Países de la región impulsan la creación de la Conferencia Regional sobre Cooperación Sur-Sur de América Latina y el Caribe

Países de la región impulsan la creación de la Conferencia Regional sobre Cooperación Sur-Sur de América Latina y el Caribe

Por CEPAL| Agosto, 20 2021

La propuesta, que busca fortalecer la institucionalidad de la región en el ámbito de la cooperación, será sometida a consideración del Comité Plenario de la CEPAL en noviembre.

foto de los participantes en el evento

Representantes de los países de la región que participaron en la Reunión Extraordinaria del Comité de Cooperación Sur-Sur: oportunidades para renovar la cooperación internacional para el desarrollo de América Latina y el Caribe dieron hoy el primer paso para transformar este órgano subsidiario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en la Conferencia Regional sobre Cooperación Sur-Sur de América Latina y el Caribe, al aprobar una resolución con esa recomendación que será sometida a consideración del Comité Plenario de la CEPAL en noviembre.

El cambio de nombre dotaría al órgano de mayor fortaleza institucional para ofrecer respuestas regionales más rápidas, eficaces y eficientes, en línea con los grandes cambios que enfrenta el mundo y la región. De ser aprobado, las reuniones ordinarias de la Conferencia se celebrarían “cada dos años en la sede de la CEPAL en Santiago, en los años alternos al período de sesiones de la Comisión, utilizando las capacidades instaladas y los recursos existentes”.

“La constitución de esta Conferencia nos va a ofrecer la posibilidad de una cooperación renovada”, destacó al cierre de la reunión Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, quien enfatizó que “estamos en el momento de fortalecer nuestros acuerdos regionales, políticos y económicos”.

Bárcena recordó que la crisis del COVID-19 ha evidenciado enormes asimetrías en materia de acceso a vacunas, concentración de la riqueza, lucha contra el cambio climático y financiamiento para el desarrollo. “Dentro de nuestra región, por ejemplo, hay países donde el 69% de la población cuenta con su esquema completo de vacunación, sin embargo, otros países no alcanzan el 1%”, alertó.

Pese al crecimiento económico esperado para 2021 y 2022, “en la CEPAL hablamos de la paradoja la recuperación, porque esta no logrará paliar la pobreza, la desigualdad, el desempleo y la informalidad en nuestros países”, indicó Bárcena. “Los países de renta media, entre ellos la mayoría de los de América Latina y el Caribe, debemos seguir abogando para que el acceso al financiamiento externo sea equitativo e independiente del nivel de ingreso”, remarcó. Para ello es clave avanzar en una medición multidimensional del desarrollo, apuntó.

Rodolfo Solano Quirós, Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica, país que preside el Comité de Cooperación Sur-Sur de la CEPAL, agradeció a la Comisión por la presentación del borrador del documento Desarrollo en transición. Propuesta de concepto y medición para una cooperación renovada en América Latina y el Caribe, “que contiene valiosos insumos para continuar consensuando una sola voz de América Latina y el Caribe en los espacios multilaterales”. “Una vez que se consolide la Conferencia Regional sobre Cooperación Sur-Sur en noviembre próximo lograremos trabajar más frecuentemente en el rediseño de los sistemas de la cooperación para considerar la distribución del ingreso, la equidad y el bienestar, entre muchos otros aspectos, en una concepción multidimensional del desarrollo sostenible”, explicó.

La segunda jornada de la Reunión Extraordinaria, inaugurada el jueves, incluyó un Diálogo de Cancilleres y altas autoridades sobre las oportunidades y los retos de la cooperación internacional para el desarrollo en el contexto de la recuperación sanitaria, económica y social pos-COVID-19, moderado por Alicia Bárcena.

En el panel participaron E. Paul Chet Greene, Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional e Inmigración de Antigua y Barbuda, país que preside la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS); Ramon Cervantes, Ministro de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior e Inmigración de Belice; Leslie Campbell, Ministro de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de Jamaica; Hugo Rivera, Viceministro de Asuntos Económicos y Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana; Carlos Ramiro Martínez, Viceministro de Relaciones Exteriores de Guatemala; Felipe Solá, Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina (por video); Erika Mouynes, Ministra de Relaciones Exteriores de Panamá (por video); y el Canciller Solano de Costa Rica.

El Ministro E. Paul Chet Greene de Antigua y Barbuda indicó que “la cooperación internacional para el desarrollo es hoy más urgente que nunca”, ya que la pandemia ha expuesto las brechas estructurales y erosionado los avances de los países, especialmente de los pequeños estados insulares en desarrollo del Caribe. En este sentido, abogó por una medición multidimensional del desarrollo y por que se “recalibren las relaciones entre los países donantes y receptores”. “Me refiero a un nuevo tipo de cooperación para el desarrollo, lo cual es una obligación para la comunidad internacional, si queremos tener una recuperación global robusta”, sostuvo.

