Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos

Sondeo/IICA: COVID-19 afecta a
agricultores familiares y repercutirá en oferta de alimentos

Autor: IICA- Julio 28, 2020

San José, 28 de julio de 2020 (IICA). – La mayoría de los agricultores familiares en América Latina y el Caribe, claves para la seguridad alimentaria, trabaja en un marco de carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios en plena pandemia de Covid-19, y enfrenta limitaciones para vender sus productos, un escenario que, con la baja de poder adquisitivo de los consumidores, afecta la producción y tendrá consecuencias sobre la oferta de alimentos básicos por parte del sector.

Así los constató un sondeo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) realizado durante mayo y junio entre 118 referentes de la agricultura familiar en 29 países de las Américas.

El sondeo identificó tres aspectos principales entre las dificultades que enfrentan los agricultores familiares en la actual pandemia:

1)      Carencia de equipos de protección y protocolos sanitarios y de bioseguridad que permitan a los productores trabajar en condiciones de seguridad.

2)      Limitaciones de transporte y distribución por restricciones de tránsito y movilidad, lo que dificulta el traslado comercial de productos, o por la merma en la disponibilidad de choferes y transportistas por medidas preventivas o por temor asociado a los riesgos de circulación y contagio. Además, no todos los países cuentan con normativa definida y adecuada referente a protocolos sanitarios y de bioseguridad que protejan a los transportistas.

3)      Limitaciones en cuanto a acceso a crédito para la producción y la reproducción de la unidad familiar, en un contexto en el que las facilidades financieras y medidas de apoyo de los gobiernos para amortiguar la contracción de las actividades económicas no han tenido a la agricultura familiar como prioridad.

“Se trata de una radiografía muy precisa del sector de la agricultura familiar realizada en un contexto muy desafiante. Junto con esa foto, el sondeo presenta opciones de políticas públicas ante la pandemia para atender a un sector clave para el empleo agrícola, el abastecimiento de alimentos, la seguridad alimentaria y nutricional y la mitigación del éxodo rural. Es decir, un sector estratégico que debe ser prioridad”, dijo el ingeniero agrónomo Mario León, gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA y coordinador del sondeo.

El trabajo también verificó una creciente inquietud en el sector de la agricultura familiar respecto a las posibilidades de comercialización de alimentos en los mercados de proximidad por la reducción de la afluencia de consumidores por temor a ser contagiados.

Una amplia mayoría de los consultados en el sondeo del IICA dijo, en referencia a la oferta productiva de la agricultura familiar, que ya se vienen percibiendo repercusiones negativas ocasionada de la pandemia. Además, es muy extendida la opinión entre los entrevistados sobre que los productos que podrían verse más afectados serían los granos y cereales, las hortalizas, seguidas de las frutas, las raíces y tubérculos, y las carnes.

Específicamente, la mayoría prevé que en los próximos seis meses se incrementará o se mantendrá la producción de maíz, frijoles, cereales andinos, sorgo, musáceas, papa y yuca, pero se reducirá la producción de tomates, cebollas, repollo y productos acuícolas.

«Mirando a un escenario de post pandemia, surge la necesidad de considerar a la agricultura como un sector estratégico para la reactivación. Dentro de esto, es imprescindible fortalecer el desempeño de los agricultores familiares y de los circuitos cortos de comercialización de alimentos. Es muy importante en este sentido asegurar la implementación de buenas prácticas de seguridad e higiene para estos agricultores y políticas que den al asociativismo y al cooperativismo un papel mucho más importante», dijo el Director General del IICA, Manuel Otero.

También dentro de las propuestas de políticas públicas ante la pandemia de Covid-19 se destacan la necesidad de fortalecer la cooperación horizontal y los vínculos regionales, la construcción de políticas de estado, estructurales y permanentes, que atiendan a las necesidades de los sectores rurales y agrícolas, con énfasis en la agricultura familiar, principal responsable por la producción de alimentos en América Latina y el Caribe.

El IICA, también, señala la necesidad de que los países construyan políticas para el corto, mediano y largo plazo y, específicamente para atender la actual emergencia, recomienda formular planes de contingencia y prevención que contengan acciones que se definan en base a mecanismos de concertación y coordinación interinstitucional e intersectorial e incorporen a organizaciones de la sociedad civil.

Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada

Cómo transformar la pandemia en una oportunidad para la economía plateada

Autor: Flaiban, Diego; Gallagher, Terence – Agosto 14, 2020

Las medidas de cuarentena y distanciamiento social que está forzando la pandemia del COVID-19, representan una oportunidad para acelerar la digitalización de un gran segmento de la economía que ha estado excluido financieramente y ha sido huérfano de la innovación.

