La escalada de los precios de los metales puede retardar la transición energética

La escalada de los precios de los metales puede retardar la transición energética

Por Lukas BoerAndrea PescatoriMartin Stuermer y Nico Valckx | Noviembre 10, 2021

 

(foto: Petmal/iStock de Getty Images)

Las necesidades de energía limpia pueden dar lugar a un período de muchos años de carestía del cobre, el níquel, el cobalto y el litio en un escenario de cero emisiones netas.

El histórico giro mundial hacia la disminución de las emisiones probablemente desencadenará una demanda sin precedentes de algunos de los metales más importantes que se usan para generar y almacenar energía renovable en un escenario de cero emisiones netas de aquí a 2050.

El consecuente aumento de los precios de materiales como el cobalto y el níquel crearía un período de prosperidad para las principales economías que los exportan, pero la escalada de precios podría durar hasta finales de esta década y descarrillar o retardar la propia transición energética.

Los precios de los metales industriales, fundamentales para la economía mundial, ya han registrado un importante repunte pospandémico conforme se han ido reabriendo las economías, como explicamos recientemente. Nuestros últimos estudios, entre ellos la edición de octubre de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) y un nuevo informe del personal técnico del FMI, ahondan sobre los probables efectos de la transición energética en los mercados de metales y sobre el impacto económico para productores e importadores.

Por ejemplo, el precio del litio, que se usa para las baterías de los vehículos eléctricos, podría subir de su nivel de 2020 de aproximadamente USD 6.000 por tonelada métrica a alrededor de USD 15.000 por tonelada métrica a finales de esta década, y permanecer en niveles elevados durante la mayor parte de la década de 2030. Los precios del cobalto y el níquel también registrarían alzas similares en los próximos años.

Escenario de cero emisiones netas

El análisis se centró concretamente en la meta de limitar los aumentos mundiales de la temperatura a 1,5 grados centígrados, lo cual exigiría una transformación del sistema energético que podría elevar considerablemente la demanda de metales en la medida en que las tecnologías de bajas emisiones —energía renovable, vehículos eléctricos y captura de hidrógeno y carbono— usen más metales que los combustibles fósiles.

Nos concentramos en cuatro metales importantes de varios que se están usando para la transición. Se trata del cobre y el níquel, dos importantes metales tradicionales que se han cotizado en bolsa durante décadas, y el litio y el cobalto, de menor pero creciente importancia, que se cotizan en bolsa solo desde hace poco, pero que están ganando en popularidad dada su importancia para la transición energética.

El rápido ritmo de cambio necesario para cumplir con las metas climáticas, como el descrito en la hoja de ruta de la Agencia Internacional de Energía (AIE) para llegar a cero emisiones netas en 2050, implica una escalada de la demanda de metales en la próxima década. En el escenario de amplio alcance de la AIE, el consumo de litio y cobalto tiene que aumentar más de seis veces para cubrir las necesidades de las baterías y otros usos de energía limpia. El uso del cobre se duplicaría y el del níquel se cuadriplicaría, aunque esto contempla necesidades no relacionadas con la energía limpia.

Precios de los metales

Mientras que la demanda de metales podría dispararse, la oferta tiende a reaccionar de forma lenta a las señales de precios, lo cual en parte depende de la producción. El cobre, el níquel y el cobalto se extraen de minas, con procesos que requieren fuertes inversiones y que, según la AIE tardan en promedio más de una década en pasar del descubrimiento a la producción. En cambio, el litio suele provenir de manantiales minerales y salmueras, y se extrae bombeando agua salada subterránea. Esto acorta los tiempos de gestación de la nueva producción a un promedio de aproximadamente cinco años. Las tendencias de la oferta también dependen de las innovaciones en las tecnologías de extracción, la concentración del mercado y las regulaciones ambientales. Sumada a los lentos cambios en la oferta, la escalada de la demanda puede empujar los precios al alza. De hecho, si la minería tuviera que satisfacer el consumo en el escenario de cero emisiones netas de la AIE, el reciente análisis del personal técnico muestra que los precios podrían alcanzar máximos históricos durante un lapso sin precedentes, y esos aumentos de los costos podrían incluso retardar la propia transición energética.

 

Concretamente, los precios del cobalto, el litio y el níquel aumentarían varios cientos por ciento con respecto a los niveles de 2020, y alcanzarían máximos en alrededor de 2030. El cuello de botella que presenta el cobre, no obstante, no es tan grave porque su demanda no aumenta tan bruscamente. Estimamos que los precios alcanzarían máximos como lo hicieron en 2011, aunque permanecerían elevados durante más tiempo.

En un escenario de cero emisiones netas, el aumento de la demanda es más intenso al comienzo del período ya que los componentes de la energía renovable, como turbinas eólicas o baterías, necesitan metales al inicio. Pero por el lado de la oferta, la producción reacciona de forma lenta debido al largo tiempo que tarda la explotación de minas, y la estrechez en el mercado solo empieza a aliviarse a partir de 2030.

