Cómo apoyar la inserción de las PYMES en el comercio y las cadenas de valor globales

Cómo apoyar la inserción de las PYMES en el comercio y las cadenas de valor globales

Autor: Fabio Fagundes; Romario Alves - diciembre 10, 2020

La participación de compañías de países emergentes, especialmente las pequeñas y medianas empresas (PYME), en el comercio internacional y las cadenas de valor globales es un objetivo frecuentemente buscado por los gobiernos y organismos de desarrollo, por los beneficios que conlleva para las empresas y la economía de un país. La cuestión está en el cómo.

Entre estos beneficios, están el de crear oportunidades para diversificar el comercio y la producción, fomentar la especialización y proveer acceso a conocimientos técnicos y tecnología, con efectos positivos asociados al incremento de la productividad, competitividad y el empleo. El comercio, además, es una fuente importante de derrama económica para los países, en la medida que favorece y posibilita la entrada y esparcimiento de dinero en varios sectores de la economía, beneficiando indirectamente a la población que depende de estos sectores.

En la práctica, la incorporación de estas PYME de mercados emergentes en la cadena de proveeduría de grandes empresas globales conlleva importantes oportunidades, pero también importantes riesgos. Pensemos por ejemplo en una gran multinacional del café, que compra grano de pequeñas explotaciones cafeteras de Centroamérica, normalmente por medio de cooperativas.

El primer riesgo que afrontan para trabajar con estas PYME de países emergentes es el riesgo país, es decir, el riesgo de que la inestabilidad política, económica e incluso jurídica del mercado pueda afectar a sus operaciones en dicho país, su cadena de proveeduría o el flujo del dinero. Existen también importantes riesgos comerciales y operativos asociados a la capacidad de estos proveedores de mantener una oferta estable y de calidad en la provisión de insumos.

Pensemos que, muy posiblemente, estos proveedores pequeños requerirán financiamiento para preparar la cosecha o producción, e incluso inversiones de capital para cumplir con los estándares que requieren las grandes empresas internacionales. Esto incluye, cada vez más, el cumplimiento con los estándares sociales y ambientales internacionales aplicables al manejo de la cadena de valor, un tema especialmente sensible en economías en desarrollo, que puede traducirse en potenciales riesgos financieros, operativos y reputacionales para estas grandes empresas.

La presencia de la banca en estos mercados, y la disponibilidad de productos y servicios financieros en apoyo al comercio y las cadenas de valor (ya sea a través de financiamiento o de instrumentos de mitigación de los riesgos asociados al comercio local e internacional), que cubran las necesidades locales no solo de los grandes compradores sino también de los pequeños proveedores, es de suma importancia cuando hablamos de países emergentes, y se presenta frecuentemente como una barrera de entrada, o factor disuasorio, para las grandes empresas que desean operar en o con estos mercados.

La subida de primas de riesgo iniciada hace unos años en algunos mercados ha contribuido significativamente a incrementar esta brecha de acceso al financiamiento, una situación agravada recientemente por la crisis económica asociada al COVID-19.

Publicado en Impacto del Covid-19.