Conseguir un nuevo acuerdo con el FMI no será tarea fácil

Conseguir un nuevo acuerdo con el FMI no será tarea fácil.

Autor: Expreso | Septiembre 25, 2022

Posible, pero no fácil. Ecuador busca alargar su relación financiera con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La semana pasada, el presidente Guillermo Lasso aseguró a inversionistas en Nueva York (Estados Unidos) que en 2023, una vez que concluya el actual acuerdo entre Ecuador y el organismo, se buscará uno nuevo.

El país está a puertas de concluir por primera vez un Acuerdo de Facilidad Extendida (SAF, por sus siglas en inglés) con el organismo en diciembre de 2022. Si el Gobierno cumple las metas con corte a agosto, se desembolsarán los últimos $ 700 millones de un total de $ 6.500 millones. Ecuador afrontará la última parte del actual acuerdo con un nuevo representante ante el FMI. Se trata de Bernardo Acosta, quien reemplazará a Jorge Gallardo en el cargo. Gallardo pasará a representar a Ecuador en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la anterior posición de Acosta.

El Fondo y otros organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, se han convertido en las principales fuentes de financiamiento para el país. Con el fin del programa surge la pregunta: ¿quién le prestará dinero a Ecuador? Con el riesgo país elevado (más de 1.400 puntos), conseguir financiamiento en los mercados internacionales luce difícil porque implicaría tasas de interés del 16 %, algo impensable, según las mismas autoridades. Por esa razón, recurrir nuevamente al FMI parece el camino más razonable para el Gobierno.

¿Pero qué tan fácil será para Lasso sellar un nuevo acuerdo con el Fondo?

Analistas y expertos consultados por EXPRESO consideran que será complicado. La primera razón es que el FMI suele prestar su dinero para problemas de balanza de pagos y eso no es un inconveniente que afronta la economía ecuatoriana actualmente, aseguró Francisco Rivadeniera, exrepresentante de Ecuador ante el organismo.

“No va a ser fácil demostrarle al Fondo Monetario, a pesar de que hayamos sido buenos alumnos del Fondo en estos últimos años”, dijo Rivadeneira. Otro problema tiene que ver con la deuda que mantiene Ecuador con el organismo, explicó el exrepresentante de Ecuador ante el organismo. Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, la deuda de Ecuador con el FMI ya asciende a $ 7.411 millones a julio pasado. Si se suman los $ 700 millones previstos para diciembre, la cifra subirá a $ 8.111 millones. “Eso implica que no va a ser fácil que nos den más”, añadió Rivadeneira.

Es aventurado hablar de un nuevo acuerdo sin siquiera haber concluido el actual, aseguró María Laura Patiño, exfuncionaria del Banco Mundial. Para la experta, el Gobierno aún tiene temas por cumplir dentro del actual programa, como los balances auditados de Petroecuador o el Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP). “Yo me temo que hay cosas que no van a poder cumplir”, dijo Patiño. Políticamente es factible un nuevo acuerdo entre Ecuador y el FMI, aseguró José Emilio Vásconez, catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional. Ecuador ha cumplido las metas macroeconómicas y eso le da un buen punto de partida. Ecuador podría optar ya no por un programa de Servicio Ampliado como el actual, sino uno más pequeño denominado ‘Stand-By’.

Según el FMI, la duración de un Acuerdo Stand-By es flexible, y generalmente abarca un período de 12 a 24 meses, pero no mayor de 36 meses, acorde con la necesidad de atender problemas de balanza de pagos a corto plazo. Ecuador ha suscrito 20 acuerdos con el organismo y con uno nuevo ya sumarían 21.

Fuente: https://www.expreso.ec/actualidad/economia/nuevo-acuerdo-fmi-sera-tarea-facil-136787.html

Los precios altos son lastre en las pensiones

Los precios altos son lastre en las pensiones.

Autor: Expreso | Septiembre 25, 2022

El efecto de la inflación que golpea con especial dureza en los últimos meses está haciendo tambalear los sistemas de pensiones de las principales economías de América, que enfrentan la crisis con diversas estrategias que, a buen seguro, requerirán esfuerzos adicionales.

La revalorización de las pensiones se verá afectada en Estados Unidos, México, Brasil, Colombia, Argentina y Chile, países que a pesar de tener modelos distintos coinciden en una circunstancia: todos acusan el impacto de la subida de los precios y servicios derivada de la guerra en Ucrania, la pandemia, el aumento de las tarifas del transporte y la energía y los desajustes en la cadena de distribución global.

En Colombia, Mauricio Olivera, vicerrector académico de la Universidad de los Andes en Colombia y gerente general de Econometría Consultores, explica a Efe que las dos crisis -la pandemia y la inflación- están sacudiendo sobre todo a los países más débiles fiscalmente y ponen en riesgo los sistemas de pensiones a mediano y largo plazo, además de que algunos de ellos ya arrastraban fallas desde hace tiempo. En México, un trabajador formal promedio recibe menos del 30 % de su salario cuando se jubila, por debajo de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según un reporte del Banco de México, lo que está llevando a algunos sectores a reclamar la eliminación del sistema privado de pensiones.

Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha descartado nuevas reformas tras la promulgada en 2021, que aumentó en un 40 % el ingreso de los jubilados, redujo el requisito de 25 años de cotización a 15 e incrementó el aporte total del Estado y las empresas a la pensión del 6,5 % al 15 % sin aumentar la cuota de los trabajadores. En Estados Unidos, los ingresos para los pensionados dependen de diferentes fuentes, como pagos de la Seguridad Social o fondos de pensiones, y no se espera, por lo general, que se reduzcan a una sola. Ante tasas de inflación que no se veían desde la década de 1980, los beneficios de la Seguridad Social, un sistema público de pagos que se nutre de contribuciones obligatorias, contempla aumentos mensuales según las subidas de la inflación. Pero esto no es suficiente: los incrementos van del 2 % al 3 % anual, muy por debajo de la tasa de subida de los precios, que fue del 8,3 % en agosto.

En tanto, en Brasil, el Congreso aprobó en 2019 una reforma que impuso la edad mínima de jubilación de 62 años para las mujeres y de 65 para los hombres, con un tiempo mínimo de contribución de 15 y 20 años, respectivamente. Hasta entonces, los brasileños se jubilaban con poco más de 50 años, puesto que el sistema permitía hacerlo tras contribuir durante al menos tres décadas.En 2021, el sistema de pensiones sufrió una reducción nominal del 4,6 % frente al año anterior.

Fuente https://www.expreso.ec/actualidad/economia/precios-altos-son-lastre-pensiones-136814.html?utm_source=Twitter&utm_medium=Social&utm_content=ap_5m5zv16u2w