Riesgo país sigue al alza al ritmo de problemas de gobernabilidad, caída del precio del crudo y cambios de gabinete

Riesgo país sigue al alza al ritmo de problemas de gobernabilidad, caída del precio del crudo y cambios de gabinete.

Autor: El universo  | Julio 11, 2022

Riesgo país sigue al alza al ritmo de problemas de gobernabilidad, caída del precio del crudo y cambios de gabinete El riesgo país de Ecuador está disparado. Este indicador, que mide los temores de riesgo de los mercados e inversionistas frente a un país, fue en franco ascenso a partir de las medidas de paralización del sector indígena y luego se habría visto afectado, tanto por la caída del precio del crudo como por el cambio de gabinete ocurrido tras la firma del acta de paz. Así, antes de la paralización, el 10 de junio este indicador se había colocado en 853 puntos. Sin embargo, para el 29 de junio, con 16 días de paro, había llegado a 1.210 puntos. Es decir, una crecida de 357 puntos.

Sin embargo, después de las negociaciones y de los anuncios de las mesas de diálogo la curva no dejó su franco ascenso. Así, el 6 de julio llegó a 1.352 puntos, es decir 499 puntos, por encima del indicador antes del paro. Esta importante subida coincidió con dos hechos, según explica el analista económico Santiago Mosquera: una fuerte caída del precio del crudo y la salida del ministro Simón Cueva del Gabinete, y la llegada al mismo tiempo del nuevo ministro Pablo Arosemena. En los últimos dos datos de riesgo país, el 7 y 8 de julio se ha visto una leve baja del riesgo, al colocarse en 1.308 y 1.290, respectivamente.

De acuerdo con Santiago Mosquera, no se puede establecer con claridad si el cambio de gabinete o la baja del crudo fue más determinante para la subida del riesgo el 6 de julio, un día después del anuncio del nuevo Gabinete. En todo caso, considera que el mercado no ha respondido tan gratamente a los cambios de Gabinete, sobre todo porque posiblemente sentía mayor seguridad con Cueva a la cabeza, pues se conocía su estrategia muy alineada a la consolidación fiscal. Además, el Gobierno ahora se ha comprometido, al haber aceptado varias de las demandas indígenas, a un mayor gasto. El ministro Arosemena ha explicado entre sus estrategias que buscará un mayor nivel de ejecución presupuestaria, mayor inversión pública e incurrir en menos atrasos. Todo ello podría hacer ruido con respecto a la fuerte buena disciplina fiscal que se estaba llevando adelante con la anterior administración en Finanzas, dice.

Para Mosquera, al momento no habría un elemento que pudiera gatillar a la baja el riesgo país. Sin embargo, considera que las primeras acciones del nuevo ministro han sido correctas, al acercarse a los multilaterales. Además, indica que se conoce que en las siguientes semanas iría a Nueva York, para hablar con inversionistas, lo que servirá para que el mercado lo conozca. Esto, porque sus cartas credenciales al momento son haber sido gobernador del Guayas. Otro factor que pudiera ayudar para que baje el riesgo es que la siguiente revisión del FMI sea favorable y que se cumplan las metas previamente trazadas.

Entre tanto, para Jaime Carrera, secretario ejecutivo del Observatorio de la Política Fiscal (OPF), el comportamiento del riesgo país significa que los mercados ya aprendieron lo que es el Ecuador. Considera que los mercados no ven viabilidad fiscal ni económica y que se han deteriorado la gobernabilidad y en general la institucionalidad del país. “Los mercados leen que las heridas que causaron las movilizaciones son difíciles de cerrar”. Explica que en el sector fiscal será imposible emitir deuda para cubrir el déficit que este año terminará en $ 3.000 millones.

Para Carrera, el riesgo podría bajar mínimamente si se llegaran a dar acuerdos de gobernabilidad. Es que los problemas estructurales siguen presentes, es decir, gastos altos que sobrepasan los ingresos. Considera que en las mesas de diálogo difícilmente se podrán hallar soluciones si desde el sector de manifestantes no se entiende cómo funciona la economía y mientras no se cambie la concepción de que la violencia es el camino para conseguir sus objetivos. El alto riesgo país afecta al Ecuador en el sentido de que si debiera salir a mercados a emitir deuda, lo tendría que hacer a un interés del 17 %. Esto porque la tasa se genera partiendo del valor de los bonos del Tesoro que ahora están en 3 %, un 13 % por los 1.300 puntos del indicador del país y 1 % más por el riesgo reputacional.