Importancia macroeconómica

En un escenario de cero emisiones netas, solo el auge de la demanda de los cuatro metales necesarios para la transición energética sextuplicaría el valor de su producción, a USD 12,9 billones a lo largo de dos décadas. Esta cifra podría aproximarse al valor estimado de la producción de petróleo en un escenario de cero emisiones netas en ese período. Los cuatro metales podrían incidir en la economía a través de la inflación, el comercio y el producto, y generarían importantes ingresos excepcionales para los productores de estas materias primas.

La concentración de la oferta de metales significa que algunos de los principales productores pueden salir beneficiados. Por lo general, los países que son los mayores productores poseen las mayores reservas, y tenderán a ser los principales productores prospectivos. La República Democrática del Congo, por ejemplo, representa alrededor de 70% de la producción mundial de cobalto y la mitad de las reservas. Otros casos destacables son Australia, por su litio, cobalto y níquel; Chile, por cobre y litio; junto con Perú, Rusia, Indonesia y Sudáfrica.

Un auge duradero de los precios de los metales también podría reportar cuantiosos beneficios económicos, en especial para los grandes exportadores. De hecho, estimamos que una subida persistente de 10% en el índice de precios de los metales del FMI añade unos dos tercios de punto porcentual al ritmo de crecimiento económico que experimentan los países exportadores de metales en comparación con los importadores. Los exportadores asimismo registrarían una mejora de magnitud similar en los saldos fiscales del gobierno, gracias a regalías o ingresos tributarios.

Implicaciones para las políticas

La fuerte incertidumbre en torno a los escenarios de la demanda es un factor que se ha de tener en cuenta como una importante advertencia. El cambio tecnológico es difícil de predecir, y la velocidad y el rumbo de la transición energética dependen de la evolución de las decisiones de políticas. Esta ambigüedad es perjudicial porque puede frenar la inversión minera y hacer más probable que los altos precios de los metales frustren o retarden la transición energética.

Para facilitar el funcionamiento eficiente de los mercados se necesitan una política climática creíble y coordinada a escala mundial; estrictas normas ambientales, sociales, laborales y de gestión de gobierno; y una reducción de las barreras comerciales y las restricciones a las exportaciones. Esto permitiría canalizar la inversión para ampliar lo suficiente la oferta de metales, y evitar así alzas innecesarias de los costos de las tecnologías de bajas emisiones de carbono y facilitar la transición a la energía limpia.

Por último, un organismo internacional con un mandato referido a los metales —análogo a la AIE o a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura— podría cumplir las tareas esenciales de divulgar datos y análisis, fijar normas para el sector y promover la cooperación mundial.

Fuente: https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=16557

S.M. la Reina preside el acto de la FMBBVA ‘Conectados por la oportunidad digital’

S.M. la Reina preside el acto de la FMBBVA ‘Conectados por la oportunidad digital’

Por Fundación Microfinanzas BBVA | Noviembre, 10 2021

La Fundación Microfinanzas BBVA ha celebrado el acto ‘Conectados por la oportunidad digital’, para hablar de cómo se puede impulsar una economía más innovadora e inclusiva, a través de una tecnología que no deje a nadie atrás.

En este encuentro, presidido por S.M. la Reina, han participado el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila; la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado; y el director general de la FMBBVA, Javier M. Flores, además de otras organizaciones líderes en tecnología y desarrollo como GSMA, OneWeb y la Fundación Bill & Melinda Gates. También ha asistido la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant.

En el discurso de apertura, Doña Letizia ha insistido en la necesidad de conectar a todas las personas ya que la brecha digital “es una línea muy fina entre quedarse fuera o no del acceso a muchos servicios, como puede ser al conocimiento o a la educación”. Además, ha señalado que acabar con esta desigualdad es “una cuestión que tiene que ver con los derechos humanos, como reconoce Naciones Unidas, y que se proyecta en las acciones que propicia la Fundación Microfinanzas BBVA”.

S.M. la Reina en el acto “Conectados por la oportunidad digital” de la Fundación BBVA Microfinanzas. EFE/David Fernández

Por su parte, el presidente de BBVA ha asegurado: “Los bancos tenemos una responsabilidad con la sociedad, debemos generar un impacto positivo en la vida de las personas. Por eso trabajamos por un desarrollo inclusivo que no deje a nadie atrás”. Durante su intervención, Carlos Torres Vila ha hecho hincapié en la labor de la Fundación Microfinanzas BBVA, “que acompaña a millones de personas de pocos recursos en América Latina, para impulsar la productividad de sus pequeños negocios a través de formación empresarial y en habilidades digitales, así como educación financiera, para promover un crecimiento económico y social verdaderamente inclusivo”.