Hablamos de la economía senior o plateada, silver economy como se denomina en inglés, el segmento que se refiere a la actividad económica de los adultos mayores de la sociedad. Este segmento incluye tanto a los que se van acercando a la vejez, entre los 55 y 65 años, como a los segmentos ya retirados (mayores de 65 años). Muchos siguen fuertemente involucrados en el mundo de los negocios y el emprendimiento, a pequeña o gran escala, y hasta precisan de un micro préstamo para abrir una tienda o empezar un proyecto autónomo en su casa.

El envejecimiento poblacional presenta un desafío y una oportunidad en lo que respecta a la inclusión financiera y la digitalización. Según estimaciones de la ONU, la mayor parte de los países de América Latina y el Caribe (ALC) tiene un crecimiento anual de la población de entre el 0% y el 1%, similar al de muchos países de regiones más ricas. Asimismo, el número de personas que tendrán más de 65 años en la región subirá de 56,4 millones en 2019 a más de 144 millones en 2050.

La tecnofobia de los adultos mayores pareciera ir quedando atrás. En los últimos años, el uso de la tecnología creció entre dos o tres veces según el rango etario. Según una encuesta de Pew Research Center en adultos de Estados Unidos, el 68% de los Baby Boomers (de 55 años a 73) y 40% de la Generación Silenciosa (74 a 91) poseen teléfonos inteligentes, lo que muestra un significativo incremento en la última década. Este número es del 90% para la Generación X, que en unos años serán quienes formen parte de la economía plateada.

La inclusión financiera de este segmento de la población es una asignatura pendiente en todo el mundo, pero muy particularmente en las economías de ALC. Según los indicadores que pueden verse en el gráfico, la penetración del crédito bancario en los países seleccionados es del 17% (15% excluyendo Uruguay) respecto a la población mayor de 60 años. Con excepción de Brasil y Uruguay, todos los países muestran un menor acceso al crédito por parte de la población de adultos mayores.

(Las líneas azules representan porcentaje de la población mayor de 15 años que ha pedido préstamos o usado tarjetas de crédito. Las marrones se refieren a los mayores de 60 años. Los datos proceden de indicadores de inclusión del G20 y el Banco Mundial.)

Las imágenes de largas colas de gente en sucursales bancarias, esperando a cobrar su pensión, pagar facturas o extraer pequeñas cantidades de dinero, siguen siendo frecuentes. En este contexto, es clave promover el uso de canales virtuales, productos transaccionales y medios de pago/cobro digital, como tarjetas de débito, crédito y de prepago.

La pandemia ha acelerado el uso de medios digitales para transferencias y pagos de servicios. En los primeros tres meses desde el inicio de las políticas de aislamiento obligatorio en ALC, los primeros indicadores muestran aumentos de más del 70% en el uso de pagos de servicios de forma digital y 60% en transferencias.

La necesidad de incrementar la oferta de productos digitales toma mayor relevancia durante la crisis COVID-19 al acompañar los esfuerzos de los gobiernos por reducir la circulación de personas y los movimientos en efectivo, e incluso se convierte en una oportunidad de negocio.

Entre las entidades pioneras que entendieron esta realidad y pusieron manos a la obra, está la Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Héroes (Caja Los Héroes).

Caja Los Héroes es una corporación chilena sin fines de lucro que realiza pagos de pensiones a sus afiliados beneficiarios del Instituto de Previsión Social y a aquéllos de fondos privados. También paga subsidios y otorga créditos a sus afiliados, entre otros servicios sociales. Es la entidad con mayor cantidad de pagos de beneficios sociales del país. Realiza unos 2,4 millones pagos mensuales a través de sus 178 sucursales y atiende a unos 700.000 pensionados.

En junio, Caja Los Héroes recibió un financiamiento de US$50 millones de BID Invest para apoyar los esfuerzos de la Caja en incluir financieramente al adulto mayor. El proyecto está acompañado de un paquete de asistencia técnica que incluye la creación de un programa de educación financiera digital que busca incrementar el uso de productos y servicios financieros digitales, como por ejemplo cobros y pagos no presenciales, en adultos mayores.

El proyecto de BID Invest acompaña el plan de transformación digital que puso en marcha Caja Los Héroes antes de la pandemia. La situación sanitaria actual ha representado un aliciente para acelerar esta transformación que consistió en la creación de nuevos productos transaccionales y digitales, como tarjetas prepagadas y cuentas virtuales. En lo que va del año, Caja Los Héroes ha emitido 77.000 tarjetas prepagadas a sus afiliados pensionados.

Innovación + Inclusión + Digitalización. Estos tres conceptos van de la mano a la hora de lograr un cambio disruptivo en las finanzas de los adultos mayores. La economía plateada representa una oportunidad tanto para intermediarios tradicionales como para aquellos basados en tecnología. Fintechs, bancos, cajas, gobiernos, reguladores: se necesita el esfuerzo y la cooperación de todos estos actores para fomentar la innovación, promover la inclusión, y acelerar digitalización financiera de los adultos mayores