Explica Carrera, además, que el alto riesgo país en el sector privado tiene efectos perversos. Las empresas que podrían financiarse con préstamos externos deben pagar altas tasas. Esto ahuyenta a la inversión y por ende condena al país a un bajo crecimiento económico. Sobre el tema, Mosquera explicó que a pesar de que el Gobierno tendría que incrementar los gastos, en 1 % del PIB, debido a los compromisos adquiridos con el sector indígena, Ecuador no tendría necesidades de financiamiento este año y el próximo año podrían ser leves. En todo caso, dijo que los papeles del Ecuador se están negociando 15 % en casas internacionales. Y si Ecuador buscara recursos, seguramente le tocaría honrar ese 15 % de tasa. Aseguró que ningún ministro lo haría porque por ahora el país tiene mejores fuentes de ingreso que son justamente los multilaterales (FMI, BM, CAF y BID) con costos más bajos y plazos más largos. Para Mosquera, el financiamiento privado sí se puede ver afectado, por las altas tasas, pero no es una fuente normalmente utilizada por las empresas. Donde sí hay impacto por el alto nivel de riesgo es en la valoración de activos ecuatorianos, pues cuando la tasa está tan alta, los activos valen menos y no es incentivo para fusiones o adquisiciones. Esto incluye, por ejemplo, a la operación con Banco del Pacífico. (I)

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/economia/riesgo-pais-sigue-al-alza-al-ritmo-de-problemas-de-gobernabilidad-caida-del-precio-del-crudo-y-cambios-de-gabinete-nota/?modulo=noticias-lo-ultimo-home&plantilla=home

Qué son las finanzas personales y corporativas: similitudes y diferencias

Qué son las finanzas personales y corporativas: similitudes y diferencias.

Autor: BBVA  | Julio 11, 2022

Cantaba Joan Manuel Serrat que las palabras no dan miedo, aunque es verdad que hay veces que asustan. Puede que la palabra finanza incomode porque desconocemos lo que significa. Pero al final, las finanzas son solo una rama de la economía que estudia cómo las personas, las familias o las empresas deben tomar decisiones para invertir, gastar o ahorrar. Vamos, cómo saber manejar los recursos.

Hay finanzas personales, las que tienen que ver con personas o familias. Y las hay corporativas, las relacionadas con la toma de decisiones económicas de las empresas.

Las finanzas personales y corporativas son dos disciplinas de estudio cada vez más en boga. Se centran en analizar el comportamiento de las personas y de las empresas para que puedan gestionar sus recursos monetarios a través del tiempo de forma autónoma, teniendo en cuenta sus objetivos financieros, riesgos y acontecimientos futuros.

En toda gestión de las finanzas personales y corporativas se incluyen detalles, no solo sobre los ingresos y gastos recibidos o realizados, sino también los productos financieros utilizados por familias o empresas para realizar un mejor manejo de sus recursos.

Su correcta administración es tan importante que, si no se gestiona de forma adecuada, pueden poner en riesgo la viabilidad de una empresa o el futuro de una familia. El éxito de las finanzas personales y corporativas depende, en buena medida, de un plan. Y, en este caso, exige que todos los individuos y las empresas realicen una serie de pasos comunes.

  • Establecer objetivos a corto, medio y largo plazo

Un coche, una vivienda, los estudios de los hijos, la obtención del máximo beneficio posible con los recursos dados o, simplemente, ahorrar. El plan dependerá, sin duda, de las metas estratégicas de las familias o empresas. Lo importante, en cualquier caso, es que estos objetivos sean realistas y, por supuesto, alcanzables.

  • Priorizar estos objetivos

Evidentemente, no siempre se puede llegar a todo, de manera que es importante establecer prioridades e ir amoldando estos intereses para que se ajusten a las diferentes etapas vitales de un ser humano o a la actividad de una empresa. Por ejemplo, si se desea ahorrar para la jubilación como prioridad absoluta, es importante tener en cuenta los años pendientes hasta esa jubilación, y destinar una partida más elevada que al resto de objetivos.