LA OPORTUNIDAD DIGITAL PARA NO DEJAR A NADIE ATRÁS

“A pesar de que el 94% de la población mundial vive en zonas con cobertura, el 43% todavía no accede a internet. El reto hoy es cerrar la brecha digital de uso, que es siete veces más grande que la de cobertura”, ha señalado el director general de GSMA, Mats Granryd. Según ha dicho, “el analfabetismo y la falta de habilidades digitales, junto con el coste, siguen siendo las principales barreras para acceder a internet”.

Esos obstáculos son los que dificultan la digitalización de los 2,7 millones de personas de pocos recursos a las que atiende la Fundación Microfinanzas BBVA en cinco países de América Latina (Colombia, Perú, República Dominicana, Chile y Panamá). El director general de la FMBBVA, Javier M. Flores, ha hablado de los avances conseguidos a pesar de esas limitaciones: “Hemos desarrollado soluciones tecnológicas para llevar los servicios financieros y la formación hasta nuestros emprendedores, para que se sumen a la transformación digital y que, tanto ellos como sus familias, aprovechen todas sus ventajas”.

En este encuentro se ha dado a conocer el proyecto piloto que la Fundación ha puesto en marcha en Colombia y Perú para ampliar el acceso a internet en zonas remotas de estos países a través de conectividad vía satélite. “Esta iniciativa ya tiene impacto en más de 2.000 personas y está permitiendo que la atención que les prestamos sea mejor y más conveniente para ellos, y que además puedan acceder a la información que precisan y a una formación de calidad en las mismas condiciones que en las zonas más pobladas”, ha señalado Javier M. Flores.

Por su parte, Greta Bull, con una larga trayectoria en finanzas para el desarrollo en el Banco Mundial y recientemente nombrada directora de Empoderamiento Económico de la Mujer de la Fundación Bill & Melinda Gates, ha recordado que “la tecnología es parte de la solución, pero es solo una herramienta” y que “un cambio tangible en el progreso social y económico requiere conocer muy bien el contexto en el que se opera”.

El reto de incluir a los que hoy están desconectados interesa, cada vez más, a los grandes disruptores tecnológicos, que lo ven como una oportunidad de negocio, además de una responsabilidad social. El director general de OneWeb, Neil Masterson, ha hablado de cómo esperan reducir la brecha de acceso a internet: “Trabajamos en alianza con operadores móviles locales para maximizar el impacto, ya que son ellos los que tienen la experiencia sobre el terreno y conocen las realidades de las empresas y comunidades a las que tenemos que llegar”. Según ha dicho, los acuerdos también permiten escalar su modelo de negocio y ofrecer precios más competitivos, adaptados al poder adquisitivo de las poblaciones vulnerables. En cuanto al futuro de la conexión satelital, Masterson ha insistido en que “existe una brecha digital en todos los países y las comunicaciones por satélite son una forma de llegar, a gran escala, a los que están desconectados”.

Por su parte, la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, ha asegurado: “No podemos olvidar los riesgos que la digitalización y los nuevos productos como los criptoactivos llevan aparejados”. Además, ha reiterado el papel de la digitalización en el crecimiento y sobre todo en la recuperación a raíz de la pandemia: “el COVID-19 ha acelerado una tendencia global que era inevitable y de la que ya depende la supervivencia de las empresas”.

De las grandes y de las pequeñas, como las de Blanca Jumanga y Daicy Ochavano, dos emprendedoras a las que atiende la FMBBVA en Perú, beneficiarias de su programa piloto, que ha permitido abrir un corresponsal bancario con una antena satelital en la zona. Ambas han coincidido en el ahorro en tiempo y dinero que supone no tener que desplazarse hasta la oficina más cercana, además de la tranquilidad de no viajar con dinero en efectivo. “Internet nos facilita la comunicación con otras personas y la gestión de nuestros negocios, como poder recibir pedidos”, ha contado una de ellas.

Estos testimonios han puesto voz y rostro al reto de la brecha digital en un acto que ha querido acercar dos realidades que se necesitan la una a la otra para generar un desarrollo sostenible e inclusivo. Así lo ha dicho el corresponsal bancario de la FMBBVA en Colombia a cargo de la bienvenida a este encuentro, Eugenio Maestre: “Gracias a los avances tecnológicos, estamos accediendo a servicios que nos ayudan a mejorar la vida de nuestros hijos y de nuestros vecinos. Todo lo que se hable en el evento se va a sentir aquí, al otro lado del mundo”.

S.M. la Reina con la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado; el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila; la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant; el director general de la FMBBVA, Javier M. Flores; y el director general de GSMA, Mats Granryd (de izq. a der.)

  Fuente: https://www.fundacionmicrofinanzasbbva.org/s-m-reina-preside-acto-fmbbva-conectados-oportunidad-digital/