Microfinanzas y autoempleo, una segunda oportunidad para mujeres en riesgo de exclusión social

Microfinanzas y autoempleo, una segunda oportunidad para mujeres en riesgo de exclusión social

Autor: El mundo  | Enero, 13 2022

A mediados de los años 70, el catedrático de Economía y Premio Nobel de la Paz Mohammad Yunus, también conocido como el banquero de los pobres, era solo un voluntarioso profesor universitario. Ante las inundaciones que habían devastado Jobra, en Bangladés, Yunus puso en marcha una iniciativa inédita hasta ese momento: el préstamo de pequeñas cantidades de dinero a mujeres pobres sin exigir ningún aval o garantía a cambio.

Así nacieron los microcréditos que, a día de hoy, son una de las herramientas fundamentales para la lucha contra el desempleo y la exclusión financiera, social y laboral. Es algo que afecta sobre todo a las mujeres y es la principal inspiración de la Fundación Nantik Lum y su Programa Crea.

«A través de la formación y el asesoramiento ayudamos a que mujeres en riesgo de exclusión puedan poner en marcha una iniciativa como emprendedoras. Estamos presentes desde la idea de negocio hasta el acceso a la financiación con microcréditos y la puesta en marcha final», señala Isabel Nistal, coordinadora de proyectos de Nantik Lum.

Tras una entrevista inicial, los tutores de la organización crean junto con cada beneficiaria un itinerario personalizado, aunque la metodología es grupal e incluye jornadas de networking. «Allí suceden cosas como que algunas participantes se junten como socias para fundar una empresa, porque su sector es el mismo y sus perfiles se complementan, o que unas contraten a otras por cuenta ajena», añade Nistal.

El Programa Crea es una realidad gracias al apoyo de la Fundación «la Caixa», el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, pensado para ofrecer una segunda oportunidad a usuarias como María Ángeles García López, una artista plástica de 73 años tan resuelta y espontánea como tenaz.

«Pensé que, como mi pensión es tan pequeñita, tenía que hacer algo aprovechando mi creatividad. Llevaba mucho tiempo pintando óleos, pero no conseguía sacar las ventas adelante. Al participar en el programa me di cuenta de lo equivocado que era mi planteamiento. Me ayudaron a entender mi situación financiera y a poner en práctica un método para poder ahorrar e invertir esos ahorros en emprender sin hundirte a las primeras de cambio», dice.

Es algo en lo que también insiste Vicky Rodríguez, otra de las participantes en los grupos de salud financiera y emprendimiento. «Siempre he sido emprendedora y en 2020 estaba a punto de inaugurar una clínica de fisioterapia y estética. Una semana antes de la apertura llegó el confinamiento y aquello fue terrible, sentí que había caído en un lodo de deudas. Al perder todo lo que había invertido necesité ayuda para salir del pozo y en Nantik Lum encontré un soporte emocional fundamental en ese momento. Yo había perdido el rumbo, necesitaba que me guiaran».

Cerca de cumplir los 50, su búsqueda de trabajo por cuenta ajena no había fructificado y ahora está preparada para relanzar su proyecto de autoempleo.

«Estoy tremendamente agradecida porque, además de enseñarme muchas cosas que desconocía, me han devuelto la ilusión. Cuando tienes un objetivo como ser humano recuperas la esperanza y la dignidad».

El Covid también ha sido el causante de una sostenida crisis financiera en los hogares, con grandes tasas de endeudamiento e imposibilidad de ahorrar. Por eso, programas como Crea se antojan imprescindibles para que muchas mujeres puedan afrontar el futuro con ciertas garantías. Lo que empezó con 30 usuarias en 2016 ya se acerca a las 500 cinco años después, con alcance en seis distritos de Madrid a través de los Espacios de Igualdad facilitados por el Ayuntamiento.

Fuente: https://www.elmundo.es/madrid/2022/01/13/61dd9d8021efa04e388b4573.html  
Publicado en Impacto del Covid-19.