En la misma línea, el Ministro Ramon Cervantes planteó que, si bien Belice es considerado un país de ingresos medios altos, segundo en el ranking de ingreso per cápita en América Central, sigue siendo vulnerable ante los distintos choques externos. “Se requiere una cooperación internacional multidimensional, innovadora, dinámica, inclusiva y sostenible”, dijo, y agregó que este es el momento adecuado para ampliar la cooperación Sur-Sur.

El Viceministro Hugo Rivera de República Dominicana hizo un llamado a apoyar al vecino país de Haití, azotado por un devastador terremoto el sábado 14 de agosto. “Haití, país con el que compartimos la isla, necesita ayuda, necesita cooperación internacional”, manifestó, y valoró el rol de la cooperación Sur-Sur para enfrentar los impactos de la pandemia del COVID-19 en la región. “Sigamos apostando a fortalecer la cooperación y la integración de la región. Con una región mucho más unida, la República Dominicana piensa que tenemos mejor bienestar para el futuro”, apuntó.

El Viceministro Carlos Ramiro Martínez de Guatemala planteó, por su parte, que “estamos convencidos de que una mayor participación de los países de renta media en las iniciativas de cooperación internacional puede tener un efecto multiplicador que contribuya al logro de nuestros objetivos a nivel regional y global”.

El Ministro de Estado Leslie Campbell de Jamaica propuso algunas acciones a ser priorizadas por el Comité de Cooperación Sur-Sur de la CEPAL, y la Comisión en general, entre ellas, continuar abogando por una medición multidimensional del desarrollo para tener financiamiento a largo plazo, y promover la cooperación en sectores clave como el fortalecimiento de los sistemas públicos de salud, la diversificación y ampliación del comercio intrarregional y la promoción del comercio electrónico y el turismo, entre otros.

El Canciller de Argentina Felipe Solá indicó, a través de un video, que la crisis del COVID-19 hace necesario emprender esfuerzos más decididos en materia de integración y cooperación regional y financiamiento para el desarrollo.

“Celebramos la labor que desarrolla la CEPAL en apoyo a nuestros países, no solo poniendo en debate las asimetrías globales que se viven en el mundo con relación al acceso a vacunas, sino también en el combate al cambio climático y el acceso a financiamiento para el desarrollo”, dijo Solá, y respaldó el Plan de Autosuficiencia Sanitaria, que se encuentra elaborando la CEPAL a petición de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Finalmente, la Canciller de Panamá Erika Mouynes señaló, también en un mensaje grabado, que la cooperación Sur-Sur y triangular se destacan como herramientas efectivas para la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, apoyando la formulación de políticas públicas que brindan oportunidades a los ciudadanos y reactivan los sectores más impactados durante la pandemia.

En la Reunión Extraordinaria del Comité de Cooperación Sur-Sur participaron representantes de 35 estados miembros de la CEPAL, 4 miembros asociados y más de 20 organismos internacionales, en total, más de 150 participantes.

Fuente: https://www.cepal.org/es/comunicados/paises-la-region-impulsan-la-creacion-la-conferencia-regional-cooperacion-sur-sur

¿Qué implica la recuperación de China para América Latina?

¿Qué implica la recuperación de China para América Latina?

Por Ding Ding y Rui C. Mano | Agosto, 17 2021

(foto: zhaojiankang/iStock by Getty Images)

Los vínculos económicos entre China y América Latina han crecido de forma pronunciada en los últimos 20 años. Por el lado del comercio, China se ha convertido en un socio principal de la región, con cada vez mayores importaciones de materias primas y exportaciones de productos manufacturados. Por el lado de la inversión, China ha emergido como fuente de capital para América Latina; la inversión china se está expandiendo con rapidez desde los recursos naturales hacia otros sectores.

Sin embargo, los factores impulsores del crecimiento económico de China están cambiando, desde el crecimiento impulsado por la inversión al impulsado por el consumo, desde sectores de baja tecnología a sectores de alta tecnología, y desde las manufacturas a los servicios.

¿Cómo afectará este «reequilibramiento» de China a la región? Analizamos el impacto sobre el comercio y la inversión.

Impacto variado sobre el comercio

En general, prevemos que el reequilibramiento de China sea positivo para la región, aunque el impacto será distinto para los países exportadores de materias primas y los países exportadores de otros productos.

