Estudio global resalta la importancia de la inclusión financiera

Estudio global resalta la importancia de la inclusión financiera.

Autor: Hoy | Mayo  18, 2022

TransUnion (NYSE: TRU), proveedor global de soluciones de información, publicó un nuevo estudio global. “Expandiendo el acceso al crédito: Una perspectiva más profunda sobre los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia”.

El estudio global incluyó un análisis del comportamiento crediticio de los consumidores en Canadá, Colombia, Estados Unidos, Hong Kong, India y Sudáfrica. Así como una encuesta global en línea a más de 11.100 consumidores en República Dominicana, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos y Filipinas.

La mayoría de los consumidores buscan nuevos productos crediticios

Los resultados de la encuesta global indican que, a pesar de la falta de experiencia crediticia de los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia. Estos consumidores entienden los beneficios y los riesgos del crédito y quieren mantener el control de sus finanzas.

En República Dominicanauna mayoría significativa de consumidores, tanto de los consumidores sin productos de crédito (72%) como de los consumidores con poca actividad crediticia (69%), espera que su necesidad de crédito aumente en los próximos tres a cinco años. Sin embargo, algo más de la mitad de los consumidores sin productos de crédito (53%) y el 47% de los consumidores con poca actividad crediticia declararon que la razón por la que no tomaban más crédito, o ningún crédito en el caso de los consumidores sin productos de crédito, era no querer endeudarse. Esto aún significa que la mayoría de los consumidores, en particular dentro del grupo de los consumidores con poca actividad crediticia, están buscando obtener mayor acceso al crédito y aprovechar el crédito para sus necesidades financieras.

La preocupación por perder el control de sus finanzas fue también una de las razones indicadas por el 34% de los consumidores con poca actividad crediticia para no pedir más créditos. A nivel mundial, el deseo de evitar el endeudamiento fue la razón más citada para no querer más crédito, con la excepción de Canadá. En todo el mundo, los encuestados citaron que tienen previsto solicitar créditos en 2022 en distintos grados. En República Dominicana, el 52% de los consumidores sin productos de crédito tienen previsto solicitar un crédito. Y un 58% de los consumidores con poca actividad crediticia- Encontrar la forma de satisfacer las necesidades de esta gran población de consumidores. Mientras se maneja el riesgo de forma prudente, representa una oportunidad de crecimiento importante para las entidades.

Los consumidores quieren más educación crediticia y mejores ofertas de crédito

Los resultados de la encuesta también indicaron que el 45% de los consumidores con poca actividad crediticia de República Dominicana ampliarían su uso del crédito si tuvieran un acontecimiento de vida significativo en el futuro. Como lo pueden ser casarse o tener un hijo, lo cual crearía una mayor necesidad de crédito. Además, el 29% de los consumidores con poca actividad crediticia ampliaría su uso del crédito si recibiera información sobre disponibilidad y ventajas del mismo. El 26% si se pudieran realizar pagos más bajos y el 21% si tuviera más claro el costo total del crédito, incluyendo las comisiones y los intereses. El motivo más común, tanto de los consumidores sin productos de crédito como de los consumidores con poca actividad crediticia en República Dominicana, para rechazar las ofertas de crédito recibidas fue que ya no necesitaban el crédito. Lo cual difiere de otros países, en los que una tasa de interés muy alta aparece como la razón más común. Es tanto de los consumidores sin productos de crédito como de los consumidores con poca actividad crediticia.

Una tasa de interés muy alta fue la segunda razón más común para rechazar una oferta de crédito para los consumidores sin productos de crédito y aquellos con poca actividad crediticia en República Dominicana, con un 24% y un 19% de los encuestados, respectivamente. La experiencia de los consumidores y las ofertas recibidas también influyeron en las razones por las que los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia rechazaron una oferta de crédito. El 10% de los consumidores con poca actividad crediticia del país citaron un largo proceso de aprobación como el factor de rechazo de la oferta de crédito. Y el 11% de los consumidores con poca actividad crediticia indicaron el hecho de que se les ofreciera un monto insuficiente como factor de rechazo de la oferta de crédito. Además, el 10% de los consumidores con poca actividad crediticia dijeron que rechazaron ofertas de crédito porque recibieron una oferta mejor en otro lugar.

