México: Fintech aprietan competencia con bancos en materia de financiamiento

México: Fintech aprietan competencia con bancos en materia de financiamiento

Por Fernando Gutiérrez | Julio 20, 2021

El ecosistema de tecnología financiera se ha apoyado, en gran parte, en carteras digitales por lo que ven oportunidad en materia de crédito.

 

 

En un contexto de recuperación económica, luego del impacto inicial del coronavirus, las plataformas de tecnología financiera enfocadas al financiamiento buscan consolidarse en un mercado dominado por el sector bancario pero que tiene grandes oportunidades, coincidieron directivos de empresas de reciente creación y así como de otras naciones que han llegado a México y han comenzado operaciones.

Para Paolo Fidanza, cofundador de la empresa KEO, México es un mercado fértil para nuevas empresas financieras, especialmente en la parte de crédito, debido a la baja penetración del financiamiento en el sector privado.

“Estos nuevos jugadores llegan a hacer un sistema incluyente, por la parte de dar una cuenta de ahorros, pero no extienden crédito… Nosotros nos diferenciamos mucho, porque nuestro mercado potencial es el crédito”, detalló Fidanza en entrevista.

De acuerdo con Fidanza, gran parte de las empresas que han surgido en los últimos meses, enfocadas al tema de tecnología financiera, brindan opciones para administración de recursos, incluso se convierten en vehículos de ahorro; sin embargo, en la parte del crédito son pocas las que se arriesgan.

“Muchos jugadores son incluyentes por la parte de monedero digital, de dar una cuenta digital, pero no dan las posibilidades de acceder al crédito, les dan la posibilidad de hacer depósitos, de entrar al sistema de pagos, entonces nuestra cancha principal a la inclusión financiera es el crédito porque nosotros vemos que el crédito no sólo es una oportunidad de inclusión financiera sino de desarrollo”, detalló Fidanza.

Recientemente KEO, que opera en Estados Unidos, República Dominicana, Colombia, Perú y Ecuador, llegó a México para atender vertientes como el crédito al consumo a personas que no cuentan con un historial crediticio o son parte de la informalidad, así como la atención para la pequeña y mediana empresa.

“México es de los países más importantes, con una economía muy fuerte en América Latina y un mercado donde hay mucha oportunidad y mucha necesidad de innovación en el campo financiero, de inclusión financiera. La estadística del número de adultos que son bancarizados, o que tienen acceso a crédito tradicional o al sistema de pago digitales, es muy mala, entonces hay necesidad de innovación”, acotó Fidanza.

Uno de los primeros productos de esta empresa es una tarjeta de prepago, donde posteriormente se ofrece un financiamiento, todo en un proceso totalmente digital. “Nosotros damos la oportunidad de acceder a un crédito a la gente que no está incluida en el sistema tradicional hoy. Estamos resolviendo esta barrera en el sistema financiero otorgándole un crédito”.

La llegada de estos jugadores se da en un contexto donde el financiamiento al sector privado todavía no llega a 40% como proporción del Producto Interno Bruto. De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a diciembre del 2020, dicho porcentaje alcanzaba 37.3% del PIB, es decir un retroceso de 1.7% respecto al mismo periodo del 2019.

Potencial open finance

Por su parte, Mario Hernández, cofundador de la plataforma Finvero, indicó que la tecnología es un aliado estratégico para detonar el financiamiento, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, pues se pueden hacer análisis de riesgo no sólo basado en el historial crediticio, se pueden tomar en cuenta otros factores.

“Nosotros pedimos créditos a los bancos, para poder prestar a quienes no tiene acceso, con tasas bajas… Estamos garantizando fuerte el préstamo y nos la estamos jugando por un modelo de tasas bajas”, acotó Hernández.

De acuerdo con el cofundador de Finvero, el modelo de finanzas abiertas, conocido como open finance, previsto en la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, también conocida como Ley Fintech, podrá ser un catalizador para que el sistema financiero ofrezca mejores condiciones en materia de financiamiento.

“Cerca de 52% de la población no tiene acceso a ningún servicio financiero… Tenemos la ley secundaria de la Ley Fintech, de open finance, creemos que eso va a catalizar mucho nuestro servicio porque hicimos un motor de riesgo basado en inteligencia artificial”, acotó Hernández sobre este modelo que permitirá a las entidades financieras compartir información para mejorar su oferta.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/Fintech-aprietan-competencia-con-bancos-en-materia-de-financiamiento-20210720-0106.html

Aprovechar la oportunidad para fomentar el crecimiento en el mundo pospandémico

Aprovechar la oportunidad para fomentar el crecimiento en el mundo pospandémico

Por Geoffrey Okamoto | Julio 20, 2021

Desde marzo de 2020, los gobiernos han destinado USD 16 billones a proporcionar apoyo fiscal en medio de la pandemia, y a escala mundial los bancos centrales han ampliado sus balances por un total de USD 7,5 billones. Los déficits son los mayores registrados desde la Segunda Guerra Mundial, y solo el año pasado los bancos centrales suministraron más liquidez que en los 10 años previos. Esto ha sido absolutamente necesario: las investigaciones del FMI indican que si las autoridades no hubieran actuado, la recesión del año pasado, la peor en tiempos de paz desde la Gran Depresión, habría sido tres veces más grave.