La demanda de materiales de China, menos dependiente de las inversiones estatales en infraestructuras de lo que era hace una década, se ha estabilizado. El crecimiento anual de las exportaciones de materiales desde América Latina a China se encuentra en su punto más bajo (aunque todavía positivo).

Una vez que la economía china se reequilibre, prevemos que el nivel general del PIB sufra una caída mediana permanente del 0,1 por ciento en los países exportadores de materias primas. Los países que exportan petróleo o minerales, como los metales, saldrán peor parados. Por ejemplo, en Bolivia, Suriname y Venezuela, el PIB podría caer más de 1 punto porcentual como resultado del impacto sobre el sector extractivo.

Por el otro lado, los países exportadores de otros productos podrían salir beneficiados. El movimiento de China hacia las manufacturas de alta tecnología abre la puerta a que México, Argentina, Uruguay y los países de América Central —que actualmente tienen cierta ventaja comparativa en sectores de producción de bienes como los electrónicos, químicos y textiles— llenen el hueco dejado por la retirada de China de los mercados de productos. Las exportaciones de servicios a China, en particular, el turismo, el transporte y las comunicaciones, suponen oportunidades adicionales.

 

Los competidores de otras regiones también rivalizan por las mismas oportunidades que ofrece el reequilibramiento de China. Estos competidores son los mercados emergentes, como Turquía, Malasia, Vietnam o Polonia, cuyas exportaciones se solapan cada vez más con las de los países latinoamericanos. La fuerza motriz en alza más notable es India, que podría convertirse en un importante competidor para la región; es ya el segundo competidor de Brasil y Colombia, y el tercero de Chile y Perú.

Inversiones crecientes

Las inversiones chinas en América Latina han aumentado de forma sustancial, desde el 12 por ciento en 2014 como porcentaje de la posición de inversión extranjera total de China, hasta más del 21 por ciento solo tres años después. A medida que las inversiones chinas han aumentado, su composición ha cambiado, desde los combustibles fósiles, los metales y la agricultura hacia las manufacturas y los servicios, tales como los suministros básicos, el transporte, los servicios financieros y las telecomunicaciones.

¿Qué impulsa este cambio? Debido al reequilibramiento de China y a que sus inversiones nacionales empiezan a llegar a su punto máximo, las empresas chinas se están expandiendo en el exterior, sobre todo en sectores en los que se ha acumulado exceso de capacidad nacional tras años de sobreinversión. Estos suelen ser los sectores en los que las empresas chinas son más competitivas en los mercados mundiales.

 

Pensemos, por ejemplo, en el sector de la electricidad. El gobierno chino invirtió con fuerza en la producción eléctrica en 2008. A mediados de 2010, sin embargo, el mercado estaba saturado, y las grandes empresas de electricidad del país tuvieron que buscar en el exterior oportunidades de inversión. Al mismo tiempo, los países de América Latina tenían dificultades para satisfacer la creciente demanda de energía, y la inversión china contribuyó a corregir ese déficit.

 

La producción y distribución de electricidad se convirtió en un objetivo importante de la inversión de China. Según las últimas estimaciones de RED ALC-China (la Red de América Latina y el Caribe sobre China), desde 2000, tres importantes empresas de electricidad de China han invertido en 18 proyectos en la región, que en total suman USD 34.000 millones.

 

Sacar el máximo provecho de las oportunidades

La pandemia expuso las vulnerabilidades de las cadenas de suministro mundiales, pero no diversificadas. Las empresas (incluidas las de China) pueden plantearse formas de crear cadenas de suministro resilientes y más flexibles, inclusive mediante la repatriación de la producción a casa o a algún lugar más cercano. Esta regionalización puede beneficiar a los países que son menos dependientes de la inversión extranjera, así como a los que estén mejor posicionados para llenar el hueco dejado por China en el comercio internacional. La COVID-19 también podría dar lugar a una reasignación de recursos hacia nuevos sectores de crecimiento, sentando las bases para que los países latinoamericanos sean más competitivos en mercados nuevos.

Para aprovechar los beneficios de la integración del comercio mundial y de la inversión extranjera directa, los países latinoamericanos deben centrarse en eliminar obstáculos al crecimiento. Es fundamental contar con un entorno macroeconómico estable, perspectivas de crecimiento favorables y marcos institucionales sólidos. Para fortalecer la competitividad de la región en las cadenas de valor mundiales, los países deben invertir en infraestructuras, mejorar la gobernanza, aumentar la integración regional (entre otras cosas, mediante la disminución de las barreras comerciales) y producir productos de mayor calidad.

Los países que son más dinámicos están en posición de aprovechar los beneficios y se abrirán camino entre los retos que presenta el reequilibramiento de China.

Fuente: https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=16082