2021: la oportunidad de cambiar la estructura de la economía ecuatoriana

2021: la oportunidad de cambiar la estructura de la economía ecuatoriana

Ecuador se enfrenta a una serie de reformas que, de cumplirse, podrían cambiar al menos tres pilares de la economía del país: el sistema laboral, la seguridad social y el esquema de impuestos.

Con o sin acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Ecuador emprenderá en 2021 el camino de al menos tres reformas estructurales clave para la economía.

Se trata de la modernización del sistema de recaudación de impuestos, de la actualización de un marco legal laboral que data de 1938 y que ya no se adapta a los nuevos tiempos de una profunda reforma a un sistema de seguridad social que ya no es sostenible. Lo dicen expertos y algunos candidatos presidenciales.

Si el próximo gobierno de Ecuador, que se posesionará en mayo de 2021, opta por mantener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y los organismos multilaterales de crédito tendrá que acometer esas reformas.

El saliente Gobierno de Lenín Moreno intentará andar parte del camino. Ha dicho que presentará la reforma tributaria en abril de 2021 y trabajará para dejar lineamientos que sirvan para las reformas a la seguridad social y al Código Laboral.

La dimensión del cambio

Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, ha dicho que las medidas estructurales mejorarán los ingresos y la calidad de vida de los sectores más desprotegidos de la población.

Mientras que el ministro de Finanzas, Mauricio Pozo, afirma que las reformas ayudarán a mejorar la competitividad, lo que pasa por un esquema tributario más sencillo, por la dinamización del mercado laboral y una serie de cambios que hagan sostenible al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Ecuador necesita que el próximo sea un gobierno “responsable y sensato” para asumir los cambios estructurales que se necesitan, ha dicho Pozo.

Pero no todo estará en manos del Presidente y su equipo de gobierno, también hará falta la voluntad política de la Asamblea para aprobar las reformas.

¿Más impuestos?

Según el cronograma acordado por Ecuador con el Fondo Monetario Internacional, la reforma tributaria debería ser aprobada en el segundo semestre de 2021.

La meta de la reforma tributaria no solo es tener un sistema de impuestos más ordenado sino también aumentar la recaudación en 2 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) de Ecuador en 2022.

Una de las propuestas es subir gradualmente el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del actual 12% al 15%. Pero los principales candidatos a la Presidencia se oponen a ello.

Otra de las propuestas es que la recaudación aumente gracias a un crecimiento de la economía, lo que pasa por eliminar una serie de impuestos de importación a materias primas y maquinarias para los productores ecuatorianos.

Y por atraer capitales de inversión frescos, lo que implicaría una reducción gradual del Impuesto a la Salida de Divisas, que es del 5%, hasta llegar a su total eliminación.

Según el presidente, Lenín Moreno, la propuesta que presentará en la Asamblea no apunta a aumentar impuestos. Más bien, busca incrementar la recaudación tributaria a través de la optimización, la racionalización y la ampliación del espectro de cobro, especialmente a los evasores de impuestos.

El abogado tributarista, Napoleon Santamaría, dice que entre los tres mayores problemas del sistema tributario ecuatoriano está la evasión de impuestos.

Los dos restantes son las deficiencias en la exoneración de impuestos y la mala distribución de la recaudación, lo que lleva a muchos gobiernos locales a gastar los impuestos en obras innecesarias. La reforma estructural debe apuntar a corregir esas anomalías, según Santamaría.

Ecuador pierde cada año unos USD 7.000 millones por culpa de la evasión tributaria.

Santamaría también critica las exoneraciones tributarias a ciertos sectores lo que ha hecho que solo USD 4 de cada USD 10 de utilidades paguen Impuesto a la Renta (IR) en Ecuador.

Freddy García, consultor económico de Inteligencia Empresarial, destaca que es clave eliminar aranceles a los bienes que no se producen en el mercado local o cuya oferta no abastece a la demanda nacional.

