disponen de esta opción, representaban aproximadamente el 21% del total de ventas. En la actualidad (abril 2020), con todos los cambios implementados como respuesta a las medidas de contención y supresión, estas ventas representan aproximadamente el 80%.

MEDIDAS PARA REDUCIR EL IMPACTO: Dentro de las alternativas de gestión administrativa de los negocios, se evaluaron las más comunes sujetas a implementación, donde tres estrategias tuvieron la mayor acogida:

  1. Reducir personal (61,20%)
  2. Obtener nuevos créditos (60,50%)
  3. Refinanciamiento del crédito (49,60%)
El Ecuador, y en particular Guayaquil y la provincia del Guayas, es de las regiones más afectadas por la crisis sanitaria, a esta se suma la crisis económica que se arrastra desde finales del 2018. En este contexto, el Estado y las pequeñas y medianas empresas, que generan cerca del 65% del empleo formal, deben buscar estrategias para adaptarse al inevitable cambio en la estructura comercial y productiva que genera la pandemia.

¿Qué efectos tendrá la COVID-19 sobre el empleo de América Latina y el Caribe?

Autores: Álvaro Altamirano, Oliver Azuara, Stephanie González – Abril, 2020

El efecto que está teniendo la COVID-19 sobre los mercados laborales del mundo no tiene precedentes. Para América Latina y el Caribe en su conjunto esta crisis sanitaria se presenta en un contexto de debilidad económica.
No existe consenso sobre la magnitud ni la duración que tendrá la pandemia ni sus efectos totales sobre la economía, aunque sí sobre los sectores que más afectará. Esto incluye el sector de comercio, restaurantes y hoteles, así como el sector transporte. Adicionalmente, la menor demanda agregada tendrá efectos sobre los sectores manufactureros.
El BID construyo tres posibles escenarios para tratar de medir el impacto potencial en el empleo de la región:

  • Crisis de corto plazo. Supondría una caída del producto que duplicaría a la observada en la crisis de 2009, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 4 puntos porcentuales.
  • Crisis de mediano plazo. La recesión se extendería por tres trimestres, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 10 puntos porcentuales.
  • Recesión prolongada. Recesión de gran magnitud sin algún tipo de recuperación económica en el mediano plazo, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 15 puntos porcentuales.
Se estima que se podrían perder hasta 17 millones de empleos formales y el nivel de informalidad podría llegar a 62% en la región.

Tanto por sus efectos en la salud como por la forma en que está afectando a la economía mundial, la COVID-19 representa el mayor reto que el mundo ha enfrentado en décadas.

Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020: Políticas para combatir la pandemia

Autor: Nuguer, Victoria; Powell, Andrew - Abril, 2020

En la primera mitad de 2020 se producirá una fuerte disminución del PIB en todo el mundo. Mucho depende de la duración esperada de la crisis y de la forma y la velocidad de la recuperación, por lo que varios de los principales bancos de inversión prevén un crecimiento negativo de la economía mundial para 2020, de entre el –1% y el –3% del PIB.
La crisis del coronavirus ha afectado dramáticamente las perspectivas económicas de la región. A finales de enero de 2020, el crecimiento previsto para el año era de aproximadamente el 1,5% para un grupo de 14 economías más grandes.
Se elaboraron cuatro escenarios de choque que se denominaron moderado, fuerte, severo y extremo. Cada choque incluye pérdidas de PIB en China y los Estados Unidos, principalmente en el primer y segundo trimestres de 2020, y luego una recuperación hacia finales de 2020, y en algunos casos hasta 2021.


También se incluye un choque del precio de los activos para simular la dislocación de los mercados financieros y el impacto en los flujos de capital. El modelo contiene tres precios de productos básicos como variables endógenas: el petróleo, un índice de metales y un índice de productos agrícolas.

Webinar #6
El futuro de las ventas es digital

Autor: Mario Ernst – Abril 30, 2020

La crisis sanitaria que enfrenta el mundo en este momento ha acelerado la adopción digital de los clientes en todos los países. Actualmente comprar y pagar por plataformas digitales, es más habitual que nunca. En este contexto, el tener el conocimiento y la capacidad para gestionar ventas digitales, es el principal atributo que permitirá generar ventaja competitiva en el mundo digital.



Los clientes estan cada vez más digitalizados y el coronavirus acelero el movimiento hacia las transacciones digitales, por lo tanto, en el mercado se está viendo que las ventas a través de canales y dispositivos electrónicos está creciendo permanentemente.
Existe una oportunidad muy grande en el negocio digital. La oferta de la banca tradicional esta basada en productos indiferenciados, mientras que los actores digitales apuntan a la experiencia y el uso intensivo de datos, debido a que abordan la experiencia total del cliente, integran elementos digitales y físicos y utilizan un diseño de interfaz digital de última generación.
Para potenciar la venta, se requiere instalar una estructura comercial bimodal. En el mundo digital, el Director Comercial debe manejar equipos de venta de canal presencial y de canal remoto:

  • Asesores presenciales con un Modelo Digital y capacidad de Agilidad comercial.
  • Equipos de ventas 100% digitales, con capacidad de Growth Hacking
Para mejorar la gestión remota de los asesores, es necesario implementar practicas agiles e instalar sistemas integrales.


Ampliar los servicios financieros digitales puede ayudar a las economías en desarrollo a hacer frente a la crisis ahora y a impulsar el crecimiento más adelante

Texto por: Pazarbasioglu, Ceyla; Garcia ,Alfonso- Abril 29, 2020


Al Banco Mundial le queda claro que ampliar el uso de los servicios financieros digitales apoya el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. En su labor han observado que los países con sistemas financieros más profundos y desarrollados logran un mayor crecimiento económico y disminuyen más rápidamente la pobreza y la desigualdad de ingresos.
Cuando el mundo afronta la crisis, se ha hecho más evidente la importancia de los servicios financieros digitales para proporcionar herramientas financieras seguras, de bajo costo y sin contacto a los ciudadanos y los Gobiernos. Las tecnologías digitales permiten llevar estos servicios a personas que no tienen acceso a ellos. La tecnología está bajando los costos al maximizar las economías de escala. Además, está aumentando la velocidad, la seguridad y la transparencia de las transacciones y permitiendo el desarrollo de productos financieros sostenibles adaptados a las necesidades de las personas con ingresos muy bajos e irregulares.
El dinero móvil ha aprovechado la alta penetración de los teléfonos móviles en muchos países en desarrollo para ofrecer una "primera ola" de servicios financieros digitales. Las grandes plataformas de comercio electrónico y empresas operadoras de telecomunicaciones han aprovechado la capacidad de las finanzas digitales para facilitar los pagos con el fin de ofrecer servicios como préstamos, seguros y pago por consumo de energía solar.
Esta crisis ha puesto de relieve los beneficios de los servicios financieros digitales en muchas dimensiones diferentes y su función fundamental en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los factores esenciales para acelerar este desarrollo son:

  • Invertir en los requisitos previos para el desarrollo de servicios financieros digitales.
  • Ampliar la identificación digital, incluidos los sistemas biométricos.
  • Expandir las interfaces de programación de aplicaciones abiertas.
  • Tener marcos legales y regulatorios que permitan a la mayoría de personas beneficiarse de los servicios financieros digitales.
  • Permitir el acceso a las plataformas de datos gubernamentales.
  • Los registros de información de los servicios financieros digitales pueden exponer a los usuarios a una divulgación no autorizada, un uso indebido de los datos personales y actos de discriminación.
El Banco Mundial continuará trabajando con los sectores público y privado para ayudar a más países a ampliar de manera responsable el acceso a los servicios financieros digitales. Un beneficio a corto plazo es acelerar la solución de la emergencia, apoyar la recuperación económica y respaldar el retorno al crecimiento económico. A largo plazo, se espera que el mayor acceso a los servicios financieros digitales contribuya de manera importante al desarrollo económico y a poner fin a la pobreza.

¿COVID-19 acelerará la inclusión digital?

Texto por: Daniel Ríos – Abril 28, 2020

La crisis generada por COVID-19 nos ha enfrentado a retos para cambiar la manera en que interactuamos entre nosotros. Como consecuencia, surge la necesidad de revolucionar más aceleradamente a negocios e industrias.
La conectividad será la pieza angular de la transformación digital que se avecina. Se ha demostrado que la productividad laboral en industrias digitalizadas es 61% mayor que la productividad promedio de la economía, lo que demuestra el poder de la digitalización en un contexto en el que es crucial impulsar la recuperación y desarrollo de todos los sectores de la economía.

Transformación digital de las empresas
Las empresas han tenido que reinventarse debido a la contingencia, apoyándose en la transformación digital que tiene por objetivo utilizar la tecnología para resolver problemas tradicionales. El COVID-19 implica una disrupción en el mercado laboral y en el mundo de los negocios. Distintos análisis indican que, en América Latina, más del 50% de la fuerza de trabajo está en potencial riesgo si no se reinventa de inmediato.

Nueva era para la educación
La contingencia ha orillado cada vez a más personas a recurrir a plataformas digitales para prepararse académicamente. Esta modalidad de educación será relevante aún después del COVID-19, pues brinda oportunidades para actualizar las habilidades de la fuerza laboral, mejorar la rentabilidad de los recursos educativos y mejorar la calidad de las estructuras educativas existentes. Además, impulsar esta estructura de educación suscita a la preparación profesional de más personas para crear negocios propios e impulsar la economía del país.

Banca digital
Durante las últimas semanas hemos visto una transformación de las dinámicas económicas hacia un mayor uso de medios electrónicos para adquirir bienes y servicios. Esto genera incentivos para promover una mayor inclusión financiera.
A pesar de que 58% de la población haga uso de la banca digital aún algunos países se encuentran rezagados. Incrementar la inclusión financiera a través de la inclusión digital es una forma de promover inclusión social favoreciendo el acercamiento de servicios financieros a las regiones más remotas, a un menor costo y con más eficiencia.

Respuestas al COVID-19 desde la ciencia, la innovación y el desarrollo productivo

Autor: Pablo Angelelli, Michael Hennessey, Pauline Henriquez, José Miguel Benavente, Vanderleia Radaelli, Simone Sasso, Rafael Anta, Gustavo Crespi, Juan Carlos Navarro, Fernando Vargas – Abril 25, 2020

Los efectos de la pandemia por la propagación del COVID-19 están sacudiendo las estructuras socioeconómicas a nivel global. Los países de América Latina y el Caribe (ALC) están desplegando medidas sanitarias y económicas para frenar su avance con gran incertidumbre aún sobre la duración y las consecuencias reales sobre la población y el tejido productivo.
Desde su lado, el mundo de la ciencia, la innovación y el sector empresarial están desplegando esfuerzos. Estamos viendo en tiempo real a científicos colaborando a nivel mundial en una carrera para desarrollar una vacuna y medicaciones antivirales, a la industria modificando sus procesos de producción para poder contribuir a la fabricación a gran escala de insumos sanitarios.
La pandemia del COVID-19 y las medidas de contención adoptadas están teniendo un impacto económico y social demoledor en el tejido empresarial de América Latina y el Caribe (ALC), especialmente en las mipymes. Como consecuencia de la reducción en la demanda y las dificultades de abastecimiento de insumos las empresas están bajando sus niveles de producción y de empleo y tienen serios problemas de liquidez.
Encuestas empresariales realizadas en países de la región dan cuenta de los impactos en ventas, producción, empleo y acceso a insumos. Todas las encuestas muestran que los impactos son mayores entre las empresas de menor tamaño.


Uno de los mayores desafíos que plantea un contexto como este para los ecosistemas de innovación y emprendimiento en América Latina y el Caribe (ALC) tiene que ver con la capacidad de coordinación de los diferentes actores de cada ecosistema para dar respuestas ágiles tanto a las emergencias como a las necesidades más sofisticadas que van surgiendo.
Si bien existen programas orientados a apoyar las diferentes etapas del desarrollo de nuevas ideas, hoy dichos recursos tienen que competir con otros rubros, en especial los destinados a la respuesta sanitaria. Un estudio realizado por la incubadora Wayra en abril de 2020 evidencia que la crisis del COVID-19 está impactando negativamente a 3 de 4 cuatro startups, y 1 de cada 4 cree que no sobrevivirá si la situación de crisis se extiende más allá de tres meses.
De este análisis inicial se puede avizorar que existen al menos cuatro ámbitos generales en los que las actividades de innovación empresarial y emprendimiento requerirán de mecanismos de apoyo para que puedan transformarse en respuestas efectivas a la crisis.

  1. Financiamiento de emergencia.
  2. Mecanismos de coordinación de los ecosistemas de innovación y emprendimiento, así como financiamiento de redes de apoyo.
  3. Financiamiento a la oferta de propuestas innovadoras.
  4. Apoyo a la demanda.

WEBINAR #5
Gestionar una cartera de préstamos durante la crisis COVID19

Autor: Oscar Villaseca, Senior Banker, Inspiring Development GMBH– Abril 25, 2020

La crisis provocada por el Coronavirus tiene un impacto significativo en las empresas, provocando una disminución importante por una suspensión temporal completa de las actividades comerciales, lo que da como resultado el deterioro de la capacidad del pago de la mayoría de los clientes de las instituciones. El impacto de la crisis en la calidad de la cartera de préstamos será muy alto y aun no se lo puede estimar por completo, en esta situación, la gestión adecuada de la cartera debe ser la prioridad principal, razón por la cual, el factor clave del éxito es adoptar acciones rápidas en un intento de adaptarse al nuevo entorno operativo de sus clientes.



El primer paso es establecer un comité especial y definir su papel en la gestión del proceso. Se deberá establecer rápidamente una visión general de la cartera y realizar un pronóstico del impacto de la crisis, en función de los datos disponibles para identificar a los clientes con mayor riesgo. El comité también establecerá un mecanismo de monitoreo continuo de la cartera para evaluar permanentemente cómo se comporta la cartera y efectuar un seguimiento de las acciones adoptadas, como las reestructuraciones.

El comité especial establecerá las reglas, incluidos los tipos de clientes que deben procesarse en una reestructuración masiva, basada en un monitoreo ligero, posiblemente por teléfono, y que deben ser analizados individualmente. El objetivo es asegurar que los clientes sientan la presencia del Banco/IMF, recolectando información sobre la situación del cliente y posponiendo cualquier acción de recuperación para el futuro. Por último, se establecer una gestión de recuperación a largo plazo. Los efectos de esta crisis se seguirán sintiendo durante años.


WEBINAR #4
Operaciones crediticias en tiempos de crisis

Autor: Christoph Jungfleisch– Abril 22, 2020

En el entorno actual se esperan fuertes impactos adversos en la economía de los hogares y las empresas. Tradicionalmente, visitas a clientes, sobre todo necesario a clientes MyPE, ayudan a cerrar varias brechas de información. Sin embargo, hoy en día, estas visitas están siendo limitadas debido a la introducción de medidas de aislamiento, distanciamiento social y restricciones a la libre circulación o movilización.


La crisis sanitaria requiere de medidas resultando en una crisis económica que tiene como impacto: una fuerte recesión, recursos limitados de ayuda multilateral y de gobiernos; mientras que, las instituciones sentirán el impacto directo en sus estados financieros mediante el deterioro de portafolio de créditos, provisiones por perdidas crecientes, retiro de depósitos y presiones sobre liquidez. Todos los sectores no se verán afectados del mismo modo.
El crédito sigue siendo una herramienta y fuente de ingresos principal. Por ende, se debe tener en cuenta los diferentes temas que se van a atender:

  • Clientes nuevos
    • Sectores críticos
    • Clientes productivos
  • Recuperación
    • Perspectiva sectorial
    • Capacidad empresarial
    • Situación financiera
  • Aumento de exposición
    • Historial crediticio interno
    • Sectores críticos
Mientras que, la estrategia de comunicación se debe ajustar mediante diferentes enfoques, ya sea de manera interna (página web, blog propio, etc.), pagada(publicidad, anuncios, banner, etc.), merecida (relaciones públicas, influenciadores, etc.) o compartida (medios y redes sociales).


¿Qué deben hacer los donantes?: El impacto financiero de la COVID-19 (coronavirus) en los pobres

Abril 22, 2020


Las personas más perjudicadas por la COVID son aquellas que se encuentran en situación de pobreza, muchos trabajan de la economía informal, por lo que han perdido sus ingresos. Muchos no tienen un lugar seguro donde hacer la cuarentena, la mayor parte carece de ahorros para abastecerse de alimentos e insumos, y algunos ni siquiera tienen acceso a servicios básicos.
Oxfam advierte que más de 500 millones de personas podrían caer en la pobreza debido a los impactos económicos de la COVID
Es probable que los pobres pierdan los ingresos de sus trabajos. La cantidad de asistencia pública aumentará considerablemente. Los reembolsos de préstamos entrarán en mora y es posible que a los prestamistas del sector de microfinanzas les resulte difícil mantenerse solventes. Las remesas, que a menudo son un salvavidas para los pobres, probablemente disminuirán ya que quienes las envían perderán sus ingresos y no podrán mandar dinero a sus hogares. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola calcula que las transacciones entre operadores en efectivo se reducirán entre el 40% y el 85% en los mercados europeos afectados por el confinamiento.
Algunos países, como Pakistán y Colombia, están poniendo en marcha programas de pagos de Gobiernos a personas, quienes cuentan con sistemas en funcionamiento se basan principalmente en infraestructuras de pagos digitales. El sector privado se está concentrando en facilitar los pagos, por ejemplo, redujo los cargos para las transferencias entre particulares y aumentó los límites diarios de las transacciones.
El sector del desarrollo también trabaja activamente a medida que evalúa cómo responder a esta situación. Para ayudar a promover el diálogo, el Grupo Consultivo de Ayuda a los Pobres (CGAP) convocó recientemente a más de 100 donantes y asociados del ámbito de la inclusión financiera a participar en un seminario web. Surgieron algunas posturas claras sobre cómo la comunidad debería enfrentar esta crisis sin precedentes, así como sobre las áreas de acción.

  1. Aprender del pasado y reconocer al mismo tiempo que esta vez es diferente.
  2. Es fundamental contar con infraestructuras de pagos digitales sólidas para que quienes lo necesiten puedan obtener dinero de forma más rápida y eficiente.
  3. Prevenir las distorsiones del mercado.
  4. Concentrarse en datos que conduzcan a la acción y que puedan orientar las inversiones de los donantes.
  5. Es necesario que los donantes se coordinen.
  6. Es necesario que los donantes sean flexibles.

Posibles consecuencias macro-fiscales del COVID-19 en América Latina

Autor: Pineda, Emilio; Valencia, Oscar; Andrian, Leandro – Abril 22, 2020

La pandemia no llega en buen momento a la región. Para el 2020, el consenso entre los analistas espera una caída del producto en América Latina y el Caribe entre el -2% y -6%, lo cual en términos comparativos serían contracciones más profundas que la crisis de la deuda de la década de los ochenta (-2.4%) y la crisis financiera internacional (-2.1%). De materializarse este hecho sería la recesión más fuerte en los últimos 60 años.

Limitado espacio fiscal
La región en la última década ha estado inmersa en un proceso de consolidación fiscal. Caracterizado por el bajo desempeño del crecimiento económico y la persistencia en el déficit fiscal, lo cual contrasta con las economías avanzadas en las cuales, a pesar de grandes incrementos de deuda pública, las tasas de interés son bajas y por lo tanto tienen más margen de maniobra. Así, al cierre de 2019, el 60% de los países mostraban niveles de endeudamiento mayores del 40% del PIB y ajustes fiscales entre 2% y 7% del PIB.

Escenarios de impacto fiscal sobre la región
En cuanto a los balances fiscales, se espera un deterioro explicado por el incremento en el gasto, caída en el crecimiento y caída en los ingresos fiscales. Tomando como base las estimaciones del reporte macroeconómico del BID (2020), se espera que la actividad se contraiga a tasas que oscilarían en promedio en los próximos tres años entre 0,3% hasta -3,4%. Con contracciones profundas del crecimiento del PIB en el 2020 podrían alcanzar entre -2% hasta -6% aproximadamente, deteriorando los ingresos fiscales y con mayores costos de endeudamiento por aumento de las primas de riesgo.


Sostenibilidad fiscal a mediano plazo
La persistencia del choque en la región conlleva a una acumulación de desbalances fiscales que pueden socavar el crecimiento económico y la sostenibilidad fiscal de mediano plazo.
Ajustes de mediano plazo se hacen necesarios para recobrar la senda de sostenibilidad fiscal y esto puede ser un reto particularmente mayor, para los países con menor espacio fiscal.

La parada súbita (“Sudden stop”) en los flujos de capitales
La región enfrenta a la crisis partiendo de una situación fiscal vulnerable, donde el proceso de consolidación fiscal se ha estancado en los últimos años, y con la mayoría de los países con pocos grados de libertad o con un deterioro sustancial de las finanzas públicas. El efecto de la pandemia se traduciría en posibles incrementos en el déficit en 2020 hasta 8% del PIB y 4% del PIB en el mediano plazo. En consecuencia, la deuda pública podría alcanzar niveles de 65% del PIB en el 2020 y con una senda creciente alrededor de 75% en el mediano plazo.

¿Qué hacer hacia adelante para asegurar la sostenibilidad fiscal?
Para retornar hacia la senda de sostenibilidad fiscal es necesario establecer mecanismos para que los incrementos en el gasto sean transitorios y no se conviertan en rigideces presupuestarias más adelante. Ademas, es necesario priorizar la transparencia fiscal en cuanto a reconocer la magnitud del choque en los balances fiscales y la deuda pública, también en las operaciones fuera del presupuesto y cuasi-fiscales.

Dimensionar los efectos del COVID-19 para pensar en la reactivación

Autor: CEPAL – Abril 21, 2020

La pandemia del COVID-19 impactó América Latina y el Caribe en un momento de debilidad de su economía y de vulnerabilidad macroeconómica. La crisis que sufre la región este año 2020, con una caída del PIB de -5,3%, será la peor en toda su historia.


La crisis se ha transmitido a América Latina y el Caribe a través de cinco canales:

  1. Reducción del comercio internacional
  2. Caída de los precios de los productos primarios
  3. Intensificación de la aversión al riesgo
  4. Empeoramiento de las condiciones financieras mundiales
  5. Menor demanda de servicios turísticos y una reducción de las remesas
El valor de las exportaciones de la región caería cerca de 15%. Los mayores impactos se darían en los países de América del Sur, que se especializan en la exportación de bienes primarios.
Ademas, la organización prevé que América del Sur se contraiga -5,2% debido a que varios países de esta zona se verán muy afectados por la caída de la actividad de China, que es mercado para exportaciones.
Por otro lado, la caída de -5,3% del PIB y el aumento del desempleo tendrían un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares. En ese contexto, la tasa de pobreza aumentará , por lo que habrá un incremento de 29 millones de personas en situación de pobreza.

De la Gran Depresión al estallido de 2008: cómo se resolvieron 4 grandes crisis económicas del pasado

Texto por: José Carlos Cueto – Abril 21, 2020

Las grandes crisis económicas necesitaron en el pasado políticas contundentes y esta vez no será distinto. El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que la economía global se contraerá un 3% en 2020, por lo que muchos gobiernos ya se han puesto manos a la obra para responder a una situación sin precedentes que tal vez pueda encontrar valiosas lecciones en cómo se combatieron otras de las grandes recesiones en la historia.

Una crisis sin precedentes
El 29 de octubre de 1929, el desplome de la bolsa de valores de Nueva York en el llamado martes negro desató la Gran Depresión.
En 1933 Franklin Delano Roosevelt llegó a la presidencia y aplicó un paquete de medidas, un gran programa de gasto para sacar a EE.UU. de la crisis económica que sufría, por lo que el estado tuvo que intervenir en sectores de la economía. Poco a poco, el plan resultó, los índices económicos mejoraron y la empresa privada volvió a fortalecerse.

La reconstrucción de un continente devastado
La Segunda Guerra Mundial tuvo consecuencias físicas y económicas desoladoras para el corazón de Europa.
En 1947, el entonces secretario de Estado de EE.UU., George C. Marshall, pronunció un discurso en el que pedía un plan integral de reconstrucción de Europa dedicado al desarrollo de la industria, cuya economía estaba muy deteriorada. Un año más tarde se aprobó un plan de cooperación en el que se destinó una ayuda económica para la reconstrucción del continente. Tras la implementación del Plan Marshall, la relación comercial entre EE.UU. y Europa se fortaleció y reflotó la economía europea.


Una región ahogada por la deuda
Debido al alza de los precios del petróleo y a las bajas tasas de interés, varios gobiernos latinoamericanos se endeudaron con el propósito de industrializar sus economías. Sin embargo, cuando cayeron los precios de las materias primas, subieron las tasas de intereses y aumentó la inflación, la deuda de los principales países de América Latina se hizo impagable.
Muchos gobiernos solicitaron auxilio financiero del FMI y este organismo inyectó capital para tratar de estabilizar sus economías al tiempo que puso en marcha políticas de reestructuración de deuda. A cambio, los gobiernos que recibieron estos apoyos debían cumplir ciertas condiciones.
Aunque a partir de los 90 se produjo una mejoría en la región, muchos de los índices económicos tardaron en recuperar sus niveles previos a la crisis.

Rescate bancario y compra de deuda
La burbuja inmobiliaria y de crédito que venía inflándose en EE.UU., junto con la creación de instrumentos financieros de alto riesgo, estalló en 2008 y salpicó gravemente a la economía global.
La caída de Lehman Brothers, el banco de inversión que se declaró en bancarrota contagió a otras entidades financieras y supuso el inicio de la crisis de las "hipotecas subprime", los índices bursátiles se derrumbaron, el sistema financiero colapsó y el PIB se contrajo un 3,9% en las economías avanzadas.
Los efectos de la crisis empujaron a los gobiernos y bancos centrales a proteger y estabilizar el sistema financiero, en EE.UU. se crearon nuevas regulaciones para evitar una nueva crisis de esta naturaleza y en Europa, se produjo una doble acción por parte del BCE.

"Difícil pronóstico"
12 años después, el mundo se sitúa ante el abismo de otra recesión. Los expertos coinciden en lo difícil que es pronosticar el rumbo de la crisis económica del coronavirus porque no tiene precedentes.
El nivel de pérdidas de esta crisis es similar al de 1929, solo que más rápido. Por lo tanto, se debe esperar un plan parecido al del New Deal y un incremento del gasto público.
Lennard, por otra parte, desconfía de medidas de tipo fiscal a corto plazo, porque bajar las tasas de interés no va a reactivar la actividad económica de ahora, que está congelada. Esta es una crisis de oferta, pero si el congelamiento económico debido al aislamiento persiste, la demanda también podría sufrir.

WEBINAR #3
La Crisis Covid 19 - impactos y desafíos para la IMFs y bancos MIPYME

Autor: Meik Proescher, Senior Banker, Inspiring Development– Abril 18, 2020

El coronavirus y las medidas gubernamentales para contenerlo están afectando a las economías de todo el mundo y causarán una recesión importante en muchos países. Los bancos y las IMF se verán afectados por esta crisis y es necesario que organicen su respuesta, incluido el momento y la prioridad de los diferentes elementos de esta.


Algunas instituciones pueden tener Planes de Continuidad de Negocio que ayudarán a responder esto, pero otras podrían encontrar que sus planes no se ajustan a este escenario particular.
Otro problema para la mayoría de las instituciones será la liquidez, los depositantes pueden retirarse preocupados por la situación general. Las líneas de crédito internacionales pueden cancelarse y los ingresos por los reembolsos de préstamos pueden ser menores a lo esperado. Ademas, otro asunto importante será el deterioro de la calidad de la cartera de créditos.
El último problema se refiere a la rentabilidad, ya que a medida que los volúmenes de negocio se reducen y la morosidad aumenta, los resultados se verán afectados y muchas instituciones rentables comenzarán a generar pérdidas


WEBINAR #2
Aprovechando la Digitalización para enfrentar la crisis

Autor: Mario Ernst– Abril 15, 2020

La transformación digital a habilita a las organizaciones para que sus colaboradores puedan seguir trabajando de forma remota, a pesar de la crisis sanitaria que enfrenta el mundo hoy. Seguir atendiendo a sus clientes para mantener la venta y continuar los proyectos de la hoja de ruta de transformación, serán factores relevantes a la hora seguir competitivos en un mundo cada vez más digital.
Mantener una organización funcionado de manera ágil en momentos de crisis, es el imperativo hoy, para esto, existen varias herramientas, metodologías y mentalidad digitales para abordarla de manera adecuada.




Hora Cero: nuestra región de cara a la pandemia

Texto por: Alicia Bárcena Ibarra - Abril 13, 2020

La pandemia provocada por el COVID-19, es la mayor crisis humana y de salud que hemos encarado. Tiene, profundas implicancias económicas, sin embargo, el centro de atención y las decisiones de las políticas públicas estan en salvaguardar la salud y el bienestar.


Con esto en mente es oportuno señalar cinco canales principales externos de impacto para América Latina y el Caribe:

  1. Declinación de la actividad económica de nuestros principales socios comerciales.
  2. Baja en el precio de nuestras materias primas
  3. Interrupción de las cadenas globales y regionales de valor
  4. Baja aguda en la demanda de servicios de turismo
  5. Aumento en la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras globales y la salida de capitales de la región.
Para el mundo, el año pasado se registró el peor desempeño de la última década (2,5% PIB). Para América Latina y el Caribe el desempeño era aún más dramático.
Hace pocos meses, tras cerrar un 2019 con un pobre crecimiento regional de 0,1%, CEPAL estimaba que el 2020 la tasa alcanzaría un alza de 1,3% del PIB. Hoy indica que América Latina y el Caribe registrará para este año un crecimiento negativo de -1,8% con probables sesgos a la baja.
Los impactos de la crisis en socios comerciales principales preveen caídas en el valor de exportaciones regionales de una magnitud que podría llegar a -10,7%. Esto anticipa un significativo aumento en el desempleo, con un aumento de la informalidad en los mercados laborales, por lo que se estima que para el 2020, aumentaría el índice de pobreza.

El audio de Augusto de la Torre que pone los pelos de punta

Abril 13, 2020

El Ecuador atraviesa la peor crisis económica de, al menos, los últimos 100 años y si el gobierno no toma medidas radicales, la economía colapsará por completo, dejando a los ecuatorianos en una situación de pobreza, postración y vulnerabilidad sin precedentes.
De la Torre, economista que fue jefe para América Latina del Banco Mundial y actualmente es director del Centro de Investigaciones Económicas de la UDLA, sostiene que el Ecuador tiene condiciones que lo hacen más débil y vulnerable que el resto de países para enfrentar una crisis económica. Si el mundo se va a contraer en un 6%, el Ecuador sufrirá mucho más. Además, sostiene que hay tres fases de política pública necesarias:

  1. Hibernación económica hasta salir de la cuarentena
  2. Dejar de lado el marco legal que rige a la economía por seis meses para que no colapse por completo el tejido económico
  3. Hacer grandes reformas estructurales para que al regresar de la emergencia la economía no se estrelle nuevamente
Los empresarios y los empleados deberán llegar a acuerdos para poder evitar el colapso absoluto.

Webinar "Ecuador frente al Covid-19: Resistencia, Reactivación y Recuperación"

Abril 12, 2020

Dos temas fundamentales a destacar de la webinar "Ecuador frente al Covid-19" por parte de los panelistas Walter Spurrier y Augusto de la Torre:

  1. El cuidado que el Estado debe poner en medidas para el sistema financiero, pilar en el que se centra la economía para fomentar crédito y desarrollo intermediando el dinero del público, por lo que, si bien viene apoyando a sus clientes, se debe preservar su sostenibilidad.
  2. Urgente desarrollo de medios de pago digitales, potente instrumento para la inclusión financiera y para reducir el uso del efectivo, condición que es necesaria para mantener nuestro actual sistema monetario.

Latinoamérica, en mayor riesgo de ciberataques durante cuarentena

Abril 10, 2020

Las maquinarias de estafa en línea, secuestro de datos y suplantación de identidad por correo electrónico han proliferado en Latinoamérica en medio de la pandemia, lo que demuestra los riesgos para las personas, entidades financieras y gobiernos.
Y es que Latinoamérica carece en gran medida de la preparación para enfrentar esta nueva oleada de crímenes cibernéticos.
En Costa Rica, una aplicación de secuestro de datos llamada COVIDLock atacó a personas y empresas, se aprovechaba el temor de la gente a la pandemia para ofrecer mapas interactivos de la propagación del virus para evitar el contagio. En lugar de ello, la aplicación secuestraba los dispositivos de las víctimas y demandaba un rescate en bitcoins. El secuestro de datos incluso detonó las alarmas de uno de los bancos nacionales de Costa Rica.


En respuesta, Miguel López, fiscal adjunto de fraudes y cibercrimen en Costa Rica, predijo que el número de ataques maliciosos arreciaría y esto se hizo realidad, en la 1era semana de abril, cuando autoridades de los sectores financiero y judicial del país denunciaron estafas relacionadas con subsidios de desempleo, pago de impuestos por medios electrónicos y servicios sociales.
Criminales de Puerto Rico, Guatemala y México también han aprovechado los temores suscitados por las crisis para perpetrar estafas, recopilan información confidencial que les permita cometer fraudes a aseguradoras y suplantar identidades. Los mensajes electrónicos engañan a las personas con promesas de subsidios del gobierno o pruebas y vacunas para el COVID-19. Cuando una persona va al enlace se le solicita información personal o se introduce un software malicioso en su dispositivo.

WEBINAR #1
Diagnóstico de la crisis global y el impacto económico en américa latina. ¿Qué implicaciones tiene para las instituciones financieras?

Autor: Prof. Guillermo Baquero, Phd, Esmt Berlin– Abril 09, 2020

La epidemia puede afectar al sector productivo en dos formas: riesgo en el sistema financiero y una interrupción en la participación laboral y crecimiento económico.


Nuestro mundo globalizado se enfrenta hoy día con un desafío que de tal manera no se ha conocido antes: la emergencia provocada por la Covid-19. Para frenar la propagación del virus, los gobiernos estan tomando medidas protectoras que restringen las rutinas y vidas cotidianas. Las medidas de distanciamiento social son necearías para romper la cadena de contagio, sin embargo:

  • Han interrumpido el flujo de bienes, servicio y capital humano
  • Han estancado las economías
  • Potencialmente están llevando a una recesión global
La CEPAL ha identificado cinco canales externos de transmisión de la crisis hacia América Latina y el Caribe:

  • Disminución de exportaciones: economías emergentes que estan aun en los primeros estadios de la epidemia han sufrido ya una contracción en marzo como resultado de la contracción de China, Europa y Estados Unidos.
  • Caída de precios en los productos primarios.
  • Interrupción de las cadenas de suministro globales.
  • Caída en la demanda de turismo.
  • Condiciones financieras mundiales adversas y salida de capitales.

América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales

Autor: CEPAL - Abril 03, 2020

América Latina y el Caribe son regiones que enfrenta la crisis provocada desde una posición más débil en comparación con el resto del mundo. Antes de la pandemia los últimos pronósticos de la Comisión preveían un crecimiento de 1,3% para 2020. Sin embargo, los efectos de la crisis han llevado a pronosticar una caída del PIB de al menos un 1,8%. El impacto económico final dependerá de las medidas que se tomen a nivel nacional, regional y mundial.


El COVID-19 afecta a la región a través de cinco canales externos de transmisión:

  1. La disminución de la actividad económica de sus principales socios comerciales.
  2. La caída de los precios de los productos primarios.
  3. La interrupción de las cadenas globales de valor.
  4. La menor demanda de servicios de turismo
  5. La intensificación de la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras mundiales.
Los efectos del COVID-19 agravan las ya débiles perspectivas del comercio exterior de América Latina y el Caribe, por lo que se estima que el valor de las exportaciones de la región caerá por lo menos el 10,7% en 2020.

Crisis del coronavirus: La economía ecuatoriana decrecería entre 3,6 y 6 % en 2020

Texto por: Sebastián Angulo - Marzo 31, 2020

Si bien el Banco Central del Ecuador (BCE) y organismos multilaterales todavía no han publicado cálculos del impacto de la crisis sanitaria en el país, al ser muy prematuro, sin embargo, el vicepresidente Otto Sonnenholzner mencionó en días pasados una cifra preliminar: $ 2.000 millones en afectaciones, es decir, cerca del 2 % del PIB, mientras que Bancos internacionales y firmas de análisis económico y político han realizado las primeras estimaciones:

  1. La firma estadounidense Goldman Sachs señaló que la economía ecuatoriana decrecerá este año 5,7 %.
  2. Carmen Reinhart, catedrática de Economía de la Universidad de Harvard señaló dos factores complejos de la crisis: la caída del precio del petróleo y la volatilidad en los mercados financieros, lo cual limita el acceso a crédito al país.
  3. El banco británico Barclays señala que la economía ecuatoriana podría decrecer 4% en este año.
  4. La firma Citi es presenta una cifra de decrecimiento menos pronunciada: -3,6 % al cierre de 2020.
  5. Norman Mckay, analista especializado en Ecuador de la Unidad de Inteligencia de The Economist, señalo que la economía ecuatoriana podría decrecer 6 % al cierre de este año.

Ecuador, Argentina, México y Chile: los desafíos económicos que plantea la pandemia

Texto por: María Camila Hernández - Marzo 28, 2020

Estos países enfrentan retos particulares en medio de un mundo en recesión sea por su dependencia en las materias primas, la respuesta de sus gobiernos o un alto endeudamiento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró el 27 de marzo que “es claro que hemos entrado en una recesión”, y que esta será peor que la del 2009, luego de la crisis financiera mundial.
El 19 de marzo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL dijo que la crisis del Covid-19 “pasará a la historia como una de las peores que el mundo ha vivido”. Para América Latina y el Caribe, una región que ya arrastraba un débil crecimiento, pronosticó una contracción de 1,8 % del Producto Interno Bruto (PIB) regional. Esto podría llevar a que el desempleo aumente en 10 puntos y que los pobres pasen de ser 185 a 220 millones de personas.
Bárcena también explicó que la región se verá afectada a través de cinco canales:

  1. Disminución de actividad económica de los principales socios comerciales a nivel internacional
  2. Caída de demanda en servicios de turismo, que afecta sobre todo al Caribe
  3. Interrupción en las cadenas globales de valor, que golpea especialmente a México y a Brasil y la caída en el precio de materias primas.