Fuentes de financiación alternativas

La encuesta también mostró que la mayoría de los consumidores con poca actividad crediticia (55%) de República Dominicana habían adquirido fuentes de financiación alternativas. Esto fuera de los productos de crédito tradicionales para satisfacer sus necesidades financieras en el último año. Siendo los préstamos de familiares y amigos la fuente más común. Sólo el 37% de los consumidores sin productos de crédito indicaron que habían recurrido a fuentes de financiamiento alternativas en el último año. Entre los que sí lo hicieron, los préstamos de familiares y amigos fueron también los más utilizados.

Cubrir una falta de ingresos fue la razón más común para que los consumidores, tanto los que no tenían productos de crédito (48%) como los de poca actividad crediticia (52%), solicitaran un préstamo a familiares y amigos. «Los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia de República Dominicana y de todo el mundo parecen conocer bastante de crédito y entienden los riesgos de endeudarse demasiado«. Añadió Olivella. «Muchos de estos consumidores quieren conocer más sobre las ventajas del crédito y esperan tasas de interés y pagos mensuales asequibles. Junto con claridad sobre el costo total del crédito».

Los procesos largos de aprobación u otras experiencias negativas pueden hacer que un consumidor rechace una oferta de crédito. Dado que el costo del crédito puede ser a menudo una barrera para atraer a más consumidores al ecosistema crediticio. Es importante que las instituciones financieras desarrollen y ofrezcan productos de crédito que respondan a estas preocupaciones. Además, una experiencia fluida para el consumidor es una consideración clave para las entidades a la hora de llegar a los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia.”

Consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia muestran distintos niveles de satisfacción con el crédito

Cuando se compara el sentimiento de los consumidores sin productos de crédito con el de los consumidores con poca actividad crediticia, tiende a haber una diferencia pronunciada en el nivel de satisfacción con su cantidad actual de crédito. En República Dominicana, el 45% de los consumidores con poca actividad crediticia estaban satisfechos o extremadamente satisfechos con su crédito actual. Mientras que sólo el 26% de los consumidores sin productos de crédito tradicional tenían el mismo nivel de satisfacción. Además, el 13% de los consumidores sin productos de crédito no estaban satisfechos en lo absoluto con su nivel de crédito. En comparación con el 10% de los consumidores con poca actividad crediticia.

«Impulsar la inclusión financiera empieza por comprender mejor los diferentes matices entre las poblaciones sin productos de crédito con poca actividad crediticia y las que tienen una alta actividad de crédito, así como lo que las motiva. Por ejemplo, los motivos que llevan a los consumidores sin productos de crédito a solicitar un crédito. Y las razones por las que los consumidores con poca actividad crediticia pueden necesitar un producto de crédito adicional, pueden variar mucho». «Las entidades pueden utilizar esta información para satisfacer mejor las necesidades únicas de estos segmentos de consumidores y educarlos sobre cómo pueden construir y mejorar sus perfiles crediticios. Al hacerlo, las entidades pueden desempeñar un papel fundamental en ayudar a más consumidores a participar activamente en el sistema de crédito y promover una mayor inclusión financiera». Concluyó Olivella.

Para obtener más información sobre el estudio global de TransUnion. «Expandiendo el acceso al crédito: Una perspectiva más profunda sobre los consumidores sin productos de crédito y con poca actividad crediticia”. Descargue el informe aquí.

Acerca de TransUnion (NYSE: TRU)

TransUnion es una compañía global de soluciones de información que contribuye a generar confianza entre entidades y consumidores en la economía moderna. Logramos esto al proporcionar una imagen completa de cada persona para que pueda ser representada de manera confiable y segura en el mercado. Como resultado, las empresas y los consumidores pueden realizar transacciones con confianza y lograr grandes cosas. A esto lo llamamos Información para el Bien. Con una presencia destacada en más de 30 países de los cinco continentes, TransUnion proporciona soluciones que ayudan a crear oportunidades económicas. Así como, grandes experiencias y empoderamiento personal para cientos de millones de personas. http://www.transunion.do

Consumidores sin productos de crédito: Consumidores que no tienen y nunca han tenido un producto de crédito tradicional. Según la información de la base de datos de créditos de consumo de TransUnion. Para dimensionar la población sin productos de crédito, partimos del total de la población adulta según las Naciones Unidas. A continuación, restamos los consumidores con poca actividad de crédito, los nuevos al crédito y los activos o establecidos en el crédito. El número restante es el de consumidores sin productos de crédito.