IESS: problema de todos

Para la especialista en seguridad social, Patricia Borja, para el IESS sea sostenible en el tiempo hay que resolver al menos tres desafíos: la deficiencia normativa que le resta transparencia a las acciones del Instituto, la existencia de prestaciones que no cuentan con financiamiento y la falta de autonomía institucional.

Hay prestaciones clave, como salud y pensiones, que no cuentan con el debido financiamiento. “El financiamiento, especialmente del Fondo de Pensiones, no puede estar sujeto a una suerte de reparto presupuestario desde el Ejecutivo”, dice Borja.

El último estudio actuarial al Fondo de Pensiones muestra que si el Estado no paga -de manera puntual y completa- su contribución a los jubilados, este seguro tendría recursos garantizados solo hasta 2023.

A partir de ese año, el patrimonio del fondo iría disminuyendo paulatinamente hasta llegar a un déficit de USD 24.266 millones en 2058.

Por eso, Borja plantea que la reforma a la seguridad social tiene que incluir un cambio en el régimen del Seguro de Pensiones.

Esta decisión implicaría, por ejemplo:

  • Aumentar la cantidad de dinero que aportan los afiliados.
  • Aumentar la edad a la que se jubilan las personas o crear incentivos tributarios para que los afiliados posterguen su retiro.
  • Reducir las prestaciones.
A la especialista también le preocupan la falta de autonomía del IESS frente al Ejecutivo en materia de toma de decisiones administrativas y operativas.

Por lo que la reforma debería crear un ente rector de la seguridad social especializado en el tema.

Para la especialista, otro aspecto que debería incluir la reforma es convertir al Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) en una entidad financiera de inversión, que genere rentabilidad.

El experto en seguridad social, Alfonso Cornejo, dice que la reforma debe estar acompañada de un proceso de modernización del Instituto, para potenciar los trámites estén en línea y disminuir, con ello, los actos de corrupción.

El desafío laboral

La aprobación de una reforma laboral quedará en manos del próximo Gobierno. Es una de las enmiendas más duras y que más oposición pueden generar.

Hay que resolver al menos tres nudos críticos en el mercado laboral ecuatoriano, según el ministro del Trabajo, Andrés Isch.

El primero es reducir la informalidad. Según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), hasta septiembre de 2020, cinco de cada 10 personas con empleo estaban en la informalidad.

El segundo, según Isch, es romper con la brecha de género, que impide a las mujeres acceder a una fuente de empleo y a mejores salarios.

Las mujeres “tienen un 45% menos de posibilidades de conseguir un trabajo que los hombres y, cuando acceden a un empleo, ganan 16% menos”, dijo el ministro.

Y el tercer problema son las dificultades que le cierran el camino a los jóvenes porque no tienen experiencia ni currículum.

Antes de que termine el actual Gobierno, el Ministerio de Trabajo dice que presentará una serie de propuestas legales para mejorar las condiciones laborales, que son parte de la reforma estructural.

Isch afirmó que ya está listo un proyecto de Ley de Fomento de la Economía Violeta para que las mujeres tengan más acceso al mercado laboral.

Por ejemplo, propondrá la creación de incentivos tributarios para las empresas que contraten a más mujeres.

Para corregir la informalidad, Isch habla de aumentar los controles y disminuir los trámites para la contratación de personal.

Además, Isch considera que la nueva reforma debe incluir las modalidades contractuales que dieron resultado durante la pandemia.

Según el ministro, en esa lista están el contrato por giro de negocio para que las personas trabajen en proyectos; el contrato productivo, el contrato para jóvenes, el turístico y el de emprendimiento.

“Es necesario que haya una normativa que permita adaptar las jornadas de trabajo para diferentes sectores de la economía sin depender de trámites burocráticos”, afirmó Isch.

Luis Naranjo, uno de los representantes del sector empleador ante el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios (CNTS), dijo que la adaptación de las jornadas impulsará las contrataciones, aunque recordó que la reforma también debe crear mecanismos para reducir los costos de despidos y desvinculaciones.