El impacto del coronavirus en la economía global

Texto por: Antonio de la Cruz - Marzo 18, 2020

Debido a la Pandemia provocada por el Covid 19 el cual afecto a un sin número de países, estos tuvieron que adoptar diversas medidas como la suspensión del libre tránsito de los individuos, el control social y el diagnóstico masivo de la población. Lo que condujo al cierre de los límites fronterizos de los espacios geográficos, dando como consecuencia un gran impacto en la economía.
El efecto se observa el desplome de grandes bolsas de valores, indicando que la economía global sufrirá una recesión por primera vez desde hace 12 años

  1. Morgan Stanley considera ahora como “caso base” una recesión mundial con una caída del PIB de 0,9% este año.
  2. Goldman Sachs pronostica un desplome del crecimiento económico de 1,25%. Y S&P Global espera que la expansión del PIB varíe entre 1% y 1,5% en 2020.
La respuesta de los Bancos Centrales al impacto económico del covid-19 ha sido similar a la de la crisis financiera de 2008: disminución de los intereses y la expansión monetaria cuantitativa. Ante el bajo impacto de estas medidas, los gobiernos del G-7 han propuesto un paquete de estímulo/fiscal para aumentar la demanda. Buscan con todas estas acciones inyectar liquidez en la economía.

Usemos la ingeniería financiera para el bien, con un nuevo producto estructurado

Autor: Hilen Meirovich– Octubre 09, 2020

La respuesta convencional ante una crisis que afecta a la economía tal como la causada por la actual pandemia se basa en incrementar la liquidez al impulsar el crédito. No obstante, esto conlleva la posibilidad de que las finanzas se tambalee. Frente a esto, es importante el uso de productos de financiamiento mixto, dentro del cual se incluye uno que ha creado el Banco Interamericano de Desarrollo para la banca de América Latina y el Caribe. El producto es, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad. Esto quiere decir, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad.
La idea es que las instituciones financieras reciban fondos en las condiciones menos costosas posibles, y al tiempo puedan adquirir compromisos en materia de cambio climático. De ahí el diseño de este producto.
En el vencimiento, se paga capital e intereses al tiempo, pero no antes. Y aquí sí que estamos en una parte que incluye significativa innovación relacionada con una serie de objetivos que acepta el tomador del producto, la institución financiera, al firmar su concesión. Otro hito concreto es que se incremente el porcentaje de la cartera total de préstamos del tomador que se dedica a operaciones que generen impactos ambientales positivos. Se ha creado este producto, por primera vez en la historia de BID Invest, con el objetivo de ofrecérselo al sector financiero de la región, incluyendo no sólo bancos sino también instituciones de crédito.

Las instituciones financieras del Caribe quieren abrir la sombrilla digital

Autor: Thomas, Stephen – Septiembre 25, 2020

Incluso en tiempos más benévolos no es agradable hacer fila bajo el sol del Caribe, a menos que uno lleve una sombrilla. Si tenemos en cuenta los efectos de las nuevas reglas de distanciamiento, hacer largas filas fuera de las sucursales bancarias y los cajeros automáticos es más que una molestia: es un peligro serio para su salud. Es por ello que resulta obvio que los bancos han de encontrar una mejor forma de operar. Los bancos e instituciones multilaterales del Caribe le han dado varias vueltas al tema, y la solución que encontraron es lo que podríamos llamar “sombrillas digitales”, que son maneras de ayudar a los clientes y empleados de los bancos a protegerse de los peligros de la pandemia. La idea resulta la mejor opción en estos tiempos difíciles. No es novedad que el sector bancario del Caribe — y otros lugares — necesita digitalizarse. Dado que la pandemia ya está causando estragos en todas las economías y varios sectores, y buscamos formas de equilibrar las necesidades laborales y sociales. Todos preferimos los servicios en persona, y la confianza y seguridad que nos da interactuar con alguien al otro lado del mostrador; sin embargo, el costo de hacerlo es altísimo y, como clientes, no estamos dispuestos a pagarlo. Esta y otras razones han llevado a los bancos a consolidar su presencia local en centros regionales, en lugar de mantener pequeños bancos locales. En una escala más amplia, el sector financiero del Caribe ya enfrentaba grandes desafíos cuando golpeó la pandemia. Los bancos canadienses, como Bank of Nova Scotia, Canadian Bank of Commerce y Royal Bank, grandes actores del sector en los últimos años, han reducido su presencia regional vendiendo sus operaciones, lo que ha dado espacio para crecer a algunos bancos autóctonos regionales; pero el problema fundamental no se ha resuelto. A pesar de no ser tan claro, el camino hacia la digitalización no está fuera del alcance de muchas de las instituciones financieras de la región. Si bien gran parte del mundo desarrollado ha realizado grandes inversiones en esta área, no todas siguen siendo relevantes como modelos. De aquí surge una maravillosa oportunidad para que la región aprenda de las experiencias pasadas de otros y dar ese gran salto cuantitativo que hace falta.


Poner la naturaleza en el corazón de los negocios y las finanzas

Autor: Bhandarkar, Malika; Craig, Madeline – Septiembre 24, 2020



La naturaleza sustenta la economía mundial por un valor de US$ 125 billones en servicios ecosistémicos, el equivalente a 1,5 veces el PIB mundial, mediante el suministro de agua potable, alimentos, seguridad, salud, mitigación del clima y empleos y medios de vida, entre otros beneficios. Invertir en la protección y restauración de la naturaleza es una prioridad urgente a nivel mundial, con múltiples beneficios. Cuando las empresas dan prioridad a la naturaleza, se desbloquean US$ 10,1 billones en oportunidades financieras y se crearán 395 millones de puestos de trabajo para 2030.
Según el Informe de Riesgo Global del Foro Económico Mundial, los cinco principales riesgos económicos identificados por los directores generales están relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, y todos ellos tienen repercusiones materiales en los costos operacionales, la reputación y la rentabilidad de una empresa.

Los CEOs posicionando a la naturaleza en el corazón de los negocios
Los Directores Ejecutivos (CEOs en inglés) del mundo de la alimentación, las finanzas y la infraestructura han empezado a mostrar impulso y ambición por proteger la naturaleza. Nuevas iniciativas demuestran lo que las empresas pueden lograr con la acción colectiva, la voluntad política y la rendición de cuentas. Mediante esas iniciativas algunos visionarios están demostrando que dar prioridad a la naturaleza creará una oportunidad de mercado de US$ 10,1 billones.

Llenar el "medio faltante" en las finanzas para la naturaleza
Las pequeñas y medianas empresas representan el 60% de los empleos y hasta el 40% del PIB en los mercados emergentes, en los que es probable que los mercados de consumo tengan un valor de 30 billones de dólares para 2025.
La pandemia de COVID-19 es la prueba de fuego definitiva de los sistemas locales, nacionales y mundiales. También es una oportunidad sin precedentes para regenerar economías verdes, inclusivas y circulares, y asegurar que el crecimiento se produzca dentro de nuestros límites planetarios.


El acceso a crédito, ¿beneficia o perjudica a la gente?

Autor: Gallagher, Terence; Azevedo, Viviane - Septiembre 18, 2020



Cuanta menos experiencia crediticia, mejor. El hallazgo principal de un estudio publicado recientemente por BID Invest junto a Banco Familiar en Paraguay, que aborda una pregunta que parece simple: ¿el acceso al crédito mejora o empeora la situación de las personas de bajos ingresos? Tal parece que están mejor siempre y cuando hubiesen tenido un historial crediticio limitado o ninguno en lo absoluto.
Banco Familiar es uno de los principales bancos en Paraguay que atiende a clientes de bajos ingresos, y desarrolló un producto de crédito y un sistema de calificación (llamado Credicédula) específicamente dirigido a un mercado desatendido, como los trabajadores informales. Llegar a esta población requiere un enfoque de evaluación de crédito diferente. En este caso, se calculó una calificación basada en información demográfica.

Lo bueno y lo malo
En el lado positivo, las personas a las que se les otorgó la elegibilidad para el préstamo mostraron tener una mayor interacción con el mercado crediticio formal dos o tres años después, en comparación con sus pares que no fueron elegibles al crédito. Del mismo modo, estas personas reportaron costos de crédito más bajos a largo plazo, lo que indica que a medida que aumentaron sus interacciones con el mercado, obtuvieron acceso a mejores tasas de interés.
Por el contrario, los enfoques de evaluación de crédito alternativos como éste pueden ser más beneficiosos, tanto para los bancos como para los prestatarios, cuando se combinan con las herramientas tradicionales de calificación crediticia, y solo cuando se aplican a clientes con una experiencia crediticia limitada. De esta forma, se espera que todos los prestatarios podrán estar mejor que antes.


¡Deuda de riesgo! Una nueva solución financiera para firmas de alto crecimiento en la región

Autor: Ackermann, Andrés; Ferro, Numen – Septiembre 02, 2020

BID Invest, en asociación con SVB Financial Group y Partners for Growth, lanzó el “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina”, un nuevo fondo de deuda de riesgo dotado con US$30 millones. El Fondo tiene como objetivo desbloquear la innovación y apoyar el crecimiento de las empresas de tecnología e innovación en América Latina y el Caribe (ALC).
Durante las últimas dos décadas, los ecosistemas de innovación de ALC se han vuelto cada vez más sofisticados. No obstante, estos ecosistemas todavía tienen capacidad para expandirse en comparación con mercados más desarrollados.
El acceso a la financiación es parte de la combinación de factores que hace que en la región fracasen aproximadamente el 70% de las startups. Es por ello que la disponibilidad de deuda de riesgo del “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” es una gran noticia para las empresas innovadoras y los administradores de fondos.
Como esta clase de activos es relativamente nueva en la región, vale la pena repasar algunos puntos esenciales:

  1. ¿Qué es la deuda de riesgo?
  2. ¿Cuándo debería usarla?
  3. ¿Por qué es beneficiosa para una startup?


El “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” tiene como objetivo no sólo introducir y difundir los beneficios y la utilidad de la deuda de riesgo en la región, sino también ayudar y apoyar a las empresas innovadoras en las rondas B, C y posteriores, impulsando su crecimiento.
En el contexto actual de COVID-19, esto ayudará de dos maneras: aliviando el impacto social y económico a medida que ayudamos a las empresas tecnológicas innovadoras a encontrar mecanismos más eficientes; y reavivando el crecimiento mediante la financiación de inversiones que mejoren la productividad que, de otro modo, se verían retrasadas por la crisis.


Resiliencia del sistema financiero en el contexto Covid

Autor: ASOMIF - Agosto 2020


Agentes bancarios, en la vanguardia de la inclusión financiera

Autor: Arraiz, Irani; Gallagher, Terence – Agosto 26, 2020

Los brasileños crearon una innovación que está cambiando la vida de muchas personas en todo el mundo y está sentando las bases para la revolución digital que está por llegar: los agentes bancarios. Un agente bancario es un comercio minorista, un vendedor de tarjetas para celular o bien una red de establecimientos del sector público contratados por una institución financiera para procesar las transacciones de sus clientes. Cualquier clase de minorista puede ser agente.
El Banco Central de Brasil probó el modelo a fines de la década de los 90 cuando autorizó al banco estatal Caixa Econômica Federal a realizar transacciones bancarias a través de una red de franquicias de lotería. El experimento funcionó y hoy el modelo está en todas partes revolucionado la inclusión financiera.
En el contexto del coronavirus, esta infraestructura digital está salvando vidas. Por ejemplo, en Ecuador, si bien la cantidad y los montos totales de efectivo retirado cayeron entre marzo y junio de 2020 la proporción de retiros realizados a través de agentes bancarios creció mucho, mientras que el incremento en la proporción de retiros a través de cajeros automáticos fue mínimo. Resulta llamativo que esto sucediera en medio de las limitaciones impuestas por el aislamiento obligatorio.


La evidencia demuestra que los pequeños comercios que operan como agentes bancarios en Ecuador se benefician de un mayor tráfico de clientes, mayores ventas y un mayor uso de productos financieros.
Los agentes bancarios siguen ocupando un lugar preponderante en la nueva ola de la revolución digital que se extiende por todo el sector financiero. A medida que las instituciones financieras se vuelven cada vez más digitales, muchas personas aún no confían en las operaciones puramente electrónicas.

Cuatro medidas que están adoptando las instituciones de microfinanzas para responder a la COVID-19 (coronavirus)

AUTOR: FINDEV - Agosto 24, 2020



A medida que la pandemia de COVID-19 se prolonga en el tiempo, crece con justa razón la preocupación por el impacto en las instituciones de microfinanzas (IMF) y sus clientes. La Encuesta Global de Pulso de Instituciones de Microfinanzas del CGAP ha contribuido a arrojar luz sobre estas repercusiones al poner en evidencia el deterioro de las carteras de préstamos, los niveles de liquidez de las IMF y otros indicadores. No obstante, no se ha dedicado menos atención al modo en que las propias IMF han respondido ante la crisis:

  1. Flexibilización al servicio de los clientes
    La respuesta más común a la COVID-19 es la flexibilización de las condiciones ofrecidas a los clientes. En respuesta a la pandemia, el 85 % de las IMF está adoptando alguna medida de flexibilización, y casi dos tercios están poniendo en marcha una moratoria o una reestructuración de los préstamos para sus clientes.
  2. Disminución de los préstamos
    El segundo cambio más común que han realizado las IMF es recortar sus préstamos. Más de dos tercios de todas las IMF han reducido los desembolsos a raíz de la COVID-19. Aunque la reducción no es algo inesperado, la gran magnitud es, en cierta forma, impactante.
  3. Disposiciones flexibles en materia de personal
    Las IMF que han recurrido a estas alternativas lo han hecho en forma limitada. Poco más de un cuarto de las IMF que suspendieron personal también cerraron sucursales, y solo una de cada cinco de las instituciones que cerraron sucursales, despidieron personal.
  4. Ampliación de los canales a distancia
    Ampliar los canales a distancia para llegar a los clientes a pesar de las instrucciones de permanecer en el hogar y los temores de contraer la enfermedad. Alrededor de un tercio de las IMF ha incrementado las operaciones de sus centros de atención telefónica o sus canales digitales, y un número ligeramente menor implementó nuevos canales digitales para los clientes.
En conjunto, estas cifras muestran un sector de microfinanzas que está sujeto a grandes presiones, pero que responde con flexibilidad, ofreciendo un respiro a los clientes y al personal al tiempo que crea nuevas modalidades para contactarse a distancia con los clientes.

Claves para el sector agrícola durante COVID-19 en América Latina y el Caribe

Autor: Valencia, Paula – Agosto 19, 2020

Wilmer Pérez fue convocado a una reunión urgente en las oficinas centrales de PRONACA, una empresa de productos de alimentación, ante la confirmación de los primeros casos de COVID-19 en el Ecuador.
Como la mayoría de las empresas en el sector agrícola de la región, PRONACA afrontó cambios súbitos en la demanda, interrupciones en la cadena de suministro y la necesidad de asegurar la protección de sus trabajadores.
Es en este contexto que la Guía de BID Invest puede ayudar. Angela Miller, Oficial Principal Ambiental y Social de BID Invest, explicó que la Guía “busca apoyar a nuestros clientes con una herramienta para evaluar el riesgo y tomar decisiones rápidas ante un reto sin precedentes como lo es COVID-19, y así proteger la salud de los trabajadores y mantener activas las operaciones agrícolas.”
La Guía está estructurada en los siguientes pasos: identificar los riesgos en el contexto donde se opera; evaluar el manejo del COVID-19 en las operaciones usando un marco de respuesta y gestión y tomar medidas para atender los riesgos y brechas en el sistema de gestión ambiental y social de cada empresa.
El reto no es menor. En ALC, la agricultura representa 6% del producto interior bruto y emplea cerca del 14% de la fuerza laboral, la mitad mujeres. Por tratarse de una actividad intensiva de mano obra, el cuidado de la salud de los trabajadores en este sector es clave.


En el foro, Guillermo Foscarini, Jefe de Inversiones en el sector de Agronegocios en BID Invest, señaló que la clave en adelante será “flexibilidad operativa para canalizar la producción a diferentes productos flexibilidad en cuanto a mercados y cobertura geográfica, así como en canales de venta y flexibilidad financiera para acceder a liquidez que permita a las empresas seguir operando.”

Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada

Autor: Flaiban, Diego; Gallagher, Terence – Agosto 14, 2020

Las medidas de cuarentena y distanciamiento social que está forzando la pandemia del COVID-19, representan una oportunidad para acelerar la digitalización de un gran segmento de la economía que ha estado excluido financieramente y ha sido huérfano de la innovación.
Hablamos de la economía senior o plateada, el segmento que se refiere a la actividad económica de los adultos mayores de la sociedad. Muchos siguen fuertemente involucrados en el mundo de los negocios y el emprendimiento y hasta precisan de un micro préstamo para abrir una tienda o empezar un proyecto autónomo en su casa. Innovación + Inclusión + Digitalización son tres conceptos van de la mano a la hora de lograr un cambio disruptivo en las finanzas de los adultos mayores.
En los últimos años, el uso de la tecnología creció entre dos o tres veces según el rango etario. La penetración del crédito bancario en los países seleccionados es del 17% respecto a la población mayor de 60 años.


La pandemia ha acelerado el uso de medios digitales para transferencias y pagos de servicios. En los primeros tres meses desde el inicio de las políticas de aislamiento obligatorio en ALC, los primeros indicadores muestran aumentos de más del 70% en el uso de pagos de servicios de forma digital y 60% en transferencias.
La necesidad de incrementar la oferta de productos digitales toma mayor relevancia durante la crisis COVID-19 al acompañar los esfuerzos de los gobiernos por reducir la circulación de personas y los movimientos en efectivo, e incluso se convierte en una oportunidad de negocio.
Entre las entidades pioneras que entendieron esta realidad y pusieron manos a la obra, está la Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Héroes, la cual en junio recibió un financiamiento de US$50 millones de BID Invest para apoyar los esfuerzos de la Caja en incluir financieramente al adulto mayor.

Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos

Autor: IICA- Julio 28, 2020



La mayoría de los agricultores familiares en América Latina y el Caribe, claves para la seguridad alimentaria, trabaja en un marco de carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios en plena pandemia de Covid-19, y enfrenta limitaciones para vender sus productos, un escenario que, con la baja de poder adquisitivo de los consumidores, afecta la producción y tendrá consecuencias sobre la oferta de alimentos básicos por parte del sector. Así los constató un sondeo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) realizado durante mayo y junio entre 118 referentes de la agricultura familiar en 29 países de las Américas.
El sondeo identificó tres aspectos principales entre las dificultades que enfrentan los agricultores familiares en la actual pandemia:

  1. Carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios y de bioseguridad.
  2. Limitaciones de transporte y distribución por restricciones de tránsito y movilidad.
  3. Limitaciones en cuanto a acceso a crédito para la producción y la reproducción de la unidad familiar.
“Se trata de una radiografía muy precisa del sector de la agricultura familiar realizada en un contexto muy desafiante. Junto con esa foto, el sondeo presenta opciones de políticas públicas ante la pandemia para atender a un sector clave para el empleo agrícola, el abastecimiento de alimentos, la seguridad alimentaria y nutricional y la mitigación del éxodo rural.”, dijo el ingeniero agrónomo Mario León, gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA y coordinador del sondeo (Documento versión extendida).
El trabajo también verificó una creciente inquietud en el sector de la agricultura familiar respecto a las posibilidades de comercialización de alimentos en los mercados de proximidad por la reducción de la afluencia de consumidores por temor a ser contagiados.
El IICA, también, señala la necesidad de que los países construyan políticas para el corto, mediano y largo plazo y, específicamente para atender la actual emergencia, recomienda formular planes de contingencia y prevención que contengan acciones que se definan en base a mecanismos de concertación y coordinación interinstitucional e intersectorial e incorporen a organizaciones de la sociedad civil.

Financiamiento de empresarias, clave para la recuperación económica

Autor : Alvarenga, Marisela; Andrade, Gabriela - Julio 17, 2020

Millones de latinoamericanos, sobre todo en la economía informal, se han visto obligados a trabajar en vulneración de las órdenes de aislamiento por toda la región, que en consecuencia ha superado a Estados Unidos y Canadá en fallecimientos por COVID-19.
Un informe conjunto de la agencia humanitaria internacional CARE y ONU Mujeres muestra que sólo el 67% de las mujeres entre 25 y 54 años de edad participan en la fuerza de trabajo formal, frente a un 93% de los hombres de la región. En total, más de 126 millones de mujeres trabajan en el sector informal.
A ello se suman las desigualdades y limitaciones estructurales y culturales que afectan en mayor medida a las empresarias, particularmente en su acceso al financiamiento. Atender este problema es clave para evitar retroceder en los avances logrados en los últimos años y asegurar que las mujeres sean una parte activa de la recuperación económica.
Según cálculos del Global Entrepreneurship Monitor, ALC tiene el mayor porcentaje de mujeres auto-empleadas del mundo. Sin embargo, un 70% de las pequeñas y medianas empresas (PYME) lideradas por mujeres que solicitan un préstamo bancario no lo obtienen, según estimaciones del IFC.


A nivel regional, un 30% de las empresas de mujeres estén restringidas financieramente, mientras que estas limitaciones afectan solo al 25% de las empresas de propiedad o liderazgo masculino.
Las mujeres de la región enfrentan por tanto una situación particularmente adversa en el contexto actual del COVID-19, caracterizado por una menor oferta de crédito, incrementos importantes en los colaterales o garantías requeridas. Las soluciones deben basarse en incluir enfoques de género en los programas de respuesta y de recuperación económica.
A futuro, esto implica la puesta en marcha de programas de financiamiento o de garantías específicas que reduzcan el riesgo percibido en este segmento por parte de las instituciones financieras y redunden en su beneficio. También es fundamental la apuesta por productos financieros innovadores.
Las mujeres latinoamericanas dedican casi tres veces más tiempo al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres. Y más del 25% de los hogares de la región están a cargo de mujeres, la tasa más alta del mundo, según varios estudios. Esto significa que las mujeres sufren más complicaciones para acceder a opciones de teletrabajo o generar ingresos fuera de sus hogares, dejando a muchas familias en situación de seria vulnerabilidad.

La próxima fase de la crisis: Se necesitan nuevas medidas para una recuperación resiliente

Autor: Kristalina Georgieva - Julio 16, 2020

El mes pasado, el FMI anunció un deterioro de las perspectivas económicas y proyectó que el crecimiento mundial se contraería un 4,9% este año. Una noticia algo alentadora es que la actividad económica mundial, que registró un descenso sin precedentes a comienzos de este año, ha comenzado a fortalecerse de manera gradual. Se prevé que la recuperación parcial continúe en 2021. Las medidas excepcionales adoptadas por muchos países, incluidos los del G20, frenaron la caída de la economía mundial.
En muchos países la crisis dejará cicatrices económicas muy profundas. Los graves trastornos en el mercado laboral son una preocupación importante. En algunos países se han perdido más empleos en marzo y abril que los que se han creado desde el final de la crisis financiera mundial. Los cierres de los colegios también incidieron en la capacidad de la gente, en particular las mujeres, de participar en el mercado de trabajo. Afortunadamente algunos empleos se han recuperado desde entonces, pero la proporción de la población en edad laboral que está empleada es mucho menor que a comienzos de 2020.


Las quiebras también son cada vez más habituales a medida que las empresas agotan sus reservas de liquidez. Y el capital humano también está en riesgo: la educación de más de 1.000 millones de alumnos en 162 países se ha visto interrumpida.
La cuestión de fondo es que la pandemia probablemente incrementará la pobreza y la desigualdad, lo que una vez más dejaría dolorosamente al descubierto las deficiencias de los sistemas sanitarios, la precariedad del empleo y las difíciles perspectivas a las que se enfrentan los jóvenes para poder acceder a las oportunidades que tanto necesitan.

La crisis del COVID-19: oportunidad para el sector financiero

Autor: Eskildsen, Jan – Julio 15, 2020

Las evidencias del profundo impacto de la crisis del COVID-19 ya pueden verse en toda la región. Tanto las grandes empresas como las PYME de América Latina y el Caribe (ALC) sintieron una súbita interrupción en sus cadenas de valor y flujos de caja, limitando la capacidad de hacer frente a sus compromisos financieros. En consecuencia, el sistema financiero también padece estos efectos, y los bancos verán afectada su calidad de cartera y provisionamiento, lo cual reducirá su rentabilidad y posiblemente su solvencia.
Sin embargo, a diferencia de la crisis del 2007-2009, la mayoría de los bancos en la región han entrado en esta desafiante situación en una posición financiera más sólida que en el pasado. Sumado a esto, hoy día los reguladores en la región han sido proactivos al tomar medidas para incentivar a los bancos a reestructurar términos o refinanciar a sus clientes.


Con sectores específicos de la economía como el turismo, el comercio y el transporte bajo especial presión, Promerica ha tomado medidas específicas de alivio. Estas incluyen una mora de pagos para los clientes del sector turístico hasta 2021. La escala del problema es evidente al observar que el banco ha brindado apoyo financiero al 52% de su cartera de negocios desde junio.
Sin tener la necesidad de refugiarse en una limitada liquidez, los bancos tienen una oportunidad para salir de la crisis con un mejor posicionamiento estratégico del que tenían previo al surgimiento del COVID-19. Entre las iniciativas que podrían adoptar están:

  1. Implementar la banca digital.
  2. Asociación con fintechs y otros comercios.
  3. Enfoque del negocio en el valor compartido.
Si bien aún no es posible hablar de cifras concretas, la crisis del COVID-19 es sin duda una oportunidad para que los intermediarios financieros se transformen y estén mejor posicionados a largo plazo. A diferencia de la crisis del 2007-2009 en esta crisis los bancos están posicionados como parte de la solución, y ése es el rol que deberán jugar.

La inclusión financiera digital en tiempos de la COVID-19

Autor: Ulric, Eriksson; Purva, Khera; Sumiko, Ogawa; Ratna, Sahay- Julio 01, 2020

La pandemia de COVID-19 podría suponer un punto de inflexión para los servicios financieros digitales y demostrar que la tendencia hacia una mayor digitalización de los servicios financieros no es una moda pasajera. Los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas pueden beneficiarse enormemente de las ventajas que encierran el dinero móvil, los servicios de tecnofinanzas y la banca en línea. Si bien va a potenciar el uso de estos servicios, la pandemia también ha complicado el crecimiento de los actores de menor tamaño en el sector y ha puesto de relieve la desigualdad en el acceso a las infraestructuras digitales.
La transición hacia los servicios financieros digitales ya estaba contribuyendo a mejorar la inclusión financiera en las sociedades antes de la pandemia. Los confinamientos y el distanciamiento social están acelerando el uso de servicios financieros digitales.

Ventajas más allá de la inclusión financiera
Durante los confinamientos debidos a la COVID-19, los servicios financieros digitales están ofreciendo a los gobiernos la posibilidad de proporcionar apoyo financiero rápido y seguro a personas y empresas a las que es difícil llegar. Esto contribuirá a atenuar las secuelas económicas y posiblemente fortalecer la recuperación.


La tarea pendiente
Tienen que conjugarse varios factores para aprovechar el enorme potencial de los servicios financieros digitales en la era posterior a la COVID-19. Para lograr una recuperación más inclusiva se necesita la igualdad de acceso a las infraestructuras digitales, una mayor alfabetización financiera y digital y datos que no estén sesgados o distorsionados.
Un sondeo realizado a escala mundial puso de manifiesto que los reguladores deben estar al corriente de los rápidos cambios tecnológicos en tecnofinanzas, de modo que puedan garantizar la protección de los datos y del consumidor, la ciberseguridad y la interoperabilidad transfronteriza y entre usuarios. Al mismo tiempo, es importante garantizar que la competitividad en el sector de tecnofinanzas siga teniendo un nivel que permita aprovechar al máximo las ventajas de los servicios financieros digitales.

Gobierno Corporativo: COVID-19 y la Junta Directiva

Autor: BID Invest – Junio, 2020



El brote de COVID-19 ha degenerado en una pandemia con importantes implicaciones para la salud de la población mundial y el orden económico. Los gobiernos, el sector privado y los ciudadanos están respondiendo a este escenario sin precedentes tomando medidas para evitar la propagación de COVID-19 al tiempo que mantienen activos sectores vitales de la economía.
En estos tiempos difíciles, las empresas privadas necesitan de un liderazgo capaz de navegar en aguas inciertas y tomar medidas urgentes considerando múltiples factores. El buen gobierno es clave en este escenario, pues se traduce en un liderazgo y procesos de toma de decisión superiores.

El papel de la junta en la crisis
Las juntas deben cerciorarse de que la gerencia tenga la capacidad de actuar rápidamente en un escenario en constante evolución y priorizar la seguridad y el bienestar de los empleados de la compañía, así como de aquellos que dependen de la ella para servicios esenciales.
El papel de la junta es de estrategia y supervisión, así como de enlace coordinador con accionistas y grupos de interés, lo cual es particularmente importante durante una crisis. COVID-19 impacta el negocio de diferentes maneras y en diferentes niveles. Con el fin de crear un entorno para que la empresa sea ágil, la junta debe evaluar si son necesarias la revisión de las estructuras de gobierno para garantizar un desempeño adecuado durante la pandemia actual, así como para comprender completamente los riesgos, a la empresa y a sus diversos grupos de interés, derivados de la pandemia y la consiguiente recesión económica, además, debe considerar cuidadosamente el equilibrio entre el endeudamiento y la necesidad de liquidez inmediata.

La cultura sí importa
En la estrategia de respuesta, es importante enfatizar que la cultura es importante: tener una mentalidad que prioriza a las personas, cuidar de la fuerza laboral y las partes interesadas, comunicarse adecuadamente y generar confianza, es crucial para desarrollar la confianza y mantener la reputación.
Para promover una toma de decisiones efectiva durante y después de la pandemia de COVID-19, debe prevalecer un ambiente de confianza, respeto y preocupación compartida. La junta debe transmitir el mensaje y adoptar un enfoque “nariz adentro, dedos afuera”, delegando autoridad y capacitando a los equipos para tomar decisiones con rapidez.
La crisis actual ofrece a directores y ejecutivos una oportunidad única para poner a prueba su astucia comercial y demostrar su compromiso con la creación de valor, tanto para la empresa como para todos sus grupos de interés.

Acciones de gobierno corporativo inmediatas (no-exhaustivas)

  1. Establecer el “tono en la cima“ para demostrar liderazgo y compromiso con la gestión de la crisis.
  2. Establecer una comunicación frecuente con el CEO.
  3. Revisar y / o adoptar planes de sucesión y de contingencia en caso de emergencia para el personal clave.
  4. Considere crear un comité de crisis multifuncional específico para COVID-19.
  5. Revisar y adaptar los procesos de delegación y las líneas de reporte.
  6. Considerar revisar las funciones del comité de auditoría, el comité de riesgos y otros comités de la junta y la gerencia.
  7. Establecer un plan de respuesta a COVID-19.

Finanzas verdes inclusivas como mecanismo de inclusión social

Autor: Margarita Hernández- Junio, 2020



La pandemia de COVID-19 planteó grandes desafíos sociales y económicos en todo el mundo. El cambio climático constituye un riesgo crítico para el Ecuador pues sus efectos se evidencian en el deshielo de los glaciares, el incremento de la temperatura, la extinción de algunas de sus fuentes naturales de agua; además, el “fenómeno del Niño” siempre afecta al país. Esto genera, migración, el riesgo de extinción de algunas de sus especies de flora y fauna, así como la proliferación de enfermedades y la incidencia de desastres naturales. Todo esto agrava la pobreza, la desigualdad y la inseguridad que, junto al desempleo, persisten en el país.
Como consecuencia, la SEPS considera importante la implementación de medidas que ayuden a la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático, promoviendo el desarrollo de las finanzas verdes como mecanismo clave para contribuir a la transición hacia una economía baja en emisiones de carbono y a una reducida dependencia de los recursos no renovables, fortaleciendo sectores primarios como la agricultura, mientras se conserva el entorno natural.
El sector financiero popular y solidario del Ecuador, que tiene una mayor incidencia, contabiliza en el país más del 60% de los microcréditos que coloca el sistema financiero nacional; a su vez, estos clientes, ubicados en territorios rurales, donde los recursos financieros se desinan, principalmente, a actividades agrícolas, se ubican dentro del grupo más afectado por las alteraciones del clima.
Por todo lo anterior, la SEPS, como entidad técnica de supervisión y control de las organizaciones de la economía popular y solidaria, está atenta a los efectos del cambio climático y su afectación tanto al medio ambiente como a las personas y ha determinado, como una de sus prioridades, la mitigación y adaptación a los riesgos climáticos, en aras de contribuir a la construcción de un sistema financiero sustentable y capaz de generar mayor resiliencia al cambio climático.
Los reguladores continúan enfocando los debates sobre finanzas verdes en mejorar la calidad, los objetivos y la efectividad de los programas sociales y el gasto público como respuesta a los desafíos del cambio climático planteados por la escasez natural, la inestabilidad financiera y la creciente vulnerabilidad de los ciudadanos.

Las finanzas públicas y la crisis por COVID-19 en los países andinos

Autor: Andrián, Leandro; Deza, María; Hirs, Jorge- Junio, 2020

El shock ocasionado por el Covid-19 está generando efectos adversos que no reconocen precedentes recientes en la actividad económica mundial. Con el fin de mitigar estos impactos en la economía y la salud de la población , los gobiernos de la región andina han dispuesto un conjunto de medidas tanto fiscales como de otra naturaleza. La capacidad de respuesta ha dependido de la situación fiscal inicial que tenían los países. Esta serie de medidas, junto con la disminución en la recaudación tributaria por efecto de la ralentización de la actividad económica , tendrá un impacto sobre las finanzas públicas. Con todo esto, se proyecta que en 2020 los países andinos tendrán déficits fiscales cercanos a los dos dígitos, necesidades brutas de financiamiento cercanas o superiores al 10% del PIB, y razones de deuda que se elevarán entre 7 y 15 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2019. A excepción de Perú, los países de la región muestran niveles de deuda pública (en el sector público no financiero [ SPNF ] ) superiores al 50% del PIB .


Una vez que los efectos nocivos de la pandemia sobre la salud de la población se hayan controlado, a mediano plazo se proponen una serie de medidas en los planos tributario y de gasto que los gobiernos podrían implementar para apoyar la consolidación fiscal, adaptándolas a las necesidades y condiciones de cada país. Tales medidas deberán ser cuidadosamente diseñadas para no comprometer la recuperación de la economía y evitar que terminen presentando sesgos regresivos.

La lucha contra la COVID-19: ¿Cómo deben responder los supervisores del sector bancario?

Autor: Adrian, Tobias; Pazarbasioglu, Ceyla- Junio, 2020

El enorme shock macrofinanciero causado por la pandemia continúa haciendo estragos en la economía mundial y tanto los bancos como los deudores se hallan bajo una gran presión. Los supervisores se enfrentan a desafíos que requieren medidas decisivas para garantizar que los sistemas bancarios apoyen la economía real, preservando al mismo tiempo la estabilidad financiera.
El sector bancario tiene un papel crítico que cumplir para mitigar el shock macroeconómico y financiero sin precedentes causado por la pandemia dando apoyo a los prestatarios afectados y manteniendo el flujo de crédito hacia la economía real, sin dejar de preservar la estabilidad financiera.
Para llevar alivio inmediato a los prestatarios afectados y mantener una liquidez adecuada en el sistema financiero, muchas autoridades nacionales han adoptado medidas de apoyo, tales como el aplazamiento del reembolso de deudas, paquetes de estímulo y garantías de crédito.
Los supervisores han sido parte integral de estas políticas de respuesta. Siguiendo la orientación de organismos normativos, muchas autoridades de supervisión han realizado una amplia serie de intervenciones en el sector financiero. Las medidas apuntan a la utilización de los colchones de capital y de liquidez disponibles en los bancos, aportan claridad en cuanto al tratamiento regulatorio, promueven la transparencia de los balances y mantienen la continuidad operativa y comercial de los bancos y de los sistemas de pagos.


Al alentar que se utilice la flexibilidad del marco, respetando al mismo tiempo las normas mínimas, las recomendaciones buscan asegurar que los signos vitales del sistema bancario se mantengan en niveles saludables y se supervisen de manera transparente. Esto ayudará a reducir al mínimo los riesgos de una crisis financiera perjudicial que acrecentaría los grandes costos económicos de la pandemia.

Las arquitecturas tecnológicas bancarias en tiempos del COVID

Autor: Fernando Carmona- Junio 2020



Luego del impacto de la ola del COVID-19 en la salud, viene el impacto de la gran ola en la economía. Esa gran ola golpeará con fuerza a entidades financieras y procesadoras, entidades de gran importancia para la estabilidad social y donde precisamente uno de los mayores rubros de gastos es la operación, mantenimiento y evolución de las arquitecturas tecnológicas, arquitecturas que se verán ahora bajo mayor presión por los cambios conocidos que trae la pandemia.
Desafortunadamente estas arquitecturas tecnológicas, por sus vulnerabilidades, tienen aún mayor probabilidad de gran afectación. Son muchas vulnerabilidades, pero hay tres que destacan: un innecesario rompecabezas, que la complejidad de las funciones que deben soportar crece exponencialmente y que el gasto en ellas se vuelve insostenible.

El rompecabezas de T.I.
El ecosistema de una entidad financiera promedio es una maraña de decenas de sistemas de todo tipo, servidores, productos, bases de datos, interfaces y procesos. Para complicar esto, en los últimos 20 años las entidades financieras se han visto obligadas a implementar innumerables nuevos servicios, procesos y tecnologías que hacen exponencialmente complejo el manejo de las arquitecturas.
Sobre el gasto, parece que el asunto es autoevidente. Los bancos gastan millonadas y aunque son las entidades que llevan con extremo cuidado el control del dinero, en la realidad, por la complejidad de la colcha ininteligible de retazos de sus arquitecturas tecnológicas, sufren mucho para saber dónde gastan el dinero, cuánto les cuesta proveer una transacción o servicio específico y mucho más para conocer si ese servicio o transacción es rentable o no.

¿Cómo llegamos a esta situación?
La historia y realidad de cada entidad financiera es única, más hay factores comunes, unos inevitables y otros, en teoría, no. Es inevitable tener que cumplir urgentemente con regulaciones o la presión de la competencia y caer en las manos de las modas que se amparan bajo la máscara de la innovación.
La ingeniería informática es aún un bebé en formación comparado con otras ingenierías, porque mucho de lo que se hace es más artesanía que ingeniería y porque esta es la ingeniería que menos utiliza los métodos de la ciencia. Por tanto, la informática ha encontrado en la banca el campo de juegos ideal. El resultado está a la vista: arquitecturas muy complejas, ineficientes y costosas.

