¿Cuáles son los consumos con tarjeta de crédito de los ecuatorianos?

¿Cuáles son los consumos con tarjeta de crédito de los ecuatorianos?

Autor: Primicias | Enero 07, 2023

Sube el pago a plazos de las compras con tarjeta de crédito en los supermercados. Una razón es la pérdida del poder adquisitivo del consumidor. La mayor parte del gasto que hacen los ecuatorianos con tarjeta de crédito se concentra en las cadenas de supermercados, según la Superintendencia de Bancos. En total, los ciudadanos consumieron USD 5.544 millones con tarjeta de crédito entre enero y noviembre de 2022.

De esa facturación, USD 798 millones correspondió a compras en supermercados. Es decir, el 14% del total. “En momentos de necesidad, como los últimos años, las personas optan por usar la tarjeta de crédito, como si fuera dinero adicional, para compras cotidianas. El objetivo es que el pago se convierta en un problema futuro“, explica el director de Investigaciones de la consultora Inteligencia Empresarial, Juan Javier Jarrín. Otros gastos que la población prefiere pagar con tarjeta de crédito son salud, educación y vehículos y repuestos.

Consumo diferido

El comportamiento de los ecuatorianos al usar la tarjeta de crédito en los supermercados experimentó cambios en 2022. Uno de ellos fue una baja en el pago corriente y una mayor preferencia por el consumo diferido, sostiene la consultora económica Oikonomics. El pago corriente significa que la persona se compromete a cancelar el valor total de la compra en un solo desembolso al final de mes. En cambio, el consumo diferido implica pagar a plazos algo que se está comprando hoy. Entre enero y noviembre, el 49,8% del monto facturado en supermercados con tarjeta de crédito fue pagado a plazo, según la Superintendencia de Bancos. Es un incremento de 3 puntos porcentuales frente al mismo período de 2021.

«No es recomendable diferir el pago de productos de consumo inmediato, como los de los supermercados», afirma Jarrín. La razón es que «la deuda puede escalar y convertirse en algo insostenible que perjudica la calificación crediticia de la persona», explica el director de Investigaciones de Inteligencia Empresarial. El pago a plazos debe priorizarse cuando sean gastos que a futuro generen un rendimiento, como educación o negocios, entre los que figuran computadoras o maquinaria. El plazo de la deuda dependerá de la vida útil del producto o servicio.

Menor poder adquisitivo

El pago a plazos de las compras en supermercados ha subido, en parte, por la pérdida de poder adquisitivo entre los ecuatorianos en 2022, debido al aumento de los precios. De hecho, la canasta básica de Ecuador cerró en USD 763,44 en diciembre de 2022, la más cara de su historia. La categoría que registra el mayor incremento de precios es la de alimentos, con 7,60% en diciembre de 2022, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). «El aumento del salario básico en Ecuador no alcanza para compensar el incremento de la inflación en los alimentos», afirma Juan Pablo Ronderos, fundador de la consultora económica MAP. El Gobierno ha elevado el salario básico en 6,25%, en 2022 y en 5,88% en 2023, hasta llegar a USD 450 al mes. A pesar del alza del salario básico, la población aún percibe una remuneración promedio inferior a la de niveles de 2019, antes de la pandemia. Eso por el estancamiento de la generación de empleo adecuado.

Fuente: https://www.primicias.ec/noticias/economia/supermercados-gasto-tarjeta-credito/?utm_source=twitter&utm_medium=social

Usando los bonos sociales para impulsar la inclusión financiera de los más vulnerables

Usando los bonos sociales para impulsar la inclusión financiera de los más vulnerables.

Autor: Tekios | Enero 06, 2023

Los microemprendimientos, el motor de la economía y la maya productiva de América Latina y el Caribe (ALC), son la principal fuente de desarrollo económico y de empleo, pero presentan un problema de acceso a financiamiento. Esto es un desafío importante para el sector que afronta los mayores retos en el proceso de transición sostenible y justa. En el caso particular de Ecuador, 90.9% de las empresas son microempresas, y generan 25% de los empleos del sector privado, pero solo reciben 8% del total de créditos otorgados en el país.

En este contexto, las instituciones microfinancieras siguen siendo el vehículo para promover la bancarización y poder alcanzar a segmentos vulnerables. Incluso a pesar de tener una oferta acotada a las necesidades de los emprendimientos, éstas afrontan dificultades para expandir su base de clientes por el extenso trabajo de campo requerido, el cual es operativamente más costoso, y para adoptar modelos de evaluación de crédito que les permita hacer de la población no bancarizada sujeto de crédito.