Naranjo hizo un estudio sobre los costos extra que debe pagar el empleador para la contratación de una persona con el salario básico.

Los empleadores, además del pago de los USD 400 del salario básico, deben pagar un adicional de USD 127,45 por diferentes conceptos: aporte patronal, fondos de reserva, vacaciones y las llamadas décimas remuneraciones.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) elaboró un estudio sobre cuánto debe pagar el empleador por cada trabajador.

Y concluyó que un empleador ecuatoriano, además del salario, debe pagar 48% más. En ese porcentaje se incluye el costo de la desvinculación contractual.

El siguiente mapa muestra que Brasil, Argentina, Perú y Uruguay son los países con los indicadores más altos de los costos no salariales a los trabajadores.

Y, por último, Isch ha dado señales de que la reforma debe incluir normativa para mejorar las capacidades de los trabajadores, como el acceso a carreras técnicas cortas.

Eso le permitirá a la fuerza laboral en Ecuador adaptarse a los trabajos del futuro.


Funte: https://www.primicias.ec/noticias/economia/oportunidad-cambiar-estructura-economia-ecuatoriana-reformas/

¿Cuál puede ser el rol de la tecnología durante el proceso de recuperación económica de las MYPES en Latinoamérica?

¿Cuál puede ser el rol de la tecnología durante el proceso de recuperación económica de las MYPES en Latinoamérica?

Experiencias de pequeños comercios en Colombia, México y Perú, al adoptar herramientas tecnológicas para cumplir con la nueva demanda y acelerar su digitalización en tiempos de COVID-19.

Andreina Guerrero en su bodega en Lima, Perú. Foto: Fundación Capital.

Andreina Guerrero en su bodega en Lima, Perú. Foto: Fundación Capital.

Los pequeños negocios en América Latina, tienen un rol vital en la economía. Sin embargo, según análisis recientes, la región en su conjunto afronta importantes retos, relacionados con la desigualdad y el bajo crecimiento económico durante la última década. Según la CEPAL, pese a la importancia de las Micro y Pequeñas Empresas (MYPES) en la generación de empleo, éstas experimentan una baja productividad, con un promedio de crecimiento anual del 0,8%. En contraste con otras economías, el aporte a la economía de la MYPES en América Latina es del 25%.

Según el McKinsey Global Institute, las MYPES tienen un rol trascendental para las economías de la región y, para que logren consolidar un crecimiento del 3,5 %, es importante que se activen procesos de transformación digital, por medio de los cuales las MYPES podrán elevar su competitividad y productividad, logrando incluso expandirse y llegar a nuevos mercados. Según McKinsey, la tecnología puede jugar un rol fundamental en el crecimiento inclusivo en la región.

En contraste con esta necesidad imperativa que tienen las MYPES latinoamericanas, la mayoría  posee grandes retos y oportunidades en términos de adopción tecnológica. Se estima que si se logra fortalecer a las MYPES a través de la transformación digital, Latinoamérica logrará un incremento del 50 % del PIB en 2030.

Pero, ¿Cuáles son las barreras que impiden hoy la digitalización de las MYPES?

¿Cuáles son las barreras que impiden hoy la digitalización de las MYPES?

Con el objetivo de superar estas barreras, Fundación Capital con el apoyo del Center for Inclusive Growth (CIG) de Mastercard, inició en abril de 2020 un proyecto regional (Colombia, México y Perú) denominado DigitAll, el cual tiene como objetivo aumentar la productividad y salud financiera de los Strivers [1] . Para esto,  busca impulsar procesos de digitalización entre los pequeños comercios, operando en alianza con diferentes actores locales tales como agregadores de comercios, empresas de consumo masivo, instituciones financieras y empresas tecnológicas.

Como parte del diseño de soluciones digitales para las MYPES, entre abril y mayo de 2020 se realizó un sondeo de opinión entre 600 comerciantes de Colombia, México y Perú. Este sondeo tuvo como objetivo entender de qué forma la pandemia los ha afectado, identificando cuáles han sido sus estrategias para afrontar la crisis y cuál es su percepción y relacionamiento con la tecnología.