¿Cómo simplificar, optimizar y rentabilizar?
Existen tres lineamientos que pueden ayudar y que deben ser abordados no solo por los encargados de tecnología, sino de estrategia y finanzas.

  1. La eliminación de sistemas que no aportan, pero si cuestan.
  2. Exigir más evidencia y cálculos financieros ante las nuevas iniciativas.
  3. Simplificar el rompecabezas con soluciones integradas.

Hacia mejores mecanismos de protección de riesgos para la clase media y vulnerable: Un análisis para los países andinos

Autor: González, Carolina; Robalino, David– Junio, 2020

A fines del 2019, los países andinos podían celebrar importantes avances en reducción de la pobreza . En las dos décadas anteriores, el porcentaje de la población pobre cayó dramáticamente como resultado del dinamismo económico y la política social.
La falta de aseguramiento de la clase media se desprende de un problema estructural. Los sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe (ALC) fueron concebidos para mercados de trabajo en los que prima la relación asalariada formal. Ampliar la cobertura implica , por tanto, repensar el diseño de los sistemas actuales para poder identificar , registrar , asegurar y recolectar contribuciones de todos los trabajadores.
En las dos últimas décadas, se dio una caída sustancial de la pobreza y una expansión de la clase media en los países andinos . Entre 2000 y 2018 el porcentaje de personas en situación de pobreza (i.e. población con ingreso per cápita inferior a USD 5 diarios en PP A de 2011), cayó de 57% a 26% en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Se trató de una reducción generalizada , que en cada uno de los cuatro países de la región superó los 30 puntos porcentuales .
Estos países pasaron de tener una población en su mayoría pobre, a tener mayoritariamente una población de ingresos medios que puede clasificarse en: una clase media vulnerable y una clase media consolidada. La diferencia entre estas dos clases medias corresponde principalmente al concepto de seguridad económica . La evidencia para algunos países de ALC muestra que la probabilidad de caer en la pobreza aumenta significativamente cuando se tienen ingresos inferiores a USD12.4.
La clase media está expuesta a varios tipos de riesgos que pueden generar fluctuaciones en el ingreso y el consumo de los hogares , y además afectar la acumulación de capital humano y la productividad . Algunos riesgos son naturales y otros son el resultado de fenómenos económicos. Los trabajadores desempleados sin fuentes de ingreso alternativas pueden verse obligados a emplearse en actividades que no son las adecuadas dadas sus calificaciones. Esto puede crear desajustes entre oferta y demanda de trabajo que afectan la productividad.


Varias fallas de mercado hacen que sea difícil mitigar el impacto de estos riesgos a través de seguros y/o ahorros privados. Existen además problemas de liquidez que hacen que no todos los trabajadores puedan ahorrar lo suficiente o financiar el costo de los seguros privados.
Existen tres instrumentos en la región para cubrir los riesgos de pérdida de empleo: la indemnización por despido, el seguro de desempleo, y las cesantías o cuentas de ahorro individual para el desempleo, mientras que, para cubrir el riesgo de longevidad , los países andinos han empleado, tres herramientas: sistemas pensionales de beneficios definidos, sistemas pensionales de contribución definida, y pensiones no contributivas.

Claves para la recuperación del tejido productivo en tiempos de pandemia

Autor: Pol, Marina; Ruiz ,Marta -Junio 30, 2020



Al haberse implementado medidas para contener la propagación del COVID-19 y aliviar la crisis de salud pública, surge la natural preocupación de mantener el bienestar de la sociedad y de disminuir los costos económicos.
En esto hay dos desafíos: en corto plazo, lograr que la población cuente con los recursos financieros suficientes para cumplir con las medidas de contención y de reapertura gradual. En largo plazo, que una vez pasada la emergencia exista la manera de reponer estos recursos invertidos por la sociedad y volver a generar crecimiento. Para esto se debe asegurar la supervivencia del tejido productivo, es decir la capacidad de creación de valor a través de las empresas y las fuentes de trabajo.
Los empresarios han desarrollado relaciones de negocio con clientes y proveedores a través del tiempo, además de los recursos económicos que se invirtieron. Mantener todos estos permitirá que una vez que pase la emergencia, la recuperación sea más eficiente, rápida, y se alcance el nivel previo de producción y empleo.
Esto es particularmente cierto en los países emergentes donde el capital disponible resulta menor. Por otra parte, el segmento Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) es particularmente relevante al generar en promedio el 70% del empleo en la región y contar con recursos financieros muy limitados en una emergencia. Estas empresas afrontan una escasez de la liquidez como resultado de la caída en sus ingresos por ventas, incapacitándolas para cumplir sus compromisos financieros.

Las medidas y las PYME
En esta emergencia, los países de la región implementaron medidas para proteger a las PYME y el empleo, así como la postergación de la fecha de pago de impuestos y cotizaciones sociales. No obstante, si el cierre económico se extiende por un periodo prolongado éstas podrían endurecer las condiciones crediticias en los meses próximos, a pesar de las medidas mencionadas anteriormente.
Además de las acciones de política pública encaminadas a fortalecer la liquidez y el empleo, el sistema financiero del sector privado tiene un rol importante para contribuir a la sobrevivencia del tejido productivo.

Financiamiento para la recuperación
Por una parte, la banca privada puede facilitar el financiamiento al comercio exterior. En segundo lugar, el financiamiento de corto plazo de la banca al sector corporativo puede facilitar la adquisición de capital de trabajo, el repago de deuda existente y la diversificación de los proveedores.
Finalmente, las entidades financieras pueden trabajar de la mano de los gobiernos para que los hogares de menores ingresos que reciben transferencias de efectivo condicionadas o de otro tipo.

Las transferencias monetarias para responder al COVID-19 y al cambio climático

Autor: Cabrol, Marcelo; Bonilla, Juan Pablo- Junio 29, 2020



La crisis del coronavirus está golpeando fuertemente a América Latina y el Caribe, y se estima que ocasionará hasta un 5,5% de las reducciones en el crecimiento del PIB este año. La desaceleración económica está causando trastornos sin precedentes en la vida de los ciudadanos de la región. Los más pobres y vulnerables, que tienden a tener menor acceso a energía, agua, servicios financieros y de salud, se ven afectados de manera desproporcionada.
Antes del COVID-19, los países ya enfrentaban la pobreza, la desigualdad en el acceso a los servicios sociales y de infraestructura y la crisis climática.
La protección social es una solución para abordar el impacto tanto del coronavirus como de la crisis climática. Muchos países ya están utilizando sus programas de transferencias monetarias para ayudar a los hogares pobres y vulnerables. Así, están apoyando tanto a los hogares que antes de la pandemia calificaban para un programa, como a aquellos que no estaban bajo los estándares, pero para quienes la crisis significa un riesgo de caer en la pobreza.
Los programas podrían adaptarse automáticamente a los choques, es decir, aumentar automáticamente los montos desembolsados y abarcar un mayor número de beneficiarios cuando pase una crisis. Si institucionalizan las transferencias monetarias, los gobiernos podrán responder de manera más oportuna, ordenada, eficiente y transparente cuando llegue la próxima pandemia, terremoto o inundación.

Ahorrar tiempo valioso en la próxima emergencia
Flexibilizar estas transferencias de manera que se adapten a los choques implica establecer reglas sobre el alcance y las condiciones bajo las cuales se escalarían antes de que ocurran los desastres. Normas explícitas también permiten establecer una cláusula de eliminación gradual automática de la respuesta a la emergencia tras unos meses, salvaguardando así los costos fiscales.

No debería ser un cuello de botella
Hacer que estos pagos se adapten fácilmente a las crisis también implica tomar medidas financieras por adelantado. Entre las opciones con las que cuentan los gobiernos se destacan los fondos de reserva y de líneas de crédito contingentes.
La situación actual muestra que reaccionar a los desastres es necesario y útil, pero también que la coordinación y el rápido desembolso de la ayuda a los hogares afectados son muy desafiantes. Se tiene la oportunidad de establecer programas de transferencias monetarias como una herramienta clave para proporcionar un apoyo inmediato, temporal y transparente a las poblaciones afectadas por desastres. Si se diseñan bien, estos programas pueden aumentar de manera sostenible la resiliencia de las poblaciones a los impactos climáticos y otros desastres, más allá de la pandemia actual.

¿Cómo está afectando la pandemia del Covid-19 a nuestros campesinos?

Autor: Schling, Maja; Salazar, Lina; Palacios, Ana; Pazos, Nicolás - Junio 26, 2020

El campo es el motor de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. De hecho, la región produce suficientes alimentos para atender las necesidades de su población y genera el 16% de las exportaciones de comida a nivel mundial.
Debido a la pandemia global provocada por el Covid-19, y con la intención de minimizar el número de contagios, muchos países han optado por cuarentenas generalizadas que restringen el movimiento de bienes y personas. Si bien la mayoría de los países de la región decretaron al sector agropecuario como esencial para garantizar la seguridad alimentaria, la situación ha implicado varios retos relacionados con el transporte de la producción, la adquisición de insumos, la contratación de mano de obra, la incertidumbre sobre precios y demanda, y la falta de liquidez y crédito, entre otros.

Datos de un nuevo estudio del BID Un equipo del BID realizó el estudio Retos para la agricultura familiar en el contexto del COVID-19. Este estudio, realizado en mayo de 2020, se fundamentó en entrevistas estructuradas por teléfono a una muestra de 105 de pequeños y medianos productores agropecuarios.


Los resultados del análisis muestran que ya se evidencian importantes problemas con la producción agropecuaria. Con respecto a la venta, el 65% de productores afirmaron que el Covid-19 afectó la venta de su producción agrícola, principalmente por la dificultad para transportar los productos a los mercados o por una diminución de la demanda, entre otros factores.
Estas interrupciones al flujo habitual del ciclo agrícola implican una reducción en los ingresos y la capacidad de gasto de los productores encuestados, limitando la continuidad de la producción y presentando ya un urgente problema de liquidez.
Según la FAO, las explotaciones de los pequeños productores corresponden aproximadamente al 80% del total de explotaciones agrícolas en la región, aportando entre el 30% y el 40% del PIB agrícola. Esto implica que es de crucial importancia mantener la producción de la agricultura familiar para que la inseguridad alimentaria no se agudice en la región.

Así es como podemos hacer una recuperación verde global, que también impulsa la economía

Autor: Charlotte Edmond- Junio 26, 2020

Ahora que muchas naciones están resurgiendo gradualmente, los gobiernos están buscando desesperadamente formas de inyectar vida en economías tórpidas. Un informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) tiene algunas ideas de como hacerlo.

Una recuperación sostenible
Las políticas específicas y la inversión entre 2021 y 2023 podrían impulsar el crecimiento económico mundial en un promedio de 1.1% al año, estima la AIE. Su Plan de Recuperación Sostenible también ahorraría o crearía alrededor de 9 millones de empleos al año y reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía en 4.500 millones de toneladas a nivel mundial, según un análisis realizado en cooperación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este plan establece los enfoques más rentables en función de las circunstancias de cada país, los proyectos de energía existentes y las condiciones actuales del mercado. Lograr esto requiere una inversión global de $ 1 billón anualmente durante los próximos tres años, o alrededor del 0.7% del PIB mundial actual.

Impulsando el mercado laboral La AIE estima que de los 40 millones de personas empleadas directamente por la industria energética, alrededor de 3 millones, han perdido sus empleos o corren el riesgo de hacerlo, como resultado de COVID-19. Otros 3 millones de empleos se ven afectados en áreas relacionadas.


Según el plan de la AIE, podría crearse una gran cantidad de empleos mediante la modernización de los edificios para mejorar la eficiencia energética, con otra franja proveniente del sector eléctrico, particularmente en redes y energías renovables.

Equilibrando la demanda y la seguridad.
La inversión en el sector de la energía se desplomará un 20% en 2020, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad energética y la transición a las energías renovables, dice la AIE. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono proyectadas en 2023 se encuentran significativamente por debajo de donde están actualmente, el plan de recuperación sostenible también vería mejorar la contaminación del aire, reduciendo los riesgos para la salud en todo el mundo.

Un enfoque cambiado
El enfoque para los gobiernos debe estar en la entrega de proyectos resilientes que puedan estar en funcionamiento en un corto espacio de tiempo. De esta manera, grandes cantidades de capital privado también se movilizarán junto con la financiación pública.

Tres formas de apoyar la resiliencia de las MIPYME para superar al COVID-19

Autor: Peláez ,Paula ; García Jaime -Junio 26, 2020



El impacto del COVID-19 implicará un alto costo social y económico en la región, considerando que casi el 99% de las empresas latinoamericanas son MIPYME, las cuales representan el 67% del empleo. Las MIPYME son también a menudo las únicas que alcanzan al cliente final con bienes y servicios esenciales. Debido a las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos de toda la región, muchas MIPYME que no pueden realizar la transición al teletrabajo están experimentando caídas en la demanda de bienes e incidencias en la cadena de suministro. Al mismo tiempo, mientras que las cuentas y la deuda se acumulan, el escaso capital de trabajo disminuye. La supervivencia de muchas MIPYME está en riesgo, ya que se ven obligadas a reducir operaciones y despedir trabajadores. Ademas, las MIPYME que operan en la economía informal tendrán más dificultades para acceder al apoyo de emergencia de los gobiernos.

Encaminando esfuerzos en la dirección adecuada
Los gobiernos temen una exacerbación de la ya elevada desigualdad en la región; las grandes empresas, cuyos minoristas, productores, proveedores y distribuidores son MIPYME, así como las instituciones financieras que sirven al segmento MIPYME, todos comparten este objetivo común y están movilizando esfuerzos para apoyar a las MIPYME. El enfoque a menudo se divide entre la respuesta inmediata para garantizar la supervivencia a corto plazo, junto con la planificación de escenarios que puede ayudar a alinear los esfuerzos de recuperación.
Las empresas resilientes serán aquellas que con el tiempo podrán mejorar sus habilidades para anticipar, comprender y responder a los riesgos y vulnerabilidades de una disrupción. Para las grandes empresas, la capacidad de recuperación de sus propias operaciones solo será una fracción del trabajo por delante; el apoyo a las MIPYME asociadas a través de cadenas de valor complejas se convertirá en una parte integral del esfuerzo. Para las instituciones financieras, la resiliencia implicará garantizar la continuidad del servicio, la seguridad de los datos y el bienestar financiero de los clientes y la organización.

Jugando el rol esencial Tanto las grandes empresas como las instituciones financieras pueden desempeñar un papel vital para facilitar la resiliencia de las MIPYME y su capacidad de resistir futuras disrupciones de la siguiente manera:

  1. Capacidad financiera: Apoyar a las MIPYME con una gama de instrumentos financieros que les permiten no solo sobrevivir, sino también proporcionar un empleo decente, hacer crecer su negocio, realizar inversiones a largo plazo e innovar.
  2. Capacidad de adaptarse a las nuevas condiciones del mercado: La crisis de COVID-19 ha evidenciado la necesidad de que las empresas aceleren sus esfuerzos de digitalización, lo que crea una oportunidad sin precedentes para el desarrollo y la innovación.
  3. Adoptar prácticas sostenibles: Defender políticas y planes ambiciosos de sostenibilidad, y apoyar a las MIPYMES para que se alineen con los objetivos de sostenibilidad corporativa garantizará no solo la viabilidad a largo plazo de las cadenas de valor, sino también la capacidad de las MIPYME para permanecer y crecer dentro de esas cadenas de valor.

Cómo los emprendedores digitales contribuirán a dar forma al mundo tras la pandemia de COVID-19

Autor: Brian A. Wong- Junio 26, 2020



Hace diecisiete años, el brote de SARS se extendía rápidamente por toda China, y la fuerza laboral de Alibaba había entrado en cuarentena. Durante el brote, Alibaba lanzó Taobao, su primera plataforma orientada al consumidor y ahora el mercado minorista en línea más grande del mundo. Al hacerlo, demostró que, en tiempos de crisis, los desafíos pueden convertirse en oportunidades siempre que haya optimismo, determinación y un propósito común.
Hoy, otro nuevo coronavirus ha golpeado al mundo y nos enfrentamos a una crisis de salud pública sin precedentes. A medida que las empresas y los empresarios de todo el mundo se enfrentan a inmensos desafíos, Alibaba nuevamente se ha movido para ayudar a las pequeñas y medianas empresas (PYME) a abordar los obstáculos comerciales planteados por la pandemia de COVID-19 y mantener el flujo de servicios esenciales. Inmediatamente después del brote de COVID-19 en China, la compañía anunció 20 medidas para apoyar a las empresas afectadas por la pandemia.
Aunque la pandemia actual ha afectado considerablemente a la economía mundial, la economía digital ha demostrado ser esencial en la lucha contra la COVID-19. Como señaló el fundador de Alibaba, Jack Ma, aquellos que ya habían acogido la tecnología de Internet en el pasado tenían la ventaja de poder acelerar su crecimiento comercial; la capacidad de aprovechar las herramientas digitales se ha convertido en una necesidad para las empresas para sobrevivir a la crisis actual.
La pandemia ha acelerado el proceso de transformación digital en casi todos los sectores. A medida que el mundo pasa lento, pero constantemente a la etapa de recuperación, también se han constatado los cambios provocados por la pandemia en el comportamiento del consumidor que probablemente permanezcan para siempre.
Las oportunidades en deberían centrar sus esfuerzos los empresarios en su camino hacia la recuperación para adaptarse a los nuevos comportamientos de los consumidores utilizando herramientas digitales son:

  1. En primer lugar, está claro que la economía digital desempeñará un papel cada vez más importante en la recuperación de la economía global después de la COVID-19. La economía digital representa una desviación del modelo de negocio tradicional de juego de suma cero con su enfoque en la creación de valor compartido. Al construir un ecosistema, los empresarios deben adoptar un enfoque de plataforma que permita a múltiples agentes resolver problemas juntos.
  2. En segundo lugar, la capacidad de construir nuevos sistemas desde cero podría acelerar el auge de las PYME y de los empresarios de los mercados emergentes y colocarlos en una posición más ventajosa en la recuperación económica posterior a la COVID-19. Esto presenta oportunidades enormes para los empresarios en estos mercados.
Las PYME son la columna vertebral de cualquier sociedad para la creación de empleo y la contribución económica. Ellas son las pioneras del viaje hacia la recuperación económica. Aquellas que puedan impulsar su empresa y equipo para adoptar tecnologías digitales y permitir que sus clientes, socios y la comunidad local tengan la máxima oportunidad de sobrevivir y prosperar a largo plazo.

Lo que los rescates de hoy pueden hacer por las economías de mañana

Autor: Saadia Zahidi- Junio 26, 2020

El año pasado, el Reporte Global de Competitividad anual del Foro Económico Mundial evaluó cómo estaban preparados para el futuro 141 gobiernos y concluyó que la mayoría tenía un mal desempeño. Sin embargo, ahora que el confinamiento por la pandemia está causando estragos en la economía global y pone de manifiesto las deficiencias de muchas instituciones, hemos llegado a una era de gobierno más grande –y quizá más audaz.
Se calcula que ya se han inyectado 9 billones de dólares en la economía global para asistir a los hogares, frenar las pérdidas de empleos y mantener a las empresas a flote. Ahora que algunos países están empezando a salir de los confinamientos, sus líderes tienen una oportunidad única de reformular la economía para ofrecer resultados mejores y equitativos.


La crisis ofrece una oportunidad para lo que el Foro Económico Mundial dio en llamar el “Gran Reinicio”, no a partir de algún punto distante en el futuro sino ahora mismo. La asistencia a corto plazo que se ofrece hoy puede y debe ser aprovechada para fomentar prácticas comerciales más responsables, salvar empleos, abordar la desigualdad y el cambio climático y construir una resiliencia a largo plazo contra las crisis futuras.
Los gobiernos intentan salvaguardar los empleos ofreciendo incentivos para que las empresas mantengan los niveles de empleo. Si bien todavía está por verse si las restricciones temporarias serán efectivas a la hora de mantener el empleo una vez que se las levante, ofrecen un colchón a los trabajadores en medio de esta crisis sin precedentes y de cara a una recuperación futura.
En los últimos diez años, por ejemplo, las aerolíneas más grandes de Estados Unidos gastaban el 96% de su flujo de caja disponible en recompras de acciones. Ahora, las aerolíneas faltas de liquidez que quieren acceder a los fondos del gobierno no sólo deben dejar de recomprar acciones y pagar dividendos hasta fines de 2021; también deben aceptar no utilizar cesantías involuntarias o reducir las tasas de pago hasta el 30 de septiembre.
La pandemia ha empujado a los gobiernos a asumir un papel más proactivo. En tanto vayamos dejando atrás la crisis sanitaria, los responsables de las políticas deberán aprovechar la oportunidad para implementar reformas audaces y ambiciosas.
Pero mientras que los gobiernos deben asumir un papel de liderazgo, dar forma a la recuperación y trazar un nuevo sendero exigirá una mayor colaboración entre las empresas, las instituciones públicas y de gobierno y los trabajadores.
La nueva influencia de los gobiernos les brinda los medios para empezar a construir economías más justas, más sustentables y resilientes.

Las condiciones financieras se han distendido, pero las insolvencias son un riesgo predominante

Autor: Tobias, Adrian; Natalucci, Fabio - Junio 25, 2020

Tras sufrir bruscas caídas en febrero y marzo desencadenadas por la pandemia de COVID-19, los mercados de acciones han repuntado, en algunos casos prácticamente a los niveles observados en enero, mientras que los diferenciales de crédito se han reducido notablemente, incluso para las inversiones de mayor riesgo. El inédito uso de herramientas no convencionales sin duda a amortiguado el golpe que la pandemia ha asestado a la economía mundial, y ha reducido el peligro inmediato para el sistema financiero mundial.
Hay mucha incertidumbre acerca de las perspectivas económicas y los inversionistas son muy sensibles a la evolución de la COVID-19. Los principales bancos centrales del mundo han contribuido a la notable distensión de las condiciones financieras, estas medidas han restablecido la confianza y han estimulado la toma de riesgo por parte de los inversionistas
Algo que ilustra la desconexión entre los mercados financieros y la economía real es el desfase que ha surgido recientemente entre el dinamismo de la bolsa en Estados Unidos y el desplome de la confianza de los consumidores, y esto hace dudar sobre si la sostenibilidad del repunte sería sostenible si no contara con el estímulo proporcionado por los bancos centrales.


¿Cuáles son los factores desencadenantes?
Varios acontecimientos podrían desencadenar un descenso de los precios de los activos de riesgo. La recesión podría ser más profunda y larga de lo que actualmente prevén los inversionistas. Podría haber una segunda ola de infecciones, con las consiguientes medidas de contención. Las tensiones geopolíticas o un aumento del malestar social ante la creciente desigualdad mundial podrían trastocar la confianza de los inversionistas.

Vulnerabilidades preexistentes
La pandemia está dejando al descubierto las vulnerabilidades financieras preexistentes.

  1. Tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes, la carga de la deuda de las empresas y los hogares podría tornarse inmanejable si la economía experimentara una contracción grave.
  2. La materialización de eventos crediticios pondrá a prueba la resiliencia del sector bancario.
  3. Las empresas financieras no bancarias también podrían verse afectadas.

Desafíos y soluciones para mejorar el financiamiento a las mipymes durante la pandemia

Autor: Diego Herrera-Junio 25, 2020



Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) le dan vida a las economías de América Latina y el Caribe (ALC). Representan 99,5% de todas las empresas de la región y 60% de la población ocupada y son responsables por el 25% del producto interno bruto (PIB) regional, según datos de la OECD.
A pesar de su importancia económica y social, a las mipymes les resulta difícil acceder a financiamiento. De forma agregada, la brecha entre la demanda y la oferta de crédito para mipymes en ALC llega a ser de US$1,8 mil millones, equivalentes al 41% del PIB regional, de acuerdo al SME Finance Forum. Además, datos del 2019 indican que aproximadamente el 47% de las pequeñas empresas en el sector formal, no tienen un préstamo bancario o una línea de crédito. Si la empresa es propiedad de una mujer, este número llega a más del 50%.

Barreras estructurales al financiamiento
Las mipymes tienen varias características que impiden su acceso al financiamiento en la región. Entre las principales barreras identificadas se encuentran la informalidad, la falta de un inmueble físico o una garantía de compromiso, la falta de una empresa solidaria o garante, la baja formalización de la empresa y las bajas calificaciones crediticias. Asimismo, estas barreras se ven exacerbadas por la inexistencia o inadecuación de leyes sobre garantías móviles, la falta de un registro de garantías y la falta de fondos de garantía.
Muchas de estas barreras pueden ser superadas con medidas de política pública por parte de los gobiernos de la región. El BID ha apoyado a muchos de los gobiernos de la región con programas de financiamiento para mipymes, la creación de fondos de garantía, entre muchos otros instrumentos.

Medidas de emergencia para apoyar las mipymes ante el COVID-19
Las medidas tomadas por los países en medio de la emergencia sanitaria obligaron a que los pequeños negocios dejaron de ser parte de la cotidianeidad y pasaron a la excepcionalidad. Muchos de ellos han permanecido cerrados por meses y por lo tanto sus flujos de caja se han visto afectados, y con ello, el empleo y los salarios de millones de familias en la región.
Los gobiernos también han tomado medidas para mitigar los efectos de los efectos de la pandemia para las mipymes, como las moratorias y postergación de pagos para créditos, los subsidios directos a empresas y empleados, entre otras muchas.
Para las mipymes se deben crear mecanismos financieros que les permitan sobrevivir el período con ingresos reducidos. También resulta importante crear mecanismos que permitan a aquellas empresas viables reestructurar su deuda o acceder a capital para reactivar sus negocios. Esto permitirá una transición o una salida ordenada del mercado a aquellas empresas que definitivamente no logren sobrevivir al COVID-19. De la misma manera, los programas de apoyo a la digitalización son otras políticas que se empezaron a implementar y serán cada vez más importantes para ayudar a las mipymes a mantenerse en el mercado.

Las tecnologías, y colaboraciones bien pensadas, que pueden generar resiliencia en el sistema alimentario después de COVID-19

Autor: Fraser, Evan; Newman, Lenore- Junio 23, 2020



La COVID-19 debilitó los sistemas ya precarios en algunas regiones, lo que condujo a lo que la ONU ha llamado retrocesos "históricos" en la lucha contra el hambre.
La crisis revela una serie de áreas clave donde el sistema alimentario es vulnerable. Con las predicciones de que las futuras pandemias podrían traer consecuencias aún más severas, el fortalecimiento del sistema alimentario será fundamental a largo plazo. Las nuevas tecnologías, si se implementan cuidadosamente, podrían ayudar a garantizar un sistema más justo y resistente en el futuro.

Aprovechando las tecnologías para la resiliencia
El coronavirus muestra la oportunidad disponible para modernizar una gama de sistemas con tecnologías emergentes. Si bien la industria alimentaria ya estaba invirtiendo en estas soluciones antes de la pandemia, es probable que la COVID-19 acelere estos procesos y ayude a reducir las vulnerabilidades a largo plazo.

  1. Blockchain: El amplio campo de los sistemas de contabilidad basados en computadora, habilitados por tecnologías como blockchain u otros "libros de contabilidad descentralizados", puede crear más transparencia en nuestros sistemas alimentarios. El valor de tales herramientas se ha hecho evidente a medida que la COVID-19 revela los riesgos asociados con nuestra dependencia de cadenas de valor largas, complicadas y a menudo opacas.
  2. Automatización: La automatización, el Internet de las cosas y la robótica ya estaban preparados para reducir la mano de obra requerida por los agricultores. Esto es importante ya que la COVID-19 ha revelado cuán dependiente es el sistema alimentario de la libre circulación de la mano de obra agrícola. Lo complicado es el hecho de que muchas de las plantas de procesamiento de alimentos están configuradas físicamente para optimizar la eficiencia. Esto hace que sea muy difícil permitir el distanciamiento físico en las instalaciones, y la proximidad de los trabajadores significa que el distanciamiento se ha traducido en una productividad mucho más lenta. Las tecnologías para reducir la mano de obra y las operaciones automatizadas reducirían este tipo de vulnerabilidades.
  3. Nuevas "fronteras" alimentarias: El interés está creciendo en tecnologías emergentes como la agricultura celular y la agricultura de ambiente controlado. Estas herramientas permiten a los agronegocios producir más alimentos localmente y en entornos altamente controlados. Esto puede ayudar a crear más economías alimentarias regionales y reducir una tercera vulnerabilidad revelada por la COVID-19, que es cuán vulnerables somos porque los aspectos de nuestro sistema alimentario se han vuelto extremadamente centralizados.
Sin duda, la tecnología por sí sola no será suficiente para fortalecer los sistemas alimentarios del mundo. Gran parte de granjas del mundo son a pequeña escala y familiares y no tendrán acceso a tales innovaciones. Es posible que ciertas innovaciones puedan incluso conducir al declive de los pequeños y medianos productores, lo que lleva a aumentos en el desempleo o la pobreza.
Por lo tanto, la COVID-19 revela una fuerte y urgente necesidad de que representantes de todos los sectores de la economía se reúnan y entablen un diálogo para planificar cómo será un sistema alimentario pospandémico . Del mismo modo, el mundo necesita colaboraciones nunca vistas para desarrollar nuevas formas de desplegar la tecnología, manteniendo las necesidades de los pobres firmemente en el centro de cualquier programa.

Tienes dinero: Los pagos móviles ayudan a la gente durante la pandemia

Autor: Davidovic, Sonja; Prady, Delphine; Tourpe, Herve - Junio 22, 2020

El desafío práctico de poner la asistencia financiera rápidamente en manos de aquellos que perdieron su empleo en medio de la crisis económica de COVID-19 ha generado desconcierto entre las economías avanzadas y las economías en desarrollo por igual. La tarea se complica debido a los confinamientos económicos, las medidas de distanciamiento físico, los sistemas dispares de protección social y, en los países de bajo ingreso en particular, el alto nivel de informalidad.
Muchos países emergentes y de bajo ingreso están ampliando la escala del apoyo directo a hogares y personas porque no pueden proteger directamente los empleos. La falta de datos sobre la situación de empleo y las divisiones confusas entre empresas y personas en el sector informal menoscaban la eficacia de las políticas del mercado laboral. En consecuencia, los gobiernos apuestan a las transferencias monetarias cuando tratan de dar impulso a los sistemas de protección social, mientras tratan de ampliar su cobertura.


Mecanismos eficaces de transferencia de dinero
El dinero móvil es una opción eficaz que favorece el distanciamiento físico para realizar transferencias de dinero a gran escala, ya que la tasa de propiedad y utilización de teléfonos móviles en las economías emergentes y en desarrollo es muy elevada. Así pues, el dinero móvil puede ayudar a las poblaciones rurales y remotas a tener acceso a programas de transferencias del gobierno sin desplazarse largas distancias o hacer filas, o incluso tener una cuenta bancaria.
El dinero móvil tiene riesgos y limitaciones. En zonas rurales y remotas posiblemente las personas carezcan de cobertura móvil, fácil acceso a agentes monetarios o sencillamente de electricidad. El canje de dinero móvil por efectivo puede ser costoso.

Un marco para el dinero móvil
Más allá del horizonte de la crisis, muchos países han buscado dar impulso a plataformas de pagos móviles para reducir la corrupción, mejorar la eficiencia y la transparencia presupuestaria, y lograr una mayor inclusión financiera, en especial para el sector informal y las mujeres.
A medida que los países salen de la crisis y se perfila una nueva normalidad, es un buen momento para tomar nota de los impedimentos que encontraron para ofrecer apoyo a las personas que sufren las consecuencias económicas de los confinamientos.

El Gran Confinamiento a través de una lente mundial

Autor: Gita Gopinath-Junio 16, 2020

Se prevé que el Gran Confinamiento se desarrollará en tres fases, primero confinamiento, fin de confinamiento, y finalmente solución médica a la pandemia. Observando el panorama económico, la escala y gravedad del Confinamiento son notables. El mundo jamás ha conocido una crisis económica mundial tal como la resultante.
Tanto las economías avanzadas como las de mercados emergentes estarán en recesión en 2020. La actualización de junio del informe Perspectivas de la economía mundial probablemente muestre tasas negativas incluso peores que las ya estimadas. Esta crisis tendrá consecuencias devastadoras para los pobres del mundo.
Están surgiendo características inusuales en todo el mundo, al margen del tamaño, región geográfica o estructura de producción de las economías.

  1. Primero, en los meses más álgidos del confinamiento, la contracción de los servicios fue más marcada que la de la manufactura, y se observó por igual en las economías avanzadas y en las de mercados emergentes.
  2. Segundo, a excepción de la inflación de los precios de alimentos, lo que hemos visto hasta ahora ha sido una caída de la inflación y de las expectativas inflacionarias más bien generalizada tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes.
  3. Tercero, se observa una notable divergencia entre los mercados financieros y la economía real; los indicadores financieros apuntan a perspectivas de recuperación más alentadoras que las que sugiere la actividad real.

El aumento de los diferenciales soberanos y la depreciación de las monedas de los mercados emergentes son más pequeños que los observados durante la crisis financiera mundial. Esta divergencia podría presagiar mayor volatilidad en los mercados financieros. El deterioro de las novedades sanitarias y económicas puede llevar a fuertes contracciones.
La política fiscal discrecional ha sido considerable en las economías avanzadas. Los mercados emergentes han desplegado un respaldo fiscal menor, restringidos por un espacio fiscal limitado. Además, un reto único para los mercados emergentes esta vez es que el sector informal no ha podido desempeñar ese papel durante el confinamiento y ha necesitado apoyo.
El FMI, en colaboración con otros organismos internacionales, continuará haciendo todo lo posible para garantizar una liquidez internacional, proporcionar financiamiento de emergencia, respaldar la iniciativa de suspensión del servicio de la deuda del G-20 y ayudar a los países a mantener una carga de deuda manejable.

Economía de la Conducta en tiempos de Covid-19

Autor: Pablo Mira- Junio16, 2020



La Economía de la Conducta (EC) presume de ocuparse del comportamiento “real” de los seres humanos. En tiempos de Covid-19, reconocer que no somos homo economicus sino homo sapiens parece central para comprender las reacciones de la gente ante una pandemia que representó el mayor costo económico de que se tenga registro.
Conocer el comportamiento general del público es un objetivo deseable, pero es una empresa dificultosa. No por nada la economía tradicional sobresimplificó el asunto declarando al humano como un ser económicamente racional.
La EC proveyó explicaciones justificadas sobre los sesgos cognitivos que afectan la percepción acerca de lo que sucede. Se ha remarcado que las impresiones del público sobre los riesgos de la pandemia son inexactas. Por un lado, la heurística de disponibilidad significa que exageramos el pánico ante imágenes salientes, y también ante el desconocimiento de la enfermedad y de sus consecuencias. Pero también están quienes subestiman esos mismos riesgos, ignorando la naturaleza exponencial de los contagios y sus posibles fatalidades.
Las políticas sugeridas por la EC (llamadas “nudges”) han contribuido a diseñar mensajes convincentes para estimular conductas preventivas. Comunicaciones claras y repetitivas son el ejemplo más a mano de las recomendaciones típicas.
Hay dos aspectos más que la EC no se ha dedicado a estudiar suficientemente:

  1. La disrupción económica no ha sido pareja.
  2. La ausencia de historias de contagio que permitan establecer mejor las prioridades.
Finalmente, la realidad es que las grandes discusiones que entornan el enfrentamiento de la pandemia, como las que refieren a la trazabilidad y al testeo, no parecen caer bajo la órbita de la EC. Es evidente que las políticas llevadas adelante en término de aislamiento y otras restricciones están lejos de constituir “nudges”.

Cómo evitar que la crisis del COVID-19 se transforme en una crisis alimentaria: acciones urgentes contra el hambre en América Latina y el Caribe

Autor: CEPAL- Junio 16, 2020

La pandemia por coronavirus tiene efectos sobre las actividades del sistema alimentario y sus resultados, sobre todo en términos de seguridad alimentaria y bienestar social.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha formulado un análisis sistematizado de los principales canales de transmisión de los impactos de la pandemia en la alimentación y la agricultura. Los factores relevantes en cada caso son la demanda, la oferta y el comercio internacional.
La emergencia ha coincidido con una coyuntura de reducción de los precios internacionales de la mayoría de los grupos de productos básicos. En promedio, los precios de los alimentos disminuyeron un 9,1% entre enero y abril de 2020, en comparación con caídas del 12,5% del precio de los metales y del 47,9% de los de la energía.



La oferta: prevención de fallas en la producción y distribución
El sector alimentario puede adaptarse de mejor manera a la crisis que el promedio de la economía. En general, los productos alimentarios son generados por empresas de un solo país y tienen pocos componentes, y para su exportación se emplean servicios prestados por un número reducido de empresas.
El problema de la interrupción de la cadena de pagos tiene consecuencias específicas en el sector agrícola, que se caracteriza por una multiplicidad de actores. Para asegurar el financiamiento de las actividades productivas se han implementado prórrogas automáticas para los créditos del sector de la agricultura campesina y se ha capitalizado la banca de desarrollo para atender al sector agrícola.

Reducción de la capacidad de compra
La recesión económica mundial aumentará la pobreza y el hambre y otras formas de inseguridad alimentaria, en especial en países con redes de protección social débiles. En América Latina y el Caribe, la CEPAL pronostica una retracción del PIB de al menos un 5,3% en 2020, además, también estima que si los efectos del COVID-19 llevan a la pérdida de ingresos del 5% de la población económicamente activa, la pobreza podría incrementarse 3,5 puntos porcentuales, mientras que se prevé que la pobreza extrema aumente 2,3 puntos porcentuales, polo que, para proteger el acceso de los consumidores de más bajos ingresos a productos de consumo popular, varios países han puesto en práctica medidas orientadas al control o fijación de precios.

Alza de los precios locales de los alimentos
El alza en algunos productos se dio principalmente durante marzo y abril, cuando en la mayoría de los países se empezaron a poner en marcha medidas de confinamiento que generaron incrementos de la demanda e incertidumbre en la oferta. El promedio ponderado regional de incremento en el componente de alimentos del índice de precios al consumidor, entre enero y mayo de 2020, ha sido del 4,6%, cifra casi cuatro veces mayor al alza en el índice de precios general (1,2%).