  • Crear un presupuesto

Después de decidir los objetivos y priorizarlos, es momento de analizar cuál es la situación financiera actual. Para ello, es importante elaborar un presupuesto donde se recojan, al menos, la previsión de los siguientes elementos:

  • Control del presupuesto

Los datos del presupuesto serán orientativos, ya que simplemente es una previsión de los ingresos y los gastos. Pero una vez que se haya terminado el periodo, es importante realizar un control de este para comprobar si se han cumplido las previsiones o no y en qué medida se han desviado. En caso de que no sea así, es importante adaptar el presupuesto a las situaciones que se vayan dando. Así, se irán adaptando los siguientes presupuestos a la situación financiera de cada persona.

¿Se deben gestionar las finanzas personales igual que las corporativas?

Hasta ahora, hemos contemplado las finanzas personales como si fuesen corporativas. Dicho de otro modo, podría parecer que una familia debería gestionar su dinero como si fuese una empresa. Pero ¿se deben gestionar las finanzas de una familia como si fuesen las de una empresa?

José Trecet, divulgador económico y ‘coach’ financiero, cree que las finanzas de una empresa son mucho más complejas que las personales, y algunas veces esta diferencia tiene que ver con los conocimientos y con los desafíos que están dispuestas a asumir las familias y las empresas. “Quizá el mejor ejemplo son las amortizaciones, que una empresa sí debe tener en cuenta y que no son tan importantes para una familia o para un particular. Quizá sí pueden tenerlas en cuenta para tomar decisiones, pero no tienen la importancia ni el impacto fiscal que tienen para una empresa. Algo similar ocurre también con la financiación en general, que es importante para una empresa, pero puede ser peligrosa para una familia”.

Lo que sí es cierto es que existen elementos comunes en ambos casos, como el control de los gastos, la previsión de los ingresos o el manejo del flujo de efectivo, entre muchos otros. Por esta razón, Trecet recomienda utilizar un presupuesto como un elemento imprescindible para gestionar correctamente las finanzas personales.

Finanzas personales: de un enfoque economicista a uno conductual

Aunque no tiene unos orígenes claros, es necesario remontarse a hace más de un siglo para encontrar la primera publicación que habla sobre esta materia. Fue en 1920, cuando la estudiante Hazel Kyrk publicó su tesis doctoral en la Universidad de Chicago, sentando las bases de la economía doméstica.

La disciplina ha ido avanzando y perfeccionándose, abriendo otras materias que están relacionadas, como la economía conductual o economía del comportamiento. De hecho, algunos premios Nobel como Herbert A. Simon, Dan Ariely, Daniel Kahneman o Richard Thaler sugirieron que las finanzas personales y corporativas tienen mucho que ver con el comportamiento y los sesgos de los consumidores, que no siempre tienen por qué ser racionales.

En los últimos 30 años, y debido en parte a las graves crisis que ha sufrido la economía y su impacto sobre las finanzas personales y corporativas, se ha dado cada vez más importancia a esta materia. De hecho, en EE. UU., muchas universidades han comenzado a ofrecer programas de grado y posgrado centrados en la educación financiera, algo similar a lo que ha ocurrido en Europa y, en menor medida, también en España.

¿Por qué es importante una buena salud financiera?

Históricamente, las crisis económicas han tenido un impacto significativo sobre las finanzas personales y corporativas, sobre todo por el miedo a perder el trabajo o a que una empresa pueda desaparecer. La última de ellas, provocada por el COVID-19, ha sido especialmente virulenta. Tanto es así que, según el estudio Cigna Covid-19 Global Impact Study, casi la mitad de los encuestados a nivel mundial (el 45 %) afirmaron no haber tenido una seguridad financiera sobre su futuro durante 2020 por culpa de los confinamientos y las restricciones.

Peor aún fue la crisis de 2008, de la que el propio Dan Ariely sugirió, en un artículo publicado en Harvard Business Reviewque respondía al comportamiento irracional de los individuos en la gestión de sus finanzas personales, algo similar a lo que en 1936 ya había puesto de manifiesto John Maynard Keynes en su libro Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero con sus famosos animal spirits.

En esta crisis, el impacto provocó un aumento importante del desempleo en los países desarrollados y una consecuente caída en los ingresos y la demanda de las familias, lo que llevó a un círculo vicioso que afectó a las empresas de todo el mundo.

Sea como fuere, las familias y empresas más solventes y con una mejor salud financiera son las que consiguen capear mejor el temporal durante épocas de recesión. Es un viaje en el que intervienen cuatro elementos fundamentales: el ahorro, la gestión de la deuda, la gestión del día a día y la planificación financiera.

Fuente: https://www.bbva.com/es/salud-financiera/que-son-las-finanzas-personales-y-corporativas-similitudes-y-diferencias/