Teniendo en cuenta los hallazgos obtenidos en el sondeo, y como parte de un proceso continuo de conocimiento del usuario, se diseñó una rápida respuesta frente al COVID-19, considerando que WhatsApp es la plataforma social más usada por los comerciantes, se implementó un modelo de asistente virtual, por medio del cual los comerciantes pueden acceder a través de una chatbot a información relevante para el momento que atraviesan.

Se trata de un modelo híbrido en el que se combina la tecnología de bots conversacionales, llamadas telefónicas y comunicación por Facebook; con el fin de ofrecer asistencia integral y efectiva a los comerciantes.

Esta nueva aplicación logró atacar las tres principales necesidades que los comerciantes identificaron como prioritarias, en términos de acceso a información:

  1. Acceso a información sobre las medidas de bioseguridad necesarias para poder seguir operando en los negocios.
  2. Acceso a información sobre medidas de alivios financieros diseñados para los pequeños comercios.
  3. Acceso a información sobre programas de alivios fiscales diseñados por los gobiernos de cada país.

Pese a las dificultades mencionadas anteriormente, es importante señalar que una proporción importante de los comercios encuestados tiene una visión optimista frente al futuro y quiere mantener su actividad productiva actual. Incluso, algunos perciben oportunidades de crecimiento (abrir más puntos de venta). Por ejemplo, en México, un 44% de los comerciantes encuestados desea mantener su actividad productiva e incluso un 48% cree que podrá crecer. En Perú la proporción es del 55% y 37%, respectivamente; y en Colombia, del 63% y 28%.

El rol de la tecnología durante el proceso de recuperación económica

Los comerciantes han tenido que adaptarse a la situación actual para poder mantener sus operaciones y, en este contexto, se evidencia un incremento interesante en la demanda de compras no presenciales a través de una mayor demanda de pagos remotos y compras en línea. Al preguntar a los comerciantes sobre su percepción sobre el comportamiento de diferentes medios de pago durante la cuarentena, resaltan el incremento de las ventas en línea. En Colombia los comerciantes encuestados reportaron que han experimentado un crecimiento del 15% del e-commerce, en México el crecimiento fue del 11% y en Perú se presentó el incremento más notable, con un 29%.

Adicionalmente, debido a las medidas de confinamiento y distanciamiento social, los comerciantes se han visto obligados a incorporar o potencializar mecanismos de ventas no presenciales. En este sentido, WhatsApp se perfiló como la plataforma social más usada para la recepción de pedidos y las ventas a domicilio. Para el 69% de los comerciantes encuestados en Colombia, WhatsApp fue la herramienta de recepción de pedidos más usada durante la cuarentena, en Perú el porcentaje sube al 80%. En México el uso del WhatsApp como herramienta para recibir pedidos fue del 40%.

Como se mencionó anteriormente, en el contexto del proyecto de DigitAll se busca promover procesos de digitalización, con el fin de incrementar la productividad de los pequeños comercios y mejorar su salud financiera. A finales de 2020 e inicios del 2021, se testearán diferentes herramientas digitales con los comerciantes, las cuales incluyen soluciones para mejorar la gestión de sus negocios, sistemas tecnológicos para hacer inventarios, marketplaces, estrategias de comunicación virtual para promover procesos de digitalización y apoyo por medio de entrenamientos virtuales. Si bien la actual pandemia ha representado un grave revés a las economías de América Latina, esta situación también ha representado una clara señal para los comerciantes sobre el rol que puede jugar la tecnología, no solo como herramienta para el incremento de su productividad, sino incluso para su supervivencia.

Fuente:  https://www.findevgateway.org/es/blog/2021/01/cual-puede-ser-el-rol-de-la-tecnologia-durante-el-proceso-de-recuperacion-economica-de