Asociación De Microfinanzas Expresa Su Rechazo Al Proyecto De Ley Que Pone En Riesgo A Las Cajas Municipales Y Rurales

Autor: Alondra Arias – Junio 16, 2020



Mediante una carta remitida al presidente del Congreso de la República, la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (ASOMIF Perú) manifestó su inconformidad al predictamen emitido por la Comisión de Defensa del Consumidor el 15 de junio. En el proyecto de ley se considera a ASOMIF Perú como una fuente de opinión recibida, atribuyéndole argumentos que corresponden a la Asociación de Bancos del Perú – ASBANC. Sin embargo, la asociación presidida por Jorge Delgado afirma que en ningún momento se ha entablado un diálogo entre ASOMIF Perú y la Comisión de Defensa del Consumidor.
Además, en la carta se especifica el gran perjuicio económico que las medidas en cuestión podrían ocasionar al sistema de microfinanzas:

  1. Los Proyectos de Ley presentados por el Legislativo suponen un enorme riesgo para la sostenibilidad de las empresas de microfinanzas del Perú, ya que atentan contra la cadena de pagos de las microfinancieras.
  2. El impacto recaería en los 10 millones de ahorristas del sistema financiero, que podrían perder todo su dinero al enfrentarnos a quiebras o corridas bancarias.
  3. El propio Estado se vería perjudicado al tener depósitos que se aproximan a los S/18 mil millones en bancos y financieras.
El documento finaliza sosteniendo que el predictamen carece de toda legalidad, ya que la información que lo sustenta cuenta con una falta de transparencia y ha sido aprobado con información falaz. Finalmente, ASOMIF Perú expresa su disposición a exponer ante la Comisión de Defensa del Consumidor la problemática actual por la que vienen pasando las empresas microfinancieras, con la finalidad que el Congreso pueda tomar la mejor decisión en beneficio del sistema financiero.

¿Ampliará la COVID-19 la brecha de justicia en materia de género?

Autor: Okoro, Sandie ; Prettitore, Paul- Junio 15, 2020



En todo el mundo, se estima que 1500 millones de personas se enfrentan a problemas legales que no pueden resolver, mientras que 4500 millones personas están excluidas de las protecciones y oportunidades que ofrece la ley.
Las noticias no son totalmente malas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible tiene como propósito: “proporcionar acceso a la justicia para todos”, mientras que las medidas multidimensionales relativas a la pobreza toman cada vez más en cuenta los indicadores relacionados con la justicia.
Sin embargo, la COVID-19 está creando nuevos obstáculos para la igualdad de acceso a la justicia, especialmente para las mujeres. Es probable que las respuestas a la pandemia estén muy condicionadas por el género, lo que significa que las mujeres migrantes, discapacitadas, e indígenas están doblemente en desventaja.
Esas disparidades ya se manifestaban antes de la pandemia. A pesar de las numerosas reformas legales, las mujeres de todo el mundo sólo tienen tres cuartas partes de los derechos legales que se conceden a los hombres, siendo las peores desigualdades aquellas relacionadas con las relaciones familiares, el empleo, el control de los activos económicos y la violencia.
Los tribunales no son la única vía para buscar justicia, pero sí son una vía importante, y la COVID-19 ha expuesto sus debilidades. En respuesta a la pandemia, estas instituciones están cambiando sus prácticas de manera que posiblemente puedan mejorar el acceso, incluso mediante la adopción de tecnologías para compartir información y realizar actos. Pero, si bien el nuevo uso de la tecnología debe ser acogido con beneplácito, las personas vulnerables, incluidas entre ellas las mujeres, corren el riesgo de quedarse atrás.
Por lo tanto, es posible que se necesiten reformas significativas y duraderas, teniendo en cuenta las amenazas adicionales planteadas por la pandemia y sus consecuencias económicas. Para empezar, el empeoramiento de los problemas financieros, familiares y de salud probablemente conducirá a un aumento de la violencia contra las mujeres.

Mastercard se asocia con Facebook para permitir a los brasileños enviar y recibir dinero usando WhatsApp

Autor: Mastercard- Junio 15, 2020

Mastercard anunció el 15 de junio de 2020, la extensión de su alianza con Facebook para ofrecer una nueva e innovadora forma para que los brasileños reciban y envíen dinero a amigos y familiares a través de la aplicación WhatsApp de manera fácil y segura.

Pagarle a amigos y familiares ahora es más fácil
El pago de persona a persona (P2P) está experimentando un crecimiento significativo. A nivel mundial, se espera que las transferencias nacionales P2P alcancen los $2,07 billones de dólares en volumen para 2022.
Hasta ahora, la experiencia P2P en Brasil era complicada y consumía mucho tiempo. Los consumidores tenían que ubicar servicios de transferencia de dinero y proporcionar la información de cuenta bancaria de los destinatarios, quienes podían estar esperando durante días para recibir el dinero. Con la habilitación se podrá enviar y recibir dinero de forma cómoda y segura registrando su tarjeta de débito a través de esta aplicación, eliminando los riesgos e ineficiencias asociadas con otros métodos de pago.

Inclusión de las pequeñas empresas en los pagos electrónicos
Además de transferencias, los usuarios de WhatsApp pueden pagar a pequeñas empresas a través de la aplicación WhatsApp Business. Esta permite pagos digitales instantáneos. Según un estudio reciente, el 60% de los consumidores brasileños ya utilizan WhatsApp para interactuar con pequeñas empresas, ya sea para pedir productos, negociar precios o programar citas.
La posibilidad de realizar compras a pequeños comerciantes a través de WhatsApp respaldará a millones de empresas locales que se han visto muy afectadas por la crisis reciente y ayudará a satisfacer las demandas de usuarios brasileños”, comentó Kiki Del Valle, Vicepresidente Senior, Alianzas Digitales, Mastercard América Latina y el Caribe.

Seguridad en todas las transacciones de pago de WhatsApp
Vincular su tarjeta de crédito o débito preferida dentro de la aplicación es altamente seguro gracias al uso de la solución de tokenización de última generación de Mastercard. La tecnología de tokenización protege la información del titular de la tarjeta reemplazando el número de tarjeta original de 16 dígitos por un número alternativo único, o “token”, que está asociado con la cuenta individual de cada usuario de WhatsApp y que no funciona en ningún otro lugar. Una vez creado el token, los consumidores tendrán que introducir su PIN de seguridad cada vez que deseen realizar una transacción.

Actualización
En la publicación del Diario “El Español” se da a conocer que al parecer los pagos de WhatsApp no han ido por muy buen camino, ya que han sido suspendidos.
El Banco Central de Brasil suspendió este martes el servicio de pago que anunció WhatsApp. Este servicio se ha suspendido para conseguir " preservar un adecuado ambiente competitivo que asegure el funcionamiento de un sistema de pago operable, rápido, seguro, transparente, abierto y barato ", según un comunicado.
Explican que, sin un análisis previo de las operaciones del servicio, estas tendrían la capacidad de generar "daños irreparables" al SPB en lo que se refiere a la "competencia, eficacia y privacidad de datos".

El reajuste económico mundial: Fomentar una recuperación más inclusiva

Autor: Georgieva, Kristalina - Junio 11, 2020

Los que más están sintiendo los efectos de la crisis de la COVID-19 son los que ya de por sí son más vulnerables. Esta calamidad podría provocar un aumento significativo de la desigualdad del ingreso y poner en peligro los avances alcanzados en materia de desarrollo. Nuevas estimaciones indican que cerca de 100 millones de personas de todo el mundo podrían caer en la pobreza extrema.
Un acceso más equitativo a las oportunidades está asociado a un crecimiento más fuerte y sostenible, así como a un mayor aumento del ingreso de los pobres. No obstante, desarrollar la capacidad máxima de todas las personas no es tarea fácil. Lo cierto es que el virus genera mayores riesgos para la salud de los hogares de bajo ingreso, los más damnificados por el desempleo récord y con menos probabilidades de beneficiarse del aprendizaje a distancia.
Se debe tener en cuenta tres prioridades:

1. Usar el estímulo fiscal de forma apropiada
Durante la fase de recuperación, deberá aplicarse un estímulo fiscal considerable para impulsar el crecimiento y el empleo. La crisis financiera mundial demostró que en los países donde las pérdidas de producción fueron más significativas respecto a las tendencias anteriores a la crisis se registró un mayor incremento de la desigualdad.

2. Empoderar a la nueva generación mediante la educación
Con la interrupción de los programas educativos como consecuencia del virus, millones de niños corren el riesgo de caer en la “pobreza de aprendizaje” impulsada por las deficiencias de acceso a una escolarización de calidad, ya es demasiado elevada, especialmente en los mercados emergentes y los países de bajo ingreso. Para proteger el futuro se debe proteger a los jóvenes. Por lo que se debe invertir más en educación.


3. Aprovechar el poder de la tecnología financiera
La COVID-19 ha provocado una migración en masa de las tecnologías analógicas a las digitales. Sin embargo, sus beneficios no han llegado a todo el mundo, y todo apunta a que uno de los legados de la crisis será una mayor brecha digital.
Es absolutamente prioritario ampliar el acceso de los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas a los productos financieros, que les permitirán a los hogares mantener su consumo ante los shocks, y a las empresas, realizar inversiones productivas.

Sistemas alimentarios y COVID-19 en América Latina y el Caribe: La oportunidad de la transformación digital

Autor: CEPAL – Junio 10, 2020

Los impactos de la COVID-19 crecen a diario. La pandemia ha desatado una crisis no solo sanitaria, sino también económica. Sus consecuencias y duración aún se desconocen, pero se sabe que su impacto sobre los índices de pobreza y la seguridad alimentaria no tiene precedente reciente alguno. De acuerdo con ciertas estimaciones, a causa de la COVID-19 la pobreza a nivel global aumentará en 548 millones. También habrá un incremento en el número de personas que padecen inseguridad alimentaria, el que se estima en 183 millones. En la región, se prevé que la pobreza aumente en un 4,4%, es decir, 30 millones adicionales de personas. En semejante escenario, el sistema agroalimentario necesita soluciones urgentes e innovadoras. Al respecto, la digitalización es un camino recomendable a seguir.
La digitalización se ha convertido en un motor fundamental para la transformación rural, creando nuevas oportunidades para los agricultores. El futuro de los sistemas agroalimentarios dependerá, en gran medida, de cómo las partes interesadas en la agricultura podrán aprovechar esta transformación para mejorar la inclusión, eficiencia e impactos ambientales, sin embargo, la falta de políticas públicas específicas, la baja alfabetización electrónica, la escasa conectividad, la falta de asesorías o servicios accionables y la baja capacidad, podrían obstaculizar su adopción. Esta digitalización y los sistemas alimentarios puede tener impactos positivos en términos económicos, sociales, ambientales e institucionales, especialmente en el proceso de recuperación pospandemia.
La transformación digital del sector agroalimentario debería adoptar un enfoque inclusivo, eficiente y sostenible. Este enfoque requiere una acción significativa por parte de los gobiernos para establecer marcos propicios de políticas e incentivos. Sus esfuerzos para lograr esta transformación en el sector agroalimentario debieran enfocarse en la infraestructura y la conectividad, la accesibilidad, el grado de instrucción y el apoyo institucional, diseñando servicios para los desconectados.
La pandemia ha acelerado los procesos de digitalización, siendo los e-commerce los más visibles, ya que tienen el propósito de suplir la interrupción en el abastecimiento de alimentos esenciales. El ecosistema móvil en América Latina y el Caribe es propicio para el desarrollo de servicios digitales. La región tiene una base única de suscriptores móviles de los cuales un 78% tiene acceso a internet móvil.


En la región, un 66% de las mujeres usan internet móvil, tasa superior a la media mundial, que es de un 48%. Por lo tanto, la brecha de género en el uso de internet móvil es de solo un 2%, muy inferior al 23% mundial.
En las zonas rurales, sin embargo, la realidad es diferente. Si a nivel global el 90% de las personas cuenta con acceso a internet, solo un tercio de las poblaciones rurales en los Países Menos Adelantados disfruta de una cobertura similar.
Un marco de incentivos general que podrían utilizar los gobiernos podría abarcar:

  1. Subsidios inteligentes de demanda y oferta.
  2. Apoyo a incubadoras, aceleradores, grupos de innovación.
  3. Mejor acceso a productos financieros adecuados para nuevas empresas, micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y proveedores de servicios.

¿Cómo pueden los mercados de capital de deuda ayudar a las empresas a sobrevivir al COVID-19?

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Junio 10, 2020

El acceso al financiamiento es un factor clave para que las empresas de América Latina y el Caribe minimicen el impacto del COVID-19 y maximicen su resiliencia ante los impactos macroeconómicos derivados. Un buen funcionamiento de los mercados de capitales permite a las empresas superar tiempos difíciles.
A principios de 2020, se esperaba que el crecimiento anual de los países de América Latina y el Caribe fluctuase alrededor del 1,6%. Ahora en una pandemia global, estos números se han ajustado a un rango de -2,1% y -4,8%, según el Informe Macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020 publicado por el BID. La crisis no solo tendrá enormes costos humanos, sino que también causará grandes costos económicos a la región.
La fuga de capitales en valores de alto rendimiento está presionando aún más a los prestatarios privados de la región. Los diferenciales EMBI, se duplicaron más de 280 puntos básicos en diciembre de 2019 a aproximadamente 630 en su punto más alto en marzo de 2020. En consecuencia, el número de nuevas emisiones de deuda en los mercados de capitales en América Latina y el Caribe ha comenzado a disminuir, con las emisiones de bonos corporativos de alto rendimiento.

Los mercados como proveedores de liquidez
Ahora, los mercados de bonos están más preparados para actuar como catalizadores para la recuperación del sector privado. Además, los mercados de capital en la región desempeñarán, por lo tanto, un papel decisivo: permitir la diversificación de fondos de fondeo a las empresas.



Multilaterales y apoyo a los mercados de capital
El papel de los bancos multilaterales de desarrollo es clave para proporcionar la inversión necesaria a los mercados de capital de deuda, mantener el acceso de las empresas privadas al financiamiento a través de bonos y, en última instancia, minimizar una posible escasez de liquidez al atraer y movilizar a otros inversionistas.
BID Invest está aumentando el financiamiento para proteger y aliviar los sectores que necesitan liquidez, financiamiento a corto plazo y capital de trabajo en tiempos de crisis.


Estimaciones actualizadas del impacto de la COVID-19 (coronavirus) en la pobreza mundial

Autor: Gerszon, Daniel; Lakner, Christoph; Castaneda, Andres; Wu, Haoyu– Junio 08, 2020

En abril calculamos que la COVID-19 había sumido a entre 40 millones y 60 millones de personas en la pobreza extrema. Desde entonces, el epicentro de la epidemia se ha desplazado desde Europa y América del Norte al hemisferio sur. Esto ha aumentado el número de muertos en los países de ingreso bajo y mediano, ha provocado cierres más largos y ha incrementado los costos económicos de la pandemia. Como resultado, nuestras estimaciones del impacto del virus en la pobreza mundial han cambiado también, estos pronósticos conllevan mucha incertidumbre, y es probable que se sigan desarrollando a medida que hay más información disponible y la pandemia continúe.
Con los nuevos pronósticos de crecimiento de junio incluidos en las Perspectivas económicas mundiales, podemos actualizar los cálculos del impacto de la pandemia en la pobreza mundial. Las nuevas previsiones del crecimiento contienen dos hipótesis permitiéndonos explorar dos situaciones diferentes respecto de cómo la pandemia podría impactar la pobreza. En el escenario de referencia, el crecimiento mundial se contrae en alrededor de un 5 % en 2020, mientras que en el escenario de tendencia a la baja se observa una contracción del crecimiento de un 8 % en 2020.
Utilizando el mismo método estimamos el impacto de la COVID-19 en la pobreza comparando las proyecciones de pobreza que se usan en los nuevos pronósticos del PIB con las proyecciones de pobreza en que se usa el pronóstico del PIB antes de que despegase la COVID-19. Bajo el escenario de referencia, calculamos que la COVID-19 sumirá a 71 millones de personas en la pobreza extrema, que se mide según la línea internacional de pobreza de USD 1,90 al día. En el escenario de tendencia a la baja, esta cifra aumenta a 100 millones.
Las proyecciones de lo que sucederá en 2021 y posteriormente vienen acompañadas de aún más incertidumbre. Según los pronósticos de las Perspectivas económicas mundiales, el producto económico mundial aumentará en alrededor de un 4 % en 2021 , aunque nuestras previsiones de pobreza indican que el número de personas en situación de pobreza extrema se mantendrá en general sin variaciones entre 2020 y 2021.
En las líneas de pobreza más altas, la distribución regional de la cantidad de pobres agregados cambia marcadamente. Bajo el escenario de referencia, de los 176 millones de personas que se espera caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 3,20 al día, dos tercios se encuentran en Asia meridional. De los 177 millones que se proyecta que caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 5,50 al día, muchos de los nuevos pobres se encuentran en Asia oriental y el Pacífico, y unos pocos en África al sur del Sahara, simplemente porque menos personas viven ahí bajo ese umbral de pobreza.



La COVID-19 (coronavirus) dejará secuelas económicas duraderas en todo el mundo

Autor: Dana Vorisek– Junio 08, 2020

La pandemia de coronavirus ha asestado un duro golpe a una economía mundial ya frágil. Aunque el alcance total del impacto humano y económico de la pandemia no se conocerá hasta dentro de algún tiempo, el costo en ambos aspectos será alto. Las vulnerabilidades macroeconómicas preexistentes hacen que las economías de mercados emergentes y en desarrollo (MEED) sean susceptibles al estrés económico y financiero, y esto puede limitar la capacidad y la eficacia del respaldo normativo en una época en que más se necesita.

Confinamientos generalizados
Con el fin de controlar la propagación del virus, a comienzos de abril aproximadamente 150 países cerraron todas las escuelas, cancelaron eventos, y cerraron lugares de trabajo. Los confinamientos obligatorios, junto con el distanciamiento social, causaron estragos en las actividades y el comercio mundial, y estuvieron acompañados de volatilidad en los mercados financieros y fuertes caídas en los precios del petróleo y los metales industriales.


Múltiples vulnerabilidades
En corto plazo, las MEED que probablemente se verán más afectadas económicamente serán aquellas cuyos sistemas de atención de salud son deficientes. En promedio, las MEED tienen una deuda más alta que antes de la crisis financiera mundial, lo que las hace más susceptibles al estrés financiero.

Daño en el largo plazo
El daño en el largo plazo provocado por la COVID-19 será particularmente grave en las economías que sufran crisis financieras y en los exportadores de energía, debido al colapso de los precios del petróleo. En las MEED promedio, en un plazo de cinco años, una recesión combinada con una crisis financiera podría reducir la producción potencial en casi un 8 %, mientras que en las que exportan energía, una recesión combinada con una caída del precio del petróleo podría disminuir la producción potencial en un 11 %.

Impacto en la productividad
También se puede esperar que la pandemia perjudique el crecimiento de la productividad. Las epidemias anteriores se asociaron con un 6 % menos de productividad laboral y un 11 % menos de inversiones cinco años después de producirse.

Bases para el crecimiento a largo plazo
Los responsables de formular políticas deben implementar programas de reformas integrales que puedan garantizar un eventual crecimiento sólido después de la pandemia, preparando al mismo tiempo el camino para perspectivas más sólidas a largo plazo.


CONSIDERACIONES DEL SECTOR DE MICROFINANZAS PARA LA LEY DE APOYO HUMANITARIO

Autor: Patricio Chanabá, director ejecutivo de ASOMIF - Mayo 2020


Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL / OIT – Mayo, 2020

En los primeros meses de 2020, se propagó por el mundo un brote de COVID-19 y fue calificada de pandemia; la emergencia sanitaria que originó hizo necesaria la aplicación de políticas de aislamiento social, lo que redundó en la interrupción de las actividades económicas a una escala nunca vista.
Se estima que la economía mundial registrará en 2020 una caída del PIB superior a la observada en varias décadas (2%), y grandes retracciones del volumen de comercio mundial (de entre un 13% y un 32%).
La CEPAL estima que la tasa de pobreza podría aumentar hasta 4,4 puntos porcentuales y la de pobreza extrema, 2,6 puntos porcentuales con respecto a 2019. Esto implica que la pobreza alcanzaría entonces al 34,7% de la población latinoamericana y la pobreza extrema, al 13%.
Entre las áreas que se verán gravemente afectadas se encuentran las relacionadas con el turismo, el comercio y la industria manufacturera, así como las actividades inmobiliarias y administrativas . En América Latina se estima que un 42,4% del empleo se encuentra en sectores de riesgo alto y otro 16,5%, en sectores de riesgo medio-alto.
En el ámbito internacional, se han implementado políticas de acción en torno a tres áreas: la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo, la protección de la actividad económica y la demanda de mano de obra, y el apoyo al empleo y al mantenimiento de los ingresos con la idea de evitar los contagios, asegurar los ingresos de grupos vulnerables, además de preservar los empleos y las condiciones laborales.
El porcentaje de mujeres de la región que trabajan en condiciones de informalidad (51,8%) es superior al de hombres (46,8%). Por lo tanto, las respuestas de política sociolaboral deben incluir la dimensión de género.
A nivel regional se observa un aumento del trabajo mediante plataformas digitales, si bien es una alternativa durante el confinamiento, entraña complejidades asociadas a la falta de regulación y de instrumentos que aseguren su cumplimiento en la mayoría de los países.
Existen sectores cuya producción y demanda de mano de obra se han mantenido estables o incluso se han incrementado pero cuyos trabajadores están más expuestos al riesgo de contagio como los trabajadores de la salud, y de los servicios esenciales. En estos sectores se observa una proporción importante de participación de las mujeres, que supera el 40% a nivel mundial y también en la región.


La llegada de la COVID-19 a los países de América Latina ha redundado en una paralización de la actividad económica. Es previsible que la recuperación económica no se produzca en forma generalizada, sino progresivamente en distintos sectores. Asimismo, la reapertura de ciertas actividades probablemente no significará la recuperación inmediata de los niveles anteriores a la crisis, sino que se requerirá un tiempo de transición.

Informe sobre el impacto económico en América Latina y el Caribe de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL – Mayo 28, 2020

La pandemia impactó América Latina y el Caribe en un momento de debilidad de su economía y de vulnerabilidad macroeconómica. A medida en que la pandemia se propaga, su caracterización como crisis sanitaria, económica y social es cada vez más evidente, con efectos negativos en el empleo, el combate a la pobreza y la reducción de la desigualdad.


Durante la última década, los ingresos públicos totales de los gobiernos centrales de América Latina promediaron el 18,2% del PIB. En la coyuntura actual, los ingresos públicos se verán aún más afectados por la fuerte contracción de la actividad económica y los deprimidos precios de las materias primas.
En este cuadro de estrechez fiscal, cuatro conjuntos de problemas relacionados con los sistemas de protección social acentúan los efectos de la pandemia.

  1. Altas tasas de informalidad.
  2. Pocos países cuentan con prestaciones de desempleo.
  3. Los sistemas de protección social contributiva serán afectados financieramente.
  4. Será necesario ampliar los programas de protección social no contributiva que se financian con impuestos y apoyan a los más pobres.
La crisis sanitaria genera condiciones que exacerban la violencia de género, pone en evidencia la injusta organización social. Ademas, la presión sobre los sistemas de salud afecta significativamente a las mujeres ya que representan más del 70% del total de personas ocupadas en este sector en la región. El aumento de demanda en los sistemas de salud ha mostrado condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales.
Los flujos de remesas hacia América Latina y el Caribe se podrían contraer entre un 10% y un 15% en 2020 y podrían pasar entre 4 y 8 años para que regresen al monto alcanzado en 2019.
Se prevé una caída del 5,2% en la actividad económica de América del Sur. Además, las proyecciones anticipan un importante deterioro de los indicadores laborales en 2020. El número de desempleados de la región llegaría a 37,7 millones, lo que implicaría un aumento cercano a 11,6 millones con respecto al nivel de 2019.

¿Cuánto tiempo pueden subsistir las instituciones de microfinanzas en la crisis de liquidez? Un análisis de los datos

Autor: FINDEV– Mayo 27, 2020



La liquidez ha sido la principal preocupación de prácticamente todos los que participan en el sector de inclusión financiera. En artículos pasados sobre liquidez se señalaron tres causas de la iliquidez: el retiro de depósitos, los costos operativos y los vencimientos de la deuda, y se sostuvo que esta última planteaba el mayor riesgo.
En conjunto, los análisis realizados indican claramente que la liquidez no constituye un problema que afecta a todas las IMF por igual. Cada institución tiene necesidades diferentes y enfrenta riesgos distintos. Un número importante de esas instituciones dispone de un monto elevado de efectivo y podría enfrentar incluso los escenarios más difíciles sin que su liquidez se viera afectada. Pero otras necesitarán una ayuda considerable, y de diversas maneras.

Aplicar un proceso de triaje para dar una respuesta
Se deberá aplicar un proceso de triaje para garantizar la liquidez. El primer paso consiste en cerciorarse de que los pagos y los rescates de la deuda no generen, por sí mismos, una crisis de liquidez. No es necesario que esa suspensión de los pagos sea una moratoria general; es posible que las IMF que disponen de reservas de efectivo abundantes consideren conveniente pagar una parte de la deuda excesiva. Sin embargo, es fundamental que la decisión de pagar (o no pagar) la deuda se base en las necesidades de la IMF, y no en las de los inversionistas.

Próximos pasos
En síntesis, las discusiones relacionadas con la liquidez deben centrarse, principalmente, en la solución de los problemas para los que se asignó el dinero. Por ejemplo, IFC ya ha anunciado importantes aumentos del financiamiento de emergencia, que incluye una suma considerable para las instituciones financieras. Uno de los grandes riesgos que se afrontan cuando se lleva a cabo una ampliación de los plazos y reestructuración de la deuda es el costo de la cobertura contra riesgos cambiarios, que constituye un problema en el caso de un gran número de préstamos otorgados en divisas. Habida cuenta del aumento de los costos de la cobertura en este entorno financiero volátil, sería un error obligar a una IMF a elegir entre absorber un enorme aumento del costo de la cobertura o cancelar un préstamo y, al hacerlo, erosionar su liquidez, que tanto necesita.

Hay otras áreas en las que también se podrían necesitar nuevos fondos. La mayor es, por supuesto, la de los propios hogares, cuyos ingresos han colapsado y están sufriendo dificultades. Para ellos, las donaciones en efectivo son absolutamente apropiadas y, toda vez que sea posible, se deberían incrementar. En algunos casos, las IMF pueden, incluso, ser socios útiles para encauzar esas donaciones. Atiborrar a las instituciones financieras de efectivo solo porque existe una crisis, no es la respuesta, en particular si gran parte de ese dinero se destina al rescate de la deuda con otros inversionistas.

Banca de desarrollo al frente de la mitigación del impacto económico y social del COVID-19 en Latinoamérica

Autor: Calderón, Romy; Carbajal ,Javier – Mayo 25, 2020

Aun cuando se tiene más conocimientos de los efectos económicos, la crisis internacional ocasionada por la pandemia muestra un panorama incierto. Se estima que será mucho mayor a la crisis del 2008 y un poco menor a la gran depresión de 1929.
Los estimados actuales del Fondo proyectan una contracción de la economía mundial de -3% y de -6% si se prolonga la situación actual durante todo el año, y -6% adicional si va hasta el 2021. De no empeorar el panorama, se podría tener, en el 2021, un salto en crecimiento de 5.8%. Para América Latina y el Caribe se estima -5.2% en 2020 y 3.4% el 2021.


Ante esta situación, los gobiernos de casi todo el mundo han anunciado el inicio de una serie de políticas, programas compensatorios y de subsidios, que permitan enfrentar esta crisis. Algunos basados en la ampliación o reorientación de los presupuestos, otros en la toma de nueva deuda, suspensión de pagos de deuda externa o interna, emisión monetaria y programas de apoyo a sectores productivos y/o que protejan a las empresas y a la población en general, particularmente a los más vulnerables.
En un primer momento, la respuesta de los gobiernos y las acciones en los ámbitos fiscales y monetarios se han orientado a disminuir los mecanismos de propagación de la crisis, a facilitar liquidez a las empresas, familias, gobiernos locales o subnacionales, a fin de preservar el empleo y evitar el colapso del tejido empresarial.
En general, las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo están alineadas a lo dispuesto por los gobiernos, con énfasis en las unidades productivas más pequeñas. En estos momentos complejos, los bancos de desarrollo demuestran su especial relevancia en los países, en cumplimiento de tres de sus roles importantes: acción contracíclica, descentralización y dispersión de los recursos, y sostenimiento del aparato productivo y el empleo. Es en este contexto, la presencia y acción de la Banca de Desarrollo en su condición de agente de políticas públicas de financiación adquiere una relevancia mayor en el cumplimiento de su función anticíclica.
Las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo en correspondencia con lo dispuesto por los gobiernos son de dos tipos: transversales a todos los sectores y especificas a sectores. A medida que ha avanzado la crisis, se orientó hacia estas últimas, por ejemplo, a salud, servicios, vivienda social y agricultura.
Los primeros sectores en verse afectados por la crisis sanitaria fueron el transporte, comercio, servicios y agricultura. El apoyo al sector agrícola se dio de manera indirecta al enfocarse en la logística, el transporte para garantizar el abastecimiento a los grandes centros de distribución y facilitar la continuidad de las exportaciones.
Igualmente, se aperturaron nuevas líneas de crédito con fondos de capitalización o con fondos propios de los bancos de desarrollo y que en ese momento activaron o crearon algunos programas o líneas de financiamiento especiales para el sector agrícola. También se flexibilizaron las condiciones del crédito y de acceso a los seguros de crédito.

El impacto de COVID-19 en los resultados del mercado laboral: Lecciones que ofrecen anteriores crisis económicas

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Mayo 20, 2020



Dadas las crisis económicas que enfrentan muchos países en medio de la pandemia, se esperan impactos significativos en los resultados del mercado laboral. Aunque las pandemias difieren, invariablemente afectan al rendimiento económico. La inminente recesión llevará a la pérdida de empleos, disminución de los ingresos y aumento de la pobreza.
Según la teoría del capital humano, el logro educativo aumenta las habilidades cognitivas y, mejora los resultados del mercado laboral. Los trabajadores con mayor educación son más capaces de hacer frente a los desequilibrios provocados por acontecimientos como las crisis económicas, pueden adaptarse a las necesidades cambiantes de los empleadores y a las nuevas tecnologías.
Las tasas de retorno a la educación pueden aumentar durante las crisis, ya que los ingresos de los que tienen menos educación disminuyen debido al aumento de las tasas de desempleo entre los menos educados. Si los ingresos de los graduados universitarios permanecen inalterados o cambian de forma relativamente baja, la tasa de retorno a la educación universitaria aumenta durante las crisis.
Los trabajadores de los sectores agrícolas pueden ser más inmunes a una crisis económica, pueden producir más alimentos de los que consumen y no dependen de otros vendedores. Los trabajadores de los sectores manufactureros suelen ser los que más sufren, especialmente los de ingresos medios y los que tienen estudios secundarios.
Goldin y Katz señalan que la clase media es la que ha experimentado la mayor disminución de ingresos. Los de bajos ingresos mantuvieron ingresos constantes y los de altos ingresos experimentaron aumentos de ingresos. Los grupos de bajos ingresos ofrecen servicios esenciales y es probable que la mayoría de ellos vuelvan a trabajar después de que la economía comience a recuperarse.

Intervenciones para contrarrestar el impacto de las crisis No sólo debería ser prioritario proteger los resultados educativos durante las crisis, sino que sería útil realizar un esfuerzo constante para desarrollar la alfabetización digital. Se pueden adoptar varias medidas clave:

  1. Mantener los niveles de gasto público en educación.
  2. Proporcionar apoyo a los ingresos y al empleo.
  3. Invertir en habilidades digitales y tecnología.

La inclusión financiera de las mujeres frente al COVID-19

Autor: FINDEV– Mayo 20, 2020



La crisis del COVID-19 ha generado disrupciones en las dinámicas económicas y sociales. También, impone un desafío en cuanto a la bancarización de mujeres durante y después de la pandemia, especialmente de ingresos bajos. Los riesgos para las mujeres microempresarias son altos dado que han visto afectada la generación de ingresos por las medidas de confinamiento social.

En esta medida, las brechas en la inclusión financiera de las mujeres también están en riesgo de incrementarse como resultado de la crisis sanitaria. Para mitigar dicho riesgo, es importante poner en perspectiva la inclusión financiera como un concepto multidimensional y, de acuerdo a cada uno de sus componentes, reflexionar sobre cuáles son las oportunidades que surgen y pueden ser aprovechadas por parte de los gobiernos y las instituciones financieras para mejorar la inclusión financiera de las mujeres.

Es importante resaltar las cuatro dimensiones de la inclusión financiera: acceso, uso, calidad y su impacto sobre el bienestar o salud financiera. Si bien los gobiernos de la región han realizado avances importantes en materia de bancarización, la crisis actual demanda esfuerzos adicionales para llegar con subvenciones a millones de beneficiarios adicionales. Otra oportunidad es la generación o fortalecimiento de alianzas con Fintechs que tienen soluciones de pagos a través de billeteras electrónicas.

Las Encuestas de Medición de Capacidades Financiera de CAF, realizadas en siete países, muestran que, en promedio, las mujeres tienen un perfil de comportamientos financieros diferente al de los hombres: tienen menos confianza en asuntos financieros y más aversión al riesgo. Es necesario enfocar los programas de educación financiera a segmentos de mujeres, con el objeto de brindarles soluciones a sus necesidades a corto y largo plazo.

En cuanto al componente de calidad, se evidencia la necesidad de desarrollar productos financieros que tomen en cuenta características diferenciales de género y que puedan funcionar de vehículo para transmitir algunos de los conocimientos críticos para mejorar las decisiones financieras de las mujeres. Por parte de las instituciones financieras, se sugiere migrar al aprovisionamiento de productos y servicios diseñados pensando en las mujeres.

Reforzar los marcos de insolvencia para salvar empresas e impulsar la recuperación económica

Autor: Pazarbasioglu, Ceyla; Garcia , Alfonso – Mayo 18, 2020



La COVID-19 no solo constituye una amenaza para la vida humana, también pone en riesgo los medios de subsistencia a través de la destrucción de las empresas privadas, que representan el 90 % del empleo en los países en desarrollo. En todo el mundo, los Gobiernos están tratando de respaldar a las empresas a través de programas de liquidez de emergencia. Esta medida podría salvar un mayor número de empresas y fortalecer el camino general hacia la recuperación económica.
Esta crisis ha demostrado que puede registrarse un marcado aumento del número de pequeñas y medianas empresas en situación de insolvencia, así como del número de corporaciones en dificultades. Los marcos de insolvencia débiles pueden generar empresas "zombis” deficientes, que funcionan, pero dependen de la renovación de sus créditos, no pueden invertir en nuevas actividades y absorben el crédito que podrían recibir las empresas rentables.
En un informe reciente del Banco de Pagos Internacionales se pone de relieve la magnitud de la amenaza, y se estima que el 50 % de las empresas no dispone de efectivo suficiente para pagar los costos del servicio de la deuda durante el próximo año.
Cualquier respuesta depende del contexto nacional, pero, en general, se recomienda un enfoque en fases:

  • Primera etapa: Evitar que las empresas viables caigan prematuramente en la insolvencia mediante la implementación de medidas extraordinarias de duración limitada.
  • Segunda etapa: Dar una respuesta al mayor número de empresas que no sobrevivirán a la crisis sin caer en la insolvencia.
  • Tercera etapa: Abordar las dificultades financieras de las personas ocasionadas por la crisis.

El desafío social en tiempos del COVID-19

Autor: CEPAL – Mayo 12, 2020

La pandemia del COVID-19 tiene fuertes efectos en el ámbito de la salud y profundas implicaciones sobre el crecimiento económico y el desarrollo social. Llega a América Latina y el Caribe en un contexto de bajo crecimiento y de alta desigualdad y vulnerabilidad, en el que se observan tendencias crecientes en la pobreza y pobreza extrema.
Las medidas de cuarentena y distanciamiento físico generan pérdidas de empleo y reducen los ingresos laborales de las personas y de los hogares.


Ante la caída del 5,3% del PIB y el aumento del desempleo de 3,4 puntos porcentuales proyectados por la CEPAL en el Informe Especial COVID-19, N° 2, en 2020 la pobreza en América Latina aumentaría al menos 4,4 puntos porcentuales con respecto al año previo, por lo que alcanzaría a un total de 214,7 millones de personas, entre ellas, la pobreza extrema aumentaría 2,6 puntos porcentuales y llegaría a afectar a un total de 83,4 millones de personas.
Dada la incertidumbre del contexto actual, se presentan tres escenarios de la evolución de la pobreza y la pobreza extrema en 17 países de la región. De esa información se desprenden cuatro conclusiones:

  1. En todos los escenarios, la pobreza y la pobreza extrema aumentarían en todos los países.
  2. En el escenario alto, los mayores aumentos de la pobreza extrema se darían en México, Nicaragua y el Ecuador.
  3. También en el escenario alto, la pobreza en general aumentaría especialmente en la Argentina, México, el Ecuador y el Brasil.
  4. Resalta la particular vulnerabilidad de las tres mayores economías de la región.
La imposibilidad de trabajar desde el domicilio, las condiciones de hacinamiento y la falta de acceso a agua y saneamiento aumentan el riesgo de infección de la población en situación de pobreza y vulnerabilidad, razón por la cual, las medidas de protección social para enfrentar los efectos de la pandemia deben considerar el bienestar de toda la población, especialmente el de los grupos que experimentan múltiples formas de exclusión y sufren más agudamente los impactos de la crisis.

Alivio de la deuda para los países más pobres: Actualización de fin de semana del 1 de mayo de 2020

Texto por: David Malpass- Mayo 01, 2020

Hoy comienza a aplicarse una importante iniciativa de alivio de la deuda para los países más pobres.