Consumidores con poca actividad de crédito: Consumidores con alguna presencia crediticia, pero limitada. En concreto, consumidores que:
  • Han tenido alguna actividad crediticia en el mercado de crédito durante al menos los últimos 2 años.
  • Tienen 0-2 cuentas de crédito tradicional actualmente abiertas.
  • Sólo han tenido un tipo de crédito.

La encuesta global en línea de TransUnion incluyó respuestas de 11.128 adultos. Fue realizada entre el 3 de agosto de 2021 y el 5 de enero de 2022 por TransUnion en asociación con el proveedor de investigación de terceros Qualtrics® Research-Services.

Fuente:  https://hoy.com.do/estudio-global-resalta-la-importancia-de-la-inclusion-financiera/

Explorando el cambio de Latinoamérica hacia las finanzas verdes

Explorando el cambio de Latinoamérica hacia las finanzas verdes.

Autor: Bnamericas | Mayo  19, 2022

La financiación verde está creciendo en todo el mundo como respuesta a la crisis del cambio climático, y los requisitos ESG de los inversionistas para financiar proyectos son cada vez mayores.

En ese contexto, la Taxonomía, que es un sistema de clasificación de actividades que contribuyen a mitigar los impactos del cambio climático, es una herramienta importante tanto para el financista como para el dueño del proyecto.

En abril pasado, el presidente colombiano Iván Duque lanzó en la bolsa de valores de Nueva York, la taxonomía verde de Colombia, una guía para posibles inversiones en proyectos etiquetados como verdes, que además podría abrir el camino en toda la región para el financiamiento y desarrollo de proyectos más respetuosos con el medio ambiente y que ayuden a reducir las emisiones.

BNamericas conversó sobre el tema con Marcela Ponce, experta en operaciones de finanzas verdes, que lidera el Programa de Financiamiento Climático del Grupo de Instituciones Financieras del IFC en América Latina y el Caribe. Ponce sostiene que todos los países en Latinoamérica ya están listos para avanzar hacia acciones muy claras de finanzas sostenibles, pero que hay que seguir reforzando la oferta de proyectos verdes a ser financiados en todos los sectores.

BNamericas: Tras el lanzamiento que hizo el mes pasado el Gobierno de Colombia de la taxonomía verde, ¿qué perspectivas se avizoran de financiamiento y para qué sectores se ven mejores perspectivas?

Ponce: La real importancia del lanzamiento que se hizo en Nueva York es que el gobierno ha acogido la taxonomía como su definición de activos verdes para el país, y eso va muy en línea con la ambición que tiene el país de tener una agenda verde transversal.

En Colombia hay no solamente la adhesión a todos los temas del Acuerdo de París, sino que también existe el plan de la neutralidad de carbono. El lanzamiento es un mensaje bastante claro tanto para el sector financiero como para el sector real y para el sector público y privado,  porque el hecho de que el Ministerio de Hacienda haya sido parte del lanzamiento de la taxonomía significa que hay también interés de que se reconozca que el gobierno está implementando estándares que están en línea con los internacionales.

La taxonomía de Colombia está bastante alineada con la taxonomía de la Unión Europea, precisamente con el objetivo de facilitar la inversión internacional. El Gobierno de Colombia recientemente lanzó un bono soberano verde y ahora con la taxonomía el mensaje es incluso más claro,  seguramente en busca de inversionistas internacionales interesados en ese tipo de instrumentos, tanto soberanos como del sector privado.

BNamericas: ¿Tienen una estimación de a cuánto asciende la cartera de financiamiento para proyectos verdes, proyectos relacionados con el clima en Colombia?

Ponce: De acuerdo con el informe de sostenibilidad de Asobancaria, para diciembre del 2020, el saldo de cartera verde llegó a un total de 11 billones de pesos (US$2.730 millones), de los cuales 5,1 billones de pesos corresponden a la colocación del 2020. Dentro de las líneas de inversión definidas, la más destacada es la de construcción sostenible, seguida de las líneas de eficiencia energética y energías renovables.

