GENERAR EL CAMBIO

John P. Kotter Harvard School

¿Qué pasa por la cabeza del líder cuando vienen momentos importantes de cambio? Es cuando realmente se manifiesta su liderazgo. Una empresa que no cambia, evoluciona, se innova, está destinada a retroceder y cerrar. Cuando se mueve el piso de la empresa, y los equipos deben salir de su círculo de comodidad, el líder debe evitar 8 errores:

  1. No ver la urgencia: 50% de las empresas que comienzan, quiebran en la primera fase. El status quo es más peligroso que entrar en lo desconocido.
  2. No crear un equipo fuerte: los cambios comienzan con una o dos personas, pero si la masa crítica no compra la idea, el cambio no se realizará. Poder, información, expertise, reputación y relaciones, son vitales al armar un equipo fuerte.
  3. No tener una visión: sin una visión estimulante y razonada, con un sentido de dirección y que se entienda en pocos minutos, no habrá un cambio significativo.
  4. Comunicar pocas veces la visión: si se usa el 0,0001% de comunicación interna, no se sorprenda que el nuevo enfoque llegue a pocas personas. Los discursos y boletines tampoco llegan a menos que incluyan sacrificio de parte de todos y también la posibilidad de crecimiento y compromiso. Se debe comunicar en todas las actividades de rutina y por supuesto con el ejemplo.
  5. No remover los obstáculos para ver la visión: si la persona compró la nueva visión, y se topa con un elefante en el camino, el desafío consiste en convencerla de que no hay obstáculos externos… ni internos. A veces la estructura de la organización lo impide, o su propio interés cuando se afectan sus ingresos. Todos deben ser  parte del cambio para generar credibilidad y avances.
  6. No planificar ni crear triunfos de corto plazo, de manera sistemática: que se vean evidencias en el corto plazo y se celebre su victoria, lanzamientos pequeños que mantengan en alto el entusiasmo por la visión, reconocimientos al personal involucrado, otros.
  7. Declarar victoria demasiado pronto: toma más de 2 años conseguir avances significativos. Por ello no agotar a los equipos antes de hora, pues los procesos más fuertes están al final del camino.
  8. No arraigar los cambios en la cultura de la empresa: si el cambio no entró al ADN de la empresa, no se ha incorporado y puede diluirse. Las nuevas generaciones deben adoptarlo, haciéndolo suyo. Si no hay refuerzo, al cabo de 2 años, la renovación puede desaparecer.
Publicado en Sin categoría.