Información actualizada sobre otras actividades recientes:

  • Con el enfoque que se adoptó en abril, el Banco Mundial está brindando asistencia a 93 países mediante proyectos relacionados con la COVID-19, y se espera concretar el apoyo para otros 18 países.
  • El 1 de mayo entró en vigor la suspensión de pagos de la deuda de los países clientes de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) que soliciten un período de gracia. Durante las Reuniones de Primavera, los gobernadores del Banco Mundial y del FMI y los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G-7) y del Grupo de los Veinte (G-20) prestaron su respaldo para que esa suspensión comenzara a regir el 1 de mayo.
  • Además del apoyo financiero, la iniciativa ofrece una oportunidad para que los países de la AIF incrementen la transparencia y den a conocer en su totalidad los compromisos financieros de sus sectores públicos. El Banco Mundial y el FMI están trabajando con los países de la AIF para evaluar la sostenibilidad y la transparencia de su deuda y monitorear el uso que hacen de los fondos ahorrados en el servicio de la deuda.
  • Otro componente importante será la ampliación de las operaciones referidas a las redes de protección social: transferencias de efectivo a través de bancos, oficinas postales, microempresas, medios digitales, y enfoques basados en la comunidad, cuando esta opción esté disponible y sea posible ampliarla.
  • El Banco Mundial publicó un estudio actualizado sobre las remesas, el cual prevé que en 2020 estas caigan marcadamente, cerca de un 20 % en todo el mundo, como consecuencia de la crisis económica inducida por la emergencia. El promedio mundial del costo de enviar USD 200 sigue siendo muy elevado: 6,8 % en el primer trimestre de 2020. África al sur del Sahara continuó registrando el costo promedio más alto, cerca del 9 %.
  • El personal del Banco Mundial, sus consultores y funcionarios jubilados donaron USD 550 000 a iniciativas locales de alivio frente a la pandemia con el fin de respaldar la labor de las organizaciones no gubernamentales en numerosas comunidades de todo el mundo.
Las últimas semanas han sido muy productivas, pero el mundo, en particular los países más pobres, tienen por delante un largo camino hacia la recuperación.

Los mecanismos de pago digitales

Autor: Andrade, Gabriela; Bagolle, Alexandre; Tejerina, Luis – Abril, 2020

En Latinoamérica y el Caribe las tasas de inclusión financiera de la población están creciendo, pero son aún bajas en comparación a las economías avanzadas. El Global Findex 2017 muestra que el 54,4% de los adultos de la región tiene acceso a una cuenta bancaria, contra el 51,4% en 2014 y el 39,3% en 2011. Si bien son avances considerables, todavía casi la mitad de la población adulta de la región se encuentra sin acceso al sistema financiero.
En los últimos años se observó un aumento rápido y sostenido de la penetración de la telefonía móvil. En un estudio del 2017, se identificaron 43 servicios de dinero móvil en 26 economías de la región. Sin embargo, la penetración del dinero móvil ha sido y sigue siendo aún baja en la región.


El segmento Fintech de pagos y remesas es, de hecho, el más grande en la región, representando en 2018 el 24% del total de todos los emprendimientos Fintech y mostrando un crecimiento anualizado del 61%. Este segmento incluye varios subsegmentos entre los cuales los principales son:

  1. Las pasarelas y agregadores de pago.
  2. Pagos móviles y billeteras electrónicas.
El resto del segmento está distribuido entre otro tipo de soluciones como remesas, soluciones de pago móvil en puntos de venta y criptomonedas.
Publicaciones recientes proponen una tipología de alternativas de transferencias digitales para proyectos de protección social que se divide en dos categorías: el dinero móvil y las opciones de vouchers electrónicos. Existen también modelos híbridos en los que bancos y las Telco se asocian para brindar un servicio de dinero móvil.

INFORME DE COYUNTURA

IMPACTOS ECONÓMICOS DEL COVID-19

Encuesta sobre el impacto y perspectivas del sector de bares y restaurantes en la ciudad de Guayaquil

Autor: José Gabriel Castillo, Ph.D. (Director);Donald Zhangallymbay, M.Sc. (Investigador) - Abril, 2020

Según las predicciones del FMI, el Ecuador sufrirá una caída en su producción total de al menos 6 puntos porcentuales durante el 2020. Es decir, una recesión similar, o incluso peor a la sufrida durante el feriado bancario en el año de 1999.

El informe realizado por el Centro de Investigación Económica de la ESPOL recoge las respuestas de 127 propietarios y gerentes de pequeños y medianos locales de la ciudad de Guayaquil, específicamente del sector de bares, cafeterías y restaurantes, obtenida durante las dos últimas semanas de abril de 2020.

VENTAS ANUALES Y PERSPECTIVAS: El 76% de los encuestados consideran que sus ventas caerán en más del 20%, y; el 58% piensa que será en más del 30% durante este año. Asimismo, opinan que, luego del levantamiento de las medidas de prevención, la recuperación de sus ingresos tomará entre 6 meses y un año


Antes de la crisis sanitaria, las ventas a domicilio, en los negocios que disponen de esta opción, representaban aproximadamente el 21% del total de ventas. En la actualidad (abril 2020), con todos los cambios implementados como respuesta a las medidas de contención y supresión, estas ventas representan aproximadamente el 80%.

MEDIDAS PARA REDUCIR EL IMPACTO: Dentro de las alternativas de gestión administrativa de los negocios, se evaluaron las más comunes sujetas a implementación, donde tres estrategias tuvieron la mayor acogida:

  1. Reducir personal (61,20%)
  2. Obtener nuevos créditos (60,50%)
  3. Refinanciamiento del crédito (49,60%)
El Ecuador, y en particular Guayaquil y la provincia del Guayas, es de las regiones más afectadas por la crisis sanitaria, a esta se suma la crisis económica que se arrastra desde finales del 2018. En este contexto, el Estado y las pequeñas y medianas empresas, que generan cerca del 65% del empleo formal, deben buscar estrategias para adaptarse al inevitable cambio en la estructura comercial y productiva que genera la pandemia.

¿Qué efectos tendrá la COVID-19 sobre el empleo de América Latina y el Caribe?

Autores: Álvaro Altamirano, Oliver Azuara, Stephanie González – Abril, 2020

El efecto que está teniendo la COVID-19 sobre los mercados laborales del mundo no tiene precedentes. Para América Latina y el Caribe en su conjunto esta crisis sanitaria se presenta en un contexto de debilidad económica.
No existe consenso sobre la magnitud ni la duración que tendrá la pandemia ni sus efectos totales sobre la economía, aunque sí sobre los sectores que más afectará. Esto incluye el sector de comercio, restaurantes y hoteles, así como el sector transporte. Adicionalmente, la menor demanda agregada tendrá efectos sobre los sectores manufactureros.
El BID construyo tres posibles escenarios para tratar de medir el impacto potencial en el empleo de la región:

  • Crisis de corto plazo. Supondría una caída del producto que duplicaría a la observada en la crisis de 2009, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 4 puntos porcentuales.
  • Crisis de mediano plazo. La recesión se extendería por tres trimestres, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 10 puntos porcentuales.
  • Recesión prolongada. Recesión de gran magnitud sin algún tipo de recuperación económica en el mediano plazo, con una tasa de crecimiento negativo cercana a los 15 puntos porcentuales.
Se estima que se podrían perder hasta 17 millones de empleos formales y el nivel de informalidad podría llegar a 62% en la región.

Tanto por sus efectos en la salud como por la forma en que está afectando a la economía mundial, la COVID-19 representa el mayor reto que el mundo ha enfrentado en décadas.

Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020: Políticas para combatir la pandemia

Autor: Nuguer, Victoria; Powell, Andrew - Abril, 2020

En la primera mitad de 2020 se producirá una fuerte disminución del PIB en todo el mundo. Mucho depende de la duración esperada de la crisis y de la forma y la velocidad de la recuperación, por lo que varios de los principales bancos de inversión prevén un crecimiento negativo de la economía mundial para 2020, de entre el –1% y el –3% del PIB.
La crisis del coronavirus ha afectado dramáticamente las perspectivas económicas de la región. A finales de enero de 2020, el crecimiento previsto para el año era de aproximadamente el 1,5% para un grupo de 14 economías más grandes.
Se elaboraron cuatro escenarios de choque que se denominaron moderado, fuerte, severo y extremo. Cada choque incluye pérdidas de PIB en China y los Estados Unidos, principalmente en el primer y segundo trimestres de 2020, y luego una recuperación hacia finales de 2020, y en algunos casos hasta 2021.


También se incluye un choque del precio de los activos para simular la dislocación de los mercados financieros y el impacto en los flujos de capital. El modelo contiene tres precios de productos básicos como variables endógenas: el petróleo, un índice de metales y un índice de productos agrícolas.

Webinar #6
El futuro de las ventas es digital

Autor: Mario Ernst – Abril 30, 2020

La crisis sanitaria que enfrenta el mundo en este momento ha acelerado la adopción digital de los clientes en todos los países. Actualmente comprar y pagar por plataformas digitales, es más habitual que nunca. En este contexto, el tener el conocimiento y la capacidad para gestionar ventas digitales, es el principal atributo que permitirá generar ventaja competitiva en el mundo digital.



Los clientes estan cada vez más digitalizados y el coronavirus acelero el movimiento hacia las transacciones digitales, por lo tanto, en el mercado se está viendo que las ventas a través de canales y dispositivos electrónicos está creciendo permanentemente.
Existe una oportunidad muy grande en el negocio digital. La oferta de la banca tradicional esta basada en productos indiferenciados, mientras que los actores digitales apuntan a la experiencia y el uso intensivo de datos, debido a que abordan la experiencia total del cliente, integran elementos digitales y físicos y utilizan un diseño de interfaz digital de última generación.
Para potenciar la venta, se requiere instalar una estructura comercial bimodal. En el mundo digital, el Director Comercial debe manejar equipos de venta de canal presencial y de canal remoto:

  • Asesores presenciales con un Modelo Digital y capacidad de Agilidad comercial.
  • Equipos de ventas 100% digitales, con capacidad de Growth Hacking
Para mejorar la gestión remota de los asesores, es necesario implementar practicas agiles e instalar sistemas integrales.


Ampliar los servicios financieros digitales puede ayudar a las economías en desarrollo a hacer frente a la crisis ahora y a impulsar el crecimiento más adelante

Texto por: Pazarbasioglu, Ceyla; Garcia ,Alfonso- Abril 29, 2020


Al Banco Mundial le queda claro que ampliar el uso de los servicios financieros digitales apoya el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. En su labor han observado que los países con sistemas financieros más profundos y desarrollados logran un mayor crecimiento económico y disminuyen más rápidamente la pobreza y la desigualdad de ingresos.
Cuando el mundo afronta la crisis, se ha hecho más evidente la importancia de los servicios financieros digitales para proporcionar herramientas financieras seguras, de bajo costo y sin contacto a los ciudadanos y los Gobiernos. Las tecnologías digitales permiten llevar estos servicios a personas que no tienen acceso a ellos. La tecnología está bajando los costos al maximizar las economías de escala. Además, está aumentando la velocidad, la seguridad y la transparencia de las transacciones y permitiendo el desarrollo de productos financieros sostenibles adaptados a las necesidades de las personas con ingresos muy bajos e irregulares.
El dinero móvil ha aprovechado la alta penetración de los teléfonos móviles en muchos países en desarrollo para ofrecer una "primera ola" de servicios financieros digitales. Las grandes plataformas de comercio electrónico y empresas operadoras de telecomunicaciones han aprovechado la capacidad de las finanzas digitales para facilitar los pagos con el fin de ofrecer servicios como préstamos, seguros y pago por consumo de energía solar.
Esta crisis ha puesto de relieve los beneficios de los servicios financieros digitales en muchas dimensiones diferentes y su función fundamental en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los factores esenciales para acelerar este desarrollo son:

  • Invertir en los requisitos previos para el desarrollo de servicios financieros digitales.
  • Ampliar la identificación digital, incluidos los sistemas biométricos.
  • Expandir las interfaces de programación de aplicaciones abiertas.
  • Tener marcos legales y regulatorios que permitan a la mayoría de personas beneficiarse de los servicios financieros digitales.
  • Permitir el acceso a las plataformas de datos gubernamentales.
  • Los registros de información de los servicios financieros digitales pueden exponer a los usuarios a una divulgación no autorizada, un uso indebido de los datos personales y actos de discriminación.
El Banco Mundial continuará trabajando con los sectores público y privado para ayudar a más países a ampliar de manera responsable el acceso a los servicios financieros digitales. Un beneficio a corto plazo es acelerar la solución de la emergencia, apoyar la recuperación económica y respaldar el retorno al crecimiento económico. A largo plazo, se espera que el mayor acceso a los servicios financieros digitales contribuya de manera importante al desarrollo económico y a poner fin a la pobreza.

¿COVID-19 acelerará la inclusión digital?

Texto por: Daniel Ríos – Abril 28, 2020

La crisis generada por COVID-19 nos ha enfrentado a retos para cambiar la manera en que interactuamos entre nosotros. Como consecuencia, surge la necesidad de revolucionar más aceleradamente a negocios e industrias.
La conectividad será la pieza angular de la transformación digital que se avecina. Se ha demostrado que la productividad laboral en industrias digitalizadas es 61% mayor que la productividad promedio de la economía, lo que demuestra el poder de la digitalización en un contexto en el que es crucial impulsar la recuperación y desarrollo de todos los sectores de la economía.

Transformación digital de las empresas
Las empresas han tenido que reinventarse debido a la contingencia, apoyándose en la transformación digital que tiene por objetivo utilizar la tecnología para resolver problemas tradicionales. El COVID-19 implica una disrupción en el mercado laboral y en el mundo de los negocios. Distintos análisis indican que, en América Latina, más del 50% de la fuerza de trabajo está en potencial riesgo si no se reinventa de inmediato.

Nueva era para la educación
La contingencia ha orillado cada vez a más personas a recurrir a plataformas digitales para prepararse académicamente. Esta modalidad de educación será relevante aún después del COVID-19, pues brinda oportunidades para actualizar las habilidades de la fuerza laboral, mejorar la rentabilidad de los recursos educativos y mejorar la calidad de las estructuras educativas existentes. Además, impulsar esta estructura de educación suscita a la preparación profesional de más personas para crear negocios propios e impulsar la economía del país.

Banca digital
Durante las últimas semanas hemos visto una transformación de las dinámicas económicas hacia un mayor uso de medios electrónicos para adquirir bienes y servicios. Esto genera incentivos para promover una mayor inclusión financiera.
A pesar de que 58% de la población haga uso de la banca digital aún algunos países se encuentran rezagados. Incrementar la inclusión financiera a través de la inclusión digital es una forma de promover inclusión social favoreciendo el acercamiento de servicios financieros a las regiones más remotas, a un menor costo y con más eficiencia.

Respuestas al COVID-19 desde la ciencia, la innovación y el desarrollo productivo

Autor: Pablo Angelelli, Michael Hennessey, Pauline Henriquez, José Miguel Benavente, Vanderleia Radaelli, Simone Sasso, Rafael Anta, Gustavo Crespi, Juan Carlos Navarro, Fernando Vargas – Abril 25, 2020

Los efectos de la pandemia por la propagación del COVID-19 están sacudiendo las estructuras socioeconómicas a nivel global. Los países de América Latina y el Caribe (ALC) están desplegando medidas sanitarias y económicas para frenar su avance con gran incertidumbre aún sobre la duración y las consecuencias reales sobre la población y el tejido productivo.
Desde su lado, el mundo de la ciencia, la innovación y el sector empresarial están desplegando esfuerzos. Estamos viendo en tiempo real a científicos colaborando a nivel mundial en una carrera para desarrollar una vacuna y medicaciones antivirales, a la industria modificando sus procesos de producción para poder contribuir a la fabricación a gran escala de insumos sanitarios.
La pandemia del COVID-19 y las medidas de contención adoptadas están teniendo un impacto económico y social demoledor en el tejido empresarial de América Latina y el Caribe (ALC), especialmente en las mipymes. Como consecuencia de la reducción en la demanda y las dificultades de abastecimiento de insumos las empresas están bajando sus niveles de producción y de empleo y tienen serios problemas de liquidez.
Encuestas empresariales realizadas en países de la región dan cuenta de los impactos en ventas, producción, empleo y acceso a insumos. Todas las encuestas muestran que los impactos son mayores entre las empresas de menor tamaño.


Uno de los mayores desafíos que plantea un contexto como este para los ecosistemas de innovación y emprendimiento en América Latina y el Caribe (ALC) tiene que ver con la capacidad de coordinación de los diferentes actores de cada ecosistema para dar respuestas ágiles tanto a las emergencias como a las necesidades más sofisticadas que van surgiendo.
Si bien existen programas orientados a apoyar las diferentes etapas del desarrollo de nuevas ideas, hoy dichos recursos tienen que competir con otros rubros, en especial los destinados a la respuesta sanitaria. Un estudio realizado por la incubadora Wayra en abril de 2020 evidencia que la crisis del COVID-19 está impactando negativamente a 3 de 4 cuatro startups, y 1 de cada 4 cree que no sobrevivirá si la situación de crisis se extiende más allá de tres meses.
De este análisis inicial se puede avizorar que existen al menos cuatro ámbitos generales en los que las actividades de innovación empresarial y emprendimiento requerirán de mecanismos de apoyo para que puedan transformarse en respuestas efectivas a la crisis.

  1. Financiamiento de emergencia.
  2. Mecanismos de coordinación de los ecosistemas de innovación y emprendimiento, así como financiamiento de redes de apoyo.
  3. Financiamiento a la oferta de propuestas innovadoras.
  4. Apoyo a la demanda.

WEBINAR #5
Gestionar una cartera de préstamos durante la crisis COVID19

Autor: Oscar Villaseca, Senior Banker, Inspiring Development GMBH– Abril 25, 2020

La crisis provocada por el Coronavirus tiene un impacto significativo en las empresas, provocando una disminución importante por una suspensión temporal completa de las actividades comerciales, lo que da como resultado el deterioro de la capacidad del pago de la mayoría de los clientes de las instituciones. El impacto de la crisis en la calidad de la cartera de préstamos será muy alto y aun no se lo puede estimar por completo, en esta situación, la gestión adecuada de la cartera debe ser la prioridad principal, razón por la cual, el factor clave del éxito es adoptar acciones rápidas en un intento de adaptarse al nuevo entorno operativo de sus clientes.



El primer paso es establecer un comité especial y definir su papel en la gestión del proceso. Se deberá establecer rápidamente una visión general de la cartera y realizar un pronóstico del impacto de la crisis, en función de los datos disponibles para identificar a los clientes con mayor riesgo. El comité también establecerá un mecanismo de monitoreo continuo de la cartera para evaluar permanentemente cómo se comporta la cartera y efectuar un seguimiento de las acciones adoptadas, como las reestructuraciones.

El comité especial establecerá las reglas, incluidos los tipos de clientes que deben procesarse en una reestructuración masiva, basada en un monitoreo ligero, posiblemente por teléfono, y que deben ser analizados individualmente. El objetivo es asegurar que los clientes sientan la presencia del Banco/IMF, recolectando información sobre la situación del cliente y posponiendo cualquier acción de recuperación para el futuro. Por último, se establecer una gestión de recuperación a largo plazo. Los efectos de esta crisis se seguirán sintiendo durante años.


WEBINAR #4
Operaciones crediticias en tiempos de crisis

Autor: Christoph Jungfleisch– Abril 22, 2020

En el entorno actual se esperan fuertes impactos adversos en la economía de los hogares y las empresas. Tradicionalmente, visitas a clientes, sobre todo necesario a clientes MyPE, ayudan a cerrar varias brechas de información. Sin embargo, hoy en día, estas visitas están siendo limitadas debido a la introducción de medidas de aislamiento, distanciamiento social y restricciones a la libre circulación o movilización.


La crisis sanitaria requiere de medidas resultando en una crisis económica que tiene como impacto: una fuerte recesión, recursos limitados de ayuda multilateral y de gobiernos; mientras que, las instituciones sentirán el impacto directo en sus estados financieros mediante el deterioro de portafolio de créditos, provisiones por perdidas crecientes, retiro de depósitos y presiones sobre liquidez. Todos los sectores no se verán afectados del mismo modo.
El crédito sigue siendo una herramienta y fuente de ingresos principal. Por ende, se debe tener en cuenta los diferentes temas que se van a atender:

  • Clientes nuevos
    • Sectores críticos
    • Clientes productivos
  • Recuperación
    • Perspectiva sectorial
    • Capacidad empresarial
    • Situación financiera
  • Aumento de exposición
    • Historial crediticio interno
    • Sectores críticos
Mientras que, la estrategia de comunicación se debe ajustar mediante diferentes enfoques, ya sea de manera interna (página web, blog propio, etc.), pagada(publicidad, anuncios, banner, etc.), merecida (relaciones públicas, influenciadores, etc.) o compartida (medios y redes sociales).


¿Qué deben hacer los donantes?: El impacto financiero de la COVID-19 (coronavirus) en los pobres

Abril 22, 2020


Las personas más perjudicadas por la COVID son aquellas que se encuentran en situación de pobreza, muchos trabajan de la economía informal, por lo que han perdido sus ingresos. Muchos no tienen un lugar seguro donde hacer la cuarentena, la mayor parte carece de ahorros para abastecerse de alimentos e insumos, y algunos ni siquiera tienen acceso a servicios básicos.
Oxfam advierte que más de 500 millones de personas podrían caer en la pobreza debido a los impactos económicos de la COVID
Es probable que los pobres pierdan los ingresos de sus trabajos. La cantidad de asistencia pública aumentará considerablemente. Los reembolsos de préstamos entrarán en mora y es posible que a los prestamistas del sector de microfinanzas les resulte difícil mantenerse solventes. Las remesas, que a menudo son un salvavidas para los pobres, probablemente disminuirán ya que quienes las envían perderán sus ingresos y no podrán mandar dinero a sus hogares. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola calcula que las transacciones entre operadores en efectivo se reducirán entre el 40% y el 85% en los mercados europeos afectados por el confinamiento.
Algunos países, como Pakistán y Colombia, están poniendo en marcha programas de pagos de Gobiernos a personas, quienes cuentan con sistemas en funcionamiento se basan principalmente en infraestructuras de pagos digitales. El sector privado se está concentrando en facilitar los pagos, por ejemplo, redujo los cargos para las transferencias entre particulares y aumentó los límites diarios de las transacciones.
El sector del desarrollo también trabaja activamente a medida que evalúa cómo responder a esta situación. Para ayudar a promover el diálogo, el Grupo Consultivo de Ayuda a los Pobres (CGAP) convocó recientemente a más de 100 donantes y asociados del ámbito de la inclusión financiera a participar en un seminario web. Surgieron algunas posturas claras sobre cómo la comunidad debería enfrentar esta crisis sin precedentes, así como sobre las áreas de acción.

  1. Aprender del pasado y reconocer al mismo tiempo que esta vez es diferente.
  2. Es fundamental contar con infraestructuras de pagos digitales sólidas para que quienes lo necesiten puedan obtener dinero de forma más rápida y eficiente.
  3. Prevenir las distorsiones del mercado.
  4. Concentrarse en datos que conduzcan a la acción y que puedan orientar las inversiones de los donantes.
  5. Es necesario que los donantes se coordinen.
  6. Es necesario que los donantes sean flexibles.

Posibles consecuencias macro-fiscales del COVID-19 en América Latina

Autor: Pineda, Emilio; Valencia, Oscar; Andrian, Leandro – Abril 22, 2020

La pandemia no llega en buen momento a la región. Para el 2020, el consenso entre los analistas espera una caída del producto en América Latina y el Caribe entre el -2% y -6%, lo cual en términos comparativos serían contracciones más profundas que la crisis de la deuda de la década de los ochenta (-2.4%) y la crisis financiera internacional (-2.1%). De materializarse este hecho sería la recesión más fuerte en los últimos 60 años.

Limitado espacio fiscal
La región en la última década ha estado inmersa en un proceso de consolidación fiscal. Caracterizado por el bajo desempeño del crecimiento económico y la persistencia en el déficit fiscal, lo cual contrasta con las economías avanzadas en las cuales, a pesar de grandes incrementos de deuda pública, las tasas de interés son bajas y por lo tanto tienen más margen de maniobra. Así, al cierre de 2019, el 60% de los países mostraban niveles de endeudamiento mayores del 40% del PIB y ajustes fiscales entre 2% y 7% del PIB.

Escenarios de impacto fiscal sobre la región
En cuanto a los balances fiscales, se espera un deterioro explicado por el incremento en el gasto, caída en el crecimiento y caída en los ingresos fiscales. Tomando como base las estimaciones del reporte macroeconómico del BID (2020), se espera que la actividad se contraiga a tasas que oscilarían en promedio en los próximos tres años entre 0,3% hasta -3,4%. Con contracciones profundas del crecimiento del PIB en el 2020 podrían alcanzar entre -2% hasta -6% aproximadamente, deteriorando los ingresos fiscales y con mayores costos de endeudamiento por aumento de las primas de riesgo.


Sostenibilidad fiscal a mediano plazo
La persistencia del choque en la región conlleva a una acumulación de desbalances fiscales que pueden socavar el crecimiento económico y la sostenibilidad fiscal de mediano plazo.
Ajustes de mediano plazo se hacen necesarios para recobrar la senda de sostenibilidad fiscal y esto puede ser un reto particularmente mayor, para los países con menor espacio fiscal.

La parada súbita (“Sudden stop”) en los flujos de capitales
La región enfrenta a la crisis partiendo de una situación fiscal vulnerable, donde el proceso de consolidación fiscal se ha estancado en los últimos años, y con la mayoría de los países con pocos grados de libertad o con un deterioro sustancial de las finanzas públicas. El efecto de la pandemia se traduciría en posibles incrementos en el déficit en 2020 hasta 8% del PIB y 4% del PIB en el mediano plazo. En consecuencia, la deuda pública podría alcanzar niveles de 65% del PIB en el 2020 y con una senda creciente alrededor de 75% en el mediano plazo.

¿Qué hacer hacia adelante para asegurar la sostenibilidad fiscal?
Para retornar hacia la senda de sostenibilidad fiscal es necesario establecer mecanismos para que los incrementos en el gasto sean transitorios y no se conviertan en rigideces presupuestarias más adelante. Ademas, es necesario priorizar la transparencia fiscal en cuanto a reconocer la magnitud del choque en los balances fiscales y la deuda pública, también en las operaciones fuera del presupuesto y cuasi-fiscales.

Dimensionar los efectos del COVID-19 para pensar en la reactivación

Autor: CEPAL – Abril 21, 2020

La pandemia del COVID-19 impactó América Latina y el Caribe en un momento de debilidad de su economía y de vulnerabilidad macroeconómica. La crisis que sufre la región este año 2020, con una caída del PIB de -5,3%, será la peor en toda su historia.


La crisis se ha transmitido a América Latina y el Caribe a través de cinco canales:

  1. Reducción del comercio internacional
  2. Caída de los precios de los productos primarios
  3. Intensificación de la aversión al riesgo
  4. Empeoramiento de las condiciones financieras mundiales
  5. Menor demanda de servicios turísticos y una reducción de las remesas
El valor de las exportaciones de la región caería cerca de 15%. Los mayores impactos se darían en los países de América del Sur, que se especializan en la exportación de bienes primarios.
Ademas, la organización prevé que América del Sur se contraiga -5,2% debido a que varios países de esta zona se verán muy afectados por la caída de la actividad de China, que es mercado para exportaciones.
Por otro lado, la caída de -5,3% del PIB y el aumento del desempleo tendrían un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares. En ese contexto, la tasa de pobreza aumentará , por lo que habrá un incremento de 29 millones de personas en situación de pobreza.

De la Gran Depresión al estallido de 2008: cómo se resolvieron 4 grandes crisis económicas del pasado

Texto por: José Carlos Cueto – Abril 21, 2020

Las grandes crisis económicas necesitaron en el pasado políticas contundentes y esta vez no será distinto. El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que la economía global se contraerá un 3% en 2020, por lo que muchos gobiernos ya se han puesto manos a la obra para responder a una situación sin precedentes que tal vez pueda encontrar valiosas lecciones en cómo se combatieron otras de las grandes recesiones en la historia.

Una crisis sin precedentes
El 29 de octubre de 1929, el desplome de la bolsa de valores de Nueva York en el llamado martes negro desató la Gran Depresión.
En 1933 Franklin Delano Roosevelt llegó a la presidencia y aplicó un paquete de medidas, un gran programa de gasto para sacar a EE.UU. de la crisis económica que sufría, por lo que el estado tuvo que intervenir en sectores de la economía. Poco a poco, el plan resultó, los índices económicos mejoraron y la empresa privada volvió a fortalecerse.

La reconstrucción de un continente devastado
La Segunda Guerra Mundial tuvo consecuencias físicas y económicas desoladoras para el corazón de Europa.
En 1947, el entonces secretario de Estado de EE.UU., George C. Marshall, pronunció un discurso en el que pedía un plan integral de reconstrucción de Europa dedicado al desarrollo de la industria, cuya economía estaba muy deteriorada. Un año más tarde se aprobó un plan de cooperación en el que se destinó una ayuda económica para la reconstrucción del continente. Tras la implementación del Plan Marshall, la relación comercial entre EE.UU. y Europa se fortaleció y reflotó la economía europea.


Una región ahogada por la deuda
Debido al alza de los precios del petróleo y a las bajas tasas de interés, varios gobiernos latinoamericanos se endeudaron con el propósito de industrializar sus economías. Sin embargo, cuando cayeron los precios de las materias primas, subieron las tasas de intereses y aumentó la inflación, la deuda de los principales países de América Latina se hizo impagable.
Muchos gobiernos solicitaron auxilio financiero del FMI y este organismo inyectó capital para tratar de estabilizar sus economías al tiempo que puso en marcha políticas de reestructuración de deuda. A cambio, los gobiernos que recibieron estos apoyos debían cumplir ciertas condiciones.
Aunque a partir de los 90 se produjo una mejoría en la región, muchos de los índices económicos tardaron en recuperar sus niveles previos a la crisis.

Rescate bancario y compra de deuda
La burbuja inmobiliaria y de crédito que venía inflándose en EE.UU., junto con la creación de instrumentos financieros de alto riesgo, estalló en 2008 y salpicó gravemente a la economía global.
La caída de Lehman Brothers, el banco de inversión que se declaró en bancarrota contagió a otras entidades financieras y supuso el inicio de la crisis de las "hipotecas subprime", los índices bursátiles se derrumbaron, el sistema financiero colapsó y el PIB se contrajo un 3,9% en las economías avanzadas.
Los efectos de la crisis empujaron a los gobiernos y bancos centrales a proteger y estabilizar el sistema financiero, en EE.UU. se crearon nuevas regulaciones para evitar una nueva crisis de esta naturaleza y en Europa, se produjo una doble acción por parte del BCE.

"Difícil pronóstico"
12 años después, el mundo se sitúa ante el abismo de otra recesión. Los expertos coinciden en lo difícil que es pronosticar el rumbo de la crisis económica del coronavirus porque no tiene precedentes.
El nivel de pérdidas de esta crisis es similar al de 1929, solo que más rápido. Por lo tanto, se debe esperar un plan parecido al del New Deal y un incremento del gasto público.
Lennard, por otra parte, desconfía de medidas de tipo fiscal a corto plazo, porque bajar las tasas de interés no va a reactivar la actividad económica de ahora, que está congelada. Esta es una crisis de oferta, pero si el congelamiento económico debido al aislamiento persiste, la demanda también podría sufrir.

WEBINAR #3
La Crisis Covid 19 - impactos y desafíos para la IMFs y bancos MIPYME

Autor: Meik Proescher, Senior Banker, Inspiring Development– Abril 18, 2020

El coronavirus y las medidas gubernamentales para contenerlo están afectando a las economías de todo el mundo y causarán una recesión importante en muchos países. Los bancos y las IMF se verán afectados por esta crisis y es necesario que organicen su respuesta, incluido el momento y la prioridad de los diferentes elementos de esta.


Algunas instituciones pueden tener Planes de Continuidad de Negocio que ayudarán a responder esto, pero otras podrían encontrar que sus planes no se ajustan a este escenario particular.
Otro problema para la mayoría de las instituciones será la liquidez, los depositantes pueden retirarse preocupados por la situación general. Las líneas de crédito internacionales pueden cancelarse y los ingresos por los reembolsos de préstamos pueden ser menores a lo esperado. Ademas, otro asunto importante será el deterioro de la calidad de la cartera de créditos.
El último problema se refiere a la rentabilidad, ya que a medida que los volúmenes de negocio se reducen y la morosidad aumenta, los resultados se verán afectados y muchas instituciones rentables comenzarán a generar pérdidas


WEBINAR #2
Aprovechando la Digitalización para enfrentar la crisis

Autor: Mario Ernst– Abril 15, 2020

La transformación digital a habilita a las organizaciones para que sus colaboradores puedan seguir trabajando de forma remota, a pesar de la crisis sanitaria que enfrenta el mundo hoy. Seguir atendiendo a sus clientes para mantener la venta y continuar los proyectos de la hoja de ruta de transformación, serán factores relevantes a la hora seguir competitivos en un mundo cada vez más digital.
Mantener una organización funcionado de manera ágil en momentos de crisis, es el imperativo hoy, para esto, existen varias herramientas, metodologías y mentalidad digitales para abordarla de manera adecuada.




Hora Cero: nuestra región de cara a la pandemia

Texto por: Alicia Bárcena Ibarra - Abril 13, 2020

La pandemia provocada por el COVID-19, es la mayor crisis humana y de salud que hemos encarado. Tiene, profundas implicancias económicas, sin embargo, el centro de atención y las decisiones de las políticas públicas estan en salvaguardar la salud y el bienestar.


Con esto en mente es oportuno señalar cinco canales principales externos de impacto para América Latina y el Caribe:

  1. Declinación de la actividad económica de nuestros principales socios comerciales.
  2. Baja en el precio de nuestras materias primas
  3. Interrupción de las cadenas globales y regionales de valor
  4. Baja aguda en la demanda de servicios de turismo
  5. Aumento en la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras globales y la salida de capitales de la región.
Para el mundo, el año pasado se registró el peor desempeño de la última década (2,5% PIB). Para América Latina y el Caribe el desempeño era aún más dramático.
Hace pocos meses, tras cerrar un 2019 con un pobre crecimiento regional de 0,1%, CEPAL estimaba que el 2020 la tasa alcanzaría un alza de 1,3% del PIB. Hoy indica que América Latina y el Caribe registrará para este año un crecimiento negativo de -1,8% con probables sesgos a la baja.
Los impactos de la crisis en socios comerciales principales preveen caídas en el valor de exportaciones regionales de una magnitud que podría llegar a -10,7%. Esto anticipa un significativo aumento en el desempleo, con un aumento de la informalidad en los mercados laborales, por lo que se estima que para el 2020, aumentaría el índice de pobreza.

El audio de Augusto de la Torre que pone los pelos de punta

Abril 13, 2020

El Ecuador atraviesa la peor crisis económica de, al menos, los últimos 100 años y si el gobierno no toma medidas radicales, la economía colapsará por completo, dejando a los ecuatorianos en una situación de pobreza, postración y vulnerabilidad sin precedentes.
De la Torre, economista que fue jefe para América Latina del Banco Mundial y actualmente es director del Centro de Investigaciones Económicas de la UDLA, sostiene que el Ecuador tiene condiciones que lo hacen más débil y vulnerable que el resto de países para enfrentar una crisis económica. Si el mundo se va a contraer en un 6%, el Ecuador sufrirá mucho más. Además, sostiene que hay tres fases de política pública necesarias:

  1. Hibernación económica hasta salir de la cuarentena
  2. Dejar de lado el marco legal que rige a la economía por seis meses para que no colapse por completo el tejido económico
  3. Hacer grandes reformas estructurales para que al regresar de la emergencia la economía no se estrelle nuevamente
Los empresarios y los empleados deberán llegar a acuerdos para poder evitar el colapso absoluto.

Webinar "Ecuador frente al Covid-19: Resistencia, Reactivación y Recuperación"

Abril 12, 2020

Dos temas fundamentales a destacar de la webinar "Ecuador frente al Covid-19" por parte de los panelistas Walter Spurrier y Augusto de la Torre:

  1. El cuidado que el Estado debe poner en medidas para el sistema financiero, pilar en el que se centra la economía para fomentar crédito y desarrollo intermediando el dinero del público, por lo que, si bien viene apoyando a sus clientes, se debe preservar su sostenibilidad.
  2. Urgente desarrollo de medios de pago digitales, potente instrumento para la inclusión financiera y para reducir el uso del efectivo, condición que es necesaria para mantener nuestro actual sistema monetario.

Latinoamérica, en mayor riesgo de ciberataques durante cuarentena

Abril 10, 2020

Las maquinarias de estafa en línea, secuestro de datos y suplantación de identidad por correo electrónico han proliferado en Latinoamérica en medio de la pandemia, lo que demuestra los riesgos para las personas, entidades financieras y gobiernos.
Y es que Latinoamérica carece en gran medida de la preparación para enfrentar esta nueva oleada de crímenes cibernéticos.
En Costa Rica, una aplicación de secuestro de datos llamada COVIDLock atacó a personas y empresas, se aprovechaba el temor de la gente a la pandemia para ofrecer mapas interactivos de la propagación del virus para evitar el contagio. En lugar de ello, la aplicación secuestraba los dispositivos de las víctimas y demandaba un rescate en bitcoins. El secuestro de datos incluso detonó las alarmas de uno de los bancos nacionales de Costa Rica.


En respuesta, Miguel López, fiscal adjunto de fraudes y cibercrimen en Costa Rica, predijo que el número de ataques maliciosos arreciaría y esto se hizo realidad, en la 1era semana de abril, cuando autoridades de los sectores financiero y judicial del país denunciaron estafas relacionadas con subsidios de desempleo, pago de impuestos por medios electrónicos y servicios sociales.
Criminales de Puerto Rico, Guatemala y México también han aprovechado los temores suscitados por las crisis para perpetrar estafas, recopilan información confidencial que les permita cometer fraudes a aseguradoras y suplantar identidades. Los mensajes electrónicos engañan a las personas con promesas de subsidios del gobierno o pruebas y vacunas para el COVID-19. Cuando una persona va al enlace se le solicita información personal o se introduce un software malicioso en su dispositivo.

WEBINAR #1
Diagnóstico de la crisis global y el impacto económico en américa latina. ¿Qué implicaciones tiene para las instituciones financieras?

Autor: Prof. Guillermo Baquero, Phd, Esmt Berlin– Abril 09, 2020

La epidemia puede afectar al sector productivo en dos formas: riesgo en el sistema financiero y una interrupción en la participación laboral y crecimiento económico.