Adicionalmente, la categoría “otros”, que incluye diferentes líneas, tales como construcción de obras civiles para drenaje y riego; garantías, préstamos e hipotecas verdes; aprovechamiento y gestión de residuos y aguas residuales, entre otros, se ubica en primer lugar, alcanza un monto equivalente al 48% del total de la cartera verde.

BNamericas: ¿Cómo compatibilizar los objetivos ambientales de mitigación de cambio climático, cero emisiones, con rentabilidad para las inversiones?

Ponce: Van tomados de la mano. En la medida en que los proyectos y las empresas implementan prácticas de sostenibilidad, eficiencia energética, energía renovable, transporte limpio, hay un resultado casi que inmediato: lo primero te empatizas con tus grupos de interés, pues el mundo, que es el ciudadano de a pie, los inversionistas, los bancos, las empresas, está pidiendo que seamos respetuosos con el medio ambiente. Recientemente hubo una encuesta que lanzó IBM que dice que hay más oportunidades que los jóvenes quieran trabajar para una empresa que tiene criterios de sostenibilidad que para una que no.

Entonces los grupos de interés están demandando esto; lo primero es implementas y empatizas; eres sostenible y empatizas con tus grupos de interés, tus clientes, tus empleados, tus inversionistas, tu propia mesa directiva, etc.; lo segundo tienes un impacto positivo en el medio ambiente; además, una de las grandes cosas que trae la sostenibilidad es que las mismas medidas te permiten ser más eficiente, consumes menos energía, reduces tus costos de operación, entonces es un “ganar ganar”. Entendemos que al momento hay una barrera de conocimiento; en la medida en que vayamos despejando las dudas empieza a ser más normal hacer este tipo de inversión.

BNamericas: Colombia es pionera regional en la taxonomía verde. ¿Cree que Latinoamérica está preparada para seguir su ejemplo, qué países estarían más preparados?

Ponce: La taxonomía no solo es dinámica, sino que se tiene que ir complementando en el tiempo y se tiene que ir actualizando.

Nosotros estamos trabajando como IFC o como grupo Banco Mundial también en otros países en la definición de esta taxonomía;  estamos trabajando en República Dominicana con la Superintendencia de Mercado de Valores; estamos trabajando en México en una taxonomía sostenible con la Secretaría de Hacienda; estamos trabajando en Centroamérica con el Consejo Centroamericano de Supervisores Bancarios y otras instituciones y vamos a empezar a trabajar muy pronto con Perú en la taxonomía verde, con el Ministerio de Ambiente y con la Unidad de Finanzas Sostenibles de Perú; adicionalmente estamos explorando conjuntamente entre IFC y Banco Mundial otros países en donde también nos gustaría seguir avanzando. Ya estamos trabajando en un total de 9 países; a finales del año pasado se creó el grupo de trabajo de taxonomías en finanzas sostenibles en América Latina y El Caribe.

Esperamos que con esta iniciativa de Naciones Unidas podamos contribuir para tener un marco consistente, transparente, sobre el tema de finanzas sostenibles y que facilite esas decisiones de inversión más informadas, que se movilice capital hacia los objetivos del acuerdo de París, es decir, la mitigación del cambio climático.

BNamericas: ¿En Latinoamérica, hay suficiente oferta de proyectos verdes?

Ponce: Seguramente no suficiente. Creo que tenemos que seguir reforzando la oferta de proyectos verdes a ser financiados desde todos los sectores.

Más del 40% del uso de recursos de bonos verdes en Latinoamérica estuvo en energía, seguido por transporte y luego construcción. Hace falta fortalecer la oferta en proyectos de gestión de residuos, agua, a más de energía, construcción, transporte, uso de la tierra, agricultura. Hay que seguir fortaleciendo las prácticas de sostenibilidad en todos los sectores para que la oferta sea mucha y diversa.

BNamericas: ¿En qué áreas están al momento los proyectos que podrían beneficiarse en el corto plazo de la taxonomía verde en Colombia y en los otros países de Latinoamérica?