Esa era la situación; pero ¿hacia dónde nos dirigimos ahora? En el año que viene, a medida que produzcan más vacunas, que más gente las reciba y que las economías vayan reabriéndose gradualmente, las autoridades tienen que dar un golpe de timón fundamental, para pasar del rescate económico frente al colapso a la ejecución de reformas en pro del crecimiento con el fin de consolidar las economías para el futuro.

Sabemos que algunas de las reformas en favor del crecimiento fueron aplazadas, o hasta revertidas, y que eso ha dejado algunas cicatrices económicas. A causa de la COVID-19, el mundo sufrió pérdida del producto de USD 15 billones con respecto a lo que el FMI preveía en enero de 2020. La misma energía que se está invirtiendo en la vacunación y los planes de gasto para la recuperación también debe destinarse a la adopción de medidas que fomenten el crecimiento para recuperar la pérdida de producto.

 

Se debe recurrir a mecanismos reforzados de reestructuración de la deuda para agilizarla resolución de empresas no viables y canalizar la inversión hacia nuevas ideas y empresas. La intensificación de políticas laborales activas, como la supervisión y el respaldo de la búsqueda de empleo y la reconversión laboral, debe ayudar a los trabajadores encontrar plazas en sectores dinámicos de la economía. La mejora de los marcos de competencia— tema de activo debate en estos momentos en Europa y Estados Unidos— y la reducción de las barreras de entrada a sectores anquilosados deben garantizar que las empresas no estén cercadas por los obstáculos en los que tropezaron las autoridades de antaño.

Hacia un futuro más próspero

Aprovechar este momento para ejecutar algunas de estas difíciles reformas quiere decir que los estímulos monetario y fiscal que aún están fluyendo han de servir como trampolín hacia un futuro más próspero y sostenible, y no como una mera ayuda para retornar a una versión convaleciente de la economía previa a la COVID-19. Si se aprovecha la oportunidad podrían lograrse varios años de sólido crecimiento tras la COVID-19 y de mejoras de los niveles de vida. El FMI estima que las reformas integrales que impulsen el crecimiento en los mercados de productos, laborales y financieros podrían elevar el crecimiento anual del PIB per cápita en más de un punto porcentual en las economías de mercados emergentes y en desarrollo en la próxima década. Estos países estarían en condiciones de aumentar al doble el ritmo de convergencia hacia los niveles de vida de las economías avanzadas con respecto al ritmo observado en los años previos a la pandemia.

 

En las economías avanzadas, el empuje de las reformas a favor del crecimiento ayudaría a amortizar la deudas que se asumieron para proporcionar los inusitados niveles de apoyo, y eso ampliaría el margen para realizar inversiones críticas y hacer menos necesarias las subidas de impuestos. La inflación se sitúa por encima de los pronósticos y no se sabe con certeza cuando se moderarán los factores que la impulsan, y por eso las reformas en pro del crecimiento que se centren el lado de la oferta servirán como un seguro contra riesgos inflacionarios persistentes derivados de presiones por el lado de la demanda, tanto en Estados Unidos como en otras partes.

En el caso de los países de mercados emergentes que han logrado preservar su acceso a los mercados mundiales de capital, las reformas pueden apuntalar los fundamentos económicas y la confianza de los inversionistas a medida que las condiciones se tornen más restrictivas, sobre todo si la inflación persiste en las economías avanzadas. Para los países de bajo ingreso que han ha agotado su margen para la aplicación de políticas, las reformas en pro del crecimiento pueden arrojar réditos suficientes para evitar duras medidas de austeridad, y eso les permitiría proteger el gasto social y en salud en el corto plazo y al mismo tiempo ampliar su capacidad para invertir en capital humano a largo plazo.

No es necesario hacerlo todo a la vez. La recuperación tras la crisis tomará años en la mayoría de los países. Para autoridades actuales, el desafío primordial consiste en inspirar a la próxima generación para que lleve a cabo una reconstrucción que produzca un futuro más próspero. Tienen que asumir este desafío, atreverse a tomar medidas enérgicas ahora que la actual crisis está entrando en un punto de inflexión. Al sumar las reformas a favor del crecimiento al gasto para la recuperación generaremos la prosperidad que hemos prometido a nuestros ciudadanos, y trazaremos nuestra propia senda en el mundo posterior a la pandemia.

Corrección: Este blog ha sido actualizado para mostrar que las pérdidas del producto acumuladas ascienden a un total de USD 15 billones en el período 2020-24 con respecto a las proyecciones previas a la pandemia.

Fuente: https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=15971