Nuestro mundo globalizado se enfrenta hoy día con un desafío que de tal manera no se ha conocido antes: la emergencia provocada por la Covid-19. Para frenar la propagación del virus, los gobiernos estan tomando medidas protectoras que restringen las rutinas y vidas cotidianas. Las medidas de distanciamiento social son necearías para romper la cadena de contagio, sin embargo:

  • Han interrumpido el flujo de bienes, servicio y capital humano
  • Han estancado las economías
  • Potencialmente están llevando a una recesión global
La CEPAL ha identificado cinco canales externos de transmisión de la crisis hacia América Latina y el Caribe:

  • Disminución de exportaciones: economías emergentes que estan aun en los primeros estadios de la epidemia han sufrido ya una contracción en marzo como resultado de la contracción de China, Europa y Estados Unidos.
  • Caída de precios en los productos primarios.
  • Interrupción de las cadenas de suministro globales.
  • Caída en la demanda de turismo.
  • Condiciones financieras mundiales adversas y salida de capitales.

América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales

Autor: CEPAL - Abril 03, 2020

América Latina y el Caribe son regiones que enfrenta la crisis provocada desde una posición más débil en comparación con el resto del mundo. Antes de la pandemia los últimos pronósticos de la Comisión preveían un crecimiento de 1,3% para 2020. Sin embargo, los efectos de la crisis han llevado a pronosticar una caída del PIB de al menos un 1,8%. El impacto económico final dependerá de las medidas que se tomen a nivel nacional, regional y mundial.


El COVID-19 afecta a la región a través de cinco canales externos de transmisión:

  1. La disminución de la actividad económica de sus principales socios comerciales.
  2. La caída de los precios de los productos primarios.
  3. La interrupción de las cadenas globales de valor.
  4. La menor demanda de servicios de turismo
  5. La intensificación de la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras mundiales.
Los efectos del COVID-19 agravan las ya débiles perspectivas del comercio exterior de América Latina y el Caribe, por lo que se estima que el valor de las exportaciones de la región caerá por lo menos el 10,7% en 2020.

Crisis del coronavirus: La economía ecuatoriana decrecería entre 3,6 y 6 % en 2020

Texto por: Sebastián Angulo - Marzo 31, 2020

Si bien el Banco Central del Ecuador (BCE) y organismos multilaterales todavía no han publicado cálculos del impacto de la crisis sanitaria en el país, al ser muy prematuro, sin embargo, el vicepresidente Otto Sonnenholzner mencionó en días pasados una cifra preliminar: $ 2.000 millones en afectaciones, es decir, cerca del 2 % del PIB, mientras que Bancos internacionales y firmas de análisis económico y político han realizado las primeras estimaciones:

  1. La firma estadounidense Goldman Sachs señaló que la economía ecuatoriana decrecerá este año 5,7 %.
  2. Carmen Reinhart, catedrática de Economía de la Universidad de Harvard señaló dos factores complejos de la crisis: la caída del precio del petróleo y la volatilidad en los mercados financieros, lo cual limita el acceso a crédito al país.
  3. El banco británico Barclays señala que la economía ecuatoriana podría decrecer 4% en este año.
  4. La firma Citi es presenta una cifra de decrecimiento menos pronunciada: -3,6 % al cierre de 2020.
  5. Norman Mckay, analista especializado en Ecuador de la Unidad de Inteligencia de The Economist, señalo que la economía ecuatoriana podría decrecer 6 % al cierre de este año.

Ecuador, Argentina, México y Chile: los desafíos económicos que plantea la pandemia

Texto por: María Camila Hernández - Marzo 28, 2020

Estos países enfrentan retos particulares en medio de un mundo en recesión sea por su dependencia en las materias primas, la respuesta de sus gobiernos o un alto endeudamiento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró el 27 de marzo que “es claro que hemos entrado en una recesión”, y que esta será peor que la del 2009, luego de la crisis financiera mundial.
El 19 de marzo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL dijo que la crisis del Covid-19 “pasará a la historia como una de las peores que el mundo ha vivido”. Para América Latina y el Caribe, una región que ya arrastraba un débil crecimiento, pronosticó una contracción de 1,8 % del Producto Interno Bruto (PIB) regional. Esto podría llevar a que el desempleo aumente en 10 puntos y que los pobres pasen de ser 185 a 220 millones de personas.
Bárcena también explicó que la región se verá afectada a través de cinco canales:

  1. Disminución de actividad económica de los principales socios comerciales a nivel internacional
  2. Caída de demanda en servicios de turismo, que afecta sobre todo al Caribe
  3. Interrupción en las cadenas globales de valor, que golpea especialmente a México y a Brasil y la caída en el precio de materias primas.

El impacto del coronavirus en la economía global

Texto por: Antonio de la Cruz - Marzo 18, 2020

Debido a la Pandemia provocada por el Covid 19 el cual afecto a un sin número de países, estos tuvieron que adoptar diversas medidas como la suspensión del libre tránsito de los individuos, el control social y el diagnóstico masivo de la población. Lo que condujo al cierre de los límites fronterizos de los espacios geográficos, dando como consecuencia un gran impacto en la economía.
El efecto se observa el desplome de grandes bolsas de valores, indicando que la economía global sufrirá una recesión por primera vez desde hace 12 años

  1. Morgan Stanley considera ahora como “caso base” una recesión mundial con una caída del PIB de 0,9% este año.
  2. Goldman Sachs pronostica un desplome del crecimiento económico de 1,25%. Y S&P Global espera que la expansión del PIB varíe entre 1% y 1,5% en 2020.
La respuesta de los Bancos Centrales al impacto económico del covid-19 ha sido similar a la de la crisis financiera de 2008: disminución de los intereses y la expansión monetaria cuantitativa. Ante el bajo impacto de estas medidas, los gobiernos del G-7 han propuesto un paquete de estímulo/fiscal para aumentar la demanda. Buscan con todas estas acciones inyectar liquidez en la economía.
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Usemos la ingeniería financiera para el bien, con un nuevo producto estructurado

Autor: Hilen Meirovich– Octubre 09, 2020

La respuesta convencional ante una crisis que afecta a la economía tal como la causada por la actual pandemia se basa en incrementar la liquidez al impulsar el crédito. No obstante, esto conlleva la posibilidad de que las finanzas se tambalee. Frente a esto, es importante el uso de productos de financiamiento mixto, dentro del cual se incluye uno que ha creado el Banco Interamericano de Desarrollo para la banca de América Latina y el Caribe. El producto es, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad. Esto quiere decir, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad.
La idea es que las instituciones financieras reciban fondos en las condiciones menos costosas posibles, y al tiempo puedan adquirir compromisos en materia de cambio climático. De ahí el diseño de este producto.
En el vencimiento, se paga capital e intereses al tiempo, pero no antes. Y aquí sí que estamos en una parte que incluye significativa innovación relacionada con una serie de objetivos que acepta el tomador del producto, la institución financiera, al firmar su concesión. Otro hito concreto es que se incremente el porcentaje de la cartera total de préstamos del tomador que se dedica a operaciones que generen impactos ambientales positivos. Se ha creado este producto, por primera vez en la historia de BID Invest, con el objetivo de ofrecérselo al sector financiero de la región, incluyendo no sólo bancos sino también instituciones de crédito.

Las instituciones financieras del Caribe quieren abrir la sombrilla digital

Autor: Thomas, Stephen – Septiembre 25, 2020

Incluso en tiempos más benévolos no es agradable hacer fila bajo el sol del Caribe, a menos que uno lleve una sombrilla. Si tenemos en cuenta los efectos de las nuevas reglas de distanciamiento, hacer largas filas fuera de las sucursales bancarias y los cajeros automáticos es más que una molestia: es un peligro serio para su salud. Es por ello que resulta obvio que los bancos han de encontrar una mejor forma de operar. Los bancos e instituciones multilaterales del Caribe le han dado varias vueltas al tema, y la solución que encontraron es lo que podríamos llamar “sombrillas digitales”, que son maneras de ayudar a los clientes y empleados de los bancos a protegerse de los peligros de la pandemia. La idea resulta la mejor opción en estos tiempos difíciles. No es novedad que el sector bancario del Caribe — y otros lugares — necesita digitalizarse. Dado que la pandemia ya está causando estragos en todas las economías y varios sectores, y buscamos formas de equilibrar las necesidades laborales y sociales. Todos preferimos los servicios en persona, y la confianza y seguridad que nos da interactuar con alguien al otro lado del mostrador; sin embargo, el costo de hacerlo es altísimo y, como clientes, no estamos dispuestos a pagarlo. Esta y otras razones han llevado a los bancos a consolidar su presencia local en centros regionales, en lugar de mantener pequeños bancos locales. En una escala más amplia, el sector financiero del Caribe ya enfrentaba grandes desafíos cuando golpeó la pandemia. Los bancos canadienses, como Bank of Nova Scotia, Canadian Bank of Commerce y Royal Bank, grandes actores del sector en los últimos años, han reducido su presencia regional vendiendo sus operaciones, lo que ha dado espacio para crecer a algunos bancos autóctonos regionales; pero el problema fundamental no se ha resuelto. A pesar de no ser tan claro, el camino hacia la digitalización no está fuera del alcance de muchas de las instituciones financieras de la región. Si bien gran parte del mundo desarrollado ha realizado grandes inversiones en esta área, no todas siguen siendo relevantes como modelos. De aquí surge una maravillosa oportunidad para que la región aprenda de las experiencias pasadas de otros y dar ese gran salto cuantitativo que hace falta.


Poner la naturaleza en el corazón de los negocios y las finanzas

Autor: Bhandarkar, Malika; Craig, Madeline – Septiembre 24, 2020



La naturaleza sustenta la economía mundial por un valor de US$ 125 billones en servicios ecosistémicos, el equivalente a 1,5 veces el PIB mundial, mediante el suministro de agua potable, alimentos, seguridad, salud, mitigación del clima y empleos y medios de vida, entre otros beneficios. Invertir en la protección y restauración de la naturaleza es una prioridad urgente a nivel mundial, con múltiples beneficios. Cuando las empresas dan prioridad a la naturaleza, se desbloquean US$ 10,1 billones en oportunidades financieras y se crearán 395 millones de puestos de trabajo para 2030.
Según el Informe de Riesgo Global del Foro Económico Mundial, los cinco principales riesgos económicos identificados por los directores generales están relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, y todos ellos tienen repercusiones materiales en los costos operacionales, la reputación y la rentabilidad de una empresa.

Los CEOs posicionando a la naturaleza en el corazón de los negocios
Los Directores Ejecutivos (CEOs en inglés) del mundo de la alimentación, las finanzas y la infraestructura han empezado a mostrar impulso y ambición por proteger la naturaleza. Nuevas iniciativas demuestran lo que las empresas pueden lograr con la acción colectiva, la voluntad política y la rendición de cuentas. Mediante esas iniciativas algunos visionarios están demostrando que dar prioridad a la naturaleza creará una oportunidad de mercado de US$ 10,1 billones.

Llenar el "medio faltante" en las finanzas para la naturaleza
Las pequeñas y medianas empresas representan el 60% de los empleos y hasta el 40% del PIB en los mercados emergentes, en los que es probable que los mercados de consumo tengan un valor de 30 billones de dólares para 2025.
La pandemia de COVID-19 es la prueba de fuego definitiva de los sistemas locales, nacionales y mundiales. También es una oportunidad sin precedentes para regenerar economías verdes, inclusivas y circulares, y asegurar que el crecimiento se produzca dentro de nuestros límites planetarios.


El acceso a crédito, ¿beneficia o perjudica a la gente?

Autor: Gallagher, Terence; Azevedo, Viviane - Septiembre 18, 2020



Cuanta menos experiencia crediticia, mejor. El hallazgo principal de un estudio publicado recientemente por BID Invest junto a Banco Familiar en Paraguay, que aborda una pregunta que parece simple: ¿el acceso al crédito mejora o empeora la situación de las personas de bajos ingresos? Tal parece que están mejor siempre y cuando hubiesen tenido un historial crediticio limitado o ninguno en lo absoluto.
Banco Familiar es uno de los principales bancos en Paraguay que atiende a clientes de bajos ingresos, y desarrolló un producto de crédito y un sistema de calificación (llamado Credicédula) específicamente dirigido a un mercado desatendido, como los trabajadores informales. Llegar a esta población requiere un enfoque de evaluación de crédito diferente. En este caso, se calculó una calificación basada en información demográfica.

Lo bueno y lo malo
En el lado positivo, las personas a las que se les otorgó la elegibilidad para el préstamo mostraron tener una mayor interacción con el mercado crediticio formal dos o tres años después, en comparación con sus pares que no fueron elegibles al crédito. Del mismo modo, estas personas reportaron costos de crédito más bajos a largo plazo, lo que indica que a medida que aumentaron sus interacciones con el mercado, obtuvieron acceso a mejores tasas de interés.
Por el contrario, los enfoques de evaluación de crédito alternativos como éste pueden ser más beneficiosos, tanto para los bancos como para los prestatarios, cuando se combinan con las herramientas tradicionales de calificación crediticia, y solo cuando se aplican a clientes con una experiencia crediticia limitada. De esta forma, se espera que todos los prestatarios podrán estar mejor que antes.


¡Deuda de riesgo! Una nueva solución financiera para firmas de alto crecimiento en la región

Autor: Ackermann, Andrés; Ferro, Numen – Septiembre 02, 2020

BID Invest, en asociación con SVB Financial Group y Partners for Growth, lanzó el “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina”, un nuevo fondo de deuda de riesgo dotado con US$30 millones. El Fondo tiene como objetivo desbloquear la innovación y apoyar el crecimiento de las empresas de tecnología e innovación en América Latina y el Caribe (ALC).
Durante las últimas dos décadas, los ecosistemas de innovación de ALC se han vuelto cada vez más sofisticados. No obstante, estos ecosistemas todavía tienen capacidad para expandirse en comparación con mercados más desarrollados.
El acceso a la financiación es parte de la combinación de factores que hace que en la región fracasen aproximadamente el 70% de las startups. Es por ello que la disponibilidad de deuda de riesgo del “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” es una gran noticia para las empresas innovadoras y los administradores de fondos.
Como esta clase de activos es relativamente nueva en la región, vale la pena repasar algunos puntos esenciales:

  1. ¿Qué es la deuda de riesgo?
  2. ¿Cuándo debería usarla?
  3. ¿Por qué es beneficiosa para una startup?


El “Fondo de préstamos de crecimiento de América Latina” tiene como objetivo no sólo introducir y difundir los beneficios y la utilidad de la deuda de riesgo en la región, sino también ayudar y apoyar a las empresas innovadoras en las rondas B, C y posteriores, impulsando su crecimiento.
En el contexto actual de COVID-19, esto ayudará de dos maneras: aliviando el impacto social y económico a medida que ayudamos a las empresas tecnológicas innovadoras a encontrar mecanismos más eficientes; y reavivando el crecimiento mediante la financiación de inversiones que mejoren la productividad que, de otro modo, se verían retrasadas por la crisis.


Resiliencia del sistema financiero en el contexto Covid

Autor: ASOMIF - Agosto 2020


Agentes bancarios, en la vanguardia de la inclusión financiera

Autor: Arraiz, Irani; Gallagher, Terence – Agosto 26, 2020

Los brasileños crearon una innovación que está cambiando la vida de muchas personas en todo el mundo y está sentando las bases para la revolución digital que está por llegar: los agentes bancarios. Un agente bancario es un comercio minorista, un vendedor de tarjetas para celular o bien una red de establecimientos del sector público contratados por una institución financiera para procesar las transacciones de sus clientes. Cualquier clase de minorista puede ser agente.
El Banco Central de Brasil probó el modelo a fines de la década de los 90 cuando autorizó al banco estatal Caixa Econômica Federal a realizar transacciones bancarias a través de una red de franquicias de lotería. El experimento funcionó y hoy el modelo está en todas partes revolucionado la inclusión financiera.
En el contexto del coronavirus, esta infraestructura digital está salvando vidas. Por ejemplo, en Ecuador, si bien la cantidad y los montos totales de efectivo retirado cayeron entre marzo y junio de 2020 la proporción de retiros realizados a través de agentes bancarios creció mucho, mientras que el incremento en la proporción de retiros a través de cajeros automáticos fue mínimo. Resulta llamativo que esto sucediera en medio de las limitaciones impuestas por el aislamiento obligatorio.


La evidencia demuestra que los pequeños comercios que operan como agentes bancarios en Ecuador se benefician de un mayor tráfico de clientes, mayores ventas y un mayor uso de productos financieros.
Los agentes bancarios siguen ocupando un lugar preponderante en la nueva ola de la revolución digital que se extiende por todo el sector financiero. A medida que las instituciones financieras se vuelven cada vez más digitales, muchas personas aún no confían en las operaciones puramente electrónicas.

Cuatro medidas que están adoptando las instituciones de microfinanzas para responder a la COVID-19 (coronavirus)

AUTOR: FINDEV - Agosto 24, 2020



A medida que la pandemia de COVID-19 se prolonga en el tiempo, crece con justa razón la preocupación por el impacto en las instituciones de microfinanzas (IMF) y sus clientes. La Encuesta Global de Pulso de Instituciones de Microfinanzas del CGAP ha contribuido a arrojar luz sobre estas repercusiones al poner en evidencia el deterioro de las carteras de préstamos, los niveles de liquidez de las IMF y otros indicadores. No obstante, no se ha dedicado menos atención al modo en que las propias IMF han respondido ante la crisis:

  1. Flexibilización al servicio de los clientes
    La respuesta más común a la COVID-19 es la flexibilización de las condiciones ofrecidas a los clientes. En respuesta a la pandemia, el 85 % de las IMF está adoptando alguna medida de flexibilización, y casi dos tercios están poniendo en marcha una moratoria o una reestructuración de los préstamos para sus clientes.
  2. Disminución de los préstamos
    El segundo cambio más común que han realizado las IMF es recortar sus préstamos. Más de dos tercios de todas las IMF han reducido los desembolsos a raíz de la COVID-19. Aunque la reducción no es algo inesperado, la gran magnitud es, en cierta forma, impactante.
  3. Disposiciones flexibles en materia de personal
    Las IMF que han recurrido a estas alternativas lo han hecho en forma limitada. Poco más de un cuarto de las IMF que suspendieron personal también cerraron sucursales, y solo una de cada cinco de las instituciones que cerraron sucursales, despidieron personal.
  4. Ampliación de los canales a distancia
    Ampliar los canales a distancia para llegar a los clientes a pesar de las instrucciones de permanecer en el hogar y los temores de contraer la enfermedad. Alrededor de un tercio de las IMF ha incrementado las operaciones de sus centros de atención telefónica o sus canales digitales, y un número ligeramente menor implementó nuevos canales digitales para los clientes.
En conjunto, estas cifras muestran un sector de microfinanzas que está sujeto a grandes presiones, pero que responde con flexibilidad, ofreciendo un respiro a los clientes y al personal al tiempo que crea nuevas modalidades para contactarse a distancia con los clientes.

Claves para el sector agrícola durante COVID-19 en América Latina y el Caribe

Autor: Valencia, Paula – Agosto 19, 2020

Wilmer Pérez fue convocado a una reunión urgente en las oficinas centrales de PRONACA, una empresa de productos de alimentación, ante la confirmación de los primeros casos de COVID-19 en el Ecuador.
Como la mayoría de las empresas en el sector agrícola de la región, PRONACA afrontó cambios súbitos en la demanda, interrupciones en la cadena de suministro y la necesidad de asegurar la protección de sus trabajadores.
Es en este contexto que la Guía de BID Invest puede ayudar. Angela Miller, Oficial Principal Ambiental y Social de BID Invest, explicó que la Guía “busca apoyar a nuestros clientes con una herramienta para evaluar el riesgo y tomar decisiones rápidas ante un reto sin precedentes como lo es COVID-19, y así proteger la salud de los trabajadores y mantener activas las operaciones agrícolas.”
La Guía está estructurada en los siguientes pasos: identificar los riesgos en el contexto donde se opera; evaluar el manejo del COVID-19 en las operaciones usando un marco de respuesta y gestión y tomar medidas para atender los riesgos y brechas en el sistema de gestión ambiental y social de cada empresa.
El reto no es menor. En ALC, la agricultura representa 6% del producto interior bruto y emplea cerca del 14% de la fuerza laboral, la mitad mujeres. Por tratarse de una actividad intensiva de mano obra, el cuidado de la salud de los trabajadores en este sector es clave.


En el foro, Guillermo Foscarini, Jefe de Inversiones en el sector de Agronegocios en BID Invest, señaló que la clave en adelante será “flexibilidad operativa para canalizar la producción a diferentes productos flexibilidad en cuanto a mercados y cobertura geográfica, así como en canales de venta y flexibilidad financiera para acceder a liquidez que permita a las empresas seguir operando.”

Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada

Autor: Flaiban, Diego; Gallagher, Terence – Agosto 14, 2020

Las medidas de cuarentena y distanciamiento social que está forzando la pandemia del COVID-19, representan una oportunidad para acelerar la digitalización de un gran segmento de la economía que ha estado excluido financieramente y ha sido huérfano de la innovación.
Hablamos de la economía senior o plateada, el segmento que se refiere a la actividad económica de los adultos mayores de la sociedad. Muchos siguen fuertemente involucrados en el mundo de los negocios y el emprendimiento y hasta precisan de un micro préstamo para abrir una tienda o empezar un proyecto autónomo en su casa. Innovación + Inclusión + Digitalización son tres conceptos van de la mano a la hora de lograr un cambio disruptivo en las finanzas de los adultos mayores.
En los últimos años, el uso de la tecnología creció entre dos o tres veces según el rango etario. La penetración del crédito bancario en los países seleccionados es del 17% respecto a la población mayor de 60 años.


La pandemia ha acelerado el uso de medios digitales para transferencias y pagos de servicios. En los primeros tres meses desde el inicio de las políticas de aislamiento obligatorio en ALC, los primeros indicadores muestran aumentos de más del 70% en el uso de pagos de servicios de forma digital y 60% en transferencias.
La necesidad de incrementar la oferta de productos digitales toma mayor relevancia durante la crisis COVID-19 al acompañar los esfuerzos de los gobiernos por reducir la circulación de personas y los movimientos en efectivo, e incluso se convierte en una oportunidad de negocio.
Entre las entidades pioneras que entendieron esta realidad y pusieron manos a la obra, está la Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Héroes, la cual en junio recibió un financiamiento de US$50 millones de BID Invest para apoyar los esfuerzos de la Caja en incluir financieramente al adulto mayor.

Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos

Autor: IICA- Julio 28, 2020



La mayoría de los agricultores familiares en América Latina y el Caribe, claves para la seguridad alimentaria, trabaja en un marco de carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios en plena pandemia de Covid-19, y enfrenta limitaciones para vender sus productos, un escenario que, con la baja de poder adquisitivo de los consumidores, afecta la producción y tendrá consecuencias sobre la oferta de alimentos básicos por parte del sector. Así los constató un sondeo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) realizado durante mayo y junio entre 118 referentes de la agricultura familiar en 29 países de las Américas.
El sondeo identificó tres aspectos principales entre las dificultades que enfrentan los agricultores familiares en la actual pandemia:

  1. Carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios y de bioseguridad.
  2. Limitaciones de transporte y distribución por restricciones de tránsito y movilidad.
  3. Limitaciones en cuanto a acceso a crédito para la producción y la reproducción de la unidad familiar.
“Se trata de una radiografía muy precisa del sector de la agricultura familiar realizada en un contexto muy desafiante. Junto con esa foto, el sondeo presenta opciones de políticas públicas ante la pandemia para atender a un sector clave para el empleo agrícola, el abastecimiento de alimentos, la seguridad alimentaria y nutricional y la mitigación del éxodo rural.”, dijo el ingeniero agrónomo Mario León, gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA y coordinador del sondeo (Documento versión extendida).
El trabajo también verificó una creciente inquietud en el sector de la agricultura familiar respecto a las posibilidades de comercialización de alimentos en los mercados de proximidad por la reducción de la afluencia de consumidores por temor a ser contagiados.
El IICA, también, señala la necesidad de que los países construyan políticas para el corto, mediano y largo plazo y, específicamente para atender la actual emergencia, recomienda formular planes de contingencia y prevención que contengan acciones que se definan en base a mecanismos de concertación y coordinación interinstitucional e intersectorial e incorporen a organizaciones de la sociedad civil.

Financiamiento de empresarias, clave para la recuperación económica

Autor : Alvarenga, Marisela; Andrade, Gabriela - Julio 17, 2020

Millones de latinoamericanos, sobre todo en la economía informal, se han visto obligados a trabajar en vulneración de las órdenes de aislamiento por toda la región, que en consecuencia ha superado a Estados Unidos y Canadá en fallecimientos por COVID-19.
Un informe conjunto de la agencia humanitaria internacional CARE y ONU Mujeres muestra que sólo el 67% de las mujeres entre 25 y 54 años de edad participan en la fuerza de trabajo formal, frente a un 93% de los hombres de la región. En total, más de 126 millones de mujeres trabajan en el sector informal.
A ello se suman las desigualdades y limitaciones estructurales y culturales que afectan en mayor medida a las empresarias, particularmente en su acceso al financiamiento. Atender este problema es clave para evitar retroceder en los avances logrados en los últimos años y asegurar que las mujeres sean una parte activa de la recuperación económica.
Según cálculos del Global Entrepreneurship Monitor, ALC tiene el mayor porcentaje de mujeres auto-empleadas del mundo. Sin embargo, un 70% de las pequeñas y medianas empresas (PYME) lideradas por mujeres que solicitan un préstamo bancario no lo obtienen, según estimaciones del IFC.


A nivel regional, un 30% de las empresas de mujeres estén restringidas financieramente, mientras que estas limitaciones afectan solo al 25% de las empresas de propiedad o liderazgo masculino.
Las mujeres de la región enfrentan por tanto una situación particularmente adversa en el contexto actual del COVID-19, caracterizado por una menor oferta de crédito, incrementos importantes en los colaterales o garantías requeridas. Las soluciones deben basarse en incluir enfoques de género en los programas de respuesta y de recuperación económica.
A futuro, esto implica la puesta en marcha de programas de financiamiento o de garantías específicas que reduzcan el riesgo percibido en este segmento por parte de las instituciones financieras y redunden en su beneficio. También es fundamental la apuesta por productos financieros innovadores.
Las mujeres latinoamericanas dedican casi tres veces más tiempo al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres. Y más del 25% de los hogares de la región están a cargo de mujeres, la tasa más alta del mundo, según varios estudios. Esto significa que las mujeres sufren más complicaciones para acceder a opciones de teletrabajo o generar ingresos fuera de sus hogares, dejando a muchas familias en situación de seria vulnerabilidad.

La próxima fase de la crisis: Se necesitan nuevas medidas para una recuperación resiliente

Autor: Kristalina Georgieva - Julio 16, 2020

El mes pasado, el FMI anunció un deterioro de las perspectivas económicas y proyectó que el crecimiento mundial se contraería un 4,9% este año. Una noticia algo alentadora es que la actividad económica mundial, que registró un descenso sin precedentes a comienzos de este año, ha comenzado a fortalecerse de manera gradual. Se prevé que la recuperación parcial continúe en 2021. Las medidas excepcionales adoptadas por muchos países, incluidos los del G20, frenaron la caída de la economía mundial.
En muchos países la crisis dejará cicatrices económicas muy profundas. Los graves trastornos en el mercado laboral son una preocupación importante. En algunos países se han perdido más empleos en marzo y abril que los que se han creado desde el final de la crisis financiera mundial. Los cierres de los colegios también incidieron en la capacidad de la gente, en particular las mujeres, de participar en el mercado de trabajo. Afortunadamente algunos empleos se han recuperado desde entonces, pero la proporción de la población en edad laboral que está empleada es mucho menor que a comienzos de 2020.


Las quiebras también son cada vez más habituales a medida que las empresas agotan sus reservas de liquidez. Y el capital humano también está en riesgo: la educación de más de 1.000 millones de alumnos en 162 países se ha visto interrumpida.
La cuestión de fondo es que la pandemia probablemente incrementará la pobreza y la desigualdad, lo que una vez más dejaría dolorosamente al descubierto las deficiencias de los sistemas sanitarios, la precariedad del empleo y las difíciles perspectivas a las que se enfrentan los jóvenes para poder acceder a las oportunidades que tanto necesitan.

La crisis del COVID-19: oportunidad para el sector financiero

Autor: Eskildsen, Jan – Julio 15, 2020

Las evidencias del profundo impacto de la crisis del COVID-19 ya pueden verse en toda la región. Tanto las grandes empresas como las PYME de América Latina y el Caribe (ALC) sintieron una súbita interrupción en sus cadenas de valor y flujos de caja, limitando la capacidad de hacer frente a sus compromisos financieros. En consecuencia, el sistema financiero también padece estos efectos, y los bancos verán afectada su calidad de cartera y provisionamiento, lo cual reducirá su rentabilidad y posiblemente su solvencia.
Sin embargo, a diferencia de la crisis del 2007-2009, la mayoría de los bancos en la región han entrado en esta desafiante situación en una posición financiera más sólida que en el pasado. Sumado a esto, hoy día los reguladores en la región han sido proactivos al tomar medidas para incentivar a los bancos a reestructurar términos o refinanciar a sus clientes.


Con sectores específicos de la economía como el turismo, el comercio y el transporte bajo especial presión, Promerica ha tomado medidas específicas de alivio. Estas incluyen una mora de pagos para los clientes del sector turístico hasta 2021. La escala del problema es evidente al observar que el banco ha brindado apoyo financiero al 52% de su cartera de negocios desde junio.
Sin tener la necesidad de refugiarse en una limitada liquidez, los bancos tienen una oportunidad para salir de la crisis con un mejor posicionamiento estratégico del que tenían previo al surgimiento del COVID-19. Entre las iniciativas que podrían adoptar están:

  1. Implementar la banca digital.
  2. Asociación con fintechs y otros comercios.
  3. Enfoque del negocio en el valor compartido.
Si bien aún no es posible hablar de cifras concretas, la crisis del COVID-19 es sin duda una oportunidad para que los intermediarios financieros se transformen y estén mejor posicionados a largo plazo. A diferencia de la crisis del 2007-2009 en esta crisis los bancos están posicionados como parte de la solución, y ése es el rol que deberán jugar.

La inclusión financiera digital en tiempos de la COVID-19

Autor: Ulric, Eriksson; Purva, Khera; Sumiko, Ogawa; Ratna, Sahay- Julio 01, 2020

La pandemia de COVID-19 podría suponer un punto de inflexión para los servicios financieros digitales y demostrar que la tendencia hacia una mayor digitalización de los servicios financieros no es una moda pasajera. Los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas pueden beneficiarse enormemente de las ventajas que encierran el dinero móvil, los servicios de tecnofinanzas y la banca en línea. Si bien va a potenciar el uso de estos servicios, la pandemia también ha complicado el crecimiento de los actores de menor tamaño en el sector y ha puesto de relieve la desigualdad en el acceso a las infraestructuras digitales.
La transición hacia los servicios financieros digitales ya estaba contribuyendo a mejorar la inclusión financiera en las sociedades antes de la pandemia. Los confinamientos y el distanciamiento social están acelerando el uso de servicios financieros digitales.

Ventajas más allá de la inclusión financiera
Durante los confinamientos debidos a la COVID-19, los servicios financieros digitales están ofreciendo a los gobiernos la posibilidad de proporcionar apoyo financiero rápido y seguro a personas y empresas a las que es difícil llegar. Esto contribuirá a atenuar las secuelas económicas y posiblemente fortalecer la recuperación.


La tarea pendiente
Tienen que conjugarse varios factores para aprovechar el enorme potencial de los servicios financieros digitales en la era posterior a la COVID-19. Para lograr una recuperación más inclusiva se necesita la igualdad de acceso a las infraestructuras digitales, una mayor alfabetización financiera y digital y datos que no estén sesgados o distorsionados.
Un sondeo realizado a escala mundial puso de manifiesto que los reguladores deben estar al corriente de los rápidos cambios tecnológicos en tecnofinanzas, de modo que puedan garantizar la protección de los datos y del consumidor, la ciberseguridad y la interoperabilidad transfronteriza y entre usuarios. Al mismo tiempo, es importante garantizar que la competitividad en el sector de tecnofinanzas siga teniendo un nivel que permita aprovechar al máximo las ventajas de los servicios financieros digitales.

Gobierno Corporativo: COVID-19 y la Junta Directiva

Autor: BID Invest – Junio, 2020



El brote de COVID-19 ha degenerado en una pandemia con importantes implicaciones para la salud de la población mundial y el orden económico. Los gobiernos, el sector privado y los ciudadanos están respondiendo a este escenario sin precedentes tomando medidas para evitar la propagación de COVID-19 al tiempo que mantienen activos sectores vitales de la economía.
En estos tiempos difíciles, las empresas privadas necesitan de un liderazgo capaz de navegar en aguas inciertas y tomar medidas urgentes considerando múltiples factores. El buen gobierno es clave en este escenario, pues se traduce en un liderazgo y procesos de toma de decisión superiores.

El papel de la junta en la crisis
Las juntas deben cerciorarse de que la gerencia tenga la capacidad de actuar rápidamente en un escenario en constante evolución y priorizar la seguridad y el bienestar de los empleados de la compañía, así como de aquellos que dependen de la ella para servicios esenciales.
El papel de la junta es de estrategia y supervisión, así como de enlace coordinador con accionistas y grupos de interés, lo cual es particularmente importante durante una crisis. COVID-19 impacta el negocio de diferentes maneras y en diferentes niveles. Con el fin de crear un entorno para que la empresa sea ágil, la junta debe evaluar si son necesarias la revisión de las estructuras de gobierno para garantizar un desempeño adecuado durante la pandemia actual, así como para comprender completamente los riesgos, a la empresa y a sus diversos grupos de interés, derivados de la pandemia y la consiguiente recesión económica, además, debe considerar cuidadosamente el equilibrio entre el endeudamiento y la necesidad de liquidez inmediata.

La cultura sí importa
En la estrategia de respuesta, es importante enfatizar que la cultura es importante: tener una mentalidad que prioriza a las personas, cuidar de la fuerza laboral y las partes interesadas, comunicarse adecuadamente y generar confianza, es crucial para desarrollar la confianza y mantener la reputación.
Para promover una toma de decisiones efectiva durante y después de la pandemia de COVID-19, debe prevalecer un ambiente de confianza, respeto y preocupación compartida. La junta debe transmitir el mensaje y adoptar un enfoque “nariz adentro, dedos afuera”, delegando autoridad y capacitando a los equipos para tomar decisiones con rapidez.
La crisis actual ofrece a directores y ejecutivos una oportunidad única para poner a prueba su astucia comercial y demostrar su compromiso con la creación de valor, tanto para la empresa como para todos sus grupos de interés.

Acciones de gobierno corporativo inmediatas (no-exhaustivas)

  1. Establecer el “tono en la cima“ para demostrar liderazgo y compromiso con la gestión de la crisis.
  2. Establecer una comunicación frecuente con el CEO.
  3. Revisar y / o adoptar planes de sucesión y de contingencia en caso de emergencia para el personal clave.
  4. Considere crear un comité de crisis multifuncional específico para COVID-19.
  5. Revisar y adaptar los procesos de delegación y las líneas de reporte.
  6. Considerar revisar las funciones del comité de auditoría, el comité de riesgos y otros comités de la junta y la gerencia.
  7. Establecer un plan de respuesta a COVID-19.

Finanzas verdes inclusivas como mecanismo de inclusión social

Autor: Margarita Hernández- Junio, 2020



La pandemia de COVID-19 planteó grandes desafíos sociales y económicos en todo el mundo. El cambio climático constituye un riesgo crítico para el Ecuador pues sus efectos se evidencian en el deshielo de los glaciares, el incremento de la temperatura, la extinción de algunas de sus fuentes naturales de agua; además, el “fenómeno del Niño” siempre afecta al país. Esto genera, migración, el riesgo de extinción de algunas de sus especies de flora y fauna, así como la proliferación de enfermedades y la incidencia de desastres naturales. Todo esto agrava la pobreza, la desigualdad y la inseguridad que, junto al desempleo, persisten en el país.
Como consecuencia, la SEPS considera importante la implementación de medidas que ayuden a la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático, promoviendo el desarrollo de las finanzas verdes como mecanismo clave para contribuir a la transición hacia una economía baja en emisiones de carbono y a una reducida dependencia de los recursos no renovables, fortaleciendo sectores primarios como la agricultura, mientras se conserva el entorno natural.
El sector financiero popular y solidario del Ecuador, que tiene una mayor incidencia, contabiliza en el país más del 60% de los microcréditos que coloca el sistema financiero nacional; a su vez, estos clientes, ubicados en territorios rurales, donde los recursos financieros se desinan, principalmente, a actividades agrícolas, se ubican dentro del grupo más afectado por las alteraciones del clima.
Por todo lo anterior, la SEPS, como entidad técnica de supervisión y control de las organizaciones de la economía popular y solidaria, está atenta a los efectos del cambio climático y su afectación tanto al medio ambiente como a las personas y ha determinado, como una de sus prioridades, la mitigación y adaptación a los riesgos climáticos, en aras de contribuir a la construcción de un sistema financiero sustentable y capaz de generar mayor resiliencia al cambio climático.
Los reguladores continúan enfocando los debates sobre finanzas verdes en mejorar la calidad, los objetivos y la efectividad de los programas sociales y el gasto público como respuesta a los desafíos del cambio climático planteados por la escasez natural, la inestabilidad financiera y la creciente vulnerabilidad de los ciudadanos.

Las finanzas públicas y la crisis por COVID-19 en los países andinos

Autor: Andrián, Leandro; Deza, María; Hirs, Jorge- Junio, 2020

El shock ocasionado por el Covid-19 está generando efectos adversos que no reconocen precedentes recientes en la actividad económica mundial. Con el fin de mitigar estos impactos en la economía y la salud de la población , los gobiernos de la región andina han dispuesto un conjunto de medidas tanto fiscales como de otra naturaleza. La capacidad de respuesta ha dependido de la situación fiscal inicial que tenían los países. Esta serie de medidas, junto con la disminución en la recaudación tributaria por efecto de la ralentización de la actividad económica , tendrá un impacto sobre las finanzas públicas. Con todo esto, se proyecta que en 2020 los países andinos tendrán déficits fiscales cercanos a los dos dígitos, necesidades brutas de financiamiento cercanas o superiores al 10% del PIB, y razones de deuda que se elevarán entre 7 y 15 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2019. A excepción de Perú, los países de la región muestran niveles de deuda pública (en el sector público no financiero [ SPNF ] ) superiores al 50% del PIB .


