Santander y Rappi se unen para impulsar un programa de inclusión financiera

Santander y Rappi se unen para impulsar un programa de inclusión financiera

Santander y Rappi lanzaron en conjunto un programa de inclusión social y financiera, para que las personas de barrios populares puedan generar ingresos de forma inmediata, conectándose como usuarias y usuarios repartidores en la app.
 
El objetivo del programa es ofrecer distintas opciones de financiamiento para adquirir motos, bicicletas y otros artículos para el desarrollo de la actividad, promoviendo la bancarización y la educación financiera.

El programa permite acreditar los pagos de las entregas en Santander y disfrutar del servicio de cuenta gratis. Además, adhiriendo el pago de monotributo al débito automático de la cuenta obtienen un reintegro. Asimismo, acceden a beneficios en sus compras en comercios adheridos.

A través de un microcrédito brindado por Santander, las personas mayores de 18 años podrán contar con la financiación de una bicicleta o moto, para que puedan realizar la actividad de reparto. Adicionalmente, tendrán acompañamiento y facilidades para recibir educación en seguridad vial y el respectivo kit de elementos: caja transportadora de alimentos, chaleco reflectivo y casco. A su vez, Santander los acompañará con educación financiera, para que conozcan las posibilidades de bancarizarse y tengan mayores herramientas para optimizar sus decisiones.

Este tipo de iniciativas nos llena de orgullo porque reflejan la esencia misma de una banca responsable, comprometida con la sociedad, brindado oportunidades y herramientas para potenciar el talento de las personas y la generación de nuevas oportunidades”, sostuvo Silvia Tenazinha, gerenta de Banca Comercial de Santander.

Durante 2020 brindamos apoyo a más de 460.000 personas a través de diversos programas enfocados en la comunidad, una cifra que esperamos incluso superar este año”, agregó Vanesa Marignan, gerenta de Banca Responsable de Santander.

Este programa busca facilitar y visibilizar la posibilidad de acceder a una fuente de ingresos como usuario repartidor a través de Rappi, y otorga recursos y herramientas financieras para ayudar y transformar la realidad de miles de personas”, afirmó Astrid Mirkin, gerenta general de Rappi Argentina.

Los interesados podrán acceder al programa a través de la web de Santander Argentina. Para acceder al microcrédito, es necesario ser mayor de 18 años, no registrar deudas en Cendeu (Central de Deudores) en diciembre 2020, poseer DNI, contar con inscripción en AFIP (o constancia de trámite) y contar con ingresos del titular o grupo familiar por un monto igual o mayor a $2.000.

Santander brindará asesoramiento sobre este acuerdo en sus Sucursales de integración Social (SIS), ubicadas en los siguientes barrios del AMBA: Barrio 31 (Retiro) y Barrio 20 (Lugano) en Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Barrio La Juanita (Gregorio de Laferrere), Ciudad Santa María (San Miguel Oeste), Castelar Sur, Don Orione (Almirante Brown), Villa Jardín (Lanús) y Barrio Itatí (Quilmes). Las Sucursales de Integración Social (SIS) buscan facilitar el acceso de sectores no bancarizados al sistema financiero, ofreciéndoles oportunidades de integración y crecimiento.

Fuente: https://www.comunicarseweb.com/noticia/santander-y-rappi-se-unen-para-impulsar-un-programa-de-inclusion-financiera

Productividad, empleo y desigualdad

Productividad, empleo y desigualdad

Por GERMÁN UMAÑA MENDOZA, Portafolio | Octubre, 21 2021

Uno de los más importantes interrogantes que se formulan para consolidar la estrategia de recuperación de la economía tiene que ver esencialmente con la evolución del empleo, su calidad y la respuesta en relación con los estratos que se han visto más afectados: los jóvenes, los ‘viejos jóvenes’ y las mujeres.

El Dane informa cómo en varios sectores de la economía la tasa de recuperación de las actividades económicas es superior al incremento en la contratación.

¿Con menos empleados más producción? ¿Hay una tendencia al aumento de la productividad? ¿Esa nueva situación se manifestará en mayores incrementos en los salarios para el 2021? Si realmente la brecha entre producción y número de trabajadores aumenta, la pregunta obvia es ¿qué pasará con todos aquellos que no recuperarán sus empleos en la pospandemia?

La migración al trabajo virtual que aún es imposible medir con certeza, llegó para quedarse y hasta el momento son poco claras las modificaciones en la legislación laboral que se presentarán para equilibrar los costos y los beneficios que se producirán por su aplicación, especialmente en la salud mental y ocupacional que provocará esta evolución.

La tasa de recuperación del empleo es hasta ahora menor en las mujeres que en los hombres. Por su parte el trabajo virtual para la mujer significa nuevamente profundizar en la desigualdad por la manifiesta brecha en la distribución de las obligaciones en el cuidado del hogar.

El otro estrato de la población con mayor tasa de desempleo es el de los jóvenes. Se establecieron algunos incentivos para su contratación con un subsidio en los aportes. Mucho me temo que al final el efecto sea simplemente una suma cero donde se substituirán trabajadores de edades avanzadas y más costosos, sin que el efecto sea el de un aumento en la tasa de empleabilidad.

El gran reto hacia el futuro es el de dar respuesta a los denominados Ni- Ni. Los jóvenes que ni estudian ni trabajan. Las mujeres que ni estudian ni mejoran su acceso al empleo y cuando lo consiguen, virtual o presencialmente, no disminuyen sus obligaciones en el hogar. Los ‘viejos jóvenes’ que ni estudian ni trabajan ni tienen expectativas de acceder a una pensión, los informales: ni trabajo digno ni seguridad social.

¿Cuáles serán las consecuencias sociales si no damos respuestas coherentes a esta caracterización?
¿Aumentarán la desigualdad y los índices de pobreza? ¿El aumento de la productividad se manifestará en una distribución adecuada entre los salarios y las ganancias? ¿Continuará la tendencia de aumento en la población con mayores índices de exclusión en los Ni-Ni?
Desempleo, informalidad y exclusión.

Tres palabras para muchos vacías, pero que, para la sociedad en su conjunto, significan en esencia la diferencia entre democracia sostenible o, en su defecto, el camino hacia el caos.

¿Es un tema prioritario en el debate político ad portas de las elecciones? Hasta ahora infortunadamente: NO.

Germán Umaña M.
Profesor

Fuente: https://www.portafolio.co/opinion/german-umana-mendoza/productividad-empleo-y-desigualdad-german-umana-m-557584