Además de los programas de gobierno y de los financiamientos otorgados por las instituciones de desarrollo, los bonos temáticos son un potente instrumento financiero para atraer inversores y para alcanzar los objetivos de inclusión. Específicamente, los bonos sociales atraen cada vez más a inversores que buscan reducir las inequidades en la región y contribuir a una transición justa. A junio de 2022, las emisiones temáticas (GSSSB) en ALC representaron el 35% del total de emisiones realizadas en la región. Si bien, estas emisiones han tenido un crecimiento exponencial en los últimos años, S&P proyecta que en 2022 se reducirán en un 40% comparado al 2021 por el contexto recesivo.

Por ello, el papel de las multilaterales es importante para continuar impulsando este tipo de instrumentos y movilizando inversores para atender las brechas en el financiamiento; asimismo, contribuir al desarrollo de capacidades internas en los emisores y el mercado de capitales. En el caso de BID Invest, nuestro rol es de ser los catalizadores de las inversiones temáticas desarrollando conocimiento, abriendo las puertas al mercado de capitales, generando así confianza, e incluso conectando la oferta y demanda. Por otro lado, la evolución del mercado de bonos temáticos hace cada vez más relevante la necesidad de reportar en forma transparente y homogénea los impactos socioeconómicos positivos en las poblaciones objetivo. Esto se ve reflejado en los crecientes requerimientos de ICMA, el principal ente proveedor de guías, requerimientos y buenas prácticas enel mercado de bonos temáticos. Indicadores para medir el impacto en grupos vulnerables relacionados al crecimiento de ingresos y patrimonio, generación y/o mantenimiento de empleo desagregado por grupos vulnerables, acceso a infraestructura social, fortalecimiento de la inclusión financiera, empoderamiento, entre otros son cada vez más un “must” en el diseño de los marcos conceptuales para los bonos sociales.

Este proceso progresivo de requerimientos va a necesitar una mayor madurez en las instituciones financieras y el fortalecimiento de capacidades internas que se reflejen en estrategias de financiamiento sostenible sólidas en sus ejes de acción, ambición en los objetivos, estrategia de crecimiento de cartera e indicadores de medición de impacto adecuados.

Banco Solidario, líder en las microfinanzas en Ecuador, viene desde 2013 impulsando la agenda social y de inclusión para reducir la brecha en el financiamiento de las microempresas. El Banco ha diseñado una propuesta de valor para poblaciones excluidas y no bancarizadas que se basa en visitas de inspección al 100% de los solicitantes de créditos Además de una evaluación financiera, se realiza una evaluación no financiera del cliente, analizando su gestión del negocio y su situación familiar, y así se monitorea la salud financiera de sus clientes. El compromiso de Banco Solidario con la inclusión financiera se refleja en el perfil de los créditos que otorga: con los montos promedios de crédito más bajo del sistema financiero ecuatoriano, el ingreso promedio de sus clientes es de US$880 mensuales, un 37% no cubre la canasta básica familiar, un 56% son mujeres y alrededor de la tercera parte de sus colocaciones anuales se destinan a microemprendimientos no bancarizados.

EMISIÓN DE BONO

La reciente emisión del Bono de Género e Inclusión de Banco Solidario, en asociación con BID Invest, por US$30 millones se destinará a créditos para microempresas de mujeres y microemprendedores no bancarizados. En el contexto de la emisión, Banco Solidario también ha identificado dos nuevos segmentos, migrantes y adultos mayores, como una oportunidad de negocio con enfoque de inclusión sostenible. Con la participación del BID Invest, el bono aborda 6 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.  La Opinión de Segunda Parte fue emitida por S&P.

La emisión del bono incluyó el diseño de un marco conceptual para guiar su implementación, siendo los puntos más importantes la experiencia profesional del comité que evaluará la asignación de uso de fondos para cada categoría; el reporte de verificación anual de los objetivos alcanzados en la emisión versus los resultados esperados conforme a la estrategia del banco para indicadores específicos; y el diseño de métricas que permitan verificar un aumento de los ingresos de las microempresas financiadas y la generación de un historial crediticio para las mismas; lo cual contribuye a profundizar su bancarización. El bono se enfoca en poblaciones para las que existe una mayor brecha de financiamiento y de desarrollo, como son microemprendimientos liderados por mujeres (un 31.2% de las microempresas mujeres cuentan con una línea de crédito, frente a un 50% para los hombres); adultos mayores (altamente sub-atendidos debido a los costos transaccionales); migrantes (4% de los migrantes cuentan con empleo formal, 39% buscaban empleo, y 29% realizaba actividades de manera informal); y personas no bancarizadas (un 59% de las microempresas no tiene una línea de crédito).

Cerrar estas brechas requiere de la participación activa del sector privado, con iniciativas como la que viene desarrollando Banco Solidario y otros actores del sistema financiero. El dar el salto a un bono social, le permitirá también al banco diversificar sus productos de fondeo y acelerar el crecimiento de su cartera de microcrédito con un lente de inclusión.

Fuente: https://tekiosmag.com/2023/01/06/usando-los-bonos-sociales-para-impulsar-la-inclusion-financiera-de-los-mas-vulnerables/