Una vez que los efectos nocivos de la pandemia sobre la salud de la población se hayan controlado, a mediano plazo se proponen una serie de medidas en los planos tributario y de gasto que los gobiernos podrían implementar para apoyar la consolidación fiscal, adaptándolas a las necesidades y condiciones de cada país. Tales medidas deberán ser cuidadosamente diseñadas para no comprometer la recuperación de la economía y evitar que terminen presentando sesgos regresivos.

La lucha contra la COVID-19: ¿Cómo deben responder los supervisores del sector bancario?

Autor: Adrian, Tobias; Pazarbasioglu, Ceyla- Junio, 2020

El enorme shock macrofinanciero causado por la pandemia continúa haciendo estragos en la economía mundial y tanto los bancos como los deudores se hallan bajo una gran presión. Los supervisores se enfrentan a desafíos que requieren medidas decisivas para garantizar que los sistemas bancarios apoyen la economía real, preservando al mismo tiempo la estabilidad financiera.
El sector bancario tiene un papel crítico que cumplir para mitigar el shock macroeconómico y financiero sin precedentes causado por la pandemia dando apoyo a los prestatarios afectados y manteniendo el flujo de crédito hacia la economía real, sin dejar de preservar la estabilidad financiera.
Para llevar alivio inmediato a los prestatarios afectados y mantener una liquidez adecuada en el sistema financiero, muchas autoridades nacionales han adoptado medidas de apoyo, tales como el aplazamiento del reembolso de deudas, paquetes de estímulo y garantías de crédito.
Los supervisores han sido parte integral de estas políticas de respuesta. Siguiendo la orientación de organismos normativos, muchas autoridades de supervisión han realizado una amplia serie de intervenciones en el sector financiero. Las medidas apuntan a la utilización de los colchones de capital y de liquidez disponibles en los bancos, aportan claridad en cuanto al tratamiento regulatorio, promueven la transparencia de los balances y mantienen la continuidad operativa y comercial de los bancos y de los sistemas de pagos.


Al alentar que se utilice la flexibilidad del marco, respetando al mismo tiempo las normas mínimas, las recomendaciones buscan asegurar que los signos vitales del sistema bancario se mantengan en niveles saludables y se supervisen de manera transparente. Esto ayudará a reducir al mínimo los riesgos de una crisis financiera perjudicial que acrecentaría los grandes costos económicos de la pandemia.

Las arquitecturas tecnológicas bancarias en tiempos del COVID

Autor: Fernando Carmona- Junio 2020



Luego del impacto de la ola del COVID-19 en la salud, viene el impacto de la gran ola en la economía. Esa gran ola golpeará con fuerza a entidades financieras y procesadoras, entidades de gran importancia para la estabilidad social y donde precisamente uno de los mayores rubros de gastos es la operación, mantenimiento y evolución de las arquitecturas tecnológicas, arquitecturas que se verán ahora bajo mayor presión por los cambios conocidos que trae la pandemia.
Desafortunadamente estas arquitecturas tecnológicas, por sus vulnerabilidades, tienen aún mayor probabilidad de gran afectación. Son muchas vulnerabilidades, pero hay tres que destacan: un innecesario rompecabezas, que la complejidad de las funciones que deben soportar crece exponencialmente y que el gasto en ellas se vuelve insostenible.

El rompecabezas de T.I.
El ecosistema de una entidad financiera promedio es una maraña de decenas de sistemas de todo tipo, servidores, productos, bases de datos, interfaces y procesos. Para complicar esto, en los últimos 20 años las entidades financieras se han visto obligadas a implementar innumerables nuevos servicios, procesos y tecnologías que hacen exponencialmente complejo el manejo de las arquitecturas.
Sobre el gasto, parece que el asunto es autoevidente. Los bancos gastan millonadas y aunque son las entidades que llevan con extremo cuidado el control del dinero, en la realidad, por la complejidad de la colcha ininteligible de retazos de sus arquitecturas tecnológicas, sufren mucho para saber dónde gastan el dinero, cuánto les cuesta proveer una transacción o servicio específico y mucho más para conocer si ese servicio o transacción es rentable o no.

¿Cómo llegamos a esta situación?
La historia y realidad de cada entidad financiera es única, más hay factores comunes, unos inevitables y otros, en teoría, no. Es inevitable tener que cumplir urgentemente con regulaciones o la presión de la competencia y caer en las manos de las modas que se amparan bajo la máscara de la innovación.
La ingeniería informática es aún un bebé en formación comparado con otras ingenierías, porque mucho de lo que se hace es más artesanía que ingeniería y porque esta es la ingeniería que menos utiliza los métodos de la ciencia. Por tanto, la informática ha encontrado en la banca el campo de juegos ideal. El resultado está a la vista: arquitecturas muy complejas, ineficientes y costosas.

¿Cómo simplificar, optimizar y rentabilizar?
Existen tres lineamientos que pueden ayudar y que deben ser abordados no solo por los encargados de tecnología, sino de estrategia y finanzas.

  1. La eliminación de sistemas que no aportan, pero si cuestan.
  2. Exigir más evidencia y cálculos financieros ante las nuevas iniciativas.
  3. Simplificar el rompecabezas con soluciones integradas.

Hacia mejores mecanismos de protección de riesgos para la clase media y vulnerable: Un análisis para los países andinos

Autor: González, Carolina; Robalino, David– Junio, 2020

A fines del 2019, los países andinos podían celebrar importantes avances en reducción de la pobreza . En las dos décadas anteriores, el porcentaje de la población pobre cayó dramáticamente como resultado del dinamismo económico y la política social.
La falta de aseguramiento de la clase media se desprende de un problema estructural. Los sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe (ALC) fueron concebidos para mercados de trabajo en los que prima la relación asalariada formal. Ampliar la cobertura implica , por tanto, repensar el diseño de los sistemas actuales para poder identificar , registrar , asegurar y recolectar contribuciones de todos los trabajadores.
En las dos últimas décadas, se dio una caída sustancial de la pobreza y una expansión de la clase media en los países andinos . Entre 2000 y 2018 el porcentaje de personas en situación de pobreza (i.e. población con ingreso per cápita inferior a USD 5 diarios en PP A de 2011), cayó de 57% a 26% en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Se trató de una reducción generalizada , que en cada uno de los cuatro países de la región superó los 30 puntos porcentuales .
Estos países pasaron de tener una población en su mayoría pobre, a tener mayoritariamente una población de ingresos medios que puede clasificarse en: una clase media vulnerable y una clase media consolidada. La diferencia entre estas dos clases medias corresponde principalmente al concepto de seguridad económica . La evidencia para algunos países de ALC muestra que la probabilidad de caer en la pobreza aumenta significativamente cuando se tienen ingresos inferiores a USD12.4.
La clase media está expuesta a varios tipos de riesgos que pueden generar fluctuaciones en el ingreso y el consumo de los hogares , y además afectar la acumulación de capital humano y la productividad . Algunos riesgos son naturales y otros son el resultado de fenómenos económicos. Los trabajadores desempleados sin fuentes de ingreso alternativas pueden verse obligados a emplearse en actividades que no son las adecuadas dadas sus calificaciones. Esto puede crear desajustes entre oferta y demanda de trabajo que afectan la productividad.


Varias fallas de mercado hacen que sea difícil mitigar el impacto de estos riesgos a través de seguros y/o ahorros privados. Existen además problemas de liquidez que hacen que no todos los trabajadores puedan ahorrar lo suficiente o financiar el costo de los seguros privados.
Existen tres instrumentos en la región para cubrir los riesgos de pérdida de empleo: la indemnización por despido, el seguro de desempleo, y las cesantías o cuentas de ahorro individual para el desempleo, mientras que, para cubrir el riesgo de longevidad , los países andinos han empleado, tres herramientas: sistemas pensionales de beneficios definidos, sistemas pensionales de contribución definida, y pensiones no contributivas.

Claves para la recuperación del tejido productivo en tiempos de pandemia

Autor: Pol, Marina; Ruiz ,Marta -Junio 30, 2020



Al haberse implementado medidas para contener la propagación del COVID-19 y aliviar la crisis de salud pública, surge la natural preocupación de mantener el bienestar de la sociedad y de disminuir los costos económicos.
En esto hay dos desafíos: en corto plazo, lograr que la población cuente con los recursos financieros suficientes para cumplir con las medidas de contención y de reapertura gradual. En largo plazo, que una vez pasada la emergencia exista la manera de reponer estos recursos invertidos por la sociedad y volver a generar crecimiento. Para esto se debe asegurar la supervivencia del tejido productivo, es decir la capacidad de creación de valor a través de las empresas y las fuentes de trabajo.
Los empresarios han desarrollado relaciones de negocio con clientes y proveedores a través del tiempo, además de los recursos económicos que se invirtieron. Mantener todos estos permitirá que una vez que pase la emergencia, la recuperación sea más eficiente, rápida, y se alcance el nivel previo de producción y empleo.
Esto es particularmente cierto en los países emergentes donde el capital disponible resulta menor. Por otra parte, el segmento Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) es particularmente relevante al generar en promedio el 70% del empleo en la región y contar con recursos financieros muy limitados en una emergencia. Estas empresas afrontan una escasez de la liquidez como resultado de la caída en sus ingresos por ventas, incapacitándolas para cumplir sus compromisos financieros.

Las medidas y las PYME
En esta emergencia, los países de la región implementaron medidas para proteger a las PYME y el empleo, así como la postergación de la fecha de pago de impuestos y cotizaciones sociales. No obstante, si el cierre económico se extiende por un periodo prolongado éstas podrían endurecer las condiciones crediticias en los meses próximos, a pesar de las medidas mencionadas anteriormente.
Además de las acciones de política pública encaminadas a fortalecer la liquidez y el empleo, el sistema financiero del sector privado tiene un rol importante para contribuir a la sobrevivencia del tejido productivo.

Financiamiento para la recuperación
Por una parte, la banca privada puede facilitar el financiamiento al comercio exterior. En segundo lugar, el financiamiento de corto plazo de la banca al sector corporativo puede facilitar la adquisición de capital de trabajo, el repago de deuda existente y la diversificación de los proveedores.
Finalmente, las entidades financieras pueden trabajar de la mano de los gobiernos para que los hogares de menores ingresos que reciben transferencias de efectivo condicionadas o de otro tipo.

Las transferencias monetarias para responder al COVID-19 y al cambio climático

Autor: Cabrol, Marcelo; Bonilla, Juan Pablo- Junio 29, 2020



La crisis del coronavirus está golpeando fuertemente a América Latina y el Caribe, y se estima que ocasionará hasta un 5,5% de las reducciones en el crecimiento del PIB este año. La desaceleración económica está causando trastornos sin precedentes en la vida de los ciudadanos de la región. Los más pobres y vulnerables, que tienden a tener menor acceso a energía, agua, servicios financieros y de salud, se ven afectados de manera desproporcionada.
Antes del COVID-19, los países ya enfrentaban la pobreza, la desigualdad en el acceso a los servicios sociales y de infraestructura y la crisis climática.
La protección social es una solución para abordar el impacto tanto del coronavirus como de la crisis climática. Muchos países ya están utilizando sus programas de transferencias monetarias para ayudar a los hogares pobres y vulnerables. Así, están apoyando tanto a los hogares que antes de la pandemia calificaban para un programa, como a aquellos que no estaban bajo los estándares, pero para quienes la crisis significa un riesgo de caer en la pobreza.
Los programas podrían adaptarse automáticamente a los choques, es decir, aumentar automáticamente los montos desembolsados y abarcar un mayor número de beneficiarios cuando pase una crisis. Si institucionalizan las transferencias monetarias, los gobiernos podrán responder de manera más oportuna, ordenada, eficiente y transparente cuando llegue la próxima pandemia, terremoto o inundación.

Ahorrar tiempo valioso en la próxima emergencia
Flexibilizar estas transferencias de manera que se adapten a los choques implica establecer reglas sobre el alcance y las condiciones bajo las cuales se escalarían antes de que ocurran los desastres. Normas explícitas también permiten establecer una cláusula de eliminación gradual automática de la respuesta a la emergencia tras unos meses, salvaguardando así los costos fiscales.

No debería ser un cuello de botella
Hacer que estos pagos se adapten fácilmente a las crisis también implica tomar medidas financieras por adelantado. Entre las opciones con las que cuentan los gobiernos se destacan los fondos de reserva y de líneas de crédito contingentes.
La situación actual muestra que reaccionar a los desastres es necesario y útil, pero también que la coordinación y el rápido desembolso de la ayuda a los hogares afectados son muy desafiantes. Se tiene la oportunidad de establecer programas de transferencias monetarias como una herramienta clave para proporcionar un apoyo inmediato, temporal y transparente a las poblaciones afectadas por desastres. Si se diseñan bien, estos programas pueden aumentar de manera sostenible la resiliencia de las poblaciones a los impactos climáticos y otros desastres, más allá de la pandemia actual.

¿Cómo está afectando la pandemia del Covid-19 a nuestros campesinos?

Autor: Schling, Maja; Salazar, Lina; Palacios, Ana; Pazos, Nicolás - Junio 26, 2020

El campo es el motor de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. De hecho, la región produce suficientes alimentos para atender las necesidades de su población y genera el 16% de las exportaciones de comida a nivel mundial.
Debido a la pandemia global provocada por el Covid-19, y con la intención de minimizar el número de contagios, muchos países han optado por cuarentenas generalizadas que restringen el movimiento de bienes y personas. Si bien la mayoría de los países de la región decretaron al sector agropecuario como esencial para garantizar la seguridad alimentaria, la situación ha implicado varios retos relacionados con el transporte de la producción, la adquisición de insumos, la contratación de mano de obra, la incertidumbre sobre precios y demanda, y la falta de liquidez y crédito, entre otros.

Datos de un nuevo estudio del BID Un equipo del BID realizó el estudio Retos para la agricultura familiar en el contexto del COVID-19. Este estudio, realizado en mayo de 2020, se fundamentó en entrevistas estructuradas por teléfono a una muestra de 105 de pequeños y medianos productores agropecuarios.


Los resultados del análisis muestran que ya se evidencian importantes problemas con la producción agropecuaria. Con respecto a la venta, el 65% de productores afirmaron que el Covid-19 afectó la venta de su producción agrícola, principalmente por la dificultad para transportar los productos a los mercados o por una diminución de la demanda, entre otros factores.
Estas interrupciones al flujo habitual del ciclo agrícola implican una reducción en los ingresos y la capacidad de gasto de los productores encuestados, limitando la continuidad de la producción y presentando ya un urgente problema de liquidez.
Según la FAO, las explotaciones de los pequeños productores corresponden aproximadamente al 80% del total de explotaciones agrícolas en la región, aportando entre el 30% y el 40% del PIB agrícola. Esto implica que es de crucial importancia mantener la producción de la agricultura familiar para que la inseguridad alimentaria no se agudice en la región.

Así es como podemos hacer una recuperación verde global, que también impulsa la economía

Autor: Charlotte Edmond- Junio 26, 2020

Ahora que muchas naciones están resurgiendo gradualmente, los gobiernos están buscando desesperadamente formas de inyectar vida en economías tórpidas. Un informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) tiene algunas ideas de como hacerlo.

Una recuperación sostenible
Las políticas específicas y la inversión entre 2021 y 2023 podrían impulsar el crecimiento económico mundial en un promedio de 1.1% al año, estima la AIE. Su Plan de Recuperación Sostenible también ahorraría o crearía alrededor de 9 millones de empleos al año y reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía en 4.500 millones de toneladas a nivel mundial, según un análisis realizado en cooperación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este plan establece los enfoques más rentables en función de las circunstancias de cada país, los proyectos de energía existentes y las condiciones actuales del mercado. Lograr esto requiere una inversión global de $ 1 billón anualmente durante los próximos tres años, o alrededor del 0.7% del PIB mundial actual.

Impulsando el mercado laboral La AIE estima que de los 40 millones de personas empleadas directamente por la industria energética, alrededor de 3 millones, han perdido sus empleos o corren el riesgo de hacerlo, como resultado de COVID-19. Otros 3 millones de empleos se ven afectados en áreas relacionadas.


Según el plan de la AIE, podría crearse una gran cantidad de empleos mediante la modernización de los edificios para mejorar la eficiencia energética, con otra franja proveniente del sector eléctrico, particularmente en redes y energías renovables.

Equilibrando la demanda y la seguridad.
La inversión en el sector de la energía se desplomará un 20% en 2020, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad energética y la transición a las energías renovables, dice la AIE. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono proyectadas en 2023 se encuentran significativamente por debajo de donde están actualmente, el plan de recuperación sostenible también vería mejorar la contaminación del aire, reduciendo los riesgos para la salud en todo el mundo.

Un enfoque cambiado
El enfoque para los gobiernos debe estar en la entrega de proyectos resilientes que puedan estar en funcionamiento en un corto espacio de tiempo. De esta manera, grandes cantidades de capital privado también se movilizarán junto con la financiación pública.

Tres formas de apoyar la resiliencia de las MIPYME para superar al COVID-19

Autor: Peláez ,Paula ; García Jaime -Junio 26, 2020



El impacto del COVID-19 implicará un alto costo social y económico en la región, considerando que casi el 99% de las empresas latinoamericanas son MIPYME, las cuales representan el 67% del empleo. Las MIPYME son también a menudo las únicas que alcanzan al cliente final con bienes y servicios esenciales. Debido a las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos de toda la región, muchas MIPYME que no pueden realizar la transición al teletrabajo están experimentando caídas en la demanda de bienes e incidencias en la cadena de suministro. Al mismo tiempo, mientras que las cuentas y la deuda se acumulan, el escaso capital de trabajo disminuye. La supervivencia de muchas MIPYME está en riesgo, ya que se ven obligadas a reducir operaciones y despedir trabajadores. Ademas, las MIPYME que operan en la economía informal tendrán más dificultades para acceder al apoyo de emergencia de los gobiernos.

Encaminando esfuerzos en la dirección adecuada
Los gobiernos temen una exacerbación de la ya elevada desigualdad en la región; las grandes empresas, cuyos minoristas, productores, proveedores y distribuidores son MIPYME, así como las instituciones financieras que sirven al segmento MIPYME, todos comparten este objetivo común y están movilizando esfuerzos para apoyar a las MIPYME. El enfoque a menudo se divide entre la respuesta inmediata para garantizar la supervivencia a corto plazo, junto con la planificación de escenarios que puede ayudar a alinear los esfuerzos de recuperación.
Las empresas resilientes serán aquellas que con el tiempo podrán mejorar sus habilidades para anticipar, comprender y responder a los riesgos y vulnerabilidades de una disrupción. Para las grandes empresas, la capacidad de recuperación de sus propias operaciones solo será una fracción del trabajo por delante; el apoyo a las MIPYME asociadas a través de cadenas de valor complejas se convertirá en una parte integral del esfuerzo. Para las instituciones financieras, la resiliencia implicará garantizar la continuidad del servicio, la seguridad de los datos y el bienestar financiero de los clientes y la organización.

Jugando el rol esencial Tanto las grandes empresas como las instituciones financieras pueden desempeñar un papel vital para facilitar la resiliencia de las MIPYME y su capacidad de resistir futuras disrupciones de la siguiente manera:

  1. Capacidad financiera: Apoyar a las MIPYME con una gama de instrumentos financieros que les permiten no solo sobrevivir, sino también proporcionar un empleo decente, hacer crecer su negocio, realizar inversiones a largo plazo e innovar.
  2. Capacidad de adaptarse a las nuevas condiciones del mercado: La crisis de COVID-19 ha evidenciado la necesidad de que las empresas aceleren sus esfuerzos de digitalización, lo que crea una oportunidad sin precedentes para el desarrollo y la innovación.
  3. Adoptar prácticas sostenibles: Defender políticas y planes ambiciosos de sostenibilidad, y apoyar a las MIPYMES para que se alineen con los objetivos de sostenibilidad corporativa garantizará no solo la viabilidad a largo plazo de las cadenas de valor, sino también la capacidad de las MIPYME para permanecer y crecer dentro de esas cadenas de valor.

Cómo los emprendedores digitales contribuirán a dar forma al mundo tras la pandemia de COVID-19

Autor: Brian A. Wong- Junio 26, 2020



Hace diecisiete años, el brote de SARS se extendía rápidamente por toda China, y la fuerza laboral de Alibaba había entrado en cuarentena. Durante el brote, Alibaba lanzó Taobao, su primera plataforma orientada al consumidor y ahora el mercado minorista en línea más grande del mundo. Al hacerlo, demostró que, en tiempos de crisis, los desafíos pueden convertirse en oportunidades siempre que haya optimismo, determinación y un propósito común.
Hoy, otro nuevo coronavirus ha golpeado al mundo y nos enfrentamos a una crisis de salud pública sin precedentes. A medida que las empresas y los empresarios de todo el mundo se enfrentan a inmensos desafíos, Alibaba nuevamente se ha movido para ayudar a las pequeñas y medianas empresas (PYME) a abordar los obstáculos comerciales planteados por la pandemia de COVID-19 y mantener el flujo de servicios esenciales. Inmediatamente después del brote de COVID-19 en China, la compañía anunció 20 medidas para apoyar a las empresas afectadas por la pandemia.
Aunque la pandemia actual ha afectado considerablemente a la economía mundial, la economía digital ha demostrado ser esencial en la lucha contra la COVID-19. Como señaló el fundador de Alibaba, Jack Ma, aquellos que ya habían acogido la tecnología de Internet en el pasado tenían la ventaja de poder acelerar su crecimiento comercial; la capacidad de aprovechar las herramientas digitales se ha convertido en una necesidad para las empresas para sobrevivir a la crisis actual.
La pandemia ha acelerado el proceso de transformación digital en casi todos los sectores. A medida que el mundo pasa lento, pero constantemente a la etapa de recuperación, también se han constatado los cambios provocados por la pandemia en el comportamiento del consumidor que probablemente permanezcan para siempre.
Las oportunidades en deberían centrar sus esfuerzos los empresarios en su camino hacia la recuperación para adaptarse a los nuevos comportamientos de los consumidores utilizando herramientas digitales son:

  1. En primer lugar, está claro que la economía digital desempeñará un papel cada vez más importante en la recuperación de la economía global después de la COVID-19. La economía digital representa una desviación del modelo de negocio tradicional de juego de suma cero con su enfoque en la creación de valor compartido. Al construir un ecosistema, los empresarios deben adoptar un enfoque de plataforma que permita a múltiples agentes resolver problemas juntos.
  2. En segundo lugar, la capacidad de construir nuevos sistemas desde cero podría acelerar el auge de las PYME y de los empresarios de los mercados emergentes y colocarlos en una posición más ventajosa en la recuperación económica posterior a la COVID-19. Esto presenta oportunidades enormes para los empresarios en estos mercados.
Las PYME son la columna vertebral de cualquier sociedad para la creación de empleo y la contribución económica. Ellas son las pioneras del viaje hacia la recuperación económica. Aquellas que puedan impulsar su empresa y equipo para adoptar tecnologías digitales y permitir que sus clientes, socios y la comunidad local tengan la máxima oportunidad de sobrevivir y prosperar a largo plazo.

Lo que los rescates de hoy pueden hacer por las economías de mañana

Autor: Saadia Zahidi- Junio 26, 2020

El año pasado, el Reporte Global de Competitividad anual del Foro Económico Mundial evaluó cómo estaban preparados para el futuro 141 gobiernos y concluyó que la mayoría tenía un mal desempeño. Sin embargo, ahora que el confinamiento por la pandemia está causando estragos en la economía global y pone de manifiesto las deficiencias de muchas instituciones, hemos llegado a una era de gobierno más grande –y quizá más audaz.
Se calcula que ya se han inyectado 9 billones de dólares en la economía global para asistir a los hogares, frenar las pérdidas de empleos y mantener a las empresas a flote. Ahora que algunos países están empezando a salir de los confinamientos, sus líderes tienen una oportunidad única de reformular la economía para ofrecer resultados mejores y equitativos.


La crisis ofrece una oportunidad para lo que el Foro Económico Mundial dio en llamar el “Gran Reinicio”, no a partir de algún punto distante en el futuro sino ahora mismo. La asistencia a corto plazo que se ofrece hoy puede y debe ser aprovechada para fomentar prácticas comerciales más responsables, salvar empleos, abordar la desigualdad y el cambio climático y construir una resiliencia a largo plazo contra las crisis futuras.
Los gobiernos intentan salvaguardar los empleos ofreciendo incentivos para que las empresas mantengan los niveles de empleo. Si bien todavía está por verse si las restricciones temporarias serán efectivas a la hora de mantener el empleo una vez que se las levante, ofrecen un colchón a los trabajadores en medio de esta crisis sin precedentes y de cara a una recuperación futura.
En los últimos diez años, por ejemplo, las aerolíneas más grandes de Estados Unidos gastaban el 96% de su flujo de caja disponible en recompras de acciones. Ahora, las aerolíneas faltas de liquidez que quieren acceder a los fondos del gobierno no sólo deben dejar de recomprar acciones y pagar dividendos hasta fines de 2021; también deben aceptar no utilizar cesantías involuntarias o reducir las tasas de pago hasta el 30 de septiembre.
La pandemia ha empujado a los gobiernos a asumir un papel más proactivo. En tanto vayamos dejando atrás la crisis sanitaria, los responsables de las políticas deberán aprovechar la oportunidad para implementar reformas audaces y ambiciosas.
Pero mientras que los gobiernos deben asumir un papel de liderazgo, dar forma a la recuperación y trazar un nuevo sendero exigirá una mayor colaboración entre las empresas, las instituciones públicas y de gobierno y los trabajadores.
La nueva influencia de los gobiernos les brinda los medios para empezar a construir economías más justas, más sustentables y resilientes.

Las condiciones financieras se han distendido, pero las insolvencias son un riesgo predominante

Autor: Tobias, Adrian; Natalucci, Fabio - Junio 25, 2020

Tras sufrir bruscas caídas en febrero y marzo desencadenadas por la pandemia de COVID-19, los mercados de acciones han repuntado, en algunos casos prácticamente a los niveles observados en enero, mientras que los diferenciales de crédito se han reducido notablemente, incluso para las inversiones de mayor riesgo. El inédito uso de herramientas no convencionales sin duda a amortiguado el golpe que la pandemia ha asestado a la economía mundial, y ha reducido el peligro inmediato para el sistema financiero mundial.
Hay mucha incertidumbre acerca de las perspectivas económicas y los inversionistas son muy sensibles a la evolución de la COVID-19. Los principales bancos centrales del mundo han contribuido a la notable distensión de las condiciones financieras, estas medidas han restablecido la confianza y han estimulado la toma de riesgo por parte de los inversionistas
Algo que ilustra la desconexión entre los mercados financieros y la economía real es el desfase que ha surgido recientemente entre el dinamismo de la bolsa en Estados Unidos y el desplome de la confianza de los consumidores, y esto hace dudar sobre si la sostenibilidad del repunte sería sostenible si no contara con el estímulo proporcionado por los bancos centrales.


¿Cuáles son los factores desencadenantes?
Varios acontecimientos podrían desencadenar un descenso de los precios de los activos de riesgo. La recesión podría ser más profunda y larga de lo que actualmente prevén los inversionistas. Podría haber una segunda ola de infecciones, con las consiguientes medidas de contención. Las tensiones geopolíticas o un aumento del malestar social ante la creciente desigualdad mundial podrían trastocar la confianza de los inversionistas.

Vulnerabilidades preexistentes
La pandemia está dejando al descubierto las vulnerabilidades financieras preexistentes.

  1. Tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes, la carga de la deuda de las empresas y los hogares podría tornarse inmanejable si la economía experimentara una contracción grave.
  2. La materialización de eventos crediticios pondrá a prueba la resiliencia del sector bancario.
  3. Las empresas financieras no bancarias también podrían verse afectadas.

Desafíos y soluciones para mejorar el financiamiento a las mipymes durante la pandemia

Autor: Diego Herrera-Junio 25, 2020



Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) le dan vida a las economías de América Latina y el Caribe (ALC). Representan 99,5% de todas las empresas de la región y 60% de la población ocupada y son responsables por el 25% del producto interno bruto (PIB) regional, según datos de la OECD.
A pesar de su importancia económica y social, a las mipymes les resulta difícil acceder a financiamiento. De forma agregada, la brecha entre la demanda y la oferta de crédito para mipymes en ALC llega a ser de US$1,8 mil millones, equivalentes al 41% del PIB regional, de acuerdo al SME Finance Forum. Además, datos del 2019 indican que aproximadamente el 47% de las pequeñas empresas en el sector formal, no tienen un préstamo bancario o una línea de crédito. Si la empresa es propiedad de una mujer, este número llega a más del 50%.

Barreras estructurales al financiamiento
Las mipymes tienen varias características que impiden su acceso al financiamiento en la región. Entre las principales barreras identificadas se encuentran la informalidad, la falta de un inmueble físico o una garantía de compromiso, la falta de una empresa solidaria o garante, la baja formalización de la empresa y las bajas calificaciones crediticias. Asimismo, estas barreras se ven exacerbadas por la inexistencia o inadecuación de leyes sobre garantías móviles, la falta de un registro de garantías y la falta de fondos de garantía.
Muchas de estas barreras pueden ser superadas con medidas de política pública por parte de los gobiernos de la región. El BID ha apoyado a muchos de los gobiernos de la región con programas de financiamiento para mipymes, la creación de fondos de garantía, entre muchos otros instrumentos.

Medidas de emergencia para apoyar las mipymes ante el COVID-19
Las medidas tomadas por los países en medio de la emergencia sanitaria obligaron a que los pequeños negocios dejaron de ser parte de la cotidianeidad y pasaron a la excepcionalidad. Muchos de ellos han permanecido cerrados por meses y por lo tanto sus flujos de caja se han visto afectados, y con ello, el empleo y los salarios de millones de familias en la región.
Los gobiernos también han tomado medidas para mitigar los efectos de los efectos de la pandemia para las mipymes, como las moratorias y postergación de pagos para créditos, los subsidios directos a empresas y empleados, entre otras muchas.
Para las mipymes se deben crear mecanismos financieros que les permitan sobrevivir el período con ingresos reducidos. También resulta importante crear mecanismos que permitan a aquellas empresas viables reestructurar su deuda o acceder a capital para reactivar sus negocios. Esto permitirá una transición o una salida ordenada del mercado a aquellas empresas que definitivamente no logren sobrevivir al COVID-19. De la misma manera, los programas de apoyo a la digitalización son otras políticas que se empezaron a implementar y serán cada vez más importantes para ayudar a las mipymes a mantenerse en el mercado.

Las tecnologías, y colaboraciones bien pensadas, que pueden generar resiliencia en el sistema alimentario después de COVID-19

Autor: Fraser, Evan; Newman, Lenore- Junio 23, 2020



La COVID-19 debilitó los sistemas ya precarios en algunas regiones, lo que condujo a lo que la ONU ha llamado retrocesos "históricos" en la lucha contra el hambre.
La crisis revela una serie de áreas clave donde el sistema alimentario es vulnerable. Con las predicciones de que las futuras pandemias podrían traer consecuencias aún más severas, el fortalecimiento del sistema alimentario será fundamental a largo plazo. Las nuevas tecnologías, si se implementan cuidadosamente, podrían ayudar a garantizar un sistema más justo y resistente en el futuro.

Aprovechando las tecnologías para la resiliencia
El coronavirus muestra la oportunidad disponible para modernizar una gama de sistemas con tecnologías emergentes. Si bien la industria alimentaria ya estaba invirtiendo en estas soluciones antes de la pandemia, es probable que la COVID-19 acelere estos procesos y ayude a reducir las vulnerabilidades a largo plazo.

  1. Blockchain: El amplio campo de los sistemas de contabilidad basados en computadora, habilitados por tecnologías como blockchain u otros "libros de contabilidad descentralizados", puede crear más transparencia en nuestros sistemas alimentarios. El valor de tales herramientas se ha hecho evidente a medida que la COVID-19 revela los riesgos asociados con nuestra dependencia de cadenas de valor largas, complicadas y a menudo opacas.
  2. Automatización: La automatización, el Internet de las cosas y la robótica ya estaban preparados para reducir la mano de obra requerida por los agricultores. Esto es importante ya que la COVID-19 ha revelado cuán dependiente es el sistema alimentario de la libre circulación de la mano de obra agrícola. Lo complicado es el hecho de que muchas de las plantas de procesamiento de alimentos están configuradas físicamente para optimizar la eficiencia. Esto hace que sea muy difícil permitir el distanciamiento físico en las instalaciones, y la proximidad de los trabajadores significa que el distanciamiento se ha traducido en una productividad mucho más lenta. Las tecnologías para reducir la mano de obra y las operaciones automatizadas reducirían este tipo de vulnerabilidades.
  3. Nuevas "fronteras" alimentarias: El interés está creciendo en tecnologías emergentes como la agricultura celular y la agricultura de ambiente controlado. Estas herramientas permiten a los agronegocios producir más alimentos localmente y en entornos altamente controlados. Esto puede ayudar a crear más economías alimentarias regionales y reducir una tercera vulnerabilidad revelada por la COVID-19, que es cuán vulnerables somos porque los aspectos de nuestro sistema alimentario se han vuelto extremadamente centralizados.
Sin duda, la tecnología por sí sola no será suficiente para fortalecer los sistemas alimentarios del mundo. Gran parte de granjas del mundo son a pequeña escala y familiares y no tendrán acceso a tales innovaciones. Es posible que ciertas innovaciones puedan incluso conducir al declive de los pequeños y medianos productores, lo que lleva a aumentos en el desempleo o la pobreza.
Por lo tanto, la COVID-19 revela una fuerte y urgente necesidad de que representantes de todos los sectores de la economía se reúnan y entablen un diálogo para planificar cómo será un sistema alimentario pospandémico . Del mismo modo, el mundo necesita colaboraciones nunca vistas para desarrollar nuevas formas de desplegar la tecnología, manteniendo las necesidades de los pobres firmemente en el centro de cualquier programa.

Tienes dinero: Los pagos móviles ayudan a la gente durante la pandemia

Autor: Davidovic, Sonja; Prady, Delphine; Tourpe, Herve - Junio 22, 2020

El desafío práctico de poner la asistencia financiera rápidamente en manos de aquellos que perdieron su empleo en medio de la crisis económica de COVID-19 ha generado desconcierto entre las economías avanzadas y las economías en desarrollo por igual. La tarea se complica debido a los confinamientos económicos, las medidas de distanciamiento físico, los sistemas dispares de protección social y, en los países de bajo ingreso en particular, el alto nivel de informalidad.
Muchos países emergentes y de bajo ingreso están ampliando la escala del apoyo directo a hogares y personas porque no pueden proteger directamente los empleos. La falta de datos sobre la situación de empleo y las divisiones confusas entre empresas y personas en el sector informal menoscaban la eficacia de las políticas del mercado laboral. En consecuencia, los gobiernos apuestan a las transferencias monetarias cuando tratan de dar impulso a los sistemas de protección social, mientras tratan de ampliar su cobertura.


Mecanismos eficaces de transferencia de dinero
El dinero móvil es una opción eficaz que favorece el distanciamiento físico para realizar transferencias de dinero a gran escala, ya que la tasa de propiedad y utilización de teléfonos móviles en las economías emergentes y en desarrollo es muy elevada. Así pues, el dinero móvil puede ayudar a las poblaciones rurales y remotas a tener acceso a programas de transferencias del gobierno sin desplazarse largas distancias o hacer filas, o incluso tener una cuenta bancaria.
El dinero móvil tiene riesgos y limitaciones. En zonas rurales y remotas posiblemente las personas carezcan de cobertura móvil, fácil acceso a agentes monetarios o sencillamente de electricidad. El canje de dinero móvil por efectivo puede ser costoso.

Un marco para el dinero móvil
Más allá del horizonte de la crisis, muchos países han buscado dar impulso a plataformas de pagos móviles para reducir la corrupción, mejorar la eficiencia y la transparencia presupuestaria, y lograr una mayor inclusión financiera, en especial para el sector informal y las mujeres.
A medida que los países salen de la crisis y se perfila una nueva normalidad, es un buen momento para tomar nota de los impedimentos que encontraron para ofrecer apoyo a las personas que sufren las consecuencias económicas de los confinamientos.

El Gran Confinamiento a través de una lente mundial

Autor: Gita Gopinath-Junio 16, 2020

Se prevé que el Gran Confinamiento se desarrollará en tres fases, primero confinamiento, fin de confinamiento, y finalmente solución médica a la pandemia. Observando el panorama económico, la escala y gravedad del Confinamiento son notables. El mundo jamás ha conocido una crisis económica mundial tal como la resultante.
Tanto las economías avanzadas como las de mercados emergentes estarán en recesión en 2020. La actualización de junio del informe Perspectivas de la economía mundial probablemente muestre tasas negativas incluso peores que las ya estimadas. Esta crisis tendrá consecuencias devastadoras para los pobres del mundo.
Están surgiendo características inusuales en todo el mundo, al margen del tamaño, región geográfica o estructura de producción de las economías.

  1. Primero, en los meses más álgidos del confinamiento, la contracción de los servicios fue más marcada que la de la manufactura, y se observó por igual en las economías avanzadas y en las de mercados emergentes.
  2. Segundo, a excepción de la inflación de los precios de alimentos, lo que hemos visto hasta ahora ha sido una caída de la inflación y de las expectativas inflacionarias más bien generalizada tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes.
  3. Tercero, se observa una notable divergencia entre los mercados financieros y la economía real; los indicadores financieros apuntan a perspectivas de recuperación más alentadoras que las que sugiere la actividad real.

El aumento de los diferenciales soberanos y la depreciación de las monedas de los mercados emergentes son más pequeños que los observados durante la crisis financiera mundial. Esta divergencia podría presagiar mayor volatilidad en los mercados financieros. El deterioro de las novedades sanitarias y económicas puede llevar a fuertes contracciones.
La política fiscal discrecional ha sido considerable en las economías avanzadas. Los mercados emergentes han desplegado un respaldo fiscal menor, restringidos por un espacio fiscal limitado. Además, un reto único para los mercados emergentes esta vez es que el sector informal no ha podido desempeñar ese papel durante el confinamiento y ha necesitado apoyo.
El FMI, en colaboración con otros organismos internacionales, continuará haciendo todo lo posible para garantizar una liquidez internacional, proporcionar financiamiento de emergencia, respaldar la iniciativa de suspensión del servicio de la deuda del G-20 y ayudar a los países a mantener una carga de deuda manejable.