Ponce: Los sectores que hemos abordado desde Colombia son energía, manufactura, transporte, construcción, agua, gestión de residuos, tecnologías de la información y comunicaciones, y uso de la tierra. Adicionalmente, en el del uso de la tierra se han visto los objetivos ambientales que tienen que ver con el uso del agua, uso del suelo, economía circular, biodiversidad, etc. La taxonomía no está escrita sobre piedra; es un documento que espera ser dinámico en el tiempo.

Creo que todos los países en Latinoamérica ya están listos para avanzar hacia acciones muy claras de finanzas sostenibles. Hemos visto avances importantes, por ejemplo, en Brasil, que tiene una lista de actividades económicas ambientalmente positivas desde hace varios años; Chile, que ha venido trabajando en su hoja de ruta; hay interés de Argentina.

BNamericas: ¿La taxonomía verde puede contribuir a evitar el denominado lavado de cara verde o greenwashing?

Ponce: Sí, sin duda alguna. El tema del greenwashing se da en muchas ocasiones por no tener definiciones claras. Creo que tener las definiciones claras de lo que es verde y lo que no es verde mitiga el riesgo.

BNamericas: ¿Cómo los diferentes criterios que se establecen en la taxonomía verde pueden contribuir en Latinoamérica a la consecución de metas climáticas?

Ponce: En el caso de Colombia, para siete sectores el foco es la mitigación de cambio climático, con lo cual uno esperaría que en la medida que estos conceptos estén claros  aporten a que haya mayor movilización de capital hacia este tipo de proyectos y en consecuencia tener una reducción de emisiones de carbono.

En la medida en que vamos replicando esto en la región, el objetivo de los países es el mismo: reducir emisiones de carbono. La contabilidad de estas reducciones es otro paso diferente. Nosotros tenemos proyectos como Green Banking Academy, una iniciativa de conocimiento y asesoría para apoyar a las instituciones financieras en su transformación hacia modelos de negocios más verdes; lo que hacemos es formar, asesorar, guiar, entregar conocimiento, lecciones aprendidas y casos de éxito al sector financiero para que no solo financie sino que internamente entienda en dónde quiere estratégicamente estar, cuál es el apetito por los temas verdes, cómo monitorear la cartera, cómo gestiona riesgos climáticos, y adelantarse un poco a la regulación que seguramente también va a llegar, tanto para la movilización de capital como para la gestión de riesgos climáticos.

También tenemos Climate Assessment for Financial Institution, herramienta que las instituciones financieras pueden usar para ingresar datos básicos de las transacciones para saber cuánto se están reduciendo las emisiones de carbono.

BNamericas: ¿Hacia dónde se encamina al momento, en el mundo, la demanda de inversionistas en materia de proyectos sostenibles?

Ponce: Esto ya dejó de ser una tendencia europea. A nivel global, las expectativas de los inversionistas internacionales es que cada vez tengamos más instrumentos verdes o sostenibles, lo que significa que tenemos que estar listos para dar más oferta. En Latinoamérica el mercado de las finanzas sostenibles ha venido creciendo y fortaleciéndose, un reflejo de eso se ve en el mercado de los bonos verdes o los bonos sostenibles, que sigue en crecimiento, incluso pese a los efectos que hubo por el COVID-19.

Es cierto que falta muchísimo por hacer sobre todo en el sector financiero en América Latina y en general en los mercados emergentes, y por eso para el IFC es tan importante proveer apoyo a los bancos y a las instituciones financieras, con asesoría y conocimiento para ayudarlos a que sigan creciendo y fortaleciéndose los temas de finanzas sostenibles.

BNamericas: ¿Cuál es el rol de la banca como proveedor financista climático?

Ponce: Tiene un rol muy importante, al menos el 70% de los flujos de financiamiento climático tienen que pasar por la banca, y los mismos bancos tienen una presión importante de los inversionistas, de sus stakeholders y hasta de sus mismos empleados y clientes, que demandan productos verdes. La banca tiene la gran responsabilidad de adoptar una estrategia clara de cómo apoyar esta demanda a nivel global.

Fuente: https://www.bnamericas.com/es/entrevistas/explorando-el-cambio-de-latinoamerica-hacia-las-finanzas-verdes