Economía de la Conducta en tiempos de Covid-19

Autor: Pablo Mira- Junio16, 2020



La Economía de la Conducta (EC) presume de ocuparse del comportamiento “real” de los seres humanos. En tiempos de Covid-19, reconocer que no somos homo economicus sino homo sapiens parece central para comprender las reacciones de la gente ante una pandemia que representó el mayor costo económico de que se tenga registro.
Conocer el comportamiento general del público es un objetivo deseable, pero es una empresa dificultosa. No por nada la economía tradicional sobresimplificó el asunto declarando al humano como un ser económicamente racional.
La EC proveyó explicaciones justificadas sobre los sesgos cognitivos que afectan la percepción acerca de lo que sucede. Se ha remarcado que las impresiones del público sobre los riesgos de la pandemia son inexactas. Por un lado, la heurística de disponibilidad significa que exageramos el pánico ante imágenes salientes, y también ante el desconocimiento de la enfermedad y de sus consecuencias. Pero también están quienes subestiman esos mismos riesgos, ignorando la naturaleza exponencial de los contagios y sus posibles fatalidades.
Las políticas sugeridas por la EC (llamadas “nudges”) han contribuido a diseñar mensajes convincentes para estimular conductas preventivas. Comunicaciones claras y repetitivas son el ejemplo más a mano de las recomendaciones típicas.
Hay dos aspectos más que la EC no se ha dedicado a estudiar suficientemente:

  1. La disrupción económica no ha sido pareja.
  2. La ausencia de historias de contagio que permitan establecer mejor las prioridades.
Finalmente, la realidad es que las grandes discusiones que entornan el enfrentamiento de la pandemia, como las que refieren a la trazabilidad y al testeo, no parecen caer bajo la órbita de la EC. Es evidente que las políticas llevadas adelante en término de aislamiento y otras restricciones están lejos de constituir “nudges”.

Cómo evitar que la crisis del COVID-19 se transforme en una crisis alimentaria: acciones urgentes contra el hambre en América Latina y el Caribe

Autor: CEPAL- Junio 16, 2020

La pandemia por coronavirus tiene efectos sobre las actividades del sistema alimentario y sus resultados, sobre todo en términos de seguridad alimentaria y bienestar social.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha formulado un análisis sistematizado de los principales canales de transmisión de los impactos de la pandemia en la alimentación y la agricultura. Los factores relevantes en cada caso son la demanda, la oferta y el comercio internacional.
La emergencia ha coincidido con una coyuntura de reducción de los precios internacionales de la mayoría de los grupos de productos básicos. En promedio, los precios de los alimentos disminuyeron un 9,1% entre enero y abril de 2020, en comparación con caídas del 12,5% del precio de los metales y del 47,9% de los de la energía.



La oferta: prevención de fallas en la producción y distribución
El sector alimentario puede adaptarse de mejor manera a la crisis que el promedio de la economía. En general, los productos alimentarios son generados por empresas de un solo país y tienen pocos componentes, y para su exportación se emplean servicios prestados por un número reducido de empresas.
El problema de la interrupción de la cadena de pagos tiene consecuencias específicas en el sector agrícola, que se caracteriza por una multiplicidad de actores. Para asegurar el financiamiento de las actividades productivas se han implementado prórrogas automáticas para los créditos del sector de la agricultura campesina y se ha capitalizado la banca de desarrollo para atender al sector agrícola.

Reducción de la capacidad de compra
La recesión económica mundial aumentará la pobreza y el hambre y otras formas de inseguridad alimentaria, en especial en países con redes de protección social débiles. En América Latina y el Caribe, la CEPAL pronostica una retracción del PIB de al menos un 5,3% en 2020, además, también estima que si los efectos del COVID-19 llevan a la pérdida de ingresos del 5% de la población económicamente activa, la pobreza podría incrementarse 3,5 puntos porcentuales, mientras que se prevé que la pobreza extrema aumente 2,3 puntos porcentuales, polo que, para proteger el acceso de los consumidores de más bajos ingresos a productos de consumo popular, varios países han puesto en práctica medidas orientadas al control o fijación de precios.

Alza de los precios locales de los alimentos
El alza en algunos productos se dio principalmente durante marzo y abril, cuando en la mayoría de los países se empezaron a poner en marcha medidas de confinamiento que generaron incrementos de la demanda e incertidumbre en la oferta. El promedio ponderado regional de incremento en el componente de alimentos del índice de precios al consumidor, entre enero y mayo de 2020, ha sido del 4,6%, cifra casi cuatro veces mayor al alza en el índice de precios general (1,2%).

Asociación De Microfinanzas Expresa Su Rechazo Al Proyecto De Ley Que Pone En Riesgo A Las Cajas Municipales Y Rurales

Autor: Alondra Arias – Junio 16, 2020



Mediante una carta remitida al presidente del Congreso de la República, la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (ASOMIF Perú) manifestó su inconformidad al predictamen emitido por la Comisión de Defensa del Consumidor el 15 de junio. En el proyecto de ley se considera a ASOMIF Perú como una fuente de opinión recibida, atribuyéndole argumentos que corresponden a la Asociación de Bancos del Perú – ASBANC. Sin embargo, la asociación presidida por Jorge Delgado afirma que en ningún momento se ha entablado un diálogo entre ASOMIF Perú y la Comisión de Defensa del Consumidor.
Además, en la carta se especifica el gran perjuicio económico que las medidas en cuestión podrían ocasionar al sistema de microfinanzas:

  1. Los Proyectos de Ley presentados por el Legislativo suponen un enorme riesgo para la sostenibilidad de las empresas de microfinanzas del Perú, ya que atentan contra la cadena de pagos de las microfinancieras.
  2. El impacto recaería en los 10 millones de ahorristas del sistema financiero, que podrían perder todo su dinero al enfrentarnos a quiebras o corridas bancarias.
  3. El propio Estado se vería perjudicado al tener depósitos que se aproximan a los S/18 mil millones en bancos y financieras.
El documento finaliza sosteniendo que el predictamen carece de toda legalidad, ya que la información que lo sustenta cuenta con una falta de transparencia y ha sido aprobado con información falaz. Finalmente, ASOMIF Perú expresa su disposición a exponer ante la Comisión de Defensa del Consumidor la problemática actual por la que vienen pasando las empresas microfinancieras, con la finalidad que el Congreso pueda tomar la mejor decisión en beneficio del sistema financiero.

¿Ampliará la COVID-19 la brecha de justicia en materia de género?

Autor: Okoro, Sandie ; Prettitore, Paul- Junio 15, 2020



En todo el mundo, se estima que 1500 millones de personas se enfrentan a problemas legales que no pueden resolver, mientras que 4500 millones personas están excluidas de las protecciones y oportunidades que ofrece la ley.
Las noticias no son totalmente malas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible tiene como propósito: “proporcionar acceso a la justicia para todos”, mientras que las medidas multidimensionales relativas a la pobreza toman cada vez más en cuenta los indicadores relacionados con la justicia.
Sin embargo, la COVID-19 está creando nuevos obstáculos para la igualdad de acceso a la justicia, especialmente para las mujeres. Es probable que las respuestas a la pandemia estén muy condicionadas por el género, lo que significa que las mujeres migrantes, discapacitadas, e indígenas están doblemente en desventaja.
Esas disparidades ya se manifestaban antes de la pandemia. A pesar de las numerosas reformas legales, las mujeres de todo el mundo sólo tienen tres cuartas partes de los derechos legales que se conceden a los hombres, siendo las peores desigualdades aquellas relacionadas con las relaciones familiares, el empleo, el control de los activos económicos y la violencia.
Los tribunales no son la única vía para buscar justicia, pero sí son una vía importante, y la COVID-19 ha expuesto sus debilidades. En respuesta a la pandemia, estas instituciones están cambiando sus prácticas de manera que posiblemente puedan mejorar el acceso, incluso mediante la adopción de tecnologías para compartir información y realizar actos. Pero, si bien el nuevo uso de la tecnología debe ser acogido con beneplácito, las personas vulnerables, incluidas entre ellas las mujeres, corren el riesgo de quedarse atrás.
Por lo tanto, es posible que se necesiten reformas significativas y duraderas, teniendo en cuenta las amenazas adicionales planteadas por la pandemia y sus consecuencias económicas. Para empezar, el empeoramiento de los problemas financieros, familiares y de salud probablemente conducirá a un aumento de la violencia contra las mujeres.

Mastercard se asocia con Facebook para permitir a los brasileños enviar y recibir dinero usando WhatsApp

Autor: Mastercard- Junio 15, 2020

Mastercard anunció el 15 de junio de 2020, la extensión de su alianza con Facebook para ofrecer una nueva e innovadora forma para que los brasileños reciban y envíen dinero a amigos y familiares a través de la aplicación WhatsApp de manera fácil y segura.

Pagarle a amigos y familiares ahora es más fácil
El pago de persona a persona (P2P) está experimentando un crecimiento significativo. A nivel mundial, se espera que las transferencias nacionales P2P alcancen los $2,07 billones de dólares en volumen para 2022.
Hasta ahora, la experiencia P2P en Brasil era complicada y consumía mucho tiempo. Los consumidores tenían que ubicar servicios de transferencia de dinero y proporcionar la información de cuenta bancaria de los destinatarios, quienes podían estar esperando durante días para recibir el dinero. Con la habilitación se podrá enviar y recibir dinero de forma cómoda y segura registrando su tarjeta de débito a través de esta aplicación, eliminando los riesgos e ineficiencias asociadas con otros métodos de pago.

Inclusión de las pequeñas empresas en los pagos electrónicos
Además de transferencias, los usuarios de WhatsApp pueden pagar a pequeñas empresas a través de la aplicación WhatsApp Business. Esta permite pagos digitales instantáneos. Según un estudio reciente, el 60% de los consumidores brasileños ya utilizan WhatsApp para interactuar con pequeñas empresas, ya sea para pedir productos, negociar precios o programar citas.
La posibilidad de realizar compras a pequeños comerciantes a través de WhatsApp respaldará a millones de empresas locales que se han visto muy afectadas por la crisis reciente y ayudará a satisfacer las demandas de usuarios brasileños”, comentó Kiki Del Valle, Vicepresidente Senior, Alianzas Digitales, Mastercard América Latina y el Caribe.

Seguridad en todas las transacciones de pago de WhatsApp
Vincular su tarjeta de crédito o débito preferida dentro de la aplicación es altamente seguro gracias al uso de la solución de tokenización de última generación de Mastercard. La tecnología de tokenización protege la información del titular de la tarjeta reemplazando el número de tarjeta original de 16 dígitos por un número alternativo único, o “token”, que está asociado con la cuenta individual de cada usuario de WhatsApp y que no funciona en ningún otro lugar. Una vez creado el token, los consumidores tendrán que introducir su PIN de seguridad cada vez que deseen realizar una transacción.

Actualización
En la publicación del Diario “El Español” se da a conocer que al parecer los pagos de WhatsApp no han ido por muy buen camino, ya que han sido suspendidos.
El Banco Central de Brasil suspendió este martes el servicio de pago que anunció WhatsApp. Este servicio se ha suspendido para conseguir " preservar un adecuado ambiente competitivo que asegure el funcionamiento de un sistema de pago operable, rápido, seguro, transparente, abierto y barato ", según un comunicado.
Explican que, sin un análisis previo de las operaciones del servicio, estas tendrían la capacidad de generar "daños irreparables" al SPB en lo que se refiere a la "competencia, eficacia y privacidad de datos".

El reajuste económico mundial: Fomentar una recuperación más inclusiva

Autor: Georgieva, Kristalina - Junio 11, 2020

Los que más están sintiendo los efectos de la crisis de la COVID-19 son los que ya de por sí son más vulnerables. Esta calamidad podría provocar un aumento significativo de la desigualdad del ingreso y poner en peligro los avances alcanzados en materia de desarrollo. Nuevas estimaciones indican que cerca de 100 millones de personas de todo el mundo podrían caer en la pobreza extrema.
Un acceso más equitativo a las oportunidades está asociado a un crecimiento más fuerte y sostenible, así como a un mayor aumento del ingreso de los pobres. No obstante, desarrollar la capacidad máxima de todas las personas no es tarea fácil. Lo cierto es que el virus genera mayores riesgos para la salud de los hogares de bajo ingreso, los más damnificados por el desempleo récord y con menos probabilidades de beneficiarse del aprendizaje a distancia.
Se debe tener en cuenta tres prioridades:

1. Usar el estímulo fiscal de forma apropiada
Durante la fase de recuperación, deberá aplicarse un estímulo fiscal considerable para impulsar el crecimiento y el empleo. La crisis financiera mundial demostró que en los países donde las pérdidas de producción fueron más significativas respecto a las tendencias anteriores a la crisis se registró un mayor incremento de la desigualdad.

2. Empoderar a la nueva generación mediante la educación
Con la interrupción de los programas educativos como consecuencia del virus, millones de niños corren el riesgo de caer en la “pobreza de aprendizaje” impulsada por las deficiencias de acceso a una escolarización de calidad, ya es demasiado elevada, especialmente en los mercados emergentes y los países de bajo ingreso. Para proteger el futuro se debe proteger a los jóvenes. Por lo que se debe invertir más en educación.


3. Aprovechar el poder de la tecnología financiera
La COVID-19 ha provocado una migración en masa de las tecnologías analógicas a las digitales. Sin embargo, sus beneficios no han llegado a todo el mundo, y todo apunta a que uno de los legados de la crisis será una mayor brecha digital.
Es absolutamente prioritario ampliar el acceso de los hogares de bajo ingreso y las pequeñas empresas a los productos financieros, que les permitirán a los hogares mantener su consumo ante los shocks, y a las empresas, realizar inversiones productivas.

Sistemas alimentarios y COVID-19 en América Latina y el Caribe: La oportunidad de la transformación digital

Autor: CEPAL – Junio 10, 2020

Los impactos de la COVID-19 crecen a diario. La pandemia ha desatado una crisis no solo sanitaria, sino también económica. Sus consecuencias y duración aún se desconocen, pero se sabe que su impacto sobre los índices de pobreza y la seguridad alimentaria no tiene precedente reciente alguno. De acuerdo con ciertas estimaciones, a causa de la COVID-19 la pobreza a nivel global aumentará en 548 millones. También habrá un incremento en el número de personas que padecen inseguridad alimentaria, el que se estima en 183 millones. En la región, se prevé que la pobreza aumente en un 4,4%, es decir, 30 millones adicionales de personas. En semejante escenario, el sistema agroalimentario necesita soluciones urgentes e innovadoras. Al respecto, la digitalización es un camino recomendable a seguir.
La digitalización se ha convertido en un motor fundamental para la transformación rural, creando nuevas oportunidades para los agricultores. El futuro de los sistemas agroalimentarios dependerá, en gran medida, de cómo las partes interesadas en la agricultura podrán aprovechar esta transformación para mejorar la inclusión, eficiencia e impactos ambientales, sin embargo, la falta de políticas públicas específicas, la baja alfabetización electrónica, la escasa conectividad, la falta de asesorías o servicios accionables y la baja capacidad, podrían obstaculizar su adopción. Esta digitalización y los sistemas alimentarios puede tener impactos positivos en términos económicos, sociales, ambientales e institucionales, especialmente en el proceso de recuperación pospandemia.
La transformación digital del sector agroalimentario debería adoptar un enfoque inclusivo, eficiente y sostenible. Este enfoque requiere una acción significativa por parte de los gobiernos para establecer marcos propicios de políticas e incentivos. Sus esfuerzos para lograr esta transformación en el sector agroalimentario debieran enfocarse en la infraestructura y la conectividad, la accesibilidad, el grado de instrucción y el apoyo institucional, diseñando servicios para los desconectados.
La pandemia ha acelerado los procesos de digitalización, siendo los e-commerce los más visibles, ya que tienen el propósito de suplir la interrupción en el abastecimiento de alimentos esenciales. El ecosistema móvil en América Latina y el Caribe es propicio para el desarrollo de servicios digitales. La región tiene una base única de suscriptores móviles de los cuales un 78% tiene acceso a internet móvil.


En la región, un 66% de las mujeres usan internet móvil, tasa superior a la media mundial, que es de un 48%. Por lo tanto, la brecha de género en el uso de internet móvil es de solo un 2%, muy inferior al 23% mundial.
En las zonas rurales, sin embargo, la realidad es diferente. Si a nivel global el 90% de las personas cuenta con acceso a internet, solo un tercio de las poblaciones rurales en los Países Menos Adelantados disfruta de una cobertura similar.
Un marco de incentivos general que podrían utilizar los gobiernos podría abarcar:

  1. Subsidios inteligentes de demanda y oferta.
  2. Apoyo a incubadoras, aceleradores, grupos de innovación.
  3. Mejor acceso a productos financieros adecuados para nuevas empresas, micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y proveedores de servicios.

¿Cómo pueden los mercados de capital de deuda ayudar a las empresas a sobrevivir al COVID-19?

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Junio 10, 2020

El acceso al financiamiento es un factor clave para que las empresas de América Latina y el Caribe minimicen el impacto del COVID-19 y maximicen su resiliencia ante los impactos macroeconómicos derivados. Un buen funcionamiento de los mercados de capitales permite a las empresas superar tiempos difíciles.
A principios de 2020, se esperaba que el crecimiento anual de los países de América Latina y el Caribe fluctuase alrededor del 1,6%. Ahora en una pandemia global, estos números se han ajustado a un rango de -2,1% y -4,8%, según el Informe Macroeconómico de América Latina y el Caribe 2020 publicado por el BID. La crisis no solo tendrá enormes costos humanos, sino que también causará grandes costos económicos a la región.
La fuga de capitales en valores de alto rendimiento está presionando aún más a los prestatarios privados de la región. Los diferenciales EMBI, se duplicaron más de 280 puntos básicos en diciembre de 2019 a aproximadamente 630 en su punto más alto en marzo de 2020. En consecuencia, el número de nuevas emisiones de deuda en los mercados de capitales en América Latina y el Caribe ha comenzado a disminuir, con las emisiones de bonos corporativos de alto rendimiento.

Los mercados como proveedores de liquidez
Ahora, los mercados de bonos están más preparados para actuar como catalizadores para la recuperación del sector privado. Además, los mercados de capital en la región desempeñarán, por lo tanto, un papel decisivo: permitir la diversificación de fondos de fondeo a las empresas.



Multilaterales y apoyo a los mercados de capital
El papel de los bancos multilaterales de desarrollo es clave para proporcionar la inversión necesaria a los mercados de capital de deuda, mantener el acceso de las empresas privadas al financiamiento a través de bonos y, en última instancia, minimizar una posible escasez de liquidez al atraer y movilizar a otros inversionistas.
BID Invest está aumentando el financiamiento para proteger y aliviar los sectores que necesitan liquidez, financiamiento a corto plazo y capital de trabajo en tiempos de crisis.


Estimaciones actualizadas del impacto de la COVID-19 (coronavirus) en la pobreza mundial

Autor: Gerszon, Daniel; Lakner, Christoph; Castaneda, Andres; Wu, Haoyu– Junio 08, 2020

En abril calculamos que la COVID-19 había sumido a entre 40 millones y 60 millones de personas en la pobreza extrema. Desde entonces, el epicentro de la epidemia se ha desplazado desde Europa y América del Norte al hemisferio sur. Esto ha aumentado el número de muertos en los países de ingreso bajo y mediano, ha provocado cierres más largos y ha incrementado los costos económicos de la pandemia. Como resultado, nuestras estimaciones del impacto del virus en la pobreza mundial han cambiado también, estos pronósticos conllevan mucha incertidumbre, y es probable que se sigan desarrollando a medida que hay más información disponible y la pandemia continúe.
Con los nuevos pronósticos de crecimiento de junio incluidos en las Perspectivas económicas mundiales, podemos actualizar los cálculos del impacto de la pandemia en la pobreza mundial. Las nuevas previsiones del crecimiento contienen dos hipótesis permitiéndonos explorar dos situaciones diferentes respecto de cómo la pandemia podría impactar la pobreza. En el escenario de referencia, el crecimiento mundial se contrae en alrededor de un 5 % en 2020, mientras que en el escenario de tendencia a la baja se observa una contracción del crecimiento de un 8 % en 2020.
Utilizando el mismo método estimamos el impacto de la COVID-19 en la pobreza comparando las proyecciones de pobreza que se usan en los nuevos pronósticos del PIB con las proyecciones de pobreza en que se usa el pronóstico del PIB antes de que despegase la COVID-19. Bajo el escenario de referencia, calculamos que la COVID-19 sumirá a 71 millones de personas en la pobreza extrema, que se mide según la línea internacional de pobreza de USD 1,90 al día. En el escenario de tendencia a la baja, esta cifra aumenta a 100 millones.
Las proyecciones de lo que sucederá en 2021 y posteriormente vienen acompañadas de aún más incertidumbre. Según los pronósticos de las Perspectivas económicas mundiales, el producto económico mundial aumentará en alrededor de un 4 % en 2021 , aunque nuestras previsiones de pobreza indican que el número de personas en situación de pobreza extrema se mantendrá en general sin variaciones entre 2020 y 2021.
En las líneas de pobreza más altas, la distribución regional de la cantidad de pobres agregados cambia marcadamente. Bajo el escenario de referencia, de los 176 millones de personas que se espera caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 3,20 al día, dos tercios se encuentran en Asia meridional. De los 177 millones que se proyecta que caerán en la pobreza si se considera la línea de pobreza de USD 5,50 al día, muchos de los nuevos pobres se encuentran en Asia oriental y el Pacífico, y unos pocos en África al sur del Sahara, simplemente porque menos personas viven ahí bajo ese umbral de pobreza.



La COVID-19 (coronavirus) dejará secuelas económicas duraderas en todo el mundo

Autor: Dana Vorisek– Junio 08, 2020

La pandemia de coronavirus ha asestado un duro golpe a una economía mundial ya frágil. Aunque el alcance total del impacto humano y económico de la pandemia no se conocerá hasta dentro de algún tiempo, el costo en ambos aspectos será alto. Las vulnerabilidades macroeconómicas preexistentes hacen que las economías de mercados emergentes y en desarrollo (MEED) sean susceptibles al estrés económico y financiero, y esto puede limitar la capacidad y la eficacia del respaldo normativo en una época en que más se necesita.

Confinamientos generalizados
Con el fin de controlar la propagación del virus, a comienzos de abril aproximadamente 150 países cerraron todas las escuelas, cancelaron eventos, y cerraron lugares de trabajo. Los confinamientos obligatorios, junto con el distanciamiento social, causaron estragos en las actividades y el comercio mundial, y estuvieron acompañados de volatilidad en los mercados financieros y fuertes caídas en los precios del petróleo y los metales industriales.


Múltiples vulnerabilidades
En corto plazo, las MEED que probablemente se verán más afectadas económicamente serán aquellas cuyos sistemas de atención de salud son deficientes. En promedio, las MEED tienen una deuda más alta que antes de la crisis financiera mundial, lo que las hace más susceptibles al estrés financiero.

Daño en el largo plazo
El daño en el largo plazo provocado por la COVID-19 será particularmente grave en las economías que sufran crisis financieras y en los exportadores de energía, debido al colapso de los precios del petróleo. En las MEED promedio, en un plazo de cinco años, una recesión combinada con una crisis financiera podría reducir la producción potencial en casi un 8 %, mientras que en las que exportan energía, una recesión combinada con una caída del precio del petróleo podría disminuir la producción potencial en un 11 %.

Impacto en la productividad
También se puede esperar que la pandemia perjudique el crecimiento de la productividad. Las epidemias anteriores se asociaron con un 6 % menos de productividad laboral y un 11 % menos de inversiones cinco años después de producirse.

Bases para el crecimiento a largo plazo
Los responsables de formular políticas deben implementar programas de reformas integrales que puedan garantizar un eventual crecimiento sólido después de la pandemia, preparando al mismo tiempo el camino para perspectivas más sólidas a largo plazo.


CONSIDERACIONES DEL SECTOR DE MICROFINANZAS PARA LA LEY DE APOYO HUMANITARIO

Autor: Patricio Chanabá, director ejecutivo de ASOMIF - Mayo 2020


Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL / OIT – Mayo, 2020

En los primeros meses de 2020, se propagó por el mundo un brote de COVID-19 y fue calificada de pandemia; la emergencia sanitaria que originó hizo necesaria la aplicación de políticas de aislamiento social, lo que redundó en la interrupción de las actividades económicas a una escala nunca vista.
Se estima que la economía mundial registrará en 2020 una caída del PIB superior a la observada en varias décadas (2%), y grandes retracciones del volumen de comercio mundial (de entre un 13% y un 32%).
La CEPAL estima que la tasa de pobreza podría aumentar hasta 4,4 puntos porcentuales y la de pobreza extrema, 2,6 puntos porcentuales con respecto a 2019. Esto implica que la pobreza alcanzaría entonces al 34,7% de la población latinoamericana y la pobreza extrema, al 13%.
Entre las áreas que se verán gravemente afectadas se encuentran las relacionadas con el turismo, el comercio y la industria manufacturera, así como las actividades inmobiliarias y administrativas . En América Latina se estima que un 42,4% del empleo se encuentra en sectores de riesgo alto y otro 16,5%, en sectores de riesgo medio-alto.
En el ámbito internacional, se han implementado políticas de acción en torno a tres áreas: la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo, la protección de la actividad económica y la demanda de mano de obra, y el apoyo al empleo y al mantenimiento de los ingresos con la idea de evitar los contagios, asegurar los ingresos de grupos vulnerables, además de preservar los empleos y las condiciones laborales.
El porcentaje de mujeres de la región que trabajan en condiciones de informalidad (51,8%) es superior al de hombres (46,8%). Por lo tanto, las respuestas de política sociolaboral deben incluir la dimensión de género.
A nivel regional se observa un aumento del trabajo mediante plataformas digitales, si bien es una alternativa durante el confinamiento, entraña complejidades asociadas a la falta de regulación y de instrumentos que aseguren su cumplimiento en la mayoría de los países.
Existen sectores cuya producción y demanda de mano de obra se han mantenido estables o incluso se han incrementado pero cuyos trabajadores están más expuestos al riesgo de contagio como los trabajadores de la salud, y de los servicios esenciales. En estos sectores se observa una proporción importante de participación de las mujeres, que supera el 40% a nivel mundial y también en la región.


La llegada de la COVID-19 a los países de América Latina ha redundado en una paralización de la actividad económica. Es previsible que la recuperación económica no se produzca en forma generalizada, sino progresivamente en distintos sectores. Asimismo, la reapertura de ciertas actividades probablemente no significará la recuperación inmediata de los niveles anteriores a la crisis, sino que se requerirá un tiempo de transición.

Informe sobre el impacto económico en América Latina y el Caribe de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Autor: CEPAL – Mayo 28, 2020

La pandemia impactó América Latina y el Caribe en un momento de debilidad de su economía y de vulnerabilidad macroeconómica. A medida en que la pandemia se propaga, su caracterización como crisis sanitaria, económica y social es cada vez más evidente, con efectos negativos en el empleo, el combate a la pobreza y la reducción de la desigualdad.


Durante la última década, los ingresos públicos totales de los gobiernos centrales de América Latina promediaron el 18,2% del PIB. En la coyuntura actual, los ingresos públicos se verán aún más afectados por la fuerte contracción de la actividad económica y los deprimidos precios de las materias primas.
En este cuadro de estrechez fiscal, cuatro conjuntos de problemas relacionados con los sistemas de protección social acentúan los efectos de la pandemia.

  1. Altas tasas de informalidad.
  2. Pocos países cuentan con prestaciones de desempleo.
  3. Los sistemas de protección social contributiva serán afectados financieramente.
  4. Será necesario ampliar los programas de protección social no contributiva que se financian con impuestos y apoyan a los más pobres.
La crisis sanitaria genera condiciones que exacerban la violencia de género, pone en evidencia la injusta organización social. Ademas, la presión sobre los sistemas de salud afecta significativamente a las mujeres ya que representan más del 70% del total de personas ocupadas en este sector en la región. El aumento de demanda en los sistemas de salud ha mostrado condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales.
Los flujos de remesas hacia América Latina y el Caribe se podrían contraer entre un 10% y un 15% en 2020 y podrían pasar entre 4 y 8 años para que regresen al monto alcanzado en 2019.
Se prevé una caída del 5,2% en la actividad económica de América del Sur. Además, las proyecciones anticipan un importante deterioro de los indicadores laborales en 2020. El número de desempleados de la región llegaría a 37,7 millones, lo que implicaría un aumento cercano a 11,6 millones con respecto al nivel de 2019.

¿Cuánto tiempo pueden subsistir las instituciones de microfinanzas en la crisis de liquidez? Un análisis de los datos

Autor: FINDEV– Mayo 27, 2020



La liquidez ha sido la principal preocupación de prácticamente todos los que participan en el sector de inclusión financiera. En artículos pasados sobre liquidez se señalaron tres causas de la iliquidez: el retiro de depósitos, los costos operativos y los vencimientos de la deuda, y se sostuvo que esta última planteaba el mayor riesgo.
En conjunto, los análisis realizados indican claramente que la liquidez no constituye un problema que afecta a todas las IMF por igual. Cada institución tiene necesidades diferentes y enfrenta riesgos distintos. Un número importante de esas instituciones dispone de un monto elevado de efectivo y podría enfrentar incluso los escenarios más difíciles sin que su liquidez se viera afectada. Pero otras necesitarán una ayuda considerable, y de diversas maneras.

Aplicar un proceso de triaje para dar una respuesta
Se deberá aplicar un proceso de triaje para garantizar la liquidez. El primer paso consiste en cerciorarse de que los pagos y los rescates de la deuda no generen, por sí mismos, una crisis de liquidez. No es necesario que esa suspensión de los pagos sea una moratoria general; es posible que las IMF que disponen de reservas de efectivo abundantes consideren conveniente pagar una parte de la deuda excesiva. Sin embargo, es fundamental que la decisión de pagar (o no pagar) la deuda se base en las necesidades de la IMF, y no en las de los inversionistas.

Próximos pasos
En síntesis, las discusiones relacionadas con la liquidez deben centrarse, principalmente, en la solución de los problemas para los que se asignó el dinero. Por ejemplo, IFC ya ha anunciado importantes aumentos del financiamiento de emergencia, que incluye una suma considerable para las instituciones financieras. Uno de los grandes riesgos que se afrontan cuando se lleva a cabo una ampliación de los plazos y reestructuración de la deuda es el costo de la cobertura contra riesgos cambiarios, que constituye un problema en el caso de un gran número de préstamos otorgados en divisas. Habida cuenta del aumento de los costos de la cobertura en este entorno financiero volátil, sería un error obligar a una IMF a elegir entre absorber un enorme aumento del costo de la cobertura o cancelar un préstamo y, al hacerlo, erosionar su liquidez, que tanto necesita.

Hay otras áreas en las que también se podrían necesitar nuevos fondos. La mayor es, por supuesto, la de los propios hogares, cuyos ingresos han colapsado y están sufriendo dificultades. Para ellos, las donaciones en efectivo son absolutamente apropiadas y, toda vez que sea posible, se deberían incrementar. En algunos casos, las IMF pueden, incluso, ser socios útiles para encauzar esas donaciones. Atiborrar a las instituciones financieras de efectivo solo porque existe una crisis, no es la respuesta, en particular si gran parte de ese dinero se destina al rescate de la deuda con otros inversionistas.

Banca de desarrollo al frente de la mitigación del impacto económico y social del COVID-19 en Latinoamérica

Autor: Calderón, Romy; Carbajal ,Javier – Mayo 25, 2020

Aun cuando se tiene más conocimientos de los efectos económicos, la crisis internacional ocasionada por la pandemia muestra un panorama incierto. Se estima que será mucho mayor a la crisis del 2008 y un poco menor a la gran depresión de 1929.
Los estimados actuales del Fondo proyectan una contracción de la economía mundial de -3% y de -6% si se prolonga la situación actual durante todo el año, y -6% adicional si va hasta el 2021. De no empeorar el panorama, se podría tener, en el 2021, un salto en crecimiento de 5.8%. Para América Latina y el Caribe se estima -5.2% en 2020 y 3.4% el 2021.


Ante esta situación, los gobiernos de casi todo el mundo han anunciado el inicio de una serie de políticas, programas compensatorios y de subsidios, que permitan enfrentar esta crisis. Algunos basados en la ampliación o reorientación de los presupuestos, otros en la toma de nueva deuda, suspensión de pagos de deuda externa o interna, emisión monetaria y programas de apoyo a sectores productivos y/o que protejan a las empresas y a la población en general, particularmente a los más vulnerables.
En un primer momento, la respuesta de los gobiernos y las acciones en los ámbitos fiscales y monetarios se han orientado a disminuir los mecanismos de propagación de la crisis, a facilitar liquidez a las empresas, familias, gobiernos locales o subnacionales, a fin de preservar el empleo y evitar el colapso del tejido empresarial.
En general, las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo están alineadas a lo dispuesto por los gobiernos, con énfasis en las unidades productivas más pequeñas. En estos momentos complejos, los bancos de desarrollo demuestran su especial relevancia en los países, en cumplimiento de tres de sus roles importantes: acción contracíclica, descentralización y dispersión de los recursos, y sostenimiento del aparato productivo y el empleo. Es en este contexto, la presencia y acción de la Banca de Desarrollo en su condición de agente de políticas públicas de financiación adquiere una relevancia mayor en el cumplimiento de su función anticíclica.
Las medidas adoptadas por los bancos de desarrollo en correspondencia con lo dispuesto por los gobiernos son de dos tipos: transversales a todos los sectores y especificas a sectores. A medida que ha avanzado la crisis, se orientó hacia estas últimas, por ejemplo, a salud, servicios, vivienda social y agricultura.
Los primeros sectores en verse afectados por la crisis sanitaria fueron el transporte, comercio, servicios y agricultura. El apoyo al sector agrícola se dio de manera indirecta al enfocarse en la logística, el transporte para garantizar el abastecimiento a los grandes centros de distribución y facilitar la continuidad de las exportaciones.
Igualmente, se aperturaron nuevas líneas de crédito con fondos de capitalización o con fondos propios de los bancos de desarrollo y que en ese momento activaron o crearon algunos programas o líneas de financiamiento especiales para el sector agrícola. También se flexibilizaron las condiciones del crédito y de acceso a los seguros de crédito.

El impacto de COVID-19 en los resultados del mercado laboral: Lecciones que ofrecen anteriores crisis económicas

Autor: Falcó, Marc; Sanz, Carole – Mayo 20, 2020



Dadas las crisis económicas que enfrentan muchos países en medio de la pandemia, se esperan impactos significativos en los resultados del mercado laboral. Aunque las pandemias difieren, invariablemente afectan al rendimiento económico. La inminente recesión llevará a la pérdida de empleos, disminución de los ingresos y aumento de la pobreza.
Según la teoría del capital humano, el logro educativo aumenta las habilidades cognitivas y, mejora los resultados del mercado laboral. Los trabajadores con mayor educación son más capaces de hacer frente a los desequilibrios provocados por acontecimientos como las crisis económicas, pueden adaptarse a las necesidades cambiantes de los empleadores y a las nuevas tecnologías.
Las tasas de retorno a la educación pueden aumentar durante las crisis, ya que los ingresos de los que tienen menos educación disminuyen debido al aumento de las tasas de desempleo entre los menos educados. Si los ingresos de los graduados universitarios permanecen inalterados o cambian de forma relativamente baja, la tasa de retorno a la educación universitaria aumenta durante las crisis.
Los trabajadores de los sectores agrícolas pueden ser más inmunes a una crisis económica, pueden producir más alimentos de los que consumen y no dependen de otros vendedores. Los trabajadores de los sectores manufactureros suelen ser los que más sufren, especialmente los de ingresos medios y los que tienen estudios secundarios.
Goldin y Katz señalan que la clase media es la que ha experimentado la mayor disminución de ingresos. Los de bajos ingresos mantuvieron ingresos constantes y los de altos ingresos experimentaron aumentos de ingresos. Los grupos de bajos ingresos ofrecen servicios esenciales y es probable que la mayoría de ellos vuelvan a trabajar después de que la economía comience a recuperarse.

Intervenciones para contrarrestar el impacto de las crisis No sólo debería ser prioritario proteger los resultados educativos durante las crisis, sino que sería útil realizar un esfuerzo constante para desarrollar la alfabetización digital. Se pueden adoptar varias medidas clave:

  1. Mantener los niveles de gasto público en educación.
  2. Proporcionar apoyo a los ingresos y al empleo.
  3. Invertir en habilidades digitales y tecnología.

La inclusión financiera de las mujeres frente al COVID-19

Autor: FINDEV– Mayo 20, 2020



La crisis del COVID-19 ha generado disrupciones en las dinámicas económicas y sociales. También, impone un desafío en cuanto a la bancarización de mujeres durante y después de la pandemia, especialmente de ingresos bajos. Los riesgos para las mujeres microempresarias son altos dado que han visto afectada la generación de ingresos por las medidas de confinamiento social.

En esta medida, las brechas en la inclusión financiera de las mujeres también están en riesgo de incrementarse como resultado de la crisis sanitaria. Para mitigar dicho riesgo, es importante poner en perspectiva la inclusión financiera como un concepto multidimensional y, de acuerdo a cada uno de sus componentes, reflexionar sobre cuáles son las oportunidades que surgen y pueden ser aprovechadas por parte de los gobiernos y las instituciones financieras para mejorar la inclusión financiera de las mujeres.

Es importante resaltar las cuatro dimensiones de la inclusión financiera: acceso, uso, calidad y su impacto sobre el bienestar o salud financiera. Si bien los gobiernos de la región han realizado avances importantes en materia de bancarización, la crisis actual demanda esfuerzos adicionales para llegar con subvenciones a millones de beneficiarios adicionales. Otra oportunidad es la generación o fortalecimiento de alianzas con Fintechs que tienen soluciones de pagos a través de billeteras electrónicas.

Las Encuestas de Medición de Capacidades Financiera de CAF, realizadas en siete países, muestran que, en promedio, las mujeres tienen un perfil de comportamientos financieros diferente al de los hombres